Padre primerizo. || Satoru Gojo. JJK

Summary

—Un hombre despreocupado conoce a una linda mujer, tienen un par de reencuentros y un día tras una primera cita terminan enredados de la peor manera. ¿Cuál fue el resultado?, un bebé. Sin embargo, tanto ella como él no tienen ni idea de qué hacer con la pesadilla que se les está por venir. •Este es un fanfiction de personaje×lectora. •Los personajes del universo en el cual está inspirada mi historia, son de Gege Akutami. Ajenos a esta franquicia son de mi pertenencia. •Contiene insinuaciones sexuales. •Personajes mayores de edad. •Actualizaciones: una vez por semana. ¡Disfruten! ⊂⁠(⁠•⁠‿⁠•⁠⊂⁠ ⁠)⁠*⁠.⁠✧

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

[🍼]#01 «Primer encuentro.»

-¡Satoru!, ¿no quieres salir de fiesta hoy?-

Preguntó un varón de cabellera oscura, hacia un varón de cabellera clara.

-No lo sé, Suguru. No cualquier mujer es digna de mi belleza.-

Bromeó el de orbes celestes, recibiendo un bufido por parte de su compañero; Suguru sabía que su amigo no quería ir a fiestas pues muy probablemente se vería envuelto en alguna situación vergonzosa.

No era bueno con bebidas como el alcohol, por ello lo evitaba la mayoría del tiempo. A parte, ser coqueto era algo propio de él, pero en esos momentos no podría concentrarse en otra cosa que no fuera su trabajo.

-¡Vamos!, solamente será hoy, y será una reunión de veteranos.-


El de cabellera azabache hacía lo posible por convenverlo. Esta noche sí o sí recordarían los viejos tiempos de su juventud, aquellos donde eran chicos de preparatoria jóvenes y tontos.

-¿No te rindes?-


Arqueó una ceja el de cabellera blanca, mientras sonreía divertido.


-¡Nope!, yo jamás.- sonrió tranquilo y escondió sus manos en el bolsillo de su pantalón deportivo. -¿Entonces?-


El albino finalmente asintió. No dejaría a su amigo rogarle más; no se podía creer que de alguna manera se habían invertido los roles y ahora era su amigo Suguru quien lo trataba de convencer para asistir a una fiesta.


-Está bien, solo por esta vez. Mándame por WhatsApp la ubicación y la hora.-


Señaló a su amigo de manera retadora, a lo que el contrario levantó ambos brazos en señal de paz y entre cerró sus ojos divertido.


La noche habia caído, y ambos hombres se encontraban de camino al bar después de haberse reunido en un estacionamiento privado.


-¿Quién dices que te invitó a la fiesta?-


Preguntó el albino curioso.


-Shoko, ¿la recuerdas?-


Respondió el contrario. El de orbes azules sonrió satisfecho y asintió, escondiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón formal.


-¡Claro!, como olvidar a una amiga que llevo conociendo desde la preparatoria.-


Susurró, ahora más intrigado por saber a quiénes se volvería a encontrar ahí.


Ambos iban vestidos de manera formal. Iban más vestidos para una reunión de veteranos que una fiesta.


No es que fueran viejos, ambos aún estaban en sus veinte —veintiocho siendo exactos—, casi sus treinta, pero la juventud les respiraba aún en la nuca. Sus apariencias eran jóvenes aún, y por supuesto que cualquier estilo les sentaba bien.


Suguru, por su parte, vestía un traje formal de color negro. Bajo su saco desabrochado, llevaba una camisa blanca formal, acompañada de una corbata azul marino.


Satoru, vestía un traje formal blanco. Bajo su saco —también desabrochado para darle un toque rebelde— vestía una camisa negra formal, con una corbata roja.


Iban de alguna manera invertidos.


En cuanto entraron, fueron la sensación de aquel bar. Dos atractivos varones entrando a un elegante bar, sin duda captó la atención tanto de las bellas mujeres presentes como de los demás hombres.


Vieron algunas caras conocidas, pero también unas nuevas que no conocían ni recordaban en lo absoluto.


-¡Hey, Kento!, ¡que bien volverte a ver!-


Se relajó el albino, yendo directo a saludar a su viejo amigo de la preparatoria. El mencionado, de cabellos rubios bien peinados, lo miró seriamente como solía hacerlo hace años.


Estrecharon sus manos, y el rubio volvió a poner su atención sobre su vaso de whisky.


-Uh, tan serio como siempre.-


Reprochó el albino, a lo que el rubio solo frunció el ceño y provocó una risilla burlesca de parte de su amigo, Suguru.


-¿Dónde está Shoko?, ella nos invitó. Debería darnos la bienvenida.-


Preguntó el de cabellera oscura, al rubio. Este dejó su vaso de alcohol sobre la barra y ajustó su corbata.


-Debe estar en el segundo piso, hace rato llegó una de sus conocidas y se fueron a la zona VIP.-


Tras contestar, ambos asintieron y se retiraron hacia arriba. Les vendría bien reencontrarse con quien fue su mejor amiga hace años.





Finalmente la encontraron, ahí estaba su vieja amiga. Vestía un traje beige que resaltaba su figura, y su cabellera larga y castaña contrastaba a la perfección.


Pero, al lado de ella había alguien más. Una bella muchacha, quien portaba un vestido de mangas largas y ajustado a su figura, color negro. Tenía unos detalles blancos que contrastaban con sus delicados rasgos del rostro y tez de piel, además, su cabello bien arreglado y luminoso la hacía destacar por lo bien cuidado que se veía.


-¿Quién es ella?-


Preguntó embobado Satoru, mientras bajaba sus gafas azules de sol lo suficiente para apreciarla mejor sin filtros.


-Ni idea, debe ser la conocida que mencionó Nanami.-