๐ป๐๐๐๐๐๐. La carta que nunca te entregue.
Ahora estoy en mi habitaciรณn. El tรฉ se enfrรญa a mi lado mientras me paso una mano por el pelo. Exhalo, intentando reunir las palabras en mi cabeza. Los papeles desperdigados por la mesa, revueltos y algunos tirados por el suelo. Hay mil cosas inรบtiles que deberรญa estar haciendo ahora mismo, pero en cambio, estoy escribiรฉndote esta carta.
Una que probablemente nunca llegue a tus manos.
Lo siento. Sabes que nunca he sido bueno diciendo lo que siento. Ni siquiera en algo tan absurdo como una carta. Pero, por cursi que suene, necesito que sepas algo...
Ayer en el establo, ajustaba las correas de mi caballo. Le acariciรฉ el hocico con una mano. Resoplรณ suavemente y me mirรณ, como si supiera que estaba huyendo de algo.
Como si supiera que ese algo eras tรบ.
A veces uno necesita tener las manos ocupadas para no pensar.
Esa vez no funcionรณ.
Porque mientras le pasaba la mano por el lomo al caballo, no podรญa dejar de pensar en ti.
Siempre me convencรญ de que el amor era una tonterรญa para quienes aรบn creรญan que este mundo podรญa ofrecer algo mรกs que la muerte. Un lujo que la gente como yo no podรญa permitirse. ยฟPara quรฉ sentir algo asรญ, cuando la realidad te obligaba a endurecerte hasta los huesos? Con los aรฑos, reforcรฉ esa idea.
Cuanto menos sintiera, menos perderรญa.
Cuanto menos me atara, menos dolerรญa.
La vida te lo arrebataba todo tarde o temprano, y yo no estaba dispuesto a seguir entregando partes de mรญ.
Y lo mรกs jodido es que, mientras pensaba todo eso, tรบ ya estabas allรญ...
Yo tenรญa trece aรฑos. Tu, once. Una niรฑa pequeรฑa. Fragil. Con esos ojos azules que parecรญan haberlo visto todo. Eras solo otra huรฉrfana mรกs en la Ciudad Subterrรกnea: sucia, asustada, con la expresiรณn perdida y la espalda cargada de algo que no entendรญ hasta mucho despuรฉs. No eras nada especial. Nada de lo que debรญa preocuparme.
O eso me esforcรฉ en pensar.
Porque habรญa algo en ti que me desconcertรณ desde el primer momento.
No era tu rostro. Ni tu voz. Ni tus ojos. Ni siquiera esas diminutas pecas en tu nariz.
Era lo que despertabas en mรญ.
Me acostumbrรฉ a mirarte sin querer. A notar tu ausencia antes que tu presencia. A necesitar escuchar tu voz al final del dรญa. Y cuando quise darme cuenta, ya formabas parte de los recuerdos que me quedaban.
Como un dolor leve que no notas hasta que desaparece.
No te buscaba, pero tampoco me alejaba. Y sin entender cuando, pasรฉ de verte con indiferencia a preocuparme si volvรญas tarde, si comรญas, si alguien se atrevรญa a ponerte una mano encima.
ncluso cuando Kenny te enviaba a robar sola, no podรญa evitar vigilarte de cerca.
Y no entendรญa por quรฉ mierda lo hacรญa.
Kenny se habrรญa reรญdo en mi cara. O me habrรญa dado un puรฑetazo por imbรฉcil. "Eso del cariรฑo no es para nosotros, mocoso. Es para los que tienen un futuro. No para los que nacimos en la mierda", solรญa decir.
Y le creรญ.
Porque creรญ que tener corazรณn era perder.
Hasta que llegaste tรบ.
No me ofreciste cuentos ridiculos. No prometiste quedarte para siempre. Solo estabas. Silenciosa. Real. Insoportablemente tรบ.
Sabรญas cuรกndo marcharte. Y cuรกndo no dejarme solo. Me enseรฑaste a dejar de huir de lo que sentรญa, aunque sentir siguiera doliendo.
Cuando llegรณ el momento, crecimos. La vida nos moldeรณ a golpes. Perdimos personas. Pedazos de nosotros mismos. Nos separamos... pero tรบ seguรญas ahรญ. Y yo seguรญa volviendo a tu lado como quien vuelve a casa despuรฉs del infierno.
Nunca dijimos demasiado. Nunca nos hizo falta. Lo nuestro era crudo, difรญcil, imperfecto. Nos entendรญamos en las miradas. En el silencio despuรฉs de cada expediciรณn.
Lo que tenรญamos era solo nuestro.
Y eso bastaba.
Tรบ me aceptaste como era. Yo tambiรฉn a ti. Nos aferramos con miedo. A lo nuestro. A nosotros. Con esa intensidad que solo tienen los que han estado al borde y han decidido no caer.
Sacudรญ la cabeza, como si eso bastara para arrancarte de ella. Guiรฉ a mi caballo con las riendas apretadas entre los dedos y, al salir del establo, te vi. Regaรฑabas a Hange, seguramente por alguna de sus locuras. Como siempre. Con esa expresiรณn seria y obstinada que te resaltaba.
Y entonces lo sentรญ. Ahรญ, en el centro del pecho.
Pequeรฑo.
Molesto.
Jodidamente real.
Me quedรฉ viรฉndote. Mรกs de lo que deberรญa. Y aunque no lo dijera en voz alta, lo sabรญa: si alguna vez fui libre, fue el dรญa que entendรญ que tรบ, eras lo รบnico que no podรญa controlar.
A mi lado, un montรณn de papeles arrugados descansan junto a mi taza de tรฉ. Perdรญ la cuenta de cuรกntas veces he empezado esta carta y la he roto a la mitad. Pero esta vez no. Esta vez voy a terminarla. Porque es para ti. Y con eso me basta.
Porque eres el รบnico refugio donde mis demonios descansan, Cyra.
L.
Wattpad: Dryllss_ACK