Nuestra familia, Will

Summary

Hannibal ha sembrado la idea a Margot que la única forma de librarse de su hermano es teniendo un hijo. Ahora la Alfa ha encontrado a un sexy, gruñón y fértil Omega. ¿Que Hará Hannibal, cuando se entere que le han preñado a su Omega?

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

Los gemidos resuenan en la habitación combinados con el delicioso olor de unas feromonas tentadoras que provocan e invitan a la dominación.

Una voz masculina realiza una sinfonía a la par de fuertes sonidos húmedos, que gritan sin palabras sobre los actos de lujuria que ahí en aquella habitación se realizan.

Una voz femenina parece acompañar el goce de placer carnales, gimiendo el nombre de aquel que está siendo abierto por ella al borde del culmine, mientras siente como se expande en su interior mientras la ordeñan con fuerza.

El omega gruñe de satisfacción mientras continúa moviéndose con suavidad sobre la alfa que luce igual de destrozada, a este punto no había vuelto atrás ambos sabían lo que querían y lo tendrían.

No había amor, pero el simple hecho de que ambos posean atracción sexual y comprensión mutua fue suficiente, un cachorro para una nueva vida, para obtener libertad y quizá compresión.

Un encuentro fue suficiente para ambos, al menos para comprender que no se volverían a privar de algo tan simple y delicioso como el placer carnal, así que mientras está sentado en los muebles del consultorio psiquiátrico escuchando las palabras de Hannibal que ni comprendía, ni quería oír, gime de frustración.

Hoy no tiene ganas de entablar una conversación, así que forzando se en no rodar sus ojos le mira con atención, finge, finge como siempre y cuando está seguro que el doctor Lecter ha de creer en el engaño de inmediato se pierde en su mundo mental. Pudo haber funcionado, al menos hasta que la sesión acabase, mas aún cuando las feromonas del doctor Lecter llenan su nariz, las arcadas no tardaron en llegar.

— Mierda. — Murmura mientras lo empuja con fuerza para correr con rapidez al baño, sin preguntarse exactamente porque Hannibal estaba tan cerca de él.

Will salió varios minutos después, tiene el rostro mojado y las mejillas sonrojadas, su cabellera está completamente desordenada y sus rizos (implacables) van de un lado a otro.

Encantador, pudo haber dicho Hannibal, más lo mencionó mentalmente, ya que de inmediato extiende a Will un vaso de agua y una menta, claramente el perfilador los acepta sin rechistar.

—Lo lamento. — expresó segundos después ya más calmado, su voz no muestra preocupación, como si estuviera acostumbrado a ello, simplemente se puede oír y ver en su rostro cansancio como claro estrés.

Hoy su respiración es distinta, una señal que Hannibal había ignorado por completo, pero recién ahora despertado alarmas dentro suyo que ni sabía que existían, así que fingiendo una tranquilidad que no siente sonríe. —¿Me permites revisarte, Will?

Hannibal, tampoco espera una respuesta, sabe perfectamente que lo que escuchará será una afirmación positiva; después de todo el estetoscopio ya está en su escritorio y teniendo una relación estrecha con Will conoce que la pregunta es mera formalidad.

— No. — contestó Will segundos después; Hannibal frunce el ceño extrañado, ha rechazado su consideración, sin pensarlo dos veces. Una simple negativa que encendió su ira y despertó el instinto de su alfa.

Quiere preguntar el por qué, pero antes de poder hacerlo la voz del omega volvió resonar en las cuatro paredes. — No hay necesidad doctor Lecter, simplemente los síntomas han empezado antes.

—¿Síntomas? — pregunta confundido observando a Wil, él extiende una gran sonrisa llena de felicidad más su mirada demuestra superiodidad como si estuviese mirando al más grande tonto de todos los tiempos.

— Embarazo por supuesto, creía que Jack se lo había dicho. — concluye para ver como el instrumento médico cae al suelo mientras la voz tartamudeante del ex médico resuena en el lugar, volviendo a pronunciar aquella palabra.

El agente especial asiente con la cabeza, mientras comenta que había cumplido los 4 meses y que muy pronto le crecería el vientre, sin embargo, los síntomas recién lo estaban atacando.

Hannibal permaneció en silencio, mientras las palabras que escucha en su cerebro carecen de sentido, no había ilación entre sus pensamientos y la información que acaba de recibir así que solo atinó a decir: “Felicidades, a ti y al progenitor”

Will le agradece sin dudar, mientras toma su abrigo y le comenta que expresará sus deseos a su pareja, no hubo más después de ello, solo el resonar de la puerta siendo cerrada y los pasos que cada vez más se alejan, luego un profundo silencio ensordecedor cargado de ira, tristeza. La sensación de traición lo ahoga más rápido de lo esperado, el sabor y aroma tan agrios que nublan su visión y amargan su boca le sobrecargan.

¿Will está en cinta?

Su mente parece no procesar aquella información, por primera vez se siente inútil y tonto, ¿cómo no pudo notar el cambio de su olor?, aroma que se tornaba más dulce con el delicado amargor de la leche materna.

No hay forma de dudarlo.

Will está en cinta.

Le recrimina su voz interna, harto de escucharlo en como cae en picada al caos.

Nuestro Omega está en cinta, agrega hastiado.

Hannibal permanece en letanía por largos minutos y cuando finalmente el sentido volvió a su cuerpo el dolor lo abraza, no sabe exactamente si es por debido a su mano ensangrentada o el corazón roto que amenaza en superarlo.

De cualquier forma el olor a hierro que llena sus fosas nasales es el único testigo de la herida que sangra a borbotones en un lugar que ni siquiera es capaz de ver o curar con la medicina hecha por la ciencia.

¿En qué momento se clavó el bisturí?

Simplemente no lo sabe.

¿En qué momento las lágrimas se derramaron y cayeron sobre sus mejillas?

Peor aún.

Lo único que conoce y comprende es que no dejará que ese parásito nazca y le quite el lugar que le pertenece a Abigail, la hija de ambos, la única hija que tendrá hasta que ambos decidan tener otro.

Su omega, no de Matthew Brown, no de Alana Bloom, ni de aquel idiota que se atrevió a tomarlo.

Will Graham es suyo, le guste o no.




Hola, hola ¿Cómo estáis? Espero que bien, yo lo estoy.

De cualquier modo, si no lo estáis espero que puedan mejorar pronto, por otro lado, me place en sobremanera darles la bienvenida a mi primera aventura, al primer escrito que publicaré en esta app.

Realmente espero que puedan quedarse conmigo hasta el final y en muchísima aventuras más, dicho esto, gracias por leerme y espero leerlos en otra oportunidad.

No olviden dejarme su voto y comentario.

Besos oscuros, nos vemos.