1. Brasil
¨Brasileño deja que chico desconocido le mame el pene¨

Miguel había entrado al único baño para hombres de aquel bar; ya se estaba cansando de tanta música en la zona y por todo el alcohol se consumió le comenzaba a hacer efecto. Tenía pensado ir al baño a hacer sus necesidades y luego irse, de todos modos ya eran las 4 de la mañana y su cuerpo le rogaba por descanso.
El lugar parecía estar solo y algo sucio, ignoró aquello y se metió al último cubículo del baño; entró y cerró la puerta con su respectivo seguro.
No duró mucho tiempo, sólo hizo lo que tenía que hacer y se arregló el pantalón.
Justo cuando iba a salir se percató de un extraño agujero que estaba en la pared izquierda del cubículo que conectaba con el otro baño, por simple curiosidad se agachó y observó aquello; pudo visualizar como cerca de aquella había flechas y frases como ¨Abre la boca¨ ¨Comida gratis¨ ¨Mayonesa para hamburguesa¨ y otras cosas más extrañas. Por pura inconsistencia tocó el círculo y metió un poco su mano dentro, instantáneamente la quitó al sentir que tocó algo duro y baboso —¿Qué? —preguntó con confusión, acercó su rostro para ver que era aquello que lo había tomado desprevenido. No tuvo que estar muy cerca puesto que poco a poco un gran miembro se metió en el agujero, haciendo que el venezolano rápidamente se girarse hacía atrás y se golpeara un poco la cabeza con la puerta; chilló por aquello y se sobó el lugar adolorido —¡¿Qué mierda?! —gritó furioso ¿Qué clase de lugar con degenerados ese este? Con el ceño fruncido quiso abrir la puerta, pero esta no cedía, al parecer ahora estaba encerrado.
Maldijo en voz baja, completamente irritado por aquella ¨broma¨ de mal gusto; con fuerza se sentó encima de la tapa del inodoro, cruzando sus brazos en el proceso.
Giró su mirada hacia su lado izquierdo, viendo que el pene aún seguía ahí y muy erecto. Frunció el ceño y se sintió asqueado.
Quiso girar su mirada hacia otro lado, pero por alguna razón, cada que lo hacia no podría evitar volver a observar ¨aquello¨.
Ok, lo admitía, ese pene no se veía nada mal, incluso era mucho más grande y grueso que el suyo, podría jurar que le medía veinte de largo y ocho de ancho; se mordió el labio inferior ante la vista que estaba teniendo.
Miguel no tenía ningún problema con su sexualidad, sabía que era completamente gay y que en muchas ocasiones había chupado sabe Dios cuantos penes.
No lo pudo evitar más, sus hormonas no lo dejaban.
Se agachó hacia aquello y lo siguió observando con vergüenza, Dios ¿Qué pensarían sus padres si se enteraran que iba a disgustar un falo ajeno que se encontró de casualidad en un baño público?
Tragó saliva y lentamente dirigió su mano hacia aquello, sintió con se movía, sí, eso definitivamente le pertenecía a alguien y no se trataba de un juguete sexual.
—Perdóname Dios. —se dijo a si mismo mientras abría un poco su poca y tocaba con su lengua la punta del falo; era un poco salado, pero nada del otro mundo.
Lentamente metió toda la punta a su boca, comenzando chupado con deseo; de a poco intentó seguir el paso hasta que entrara la mitad.
De forma calmada movía su cabeza desde delante hacía atrás, y con cada empuje propio intentaba meter más.
Oh Dios mío, con un miembro así ya se hacía una idea del dueño, por el color seguramente era un hombre alto, musculoso y de tez morena; quizás imaginar el aspecto ajeno era más satisfactorio que mamárselo.
Miguel era orgulloso, y se auto retó a seguir con el desafío; sacó todo de su boca y de un sólo empuje logró que cupiese por completo. Sus mejillas se inflaron y sus ojos lagrimearon, pero eso no le importó, en estos momentos se sentía orgulloso de si mismo; volvió a sacar su cabeza por completo y repetir la acción, intentaba hacer aquello tanto como su estado físico se lo permitiese.
Se detuvo al momento de tener medio falo en su boca y sentir como el contrario se corría dentro de él en gran cantidad, lentamente se separó de aquello, pero no se dignó a tragar del semen, de todos modos era mucho para él, simplemente abrió su boca y dejó que este saliese por su cuenta.
Se sentó por completo en el suelo, estaba cansado, su cabeza daba vueltas y sus ojos lagrimeaban, pero, hey, para este punto consideró que aquello valió la pena.

Posdata: Recuerden que esto es ficción, nunca chupen pit0 ajeno que se encuentre en un baño público —mua.









yo a ti te conozco creo que estabas antes en Wattpad pero me alegra que ayas cambiado para acá :D