Confesiones [Sansby]

All Rights Reserved ©

Summary

Dibujo de la portada: @popat0_chisps Después de tantos años de haber convivido juntos, ¿qué tan lejos están dispuestos a llegar en su relación?

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

POV-Sans.

Estoy acostado en el sofá de la sala, solo existiendo.

Sentía plenitud y tranquilidad, quería seguir así por mucho más tiempo, el mueble era tan cómodo que me era imposible no quedarme a gusto un buen rato encima de él, era tan satisfactoriamente encantador.

Suspiré relajado, no quería hacer nada el día de hoy... aunque pensandolo bien, nunca hago nada en realidad.

— ¡Sans! ¡Huesos flojos! Se supone y debes estar en tu puesto de trabajo.

Oí la voz de mi hermano por las escaleras, bajaba lentamente haciendo rechinar un poco la madera, no me importaba pero tampoco quería estresar tanto a Papyrus así que aliviaré un poco las cosas.

— Heh, supongo que mi descanso terminó, iré ahora mismo Paps, a la velocidad de un hueso.

— ¡Tómate esto en serio hermano! Deja de holgazanear y corre hasta allá.

— Ay bro, creo que no sabes que sin músculos, un esqueleto no puede correr.

Giñé una cuenca hacia él, es gracioso ver su cara cada vez que suelto mis bromas pero no me culpen. Es lindo tener un hermano a quien molestar de vez en cuando.

Caminé hacia la puerta despidiéndome de Paps mientras que él me desea suerte, cerré la puerta para así tomar uno de mis atajos y ahorrarme el viaje.

Me teletransporté al bar de Grillby’s para pasar el rato. ¿Realmente creyeron que iba a trabajar? Quizás no pero no podría importarme menos, solo necesitaba una excusa para venir aquí... para verlo a él.

Entré al bar que siempre estaba lleno de monstruos y pasé saludando a todos hasta llegar al dueño del bar.

— ¡Heya, Grill’s! Qué tal todo, viejo amigo. Ya sabes, lo de siempre.

Grillby me saludó con su mano mientras sacó debajo de la barra un bote de ketchup. El siempre tenía listo un bote para mí, me gusta que almenos me tome en cuenta cada vez que guarda uno solo para que yo lo degustara.

— Siempre tan considerado. Te pondré 5 estrellas, no hace falta que me lo agradezcas.

Le guiñé mientras tomaba un poco de salsa de tomate. Lo vi sacudir su cabeza de lado a lado, pero almenos sabía que lo hacía reir internamente. Se separó de aquella barra para ir por la cocina, algo que me causó mucha intriga ya que no siempre deja sola esta zona.

Tardó unos 15 minutos, no era alguien muy paciente que digamos, pero por ese monstruo de lentes haría lo que fuera.

Cuando finalmente salió vi un platillo en sus manos, era una rebanada de pastel de crema con fresas. Me sorprendió mucho a lo que no pude evitar mostrar mi reacción.

— Esto es...

Lo puso frente a mi con una pequeña nota adjunta al costado de aquella rebanada que captó mi atención.

“Para mi mejor cliente. Sans”

— Oh...

Sentí mi cara arder, sobre todo porque las letras parecian escritas a mano por él, habían traspasado el papel ya que fueron escritas con fuego. Muy seguramente por sus llamas. Levanté mi mirada hacia Grillby para ver que ladeó su cabeza por lo confundido que estaba, no entendí su reacción hasta que sacó un pequeño espejo y se señaló a sí mismo su rostro, en señal de que revise mi cara. Fué ahí que ví mi propio reflejo y miré mi cara prendida en colores.

— E-Eh... esto... solo estoy felíz. Por tu regalo jejeje. R-Realmente me has sorprendido compañero.

Agarré una cuchara que estaba en el mismo platillo donde vino dichoso regalo y empezé a saborear sin prisa. Era delicioso, dulce y suave, quería disfrutar por más tiempo.

Mientras degusté mi postre decidí contarle mi día de hoy a Grillby, el siempre me escuchaba sin importar que tanto hablase, creo que quizás por eso capturó mi corazón de alguna manera.

Mientras pasaba el tiempo no me dí cuenta de la hora hasta que ví el reloj del local por casualidad, además de que ya no había nadie en el bar aparte de mí y de él, estaba por caer la noche así que tuve que decirle a Grillby que me retiraba.

— Gracias por todo amigo mío. Siempre disfruto tu compañía.

Le sonreí, el solo asintió levemente en señal de amabilidad, vi como su mano entró en su chaqueta para así sacar un pañuelo y ponerlo frente a mí.

— Grill’s, no te hubieras molestado. Muchas gracias, aunque no tengo muchos restos de comida en la cara jejeje.

Limpié levemente mis mejillas y mentón con dicho pañuelo, era cálido, como el dueño de ella. Al limpiarme solo pensé en una cosa, que ya era tiempo de parar con esto.

Suspiré y miré directamente a Grillby, no me acobardaré como las otras veces que intenté decirselo.

— Grill’s, hemos sido amigos durante tantos años y sabes que haré lo que sea por tí... por nuestra amistad.

Él solo se quedó quieto por unos segundos, acomodó sus lentes y apoyó sus brazos en la barra para entender mis palabras en señal de escucharme atentamente ya que era la primera vez que hablaba seriamente con él, algo que a mis ojos se veía muy lindo al hacer eso.

— Agradezco todo lo que has hecho por mi hasta ahora, los detalles que siempre haces para mí me encantan. Pero enserio quisiera que dejaras de hacerlo. N-No me malentiendas amigo. No me desagrada en absoluto, a-al contrario...

Puse mis manos en los bolsillos de mi chaqueta mientras los apretaba mis puños, estaba nervioso pero solo suspiré y seguí mirandolo, sin romper el contacto visual.

— M-Me gustan tanto que no se como ni cuando fué que empezé a sentir que quería esos detalles todos los días, e incluso he empezado a hacerme ideas sobre... a-algo más.

Empezé a sonreír nerviosamente y a ruborizarme, a lo que Grillby se sobresaltó por mis palabras, pero eso no iba a detenerme hasta terminar lo que iba a decir.

— Escucha, quiero resumir mis palabras apropiadamente. Tú me gustas desde hace años Grillby, y sé lo mucho que me aprecias como amigo, así que no quiero arruinar ese lazo de compañerismo que hemos formado desde que nos conocemos. Por eso te pido que no me trates con tanto ciudado como lo has hecho hasta ahora... porque quiero que este sentimiento vaya reduciéndose hasta que desaparezca y así poder llevarnos como buenos amigos.

Sonreí mientras miraba al suelo, no quiero verlo a los ojos ahora. No quería recordar una mueca de desagrado y solo me limité a bajar mi cabeza.

— Enserio lo siento. Hasta el día de hoy siempre has sido el mejor monstruo que he conocido en todo Snowdin, lo digo enserio jejeje.

Hice una reverencia hacia él mientras me bajaba del asiento junto a la barra y levanté mi mano para despedirme.

— Era todo lo que tenía que decir, muchas gracias por brindarme bocadillos, amé todos y cada uno de ellos... y el bote de ketchup... ponlo en mi cuenta jejeje. Hasta pronto.

Me negué a mirar su cara, cerré mis ojos hasta mi despedida, mientras caminaba con calma hacia la puerta sentí como mi espalda se llenaba de calor, entonces ví como Grillby, con su cuerpo convertido solo en flamas, se arradtraba or el suelo y se direccionó hasta la salida para bloquear la puerta.

Fué ahí donde me arrepentí de mis palabras, no tenía expresión alguna salvo que sus lentes brillaban bastante esta vez, por lo que no tenía manera de saber que es en lo que piensa.

— E-Em... ¿Grill’s? L-Lo siento, debió ser molesto para tí, n-no quiero pelear ni meterme en problemas así q-

No terminé de hablar porque se arrodilló hasta quedar a mi altura, se acercó a mi lentamente hasta que nuestros rostros quedaron de frente, tragué saliva ya que nunca antes habíamos estado tan cerca.

— ...Sans...

Un escalofrío recorrió mi cuerpo al oirlo decir mi nombre, casi nunca hablaba, y si lo hacía alguna vez su volumen era demasiado bajo. Sin embargo, solo yo podía notar que su voz era rasposa y grave, seguramente por las llamas, lo que lo hacía dar una vibra imponente. Tuve que responder a su llamado aunque estaba demasiado nervioso como para decir algo en concreto.

— ¿S-Si?

Entrecerré mis cuencas mientras comenzé a sudar, mi alma se sentía más viva que nunca y solo esperé lo que tenía que decir. Pero algo, muy dentro de mí, me decía que las cosas no iban a terminar con una despedida simple, ese pensamiento solo me ponía más nervioso.

— Me alegra... que mis esfuerzos... dieron frutos.

— ¿Eh?

Y ahí fué donde se rompió nuestro espacio personal. Grillby me había besado.

No puedo creer que esto esté pasandome. ¿Estoy soñando?.

Cerré mis cuencas tan fuerte como pude. Esto debía ser un sueño, no podía ser real. Sus labios eran tan suaves y calientes, sus brazos me rodearon pero no quemaban en lo absoluto, lo cual es irónico ya que está hecho de fuego. Ahora me sentía el monstruo más felíz del subsuelo.

Grillby me ama como yo lo amo a él. Con dificultad puse mis manos en su pecho para agarrar con fuerza su camisa, no quería que este maravilloso beso terminara.

Pero juraba que lo había oido reir cuando hice eso.

Fué entonces cuando lo sentí, el abrió mi boca con su lengua, invadiendo por completo esa zona. De la sorpresa no pude evitar abrir mi mandíbula, este momento sin duda quedaría grabado en mi mente.

Sabía a café caliente, con un ligero sabor a carbón. Mi alma palpitaba tan fuerte como la suya por el contacto entre nuestros cuerpos, su agarre comenzaba a ser más fuerte debido a que empezé a perder fuerza en mis piernas y casi no podía mantenerme en pié.

Y no nos besamos una vez, hacíamos pausas pequeñas para retomar los besos, aunque era un tanto vergonzoso debido a que jadeaba cada vez que el aire me hacía falta.

Duramos solo 5 minutos así, pero parecieron ser eternos y mágicos para mí, al separarnos pude notar que la zona de su cara tenía un fuego más concentrado y rojo en ella. Simulando el rubor de Grillby.

Sonreí de felicidad, puse mis manos en su rostro para mantener fija su mirada en mí.

— No sabes cuanto te amo.

El solo tomó mi mano delicadamente, dando un pequeño beso en ella haciendo que me sonroje nuevamente.

— Eso... debería decir yo... cariño.

Ambos nos reimos mientras nos abrazamos, jamás me arrepentiré de esto.

En cuanto terminamos nuestro "momento romántico" él se levantó para decirme que tenía que cerrar el bar ahora, a lo que solo asentí y salí del local a esperarlo. Esto me dió tiempo a reflexionar un poco.

Honestamente esperaba un rechazo, veía imposible que alguien tan increible como él se fije en un saco de huesos flojos como yo. Sin embargo, decidí arriesgarme únicamente para sacar este peso de encima. Se sentía liberador, pero aún así tengo miedo.

"Me alegra... que mis esfuerzos... dieron frutos."

Mi cara arde nuevamente, ahora todo tenía sentido. Los postres especiales, bebidas mezcladas con ketchup que sabían tan bien, incluso en dos ocasiones me hizo comentarios subidos de tono pero por lo inexperto que era no lo volvió a intentar.

Recuerdo que ese día me hizo reír tanto que saqué unas lágrimas y Grillby hizo unas muecas por la vergüenza. Reí en voz alta al recordar eso.

— ¿Pasa... algo?

— ¿Eh? no, nada... cerdo hornado.

Reí a carcajadas, al parecer Grillby entendió porqué salieron mis risas. Solo acomodó sus lentes y me tendió la mano. La cual la tomé felizmente.

Me pregunto que será de nosotros ahora

Continuará...

Next Chapter