La sacerdotisa de las líneas de Nazca

“El tiempo, tan rápido y suave como la arena de un reloj. Dejando atrás todo lo que conocieron mis ancestros, pero, solo por esta vez ¿por qué no miramos hacia atrás? Antes de yo fuera elegida como una sacerdotisa para nuestro dios sol Inti y antes de que fuera hija del emperador Yáhuar Huácac y de la reina Koya. Y simplemente era hija de unos campesinos cuyos nombres eran: Chun de mi padre y mi madre Mamak
Mi historia comenzó el día de mi nacimiento, para mis padres fue un día especial al ser la primera mujer en nacer después de mis siete hermanos mayores, pero al momento de mi nacimiento inmediatamente notaron en mi cuerpo estaba lleno de imágenes, un cóndor en la espalda, un colibrí en mi brazo derecho, una serpiente en el izquierdo, un mono en mi pierna izquierda y en el dado derecho había una araña.
Inmediatamente me llevaron con el chamán de nuestro pueblo el viejo chaman los tranquilizo al decirles que había sido bendecida por los dioses, y que tal vez me habían preparado algo especial en mi vida. Así que mis padres se aseguraron de cubrir mis marcas con vendajes, y evitar que alguien me hiciera daño. Durante mi tiempo con mi familia este secreto se mantuvo a salvo, y se me dio el nombre de Odalis que significa niña buena sabia e inteligente, pues eso se esperaba de mi”
Desde lo lejos se ve un gran campo de maíz en ellas están trabajando las mujeres, y muy cerca de ahí se ve a un grupo de niñas molestando a otra
Awaq – Y bien es que no piensas enseñarnos lo que tienes en esos vendajes
Odalis – Mi mamá me dijo que no se lo puedo mostrar a nadie
Huch’uy – Si claro, sabemos que ocultas algo y queremos saber que
Odalis – Ya les dije que no puedo hacerlo
Jichi - No nos engañas con eso, hemos visto como la mayoría de la gente trata bien, así que te vamos a obligar que nos muestres lo que ocultas (la toma del brazo, jalándola y después la tira al suelo)
Odalis – (con voz suplicante) Por favor ya déjenme en paz, yo tampoco sé por qué las demás personas me tratan bien
Huch’uy – Suficiente de tus excusas ahora mismo te vamos a quitar esas vendas
Al terminar de decir esto las tres niñas se ponen encima de Odalis tratando de quitarle los vendajes y ver lo que oculta debajo de ellas. Al escuchar un gran alboroto las mujeres se acercan y ven la escena, de inmediato quitan las niñas que están sobre Odalis.
Madre Mamak – (acercándose) Que fue lo que sucedió
Akllasisa – Mamak no sabes cuánto lo sentimos
Chinpukusi – No nos dimos cuentas que nuestras hijas están molestando de nuevo a tu hija
Tamya – Estamos tan apenadas
Awaq – (reprochando) Pero si fue su culpa, no nos quiere enseñar lo que tiene debajo de sus vendas
Akllasisa – ¡Awaq!, Mamak de verdad estamos tan apenadas
Todas las mujeres se retiran dejando solas a las dos
Madre Mamak – Odalis, dime que no vieron las marcas
Odalis – No (las lagrimas comienza a brotar), mamá ¿Por qué siempre me molestan? ¿Por qué tengo estas marcas?
Madre Mamak – (abrazándola) No lo se hija mía, pero pase lo que pase no debes hablar ni tampoco mostrarle a nadie estas marcas, me lo prometes
Odalis – (Secándose las lágrimas) Te lo prometo mamá
Madre Mamak – Esa es mi pequeña niña
En un lugar lejano de los campos se encuentra el templo, justo en ese momento están reunidos en un gran salón todos los sacerdotes con el sumo sacerdote.
Villac Umu – Ya han localizado a la persona elegida por el dios sol Inti
Sacerdote – Aun no, pero estamos seguros que ya está entre nosotros
Sacerdote – Debe encontrarse en alguna parte del reino, puesto que no sabemos en donde nació nos ha sido difícil localizarlo
Villac Umu – Asegúrense de buscar incluso en las familias campesinas, es posible que nuestro dios haya querido protegerlo entre ellos
Sacerdote – Ahora mismo mandaremos a buscarlo entre los pueblos
Todos los sacerdotes salen del gran salón dejando solo al Sumo sacerdote.
Villac Umu – (suplicando) Por favor dios Inti, ¿dime donde se encuentra tu elegido?
“Al cumplir la edad de siete años se me comprometió con kunturpuma, hijo menor de cincos hermanos del jefe del pueblo y amigo de mi padre. Este compromiso se hizo mucho antes de que sus hijos y mis hermanos nacieran, pero al morir la esposa del amigo de mi padre se esperaba que mi madre tuviera una mujer, tras el nacimiento de mis hermanos y esperar cuatro años nací yo.
Para este gran evento se preparó una gran fiesta ya que el hijo menor del jefe del pueblo al fin podría ser comprometido como se había planeado pero ese mismo día yo sería separada de mi familia…”
El pueblo está preparándose para la gran celebración, se prepara la comida y las bebidas. Mientras tanto la pequeña niña es preparada para la fiesta.
Madre Mamak – (vistiéndola) Hemos esperado tanto tiempo por este día, y al fin ha llegado
Odalis – ¿Y por qué estaban esperando este día?
Madre Mamak – Port que justo este día te comprometerás con kunturpuma, y después te casaras con él
Odalis – (sorprendida) ¡Casarme con kunturpuma!, (quejándose) Yo no quiero casarme con kunturpuma, siempre me molesta y me hace muchas travesuras. No me voy a casar con él.
Madre Mamak – (peinándola) Pero que dices, si es un chico muy amable y trabajador, además el cuidara muy bien de ti, te dará una casa, y tú le darás hijos.
Al terminar de arreglarla entra su padre
Padre Chun – Mamak ya está lista Odalis
Madre Mamak – Ya está lista, y se ve hermosa
Padre Chun – Bien todos esperan a la novia
El padre toma a su hija de la mano y salen de la casa. Mientras en el templo están reunidos todos los sacerdotes
Villac Umu – Así que al final la han encontrado
Sacerdote – Si, el elegido se encuentra en unos de los pueblos del Cuzco
Sacerdote – Algunos guardias ya han ido por el elegido, en cuanto llegue sabremos quién es
Villac Umu – El dios sol, ha escuchado nuestras plegarias, pronto nuestro reino tendrá la protección del dios
El pueblo ya ha comenzado la ceremonia hay mucha comida y bebida para el pueblo, la gente está feliz muchos están felicitando a la pequeña Odalis y al joven kunturpuma por su pronto unión. Después de un rato el jefe del pueblo se levanta de su lugar para decir algunas palabras.
Jefe del pueblo – Agradezco a todos por estar en este momento tan especial para nosotros, ya que después de mucho tiempo he encontrado a la persona perfecta para que se la esposa de mi hijo.
Mientras que el jefe del pueblo da su discurso, comienzan aparecer imágenes en la mente de la pequeña Odalis; en ellas observa una gran catástrofe en todo el reino, a las personas huyendo, muchas otras siendo atacados por espectros malignos y a una joven con las mismas marcas en su cuerpo, junto con cinco guerreros a su lado.
Su madre se da cuenta que ya no está atenta a las palabras del jefe así que la llama, al escuchar su nombre Odalis reacciona y se da cuenta que el jefe aun habla
Jefe del pueblo – Así que ahora daremos inicio al ritual de compromiso, kunturpuma Odalis, acérquense
Kunturpuma se levanta de su lugar y se pone enfrente de su padre, Odalis hace lo mismo, pero al estar enfrente del jefe son interrumpidos por soldados del emperador. Inmediatamente Mamak toma a su hija en sus brazos.
Jefe del pueblo – ¿Por qué los soldados del emperador están aquí?
Soldado – Estamos aquí en busca de una persona
Padre Chun – No se dan cuentan que están interrumpiendo una ceremonia sagrada
Los soldados ignoran a las personas sólo con la mirada buscan entre la gente a hasta localizarla, uno de ellos se acerca hasta donde sesta Mamak y Odalis. Al estar el soldado cerca de ellas Mamak abraza con más fuerza a su hija, pero es arrancada de sus brazos por el guardia. Otro guardia le quita los vendajes de sus brazos y piernas y ven las marcas que tiene
Soldado – No hay duda esta niña es la que buscamos para el dios sol
Madre Mamak – (Suplicando) ¡Por favor no se lleven a mi hija!, ¡ella es nuestra única hija!
Soldado – Tenemos órdenes de llevárnosla ahora mismo
Odalis – (con miedo) ¿A dónde?
Soldado – Serás entregada al dios sol
Los soldados se ponen en marcha hasta que su camino es bloqueado por el joven Kunturpuma
Kunturpuma – No voy a dejar que se la lleven, ella es mi prometida
Soldado – Niño no te interpongas en nuestro camino, así que quítate
Kunturpuma – ¡No lo hare!
Al escuchar esto uno de los soldados golpea a Kunturpuma haciendo que caiga al suelo, los soldados se acercan a él con intención de seguir golpeándolo, pero ahora es Odalis que intercepta entre ellos
Odalis – No lo lastimen, si lo que quieren es que vaya con ustedes lo hare, pero… por favor no lo lastimen, es un buen chico, por eso lo escogieron para que fuera mi esposo, así que por favor no lo lastimen mas
Kunturpuma – Odalis, no vayas con ellos, te van a sacrificar
Odalis – Si debo ser un sacrifico para el dios del sol está bien, sé que el dios pide sacrificios para cuidar de nuestro pueblo y del reino, por eso han venido verdad
Soldado – Así es, el sumo sacerdote quiere que te presentes al templo del dios sol lo más pronto posible
Odalis – Entiendo
El soldado le dice a su familia que a partir de ese momento serán bendecidos por el dios sol Inti y que le entregaran riquezas.
Uno de los soldados toma la mano de Odalis y comienzan a caminar para salir del pueblo, Odalis voltea hacia atrás para ver por última vez su hogar y a su familia. La imagen que queda graba en su mente es la de su madre de rodillas, llorando desconsoladamente por la pérdida de única hija.
“Después de ser sacada de mi pueblo fue llevada ante el sumo sacerdote, desde el día que llegue no pare de llorar y de llamar a mi madre, incluso mis lágrimas continuaron al estar con el sumo sacerdote. Al estar ante él, solamente tenía puesta una simple túnica, que mostraba las marcas de mi cuerpo, al verlo los sacerdotes y el sumo sacerdote acordaron que yo era la persona que el dios sol había enviado para cuidar del reino.
El trabajo que se me había designado era el mantener alejado al dios Pachacamac, quien había sido expulsado por el dios Kon y que siempre acechaba a nuestro hermoso reino. Pero como tenía poco cocimiento sobre la religión los mismos sacerdotes me enseñarían lo que necesitaba saber.
Por último, se me presento ante el emperador y su esposa, quienes ya esperaban mi llegada ante ellos”
Odalis entra junto con un sacerdote, el trata de calmar los llantos de Odalis ya que pronto serían recibidos por el emperador y no podía permitir que viera esa situación
Sacerdote – Odalis ya deja de llorar
Odalis – (Llorando) Quiero a mi mamá, quiero irme a mi casa
Sacerdote – Por favor ya es suficiente, ya no puedes regresar a tu hogar, ni tampoco regresar con tu familia
Los llantos de Odalis continua, hasta llegar ante el emperador, de inmediato el sacerdote se hace a un lado dejando a Odalis sola en el centro, al ver esto Odalis trata de controlarse, pero sin éxito alguno
Emperador Yáhuar Huácac – Esta es la niña que nos envió el Dios sol Inti
Sacerdote – Así es mi señor, al fin de tanto tiempo de búsqueda al fin la encontramos, las marcas en su cuerpo lo demuestran
Odalis – (soltando otra vez el llanto) ¡Quiero a mi mamá!
Sacerdote – Que no te dije que guardaras silencio, estas ante el emperador
Emperador Yáhuar Huácac – Esta bien, (voz amable) niña ¿dime cómo te llamas?
Odalis – Odalis
Emperador Yáhuar Huácac – Odalis, me contaron que aceptaste venir voluntariamente, ¿es eso verdad?
Odalis - (secándose las lágrimas) Si
Emperador Yáhuar Huácac – Odalis, ahora te pediré que dejes de llorar, ya que el reino inca necesita de tu protección, pero no solo porque a partir de este momento tú serás llamada mi hija legitima, así que mi reina ven a conocer a tu hija
Entra una mujer bella, al ver a Odalis que esta aun llorando corre hacia ella y la abraza con ternura y amor
Reina Koya - (llena de alegría) Al fin estas aquí, mi pequeña hija, no sabes el tiempo que he estado esperando por ti
Emperador Yáhuar Huácac – Da anuncio a mi pueblo y diles que al fin ha llegado su princesa
Sacerdote – Si mi señor
El sacerdote sale rápidamente del lugar dejando a los tres solos
Reina Koya – Mi señor como llamaremos a nuestra hija
Emperador Yáhuar Huácac – Su nombre será Ñust’awillka que significa princesa sagrada, Odalis ahora tu nombre es Ñust’awillka Hija del emperador Yáhuar Huácac y de la Reina Koya
“Desde ese día se me dio mi nombre y así fue conocida por todo el pueblo, como, su princesa y su sacerdotisa. Los reyes me llenaron de amor fraternal que había perdido al ser separada de mis padres. Y después de un tiempo descubrí que su primogénita había muerto a los pocos días de nacida, razón por que se me acepto estar con la familia real ya que si hubiera vivido tendríamos la misma edad.
Con mi llegada nuestro reino prospero, nunca nos faltó comida ni agua había siempre buenas temporadas. El pueblo me alababa por todo eso, no paraban de decir que todas nuestras riquezas se debían a mis rezos para los dioses. Al transcurso de los años la alegría para los reyes llego con el nacimiento del primogénito del emperador el príncipe Huiracocha Inca. Los tiempos de paz para el reino inca duro lo suficiente; hasta que las imágenes que tuve al llegar los soldados por mi regresaron, pero ahora mucho más claras”
Ñust’awillka está enfrente de Villac Umu
Villac Umu – Nuevamente has tenido los mismos sueños
Ñust’awillka – No hay duda que la joven que he visto tantas veces soy yo
Villac Umu – ¿Qué hay de los cinco jóvenes guerreros que están a tu lado?
Ñust’awillka – Por lo que he visto cada uno de ellos ha sido elegido por el dios sol para mi protección y del pueblo, temo que el dios Pachacamac envié a sus soldados para acabarnos
Villac Umu – La búsqueda de esos jóvenes es vital para el reino, ¿Qué sugieres que se haga?
Ñust’awillka – Llamar a todos los varones del reino a presentarse, no importa su estatus social, sin dudar alguna ellos deben estar ahí
Villac Umu – Entonces es mejor movernos rápido, por ahora continúa rezando por el reino
Ñust’awillka – Para eso el dios del sol me ha escogido
Ñust’awillka sale del lugar dejando al sumo sacerdote hablando con soldados y dando la orden de avisar a todos los jóvenes, se dirige hacia el templo del dios sol para continuar con sus rezos.
Ha cabo de los días los jóvenes se encuentran reunidos en el templo desde arriba Ñust’awillka los observa
Villac Umu – (se pone a un lado de la joven) Ya están todos aquí, qué opinas
Ñust’awillka – Sin duda están aquí iré abajo para buscarlos
Villac Umu – Esta bien, pero ten cuidado no sabemos las clases de personas que están aquí reunidas
Ñust’awillka – Entiendo
Ñust’awillka llega hacia donde están los jóvenes y de inmediato comienza a buscar, pero su presencia hace que todos voltean a verla, ella ignora sus miradas puesto que la seguridad del reino es más importante. Al estar volteando por todos lados no se fija por dónde camina hasta chocar con una persona
Ñust’awillka – Lo siento no veía por donde iba
Waman – Pero miren que tenemos aquí, si es una hermosa sacerdotisa (la toma del brazo), no esperaba que nos fueran a recibir así
Ñust’awillka – Te ordeno que me sueltes
Waman – Ni hablar, no pienso perder esta oportunidad
Ñust’awillka – ¡Que me suelte ahora!
Kunturpuma – (Acercándose) Acaso no escuchaste a la princesa, suéltala ahora mismo
Ñust’awillka – (sorpresa) Eres Kunturpuma
Kunturpuma – Tiempo sin vernos su alteza
Waman – (soltándola) Has dicho la princesa, la princesa
Iskaywari – Por supuesto, que no sabías que ella es la princesa
Un grupo de jóvenes se va acercando hacia ellos, mientras que los demás murmuran al darse cuenta que la princesa esta con ellos
Waman – Y que les hace pensar que en realidad es la princesa
k’enti – Yo solo sé que es ella
Auk’a – Lo mismo digo
K’uyuq – Es más claro que el agua
Waman – Pruébelo
K’uyuq – Bueno mostros hemos sido llamados para la protección de la princesa
Kunturpuma – La princesa esta en busca de los guerreros que protejan este reino a su lado, para eso nos hemos reunido
K’enti – Sin olvidar que conocemos perfectamente las marcas especiales de la princesa
Auk’a – Y eso es algo que un guerrero escogido por el dios sol sabe
Waman – Creen que con eso les creeremos
Ñust’awillka – No hay duda de eso
Waman – ¿Les cree?
Villac Umu – No hay razón para dudar, solo aquellos que sabían la razón de esta reunión se acercarían a la sacerdotisa, puesto que a ninguno se le dijo la verdadera razón
K’uyuq – Cuando los soldados llegaron a mí, me extraño de la orden pero sin duda supuse la razón del llamado
Auk’a – Yo estoy listo para cumplir con mis obligaciones
Villac Umu – Bien ustedes cinco vengan conmigo, los demás jóvenes ya pueden regresar a sus pueblos
Todos comienza a retirarse los cinco jóvenes siguen al sumo sacerdote, uno
de ellos se detiene al ser llamado por Ñust’awillka
Ñust’awillka – Eres Kunturpuma ¿cierto? Ha paso un largo tiempo
Kunturpuma –Supongo que si
Ñust’awillka – Mis padres… ¿cómo están ellos?
Kunturpuma – Creí que sus padres eran los reyes
Ñust’awillka – Lo son, pero mis verdaderos padres, ¿están bien?
Kunturpuma – Su padre está bien, pero no puedo decir lo mismo de su madre, está muy enferma
Ñust’awillka – (preocupada) ¿Enferma?
Kunturpuma – Si después de que la llevaron ella enfermo
“Al escuchar que mi madre había enfermado le suplique a Kunturpuma que me llevara, muchas veces él se rehusó puesto que yo no debía salir hacia otros pueblos, ya que me expondría a un gran peligro, hasta que por fin Kunturpuma acepto llevarme a mi pueblo.
Al llegar vi como seguía igual a como recordaba, Kunturpuma se aseguró de que no corriera peligro llevándome directo a mi antiguo hogar, al llegar recordé los momentos que viví en mi hogar antes de ser llevada y la imagen de mi madre llorando al ser separada de ella llego a mi mente.
Cuando al fin pude entrar pude ver a mi madre acostada, ya envejecida y acabada por la enfermedad, de inmediato corrí hacia llamándola y al verme su rostro se llenó de lágrimas de alegría, después de tanto tiempo ella me podía ver al igual que yo. Pero en el momento de llamarme una vez más por mi nombre muere. La tristeza de mi partida la había consumido, y solo en el momento de verme una vez más hizo que su corazón llenara de alegría.
Por mucho tiempo estuve con un gran dolor por la pérdida de mi madre, la mujer que me había traído al mundo ya no estaba, y lo único que me permitía tomar fuerza era la misma alegría de mi pequeño hermano, al estar a su lado me hacía sentir sumamente feliz, pero presentía que esos tiempos estaban por acabarse.
Ñust’awillka se encuentra caminado tranquilamente junto con los cinco guerreros sin darse cuenta que alguien los sigue, Ñust’awillka se detiene y voltea hacia atrás.
Ñust’awillka – Huiracocha Inca sé que nos estas siguiendo
Príncipe Huiracocha Inca – (saliendo de su escondite) Como sabias que era yo
Ñust’awillka – Siempre que salgo tú me sigues, te conozco muy bien y sabes que no debes de salirte sin permiso
Príncipe Huiracocha Inca – Pero no es justo, tu siempre sales a pasear, yo también quiero salir a jugar
Ñust’awillka – Pero si lo haces no te escogerán como el siguiente emperador, recuerda que tienes que estar muy bien preparado
Príncipe Huiracocha Inca – Pero papá y mamá son muy estrictos conmigo
Ñust’awillka – Entonces supongo que tendré que ser estricta también contigo
Príncipe Huiracocha Inca – Tú también hermana
Ñust’awillka ríe un poco por el comentario de su hermano, pero un fuerte mareo la hace arrodillarse, y al hacerlo nuevamente las imágenes se presentan
Príncipe Huiracocha Inca – Hermana están bien
Kunturpuma – Princesa
Ñust’awillka – (levantándose) Estoy bien, por favor lleven a mi hermano al palacio, necesito ver al sumo sacerdote pronto
Príncipe Huiracocha Inca – Pero hermana, yo quiero estar contigo
Ñust’awillka – Huiracocha Inca por favor regresa
Iskaywari – Príncipe venga conmigo lo llevare de regreso
Príncipe Huiracocha Inca – Esta bien
Ñust’awillka – Iré después de hablar con el sumo sacerdote
El príncipe es llevado al palacio de inmediato mientras que Ñust’awillka se dirige hacia donde está el sumo sacerdote
Villac Umu – El ataque de esos espectros es inminente
Ñust’awillka – Si, temo que será dentro de poco tiempo, y las marcas de mi cuerpo han comenzado a dolerme, es como si quisieran salir
Villac Umu – (sorprendido) ¿A salir?
Ñust’awillka – Si, una vez escuche la voz del dios inti decirme que cuando las marcas comenzaran a dolerme el día del que los espectros del dios Pachacamac, y cuando el dolor sea insoportable tendría que actuar
Villac Umu – Entonces el día que la profecía ha dicho está por llegar
Ñust’awillka – Y solo nosotros seis podremos detenerlo
Desde ese día pasan dos días Ñust’awillka se encuentra con su hermano y sus padres, pasando tranquilamente hasta que un intenso dolor hace que Ñust’awillka, caiga nuevamente de rodillas, al pasar esto el cielo se oscurece y el suelo comienza a temblar
Ñust’awillka – El día ha llegado
K’enti – (Llegando hacia ella) Princesa han aparecido varias criaturas y han comenzado a atacar
Emperador Yáhuar Huácac – Envíen a todos mis soldados no permitan que esas creaturas destruyan nuestro reino
Ñust’awillka – K´enti lleva a todas esas criaturas fuera del palacio y del pueblo también diles a los demás que lo hagan
K’enti – Pero que hacer usted
Ñust’awillka – Descuida estaré bien, nuestro deber es proteger el reino en nombre del dios sol
K’enti – Entendido (se retira)
Ñust’awillka – Padre, Madre busquen un lugar seguro
Emperador Yáhuar Huácac – Que hay de ti hija mía
Ñust’awillka – Yo debo hacer lo que nuestro dios ordena
Príncipe Huiracocha Inca – Yo voy contigo hermana
Ñust’awillka – Tu debes quedarte, tu deber es prepararte para que algún día te elegían como emperador, y al igual que yo protegerás este reino
“Salí de inmediato hacia el templo, al recorrer el camino podía ver como esas criaturas destruían el reino tal y como mis visiones, pero al igual que en ellas sabía lo que debía hacer.
En el trayecto fui herida, pero eso no me detuvo al llegar el templo y tal como se me había preparado estaba lista para sellar a esas criaturas enviadas por el dios Pachacámac”
Ñust’awillka - ¡Por favor dios inti escucha mis plegarias y la de mi pueblo sella a estas criaturas al fondo del inframundo!, ¡Yo princesa Ñust’awillka hija del emperador Yáhuar Huácac y de la reina Koya te lo pido! ¡Y como Odalis hija de los campesinos Chun y Mamak! ¡Escucha todos nuestros rezos!
Al terminar de decir esto las marcas de su cuerpo comienzan a brillar y salir de su cuerpo, están salen del templo y se van hacia las afueras del reino donde se encuentran los cinco guerreros de la princesa
Auk’a – (mirando al cielo) La princesa ya hizo su parte
K’uyuq – Debemos completar el rezo
Kunturpuma – Hagámoslo
Los cinco se preparan para completar el rezo, las imágenes que estaban en el cuerpo de Ñust’awillka se encuentran con ellos absorbiendo a las criaturas hacia ellas.
Kunturpuma – Yo Kunturpuma guerrero el Cóndor, te pido que selles a todas estas criaturas destreza
Iskaywari – Yo Iskaywari guerrero de la araña, te suplico que tejas tus redes sobres estas criaturas del mal
k’enti –Yo el Guerrero k’enti del colibrí, te suplico que con tu velocidad acabes con ellos
Auk’a – Auk’a guerrero de la serpiente, pido que con tu fuerza nos liberes de ellos
K’uyuq – Y por último yo K’uyuq guerrero del mono, te ruego que la inteligencia que posees desaparezcas a todos ellos
En el templo
Ñust’awillka – Yo la sacerdotisa del dios sol, te pido que lo hagas con tu gran poder
Todo el reino brilla con los rayos del sol, las abominaciones van desapareciendo y cuando el brillo termina en todo el valle se aprecian las mismas imágenes que estaba en el cuerpo de Ñust’awillka junto con otras imágenes
“Mi tiempo está por terminar, la herida que recibí fue de muerte, pero lo que tenía que hacer lo he cumplido. La razón de mi nacimiento ha concluido. Y el reino ahora está en paz una vez más.
Aunque desee levantarme no puedo, estoy usando las pocas fuerzas de mi vida para escribir esto con mi sangre, pero ahora sé que he asegurado un buen futuro para mi hermano sus habitantes y todo el reino. Ya no tengo nada más que decir, más que iré al lado de nuestro dios sol para protegerlos a todos…”
Arqueóloga María – “Ya no tengo nada más que decir, más que iré al lado de nuestro dios sol para protegerlos a todos” (cierra el libro)
Arqueólogo Adam – ¿Qué opina sobre esto?
Arqueóloga María – En verdad no esperaba ver esto, sin mencionar esto último que fue escrito con sangre, y sobre las líneas de Nazca, esto está diciendo que como fueron creados, me parece demasiado no es exactamente lo que los arqueólogos teníamos planteado, me gustaría ver la momia
Arqueólogo Adam – Por supuesto pase por aquí
El arqueólogo la lleva a la bodega del museo donde está la momia
Arqueólogo Adam – Como puede ver está en perfecto estado, y por los estudios realizados con anterioridad es sin duda una joven de alrededor de 17 años, su vestimenta más los adornos indican que fue una princesa o una sacerdotisa de alto rango y los escritos fueron hallados con ella.
Arqueóloga María – Creo que tal vez debamos considerar esta teoría si estaba con ella estos escritos
Una vez más abre el libro y lee el último párrafo
“Ñust’awillka –- Y estaré esperando el momento que todos nosotros estemos juntos una vez más y llenos de alegría, porque ahora se en algún futuro seré conocida como La sacerdotisa de las líneas de Nazca”
Fin