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Yoongi ya se encontraba en el último semestre de la preparatoria, por lo que debía realizar su servicio social para poder titularse al estar en un colegio tecnológico, afortunadamente tenía palancas y había logrado entrar a hacer su servicio social dentro de una primaria de alto prestigio.
-Joven, necesito que me ayude un momento.- Un profesor lo llamó, así que tuvo que acercarse rápidamente hacia su salón, ya que lo estaba llamando desde la puerta.
-¿Sí, qué sucede, profesor?
-Tengo que ir a traer algunas cosas y necesito que cuides de mis niños, solo serán veinte minutos, por favor.- Yoongi asintió de inmediato al escuchar aquello.
-No se preocupe, puede ir tranquilo que yo cuidare muy bien de los niños.- El profesor le agradeció dando una palmada en su hombro y se retiró, por lo que Yoongi entró al salón mirando a los niños.
Ellos lo miraron pero no dijeron nada, ya que estaban muy concentrados haciendo muñecos de plastilina, Yoongi miró hacia la puerta dándose cuenta que estaba en el salón de tercer grado, así que sin preocupaciones se sentó mirando a los niños hacer sus figuras.
-Señor, ¿le gusta mi oso?- Un niño de cabello rizado y rubio se acercó a él mostrando un oso hecho con plastilina marrón claro, por lo que sonrió para después asentir.
-Está precioso, hiciste un gran trabajo.- Revolvió el cabello del pequeño para después mirarlo regresar a su lugar, pero algo llamó la atención al mirarlo.
El niño portaba unos pantalones escolares demasiado ajustados, en su entrepierna pudo ver perfectamente marcada una vagina en lugar de un pequeño bulto, su polla se puso dura de tan solo pensar en aquello. El pequeño estaba recargado en su escritorio con el culo alzado, moldeando la plastilina con sus pequeñas y suaves manos.
Su mirada fue bajando lentamente hasta dar de nuevo con esa linda marca, sí, definitivamente era una vagina, no podía ser otra cosa. Bajó la mirada a su entrepierna dándose cuenta de la enorme erección que poseía y suspiró por lo bajo. Estuvo bastante concentrado en eso hasta que llegó la hora del receso y todos los niños salieron menos él.
-Oye.. ¿por qué no sales a jugar con los otros niños?- Se acercó despacio sentándose en el suelo, ya que si trataba de sentarse en una de esas sillas podría romperla por su tamaño.
-Ellos no quieren jugar conmigo.. dicen que soy raro.- Dijo el pequeño en voz baja, jugando tímidamente con sus deditos al tener un hombre tan guapo a su lado.
-¿Cuál es tu nombre, pequeño?... -Taehyung.- Respondió el niño enseguida.- Muy bien, Taehyung, ¿Por qué los niños dicen que eres raro?
El pequeño Taehyung bajó la cabeza con un puchero en sus labios para después levantarse rapidamente y mirar al joven tan guapo que estaba sentado en el suelo, delante de él.
-¡Ellos piensan que soy raro porque tengo una cosita de mujer!- Dijo el menor con los ojitos llenos de lágrimas, a Yoongi se le hizo tan tierno y caliente a la vez, por lo que se encargó de tomar las manos del pequeño, tratando de brindarle confianza.
-Eso no es raro, ni malo, al contrario, yo considero que es algo muy bueno y dulce.- Le sonrió al imaginarse aquel lindo coño que tal vez el menor portaba.
-¿Usted cree?- El mayor asintió, lo que hizo al niño sonreír y abrazarlo por el cuello rápidamente, por lo que Yoongi no desaprovechó para inhalar el delicioso aroma a bebé que provenía del menor.
-No me digas usted, me llamo Yoongi y si me lo permites.. puedo demostrarte lo bien que se siente tener un coñito entre las piernas.
-¡Sí! Por favor hágalo, ya no quiero sentirme raro por no tener un pipi y tener esa cosita ahí.
Yoongi se levantó del suelo caminando hasta la puerta y la cerró colocando el seguro para después acercarse al niño, el cual lo miraba con curiosidad. El mayor sonrió tomando a Taehyung en sus brazos y lo dejó sentado sobre el escritorio del profesor.
Pronto comenzó a bajar los pantalones del menor, encontrando unas braguitas azul pastel asomarse debajo de su pantalón escolar, sonrió con ternura a pesar de que su pene se puso demasiado duro.
-¿Qué está haciendo, señor?- Susurró Taehyung cuando Yoongi estaba a punto de quitar su ropa anterior, se sentía muy avergonzado de que alguien que no fuera su mamá cuando lo baña, viera su coñito.
-Voy a demostrarte que no tiene nada de malo tener un coño, no voy a hacerte daño.- Dijo en voz baja frotando sus dedos en la pequeña vagina del menor, recorriendo con sus largos dedos aquellos suaves pliegues.
-S-señor.- Taehyung se removió abriendo sus piernas para sentir más contacto, se sentía demasiado bien, tenía muchas cosquillas en esa zona que el mayor estaba tocando.
Sus labios se abrieron soltando un gemido cuando Yoongi aceleró el movimiento de sus dedos, no sabía que era aquello que estaba sintiendo, pero era maravilloso. Bajó la mirada a su entrepierna sintiendo sus mejillas calentarse al ver una mancha húmeda en su ropa.
El mayor deslizó sus dedos dentro de su braguita, encontrándose finalmente con ese pequeño coño desnudo, no podía verlo, pero era demasiado suave, calientito y muy gordito, perfecto para él. Miró al menor con una sonrisa, masacrando su clítoris con su pulgar, mientras el resto de sus dedos se encargaban de recorrer sus pliegues húmedos.
-Voy a quitar tu ropita o te la voy a ensuciar.- Le dijo al pequeño, que rápidamente asintió sintiéndose en las nubes. Sus caderas se alzaron y pronto tus bragas fueron lanzadas al suelo.- Que lindo coñito tienes.
-¿Usted cree?- Dijo el menor con vergüenza, sintiendo su rostro muy rojo por todas las nuevas sensaciones, sobre todo al ver la mirada del mayor clavada en su vagina rosadita y virgen.
Las grandes y fuertes manos de Yoongi separaron sus piernas, deslizando todo el grosor de su lengua encima de su caliente coño, sus labios se abrieron deseando gritar por lo bien que se sentía, pero nada salió, se quedó completamente mudo. La ágil lengua de su mayor lo estaba chupando tan bien.
-S-señor yoongi.- Gimió separando sus piernitas, moliendo todo su coño en el rostro del mayor cuando chupó su clítoris, llevó su propia mano a la cabeza ajena tirando de su cabello con fuerza.- S-señor.
Yoongi estaba encantado con el sabor que provenía del menor, su lengua separó los pliegues del niño recorriendo todo su coño con la lengua. Los dulces fluidos escurrían por sus piernas mojando el escritorio, así que Yoongi lo tomó de piernas y las levantó un poco hundiendo su lengua dentro de la rosada vagina.
-Y-yoonie..- Gritó un poco hundiendo el rostro del mayor en sus piernas, tirando su cabecita hacia atrás, gimiendo como perra en celo cuando Yoongi comenzó a abusar de su coño con la lengua, abriéndolo y estirando su coño alrededor de su lengua.- M-más, me gusta mucho.
El mayor obedeció las peticiones del menor, acelerando el movimiento, pronto ya tenía el cuerpo del menor tirado sobre el escritorio, con las piernas abiertas siendo devorado por él, hundiendo su lengua en esa deliciosa vagina hasta que el menor explotó. Su vagina de abrió soltando chorros de fluidos, mientras su cuerpo temblaba.
-Estuviste maravilloso.- Susurró el mayor después de separarse de ese dulce coño, limpiando el resto fluidos para después limpiar su propio rostro con la manga de su uniforme de preparatoria.
-Eso se sintió demasiado rico, ¿lo vamos a volver a repetir algún día, señor Yoongi?- Asintió sin dudarlo, moviendo sus dedos dentro de ese cálido coño, siendo recibido a la perfección, notando al menor gemir, mordiendo sus labios para callarse.
-Lo vamos a repetir las veces que sean necesarias para que te sientas conforme con ese hermoso coño que tienes.
Taehyung sonrió moviendo su cadera con fuerza, tratando de meter más profundo los dedos de Yoongi en su interior, pero un quejido se escapó de sus labios cuando el mayor se separó de él.
Pero sintió su vagina abrirse y mojarse al ver al mayor bajarse los pantalones, liberando esa gruesa y enorme polla, no sabía porque sucedía, pero se sentía bien como su vagina palpitaba deseando tener ese pene hundido en él.
-Voy a entrar, si te duele avísame.- Susurró masturbando su pene, tratando de lubricar un poco con el líquido pre-seminal que escurría de la punta de su pene hasta su falo.
Una vez estuvo listo alineó su gordo pene en el pequeño y virgen coño niño, comenzando a deslizar lentamente toda su extensión por su caliente hoyo, removiendose al sentir sus paredes apretar su pene de una forma tan deliciosa. Taehyung no podía parar de gemir, sus piernas se abrieron por completo recibiendo a la perfección la polla del mayor.
Se recostó en el escritorio con las piernas abiertas de cada lado, se veía perfecto... Su.pequeño coño se amoldaba perfectamente a su pene, se abría alrededor de él en cada embestida permitiendo que lo cogieran de forma ruda
-M-más, más, mi señor~- Gimió moviendo frenéticamente sus caderas, el pene de su dueño entraba en su interior con brutalidad, abusando de su coño virgen, tiró su cabecita deshaciéndose en gemidos.
Yoongi lo tomó de la nuca y lo acercó a él comenzando a besarlo, al principio sus movimientos eran torpes, pero poco a poco comenzó a seguirle el ritmo hasta que se besaban con pasión, iniciando una batalla entre ambas lenguas, en la que Yoongi resultó ganador.
Su vagina se abría perfectamente para el pene de su señor, el cual separó sus piernas metiendo y sacando frenéticamente su polla de su coño, cuando su punto G fue apuñalado, Yoongi sonrió al sentir el cuerpo del menor temblar debajo de él. Sus movimientos aumentaron de intensidad, maltratando con su pene ese pequeño y dulce punto de su niño.
Su coño palpitó alrededor de su pene antes de abrirse un poco y liberar chorros y chorros de fluidos, por lo que Yoongi lo siguió corriendose dentro de él, llenando su bonito coño de semen. El pequeño cerró sus ojitos tratando de regular su respiración, soltando un gruñido al sentirse demasiado lleno.
-¿Te gustó sentir todo mi pene en tu coño?
-Me gustó mucho, espero lo podamos repetir pronto.
Le sonrió y Yoongi se separó acomodando su ropa para después vestir a su niño, se besaron unos segundos disfrutando de sus bocas y después ambos limpiaron el escritorio juntos.
-Mañana vendré a hacer servicio social a la misma hora, si quieres que se repita espérame en la sala audio visual mañana en el receso y no traigas ropa interior.
El menor asintió prestando atención a las indicaciones del mayor, se besaron por la última vez antes de que el sonido de la campana se escuchara. Se separaron dedicándose una sonrisa cómplice, cuando el profesor llegó Yoongi tuvo que irse a seguir con otras obligaciones.
El resto del día no pudo parar de pensar en lo que acababa de suceder y en lo mucho que quería volver a estar dentro de ese cálido coño. El resto del día pasó normal hasta que dió la hora de salida y Yoongi pudo ver a Taehyung salir corriendo de su salón con una sonrisa hacia el auto de sus padres y supo que debería seguir cogiendo su húmedo como si quería verlo sonreír así.
Oh sí, Yoongi definitivamente volvería a cogerse a su niño.