FRIENDS | NamJin

Summary

《Un día de invierno donde los profundos sentimientos florecen y dos amigos se corresponden entre sí. “Soy ese chico, enamorado de su mejor amigo”》 ✒NamJin ✒One Shot [Capítulo único] ⚠Historia original. No se aceptan copias ni adaptaciones⚠ ▶Portada creada por mí. [@javbloom] Estado: Completa. #3®

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

FRIENDS

Los copos de nieve caían sin cesar, golpeando el pavimento, las ventanas de los hogares, y los abrigos y paraguas de las personas que aún caminaban por las calles. Se transformaban en un espectáculo único y efímero, donde esos bellos cristales se derretían en cuestión de segundos al tocar el suelo.

Suspiré, no por lo que veía, sino porque sólo tengo unos minutos antes de que toques el timbre y aparezcas frente a mí. Sé que es difícil enfrentar tu día a día, y luego llegar a mi casa solo para visitarme porque necesitas a un amigo con quien hablar.

Soy ese amigo al que valoras, quieres y en quien confías para contar todos tus problemas, quien te conoce tal como eres. Quizás eres diferente conmigo que con tus otros amigos, pero ¿por qué? Yo, al igual que ellos, cumplo la misma función: apoyarte en tus decisiones.

Decisiones por las que suelo regañarte y hacerte entrar en razón.

Hay días en los que me pregunto si realmente es necesario seguir a tu lado. Lo digo porque tienes mucho más de lo que imaginaba: una familia trabajadora y adinerada, hermanos y amigos con quienes disfrutas tu vida diaria.

Te gusta vivir la vida y disfrutar de ella, siempre lo dices y lo recalcas cada vez que te regaño por estar con una chica nueva cada dos o tres meses. Pero no lo hago porque quiera controlar tu forma de vivir, sino porque me preocupa que, en algún momento, puedas arrepentirte de no haber valorado a las personas que dices amar.

Eres un chico inteligente y enfocado en tus estudios; te esfuerzas al máximo por lo que realmente quieres conseguir, y te admiro por cómo reflexionas sobre la vida.

Tienes la capacidad de cautivar y encantar a las personas. ¿Cómo lo sé? Porque, a pesar de ser tu amigo y oír a las chicas que presentas como tus novias, te observo y trato de comprenderte.

Eres una persona complicada, con una personalidad capaz de liderar cualquier situación. De vez en cuando, insistes en tener la razón y actúas impulsivamente cuando las cosas no salen como quieres. Siempre te repito que te calmes y te tranquilices; no ganas nada llevando tu vida con frustraciones y constantes preocupaciones.

Han pasado cinco años desde la primera vez que nos conocimos, y aprecio que ambos hayamos logrado construir esta significativa amistad.

Amistad.

Siempre repites lo importante que es la amistad para ti, lo agradecido que estás de tener a ciertas personas a tu lado, dándote ánimos y apoyo.

Pero, ¿quién está junto a ti cuando te sientes triste y presionado?

El mundo a veces da la espalda y te sientes solo, pero siempre habrá una persona que piensa en ti, que quiere hablarte pero no puede, alguien que, quizás, no tenga el valor de escribirte un mensaje en la madrugada preguntando si realmente estás bien, una persona que se preocupa por ti a lo largo del tiempo.

Te diré que existe esa persona para ti.

Y soy yo, Namjoon.

Te conozco tan bien que a veces tengo miedo de saber tantas cosas sobre ti. Me aterra la idea de que un día despiertes y decidas alejarte de mí, o peor aún, que ya no quieras hablarme más.

Quiero ser alguien que signifique mucho más para ti.

Pero no lo entiendes.

Somos ese tipo de amigos que duermen en la misma cama cuando están asustados o cuando necesitan sentir ese cálido y acogedor sentimiento.

Esos amigos que se abrazan tan cariñosamente como solemos hacerlo tú y yo después de una discusión o al ver una película.

Esos que se sienten inseguros e indefensos cuando no están cerca el uno del otro.

Nos elogiamos, decimos palabras bonitas, pero ¿puede uno evitar enamorarse de quien cree que esto es solo una amistad?

Sucede que te gustan los idiomas; sabes inglés y japonés, y un poco de chino también. Pero los idiomas que puedes aprender y practicar como gusto personal ¿no requieren constancia y concentración para comprenderlos?

Pienso que tus estudios van más allá de simplemente sentarse en un pupitre y escuchar al maestro explicar la clase. Tienes la constancia y la concentración para escuchar cada palabra con sinceridad y reflexionar sobre los conflictos.

¿Sabes cuál es tu conflicto interno? Lo sabes, porque siempre lo repites y revelas frente a mí.

No estás a gusto contigo mismo y tratas de hallar una solución. Deseas con todas tus fuerzas quererte, saber quién realmente eres y qué necesitas hacer para salir adelante como una persona independiente, sin el apoyo de tus padres.

Ellos no me quieren, y lo acepto. No a todos les agradaré, pero lo lamento tanto, porque cada vez que quieres visitarme debes mentir, decir que vas a casa de otro amigo. Y no me gusta; preferiría pasar mil años extrañándote a que debas mentirle más a tu familia solo por venir de visita.

Soy una persona que divaga por la ciudad de Seúl sin familia, solo con mi hermano menor, a quien cuido y trato de ser una figura paterna y materna porque mi madre nos abandonó.

No quiero que un día no tengas a tus padres a tu lado y te arrepientas de ello solo porque decidiste venir a verme.

Cada vez que es necesario lo discutimos, pero no admites que lo que digo puede ser cierto, que puede ocurrir.

Soy ese amigo, Namjoon, que estará junto a ti a pesar de las miles de discusiones y diferencias de opinión que podamos tener.

Eso deberías saberlo más que nadie.

El sonido del teléfono me devolvió a la realidad. Era un mensaje.

Namjoonie🐻

Hace días que no nos vemos.

Enviado 20:30

Estaré en tu casa en diez minutos más o menos.

Enviado 21:16

Espero tengas una deliciosa cena para mí, ¡amo tu comida!

Enviado 21:16

Nos vemos en unos minutos

Enviado 21:16

Te quiero

Enviado 21:17

Sonreí como un idiota.

¿Cómo puedes provocar esto en mí, Kim Nam Joon?

Debería ser ilegal tener sentimientos hacia ti, porque los tengo, pero tú no lo sabes; no te das cuenta de que la persona a quien consideras tu mejor amigo está enamorado de ti como un idiota desde hace años.

Todo comenzó cuando nos conocimos. No crees mucho en el amor a primera vista, pero oí de una anciana que el "amor a primera vista" es el amor más hermoso por la conexión profunda de las miradas cuando.se cruzan... Una locura, ¿no? Yo también lo pensé...

Me enamoré de ese chico torpe y sentimental, ese chico que suele romper cosas con solo tomarlas por primera vez. Siempre me he burlado de ti por eso, pero no significa que lo deteste o que realmente lo desprecie. Me encanta que seas tan torpe, sensible en ciertos temas, maduro pero al mismo tiempo inmaduro. Adoro que actúes como un niño, que seas tierno, cariñoso y romántico, que me relates estrofas y prosas de algún poema que leíste o párrafos de un libro interesante, y aún más, que trates de dedicarme canciones cuando estás de buen humor, que me hagas reír con cada idea ocurrente.

Son muchas las cualidades que adoro de ti.

Con esto, ¿podrías al menos darte cuenta de que me gustas, de que no te quiero como un simple amigo, sino que te amo a ti, como persona, como Kim Nam Joon?

Soy ese amigo, enamorado de su mejor amigo, al que le gustaría confesarse, pero que tiene miedo de perder y arruinar la hermosa amistad que llevamos.

Tengo miedo de que dejes de hablarme, de que ya no me quieras, de que no me mires o me sonrías más. Tengo miedo de perder al Namjoon que conozco, a ese chico que me cautivó con su forma de ser.

El timbre sonó y caí de nuevo en la realidad; eras tú llamando a mi puerta.

Abrí y me encontré con una encantadora sonrisa.

Dios, cómo amo tus hoyuelos, te hacen ver más encantador de lo que ya eres.

Me abrazaste por sobre los hombros y te correspondí, envolviendo mis brazos en tu torso.

—Te extrañé —tu voz grave, Namjoon, cerca de mi oído, me hizo estremecer.

—También te extrañé —me aparté con una sonrisa.

Realmente moría por verte.

Avanzaste por la casa y te dirigiste a la cocina para ver lo que había preparado. Una costumbre que nunca acaba y de la cual no pienso cansarme.

—Me gusta, quiero comer —dijiste ansioso.

Serví la comida que tanto ansiabas para que empezaras a disfrutarla. Mientras llevabas una cucharada tras otra a tu boca con suma concentración, me perdí en tu inusual forma de comer.

—Hace mucho que no nos veíamos...

—Sí, mucho —sonreí, desviando la mirada, buscando qué hacer mientras terminabas tu comida.

No quería seguir observándote y que luego te asustaras por lo atento que suelo ser.

Caminé hacia la sala.

Hoy tengo un serio problema contigo, y es que tus miradas y tu presencia me ponen nervioso.

Y mucho.

Luego de terminar, dejaste la loza en el fregadero y fuiste a mi encuentro. No era tan tarde, pero las luces de la sala se mantenían apagadas, dejando solo una luz en la esquina del mueble principal.

Te acercaste sin decir nada y te sentaste a mi lado. Sin embargo, como si no fuera suficiente, apoyaste tu cabeza en mi hombro. Lo habías hecho tantas veces que ahora ya no me sorprendía; pero esta vez te sentía extraño, diferente.

—¿Ocurre algo? —pregunté, mirando tu cabeza en mi hombro.

—No, nada.

—Dices eso pero es algo, lo sé, y tienes que contármelo, Namjoon.

—¿Por qué crees que sucede algo?

—Porque te conozco, tonto.

Te incorporaste y me miraste con tus ojos cansados. Tus cejas caían, tu rostro perdía esa vitalidad y energía. Estabas completamente diferente.

—¿Qué pasó?

—Hoy estaba en la universidad y vi a alguien.

—¿A quién?

—No es alguien importante, pero...

Tus ojos me miraban fijamente.

—¿Qué pasa? —volví a preguntar preocupado.

—Esa persona... Me recordó a un amor que tenía en la secundaria.

Bajé la mirada.

¿Hablabas de un amor de secundaria? ¿Acaso no decías que nunca te habías enamorado de verdad?

Esto es nuevo para mí.

—Nunca me lo habías contado —susurré, mirando el piso de madera.

—Nunca lo había contado porque no me gusta hablar de eso.

—Lo entiendo.

—Realmente no me interesa en lo absoluto, pero... Me di cuenta de que algún día querré estar con alguien.

Me giré para verte.

—No lo entiendo, Namjoon.

—Me gusta alguien, y no sé cómo decírselo.

Mi corazón se detuvo.

El sonido de la habitación se disipó, solo quedábamos tú y yo.

El chico que me gustaba, frente a mí, diciendo que le gustaba alguien más.

Me giré por completo para observarte, mi corazón golpeaba mi pecho, me sentía tan incómodo.

Quise desearte lo mejor y preguntarte quién era, pero...

—Soy tu mejor amigo, ¿por qué no me lo contaste antes? Si tanto te gusta esa persona, deberías decirle lo que sientes —dije sonriendo—, sé que no es fácil, pero tienes que ser valiente, Namjoon.

—¿Cómo puedes decirlo tan fácil? —bajaste la cabeza—. Yo no sé cómo decírselo.

—Tú siempre hablas de amor, de que en cualquier momento te puedes enamorar, Namjoon.

Suspiraste.

—Yo...

Te observé.

Tus ojos se clavaban en los míos.

—Es difícil decírselo, porque no sé si sienta lo mismo por mí.

Mi corazón dolía.

Y yo sentía que podría romperme en mil pedazos.

—Quizás esa persona te corresponda, pero no lo sabrás hasta que se lo digas.

Estabas incómodo.

Lo sé, pero yo no podía hacer nada más que seguir hablando por tu felicidad.

Porque soy tu amigo.

Tu mejor amigo.

No me atreví a decirte lo que realmente siento, porque quería que fueras feliz con quien te corresponde. Si tan solo supiera quién es esa persona, haría lo que fuera para que pudieras confesar tu amor sin titubear.

—Tienes que hablarle pronto, antes de que esa persona desaparezca y luego te arrepientas.

Tu mirada estaba perdida y nerviosa, pero intentaste relajarte.

Te levantaste del sillón, te colocaste frente a mí y me miraste fijamente. Mis ojos se abrieron sorprendidos por lo cerca que estabas de mí.

Tu presencia me hacía temblar.

—Namjoon, ¿qué...?

—¿Cómo puedes ser tan estúpido? —dijiste mientras mi mente no procesaba lo que decías.

No entendía por qué hablabas así.

—Tú...

Tu respiración se acercaba más.

Y en cuestión de segundos, mis labios se unieron a los tuyos.

Mi mente se bloqueó por completo.

—Namjoon...

Me besaste.

Fue un beso corto y suave.

Ni siquiera tuve tiempo de comprender lo que habías hecho.

Pero...

Me aparté, mis mejillas se ruborizaron y mi cuerpo se congeló.

¿Qué estabas haciendo?

—Namjoon...

—¿Cómo puedes ser tan estúpido? —repetiste—. Si solo observaras más allá, si solo miraras, si tan solo vieras que esa persona que me gusta...

Tomaste mi rostro, tus ojos no se apartaban de los míos, tu respiración chocaba con la mía.

—Eres tú.

El peso de tus palabras me hizo temblar aún más. El mundo parecía haberse detenido en ese instante. Las piezas del rompecabezas encajaban en mi mente mientras mi corazón latía con una intensidad que nunca había experimentado antes.

Nos quedamos allí, mirándonos, con un silencio entre nosotros que estaba cargado de un entendimiento nuevo y profundo.

Y por primera vez, me atreví a besarte de vuelta, uniendo nuestros labios, para afirmar que sentía lo mismo que tú.

Entonces, fue como si siempre hubiéramos estado caminando en la misma dirección, hacia un destino compartido, pero sin darnos cuenta.

El amor que ambos sentíamos no era un sueño irreal, sino una conexión auténtica que nos unía de maneras que nunca habíamos imaginado.

Nos besamos, nos abrazamos, sonreímos y nos miramos, reconociendo que, aunque el camino por delante podría ser difícil, lo enfrentaríamos juntos.

Así, con el corazón en la mano y una nueva certeza en nuestros corazones, nos preparábamos para enfrentar lo que viniera, sabiendo que ahora estábamos unidos no solo como amigos, sino como algo mucho más profundo.

Porque somos esos dos mejores amigos que están enamorados el uno del otro.