Vestido | Rusia x Venezuela

Summary

Nikolay había comprado un hermoso vestido para su bella esposa. ┏━━━━●⋆⌘⋆●━━━━┓ ୨୧ Tema fuerte. ୨୧ One-shot. ୨୧ Au humans. ୨୧ Venezuela = Mary. ୨୧ Rusia = Nikolay. ୨୧ Relación hetero. ┗━━━━●⋆⌘⋆●━━━━┛

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

1. Parte Única

El hombre de gran estatura caminó con pasos lentos y minuciosos, no estaba apurado puesto que nadie lo estaba esperando realmente, aunque claro, dentro de si deseaba que el tiempo transcurriera rápido y que en cuestión de segundos ya esté en la puerta de su hogar siendo recibido por su hermosa esposa.

Sus pisadas dejaron de sonar, se había detenido a apreciar un bello vestido que estaba siendo resguardado por un espejo de cristal; acomodó su cuerpo y colocó su mirada fijamente en la tela. Los detalles le parecían simples, sobre todo por el hecho de que sólo tenía blanco (sin una pizca de color), aun así le fascinada cómo lo menos podría ser más.

Con algo de rapidez entró en aquel local; al abrir y cerrar la puerta se oyó la pequeña campana que sonaba cada vez que aparecía un nuevo cliente.

Lo primero que hizo fue visualizar mejor la parte de atrás del vestuario, fascinado por el delicado y gran lazo que adornaba aquella parte.

Suavemente tomó la tela del vestido, analizando su textura; sí, ese era un vestido ideal para su bella dama.

—Por favor, no toque. —pidió gentilmente una trabajadora que se acercó a él. Nikolay obedeció la orden y se disculpó por aquello.

—Oh, lo lamento, no era mi intención. —lentamente alejó su mano de la tela, ahora miró detalladamente a la mujer que tenía en frente —Me lo voy a llevar, ¿cuánto cuesta?

—50 dólares.

Al ruso le pareció un precio razonable, aunque claro, no le importaba si el vestido hubiera costado caro, aun así lo compraría para complacer a su amada.

La mujer le dio la espalda al hombre, iba a buscar lo que este le pedía, pero su paso se vio interrumpido cuando el mayor la tomó suavemente de la muñeca.

—¿A dónde va?

—A buscar el vestido. —la trabajadora alzó una ceja, era obvio lo que iba a hacer. Se sintió mejor cuando el hombro la soltó.

—Quiero el que está en el maniquí.

—Pero...

—Quiero el que está en el maniquí. —repitió insistente, pero aun así mintiendo su sonrisa y voz calmada.

La mujer hizo una mueca de disgusto, pero no le quedaba de otra que obedecer.

Nikolay abrió alegremente la puerta de su hogar, emocionado por entregarle el regalo a su esposa —¡María, ya llegué! —llamó contento, aun sabiendo que ella no le contestaria.

Con cuidado se quitó el enorme abrigo que tenía y lo dejo en el mueble de la casa.

Dio varios pasos algo apurados y se dirigió hacia la puerta del sótano que tenía en su casa, soltó un suspiró y busco las llaves del lugar, luego la abrió lentamente; cuando estuvo dentro la volvió a cerrar y prendió la luz del lugar.

Bajó lentamente hacia el final, dando un paso a la vez.

El lugar, a pesar de ser un sótano, se veía en buen estado, arreglado, limpio y muy bien cuidado.

Todo a su alrededor tenía detalles de color pastel, además, se notaban varios objetos de nacionalidad venezolana y rusa, a la pareja de casados les gusta tener esos detalles que relacionen sus culturas.

—Amor, regresé. —mencionó emocionado, ya al fin al frente del cuerpo sin vida de su amada. Se acercó lentamente a su esposa, el cual reposaba sentada sobre una silla hermosamente decorada y con abundantes almohadas a su alrededor —¿Te gusta? —preguntó, metiendo su mano en la bolsa y mostrando su contenido —Lo compré para ti.

María, una mujer morena de nacionalidad venezolana, había fallecido recientemente por culpa de una extraña enferma; Nikolay, su actual esposo y reconocido como un famoso cirujano, no pudo soportar la muerte de su ser más querido, así que, con ayuda de sus influencias, logró mantener intacto el cuerpo de su esposa.

Él la ama, el alma de ella lo llegó a amar, ambos se amaban... Y él no quería que ese amor se acabarse.