Chapter 1

—Dream Westaken por tus crímenes contra la nación de L’manberg quedas sentenciado a 10 años en la prisión de Pandora’s vauld— Un híbrido de cabra con cabello castaño y pequeños cuernos saliendo de su cráneo hablaba desde la cima de un podio, observando al rubio de sudadera verde y peculiar máscara.
—Ninguna prisión me detendrá por mucho tiempo niño— Su voz causaba escalofríos a muchos de los presentes.
Allí estaba un representante de cada nación.
Por la New L’manberg estaba Tubbo.
Por Kinoko kingdom estaba George.
Por Las Nevadas estaba Quackity.
Por el Eggpire estaba Badboyhalo.
Y por The Syndicate estaba Philza.
—Para evitar cualquier fuga se te asignará un guardia personal que se quedará fuera de tu celda la mayor parte del día— Ok ya las cosas se estaban poniendo peligrosas para el enmascarado, no le molestaba estar en prisión era lo de menos, pero si el guardia que le tocaba resultaba un alfa estaba jodido ya que aunque deseara algo más era un omega y estaba en su biología someterse ante las castas superiores.
—Son unos cobardes— Fueron las últimas palabras antes de que el híbrido de Creeper entrara a la habitación y se lo llevará de allí hacía lo que seria su nuevo hogar durante la próxima década.
—Disfruta tu estadía aquí Dream— Fue lo último que dijo el beta antes de tirarlo, literalmente, a la celda haciendo que su cara se estrellara contra el suelo al tener las esposas puestas aún.
—Fuck— Murmuro levantándose difícilmente escuchando las risas del contrario alejándose por el camino que comenzaba a desaparecer dejando solo un muro de lava.
Miro atento a su alrededor registrando el lugar, las paredes, el suelo y el techo eran de obsidiana y dentro solo había una cama que no se veía muy cómoda, además, de un atril y un lavabo.
No se podía quejar, al fin y al cabo estaba en la cárcel no se podía poner exigente, al menos le permitieron conservar su mascara aunque le quitaron sus típicas ropas dejándolo con una chaqueta naranja con el número 001 junto a un pantalón del mismo color.
No había ventanas o algún reloj que le ayudará a medir el tiempo, «Típico de métodos de tortura», pensó allí sentado en el medio de la habitación.
—¿¡CUANDO ME QUITARAN ESTA MIERDA!?— Grito con esperanzas que alguien lo escuchará, pero no lograba ubicar ninguna cámara y solo estaban esos enormes chorros de lava que lo rodeaban.
Estuvo allí lo que calculo fueron 40 minutos cuando escucho un mecanismo activarse que hacía el mismo ruido del que cuando lo trajeron al lugar.
Giro su mirada hacía la “entrada” (si es que así se podía llamar a la hilera vacía de bloques que daba a la lava) viendo como el muro de lava se detenía momentáneamente dejando a la vista un puente donde se veía a una figura alta y fornida caminando hacía la celda.
Era difícil no identificar a la persona que se acercaba hacia aquel lugar, vestido con una camisa blanca y pantalones negros y un par de botas que cubrían hasta sus rodillas, una larga cabellera rosada sobre la que estaba posada una corona en esta, además, de un cráneo de cerdo cubriendo la parte superior de su rostro, pero aún así se veían sus orejas alargadas que tenían algunas joyas doradas allí.
—Techno— Pronuncio su nombre como si de veneno se tratara y que después de decirlo moriría.
—Dream— Respondió de la misma manera al llegar hasta la superficie donde la lava y el puente volvía a su estado anterior.
—¿Por qué el bacon me honra con su presencia en este asqueroso agujero?— El sarcasmo era muy notorio en su voz mientras veía al híbrido sentado desde el duró piso del que no se había podido levantar desde la última hora.
—Pues digamos que el homeless corrió con la suerte de que me hicieran salir de mi retiro para ser tu niñera personal— La suerte nunca estaba de su lado, además de que aquel sujeto era su rival más grande, era un alfa y si el llegaba a entrar en celo con el híbrido cerca estaría totalmente perdido —¿Asustado Westaken?
—De eso nada Blade— Su voz sonaba decidida aunque en el fondo si tenía esa punzada de temor por culpa de su omega que le pedía que mantuviera la guardia alta —Apresúrate y desatame.
El híbrido bufo, pero de igual manera se acercó a él liberando sus muñecas con una pequeña llave y ambos ignoraron la corriente que recorrió sus cuerpos al rozar sus pieles.
Se levantó del suelo quedando a la misma altura que el híbrido (Aunque este le sacaba una cabeza de diferencia) iniciando un duelo de miradas que ninguno se permitiría perder por su orgullo.
—Vamos a tener que aprender a convivir ya que pasaremos mucho tiempo juntos— La voz de Techo era grave causando un escalofrío que recorrió la espalda del enmascarado, más no bajo la guardia en ningún momento.
El híbrido soltó una pequeña risa antes de dar media vuelta y detenerse frente al agujero donde la lava comenzaba a separarse dejando a la vista el puente por el cual el de pelo rosa se retiró, dejando a Dream de regreso en su aislamiento.
Suspiro caminando hacía la cama tirando su cuerpo en este, restándole importancia a lo incómodo que era.
Se quitó la máscara colocándola a su lado mientras relajaba su respiración observando el techo, disfrutaba del silencio del lugar, no lo iba a mentir, pero algo dentro de él le decía que no se acostumbrara a la paz de allí.
Tenía muchos enemigos que había reunido a lo largo de toda su trayectoria e incluso sus antiguos amigos le habían dado la espalda hace mucho tiempo.
“¿Como estarán?” Recordaba los días de calma y paz junto a George y Sapnap antes de las guerras que poco a poco fraccionaron lo que antes era una nación muy unida.
Siempre reía por las ocurrencias de ese alfa y beta que eran sus amigos y que aún quería pensar le tenían algo de aprecio ya que aunque fuera un omega siempre lo trataron como a un igual, olvidando todo tipo de estereotipos.
Cerro los ojos hundiéndose es sus pensamientos hasta quedarse profundamente dormido escuchando únicamente el flujo de la lava.

Technoblade regreso a la celda con una bandeja de comida en la mano que contenía algunas patatas asadas para su prisionero.
Que lo sacarán de su retiro para vigilar a Dream le sorprendió un poco, pero al final iba a ser divertido tener al green boy a su merced.
«Es solo un omega no se va a resistir».
«Hay que matarlo que se va a revelar».
«Podremos hacer lo que queramos con él».
«No va a decir nada ya que no hay nadie».
«Esta tan indefenso».
«Matar».
«Matar».
«Matar».
«E».
«Sangre para el dios de la sangre».
Ya era costumbre escuchar esas discusiones en su cabeza así que simplemente ignoro las incontables voces que le decían que hacer con el rubio, siguiendo su camino por el puente que iba en movimiento con él por encima de gigantesco lago de lava.
Alzó una ceja observando el inmóvil cuerpo del omega sobre la cama en total paz, su respiración era relajada, pero su vista estaba clavada en su rostro descubierto.
Tenía delicadas facciones y muy pocas cicatrices en este más que algunos pocos rasguños que tenía que observar muy bien para ver, tenía el rostro salpicado de pequeñas pecas que lo hacían ver cómo si un universo creciera en su rostro mientras unos rebeldes mechones caían sobre este, sus pestañas eran largas y rizadas y sus labios se veían muy bien.
“¿Pero que carajo?” pensó desviando su mirada sintiendo los colores subir a su rostro mientras esté se calentaba violentamente.
Dejo la bandeja en el suelo no tan cerca de la cama para que el rubio no lo pisara, para luego tomar una cadena que estaba atada en la pared y asegurarla en la pierna de este para evitar “Accidentes”.
Tomo asiento en una pequeña silla cerca del espacio que daba hacía la salida lejos del alcance del omega mientras tomaba un libro que llevo consigo y comenzaba a leer sus páginas ignorando lo que sea que pasó solo unos minutos atrás incluyendo el latido apresurado de su corazón.
Paso alrededor de una hora cuando detectó movimiento en la cama, haciendo que su vista se moviera hacía el chico que se estaba despertando frotando sus ojos con pesadez.
Sonrió al ver la cara de confusión que tenía el recién despierto al verlo allí observándolo atentamente hipnotizado por el hermoso tono de ojos verdes que tenía, que para el híbrido parecían surreales de lo bellos que eran.
El rubio al verlo allí se sobre salto chocando su espalda contra la pared tras la cama con una cara como si hubiera visto a un muerto en vida.
—Te dije que estaría aquí mucho tiempo— Una sonrisa se filtró por su rostro, le causaba gracia ver al encarcelado de aquella manera al que era el “Gran y poderoso” Dream que ahora parecía un gatito asustado.
El rostro del omega se endureció frunciendo el ceño mostrando su molestia por estar siendo vigilado tan de cerca por el híbrido.
—Come antes de que la comida se enfríe más— Volvió su concentración a el libro que tenía en sus manos, mientras el humano tomaba apresurado su mascara y suspiraba con alivio luego de colocarla en su rostro.
Se movió un poco de donde estaba para levantarse, pero escucho el tintineo del metal observando la cadena que se apresaban en su pierna.
—¿Pero que mierda?— Pregunto en voz alta regresando la atención del híbrido hacía su persona— ¿Y esto por qué?.
—Precaución— Respondió secamente regresando a su lectura, Dream se levantó de donde estaba, pero antes de llegar a más de metro y medio sintió el tirón en su pierna indicándole que no podía avanzar más allá —No vas a llegar más allá de esa marca en el suelo.
Bajo su mirada y efectivamente en el suelo había una línea blanca que marcaba lo más lejos que llegaba y el híbrido se encontraba del otro lado de esta.
—¿Tanto miedo tienes que te haga algo como para amarrar mi pierna mientras dormía?— El pelirrosa soltó una leve risa pero sin despegar la mirada del libro —¿Le temes a un simple omega?
«Hay que matarlo».
«Sangre».
«Sangre».
«Sangre».
«Sangre para el dios de la sangre».
—Te recomiendo dejes de tentar a tu suerte teletubbie— Intentaba ignorar a las múltiples voces que exigían la muerte de el insolente que se atrevía a retarlo, no iba a lastimar al que ahora era su prisionero.
—¿O si no que Techno?, ya estoy encerrado, no tengo nada que perder— Eso fue suficiente para que el alfa se levantará dejando a un lado su libro parándose frente al omega tras la línea del suelo, mientras el lugar se llenaba de su fuerte aroma a madera que olía algo quemado, dejando en evidencia su molestia.
El aroma era demasiado intenso para el rubio, pero aún así no desistió, no era la primera vez que le tocaba aguantar las feromonas de un alfa así que había desarrollado cierta resistencia.
—Estas jugando con fuego Clay— La mención de su nombre por parte del híbrido le causó un escalofrío que recorrió toda su espina dorsal —Come.
Fue lo último que ordenó antes de volver a sentarse suprimiendo las feromonas. A regañadientes el contrario le hizo caso recogiendo la bandeja con comida y una botella de agua para comenzar a alimentarse, subiendo un poco su mascara solo descubriendo su boca.
Aquello no tenía mal sabor a pesar de ser solo unas papas asadas, era mejor que lo que creía lo alimentaria el híbrido.
Subió su mirada para toparse con la rojiza del híbrido observándolo disimulado por encima del libro que leía, su rostro se tiñó de rojo y desvío la mirada avergonzado a pesar que su mascara lo cubría.
—Hueles a limón— Se ahogó con el agua que bebía mientras el contrario reía por la reacción —Creo que nunca había olido tus feromonas.
Su rostro se enrojeció por sus palabras y el cuarto se empezó a llenar poco a poco de su aroma.
—¿Acaso te avergüenza?— El sarcasmo no paso desapercibido junto a su risa que causaba que se comenzara a molestar, pero solo se concentró en regular su propio aroma, nunca le había pasado que le costará tanto ocultarlo y se le hacía raro que su cuerpo no respondiera.
—Eres un idiota— Dejo la bandeja cerca del límite de alcance y comenzó a caminar por toda la celda, probando los límites que tenía.
De vez en cuando ambos observaban al otro cuando este estaba distraído sin que el contrario notará esas miradas discretas.
Su pequeña paz silenciosa fue interrumpida por el sonido del mecanismo de la entrada haciendo que ambos voltearan sus miradas hacía el muro de lava que se separaba, dejando a la vista a dos personas.
Un peli verde con rasgos de Creeper se acercaba junto con el dueño de una de las naciones del smp.
—Techno sal unas horas— El híbrido miro raro al de verde, pero no cuestionó nada levantándose de su asiento para ir a un lado de Sam.
—Hola Dream— El pelinegro alado hablo únicamente cuando los otros dos salieron del lugar —Necesito un favor tuyo.
—No llevo ni una semana aquí y ya comenzaron a venir las ratas— Se sentó en la cama mirando con superioridad al pato.
De igual manera aquel solo era un peón más en su mundo.
—Yo que tú cuidaría mis palabras ya no eres nadie Dream— Estaba a punto de reír cuando vio que el chico sacaba de sus ropas una navaja.
—¿Como...? ¡Esta prohibido traer armas aquí!— El estaba desarmando ya que había sido despojado de todo al ser encerrado.
—Oh, esto es un pequeño juguete por si no me dices lo que quiero oír Dream— No demostraba temor en contra del otro omega que estaba allí con él.
Ninguno de los dos iba a mostrar debilidad al contrario.
—¿Qué mierda quieres pato?.
—¿Donde esta el libro?— Sin evitarlo soltó una sonora carcajada la cual irritó al de cicatriz.
—Crees que aún lo tengo— Respondió —hace años que lo queme, solo yo sé su contenido.
—Pues dime cómo puedo revivir a alguien— Su expresión se endureció.
¿Revivir a alguien? Estaba loco, eso estaba prohibido en sus reglas, nadie podía regresar luego de perder sus tres vidas.
—¿Qué te hace pensar que te daré esa información?— Aunque no se viera su rostro por la máscara este tenía una sonrisa tan grande como la negra que estaba pintada en la porcelana blanca sobre su rostro.
—Ya te lo dije Dream, tengo mis métodos para que hables si no cooperas— Se iba a levantar para caminar hacía el híbrido, pero luego de un par de movimientos sintió un fuerte ardor en la pierna con un dolor que recorrió todo su cuerpo causando que cayera al suelo apoyando sus manos en este.
—¿¡PERO QUE MIERDA!?— Quackity reía colocando cerca de su rostro un pequeño control negro.
—O te comportas o recibirás otra descarga Dream y créeme que eso fue solo el comienzo— Con la navaja corto la cuerda de cuero que sujetaba su mascara dejando expuesto su rostro.
El rubio veía con furia al menor que simplemente reía por tener a su merced al “Mas poderoso del server”.
—Dime, ¿Donde chingados tienes el libro?— Pregunto pronunciando lentamente cada palabra como si se tratara de un niño pequeño.
—Ya te dije, lo queme— Un dolor agudo recorrió su mejilla cuando el mexicano corto está en un rápido movimiento.
—No quiero hacerte daño así que volveré a preguntar ¿El libro?— Esta vez ni siquiera contesto recibiendo otra descarga teniendo que aguantar el grito —¿No te dijeron que tienes que responder cuando te hablan?.
—Ya te dije, no lo tengo— La cuchilla del híbrido se clavó en el dorso de su mano atravesando este hasta llegar al suelo.
Soltó una queja de dolor al sentir su carne cortarse mientras retiraba la navaja.
—No tengo paciencia para esto Dream y si no me dices dónde está el libro vendré cada semana para jugar un rato hasta que quieras hablar— Volvió a sentir una descarga eléctrica que lo hizo perder la fuerza que tenía en los brazos, cayendo al suelo maldiciendo al menor que salía del lugar como si nada hubiera ocurrido.
Su cuerpo tenía pequeños espasmos por las descargas eléctricas y su mejilla y mano estaban sangrando.
Sus extremidades no reaccionaban bien, ni siquiera cuando escucho nuevamente el sonido del mecanismo de la entrada.
—Mierda green boy— Su cuerpo fue alzado por el híbrido y puesto sobre la cama —¿Qué mierda te hizo Quackity?.
—¿Desde cuando te preocupas por mí?— Con dificultad se incorporó en la cama sentándose quedando frente a el alfa, ambos sentados viéndose a los ojos al no tener ninguno su mascara.
—¿Qué quería el pato?— Cerro los ojos negando ante esa última pregunta, sumergiéndose ambos en un silencio que lejos de ser incómodo era agradable para ambos.
—Quiere el libro— Dijo por fin luego de unos minutos pero sin volver a ver los ojos carmesí del contrario —Quiere revivir a alguien.
«Como se atreve a dañar a el homeless».
«Mátalo techno».
«Se cree poderoso».
«Hay que mostrarle su lugar».
«Sangre».
«E».
«Sangre».
«Sangre».
«Tú eres el dios de la sangre».
—Deja de escucharlas Techno— El pelirosa se había quedado callado por mucho tiempo y Dream sabía que era por qué las voces le estaban hablando —¿Qué te están diciendo ahora?
—Lo mismo de siempre, piden sangre— sus miradas volvieron a conectarse, esmeralda con carmesí y por primera vez en aquel momento aunque el mayor no lo notará su cabeza estaba en un total silencio, ninguna de la voces decía nada.

Hola buenas, me presento mi nombre es Axoly, para quienes me conocen un gusto tenerlos aquí, para lo nuevos lectores les doy la bienvenida.
Para los que no saben yo vengo de la plataforma Wattpad, el sitio donde encontraran historias como esta y mas, la mayoria de mi autoria y las que no son de mi fiel mano derecha Lexblade, a quienes les interese nos encuentran como Lexblade780 y Axoly2.
Así que disfruten de la historia, no se olviden de interactuar que me impulsa a seguir escribiendo, nos leemos en el próximo capitulo.
BYEEEEEEEEEEEEE