C A P Í T U L O - 1
POV LISA
Esta fiesta apesta.
Probablemente debería haberme quedado en mi hogar, pero en estos días "hogar" es como vivir en el set de un reality show de las Kardashian. Gracias a mis tres compañeras de cuarto, ese lugar es una sobrecarga de estrógenos.
Bueno, hay una gran cantidad de estrógenos aquí en la casa Theta Beta Nu, pero es del tipo que me atrae. Mis compañeras de cuarto están todas en relaciones, así que no se me permite tocarlas.
Tampoco puedes tocar a ninguna de estas mujeres... Cierto. Debido a mi abstinencia autoimpuesta, no se me permite tocar a nadie, punto.
Lo que plantea la pregunta: si un árbol cae en el bosque y no puedes follar a nadie en la fiesta de la hermandad, ¿se considera una fiesta?
Enrollo mis dedos alrededor del vaso rojo que mi amiga y compañera de equipo Jeon Somi acaba de poner en mi mano.
-Gracias -murmuro.
Tomo un sorbo y hago una mueca. La cerveza sabe a agua, aunque tal vez sea algo bueno. Un buen incentivo para no consumir más de uno. El patinaje no es hasta las diez de la mañana, de mañana, pero estaba planeando aparecer en la arena un par de horas antes para trabajar en mis lanzamientos.
Después del desastroso final de la temporada pasada, prometí hacer del hockey mi principal prioridad. El nuevo semestre comienza el lunes, nuestro primer juego es la próxima semana y me siento motivada. Briar no llegó al campeonato nacional el año pasado y es mi culpa. Esta temporada será diferente.
-¿Qué piensas de ella? -Somi asiente discretamente hacia una linda chica en diminutos pantaloncitos y una camisola rosa pálido. No usa sostén, y los contornos de sus pezones son visibles debajo del material sedoso.
Mi boca se hace agua.
¿Mencioné que esta es una fiesta de pijamas? Sí, sí, no he tenido sexo en casi cinco meses y estoy comenzando el tercer año en una fiesta en la que todas las mujeres que asisten usan casi nada. Nunca dije ser inteligente.
-Es caliente -digo a Somi-. Ve a hacer un movimiento.
-Lo haría, pero... -ella deja escapar un gruñido-. Es a ti a quien está mirando.
-Bueno, estoy fuera de negocios -respondo con un encogimiento de hombros-. Siéntete libre de ir allí y decírselo. -La golpeo juguetonamente en el brazo-. Estoy segura de que ella te verá como un premio de consolación adecuado.
-¡Já! Jódete. No soy la segunda opción de nadie. Si no se muere por engancharse conmigo, preferiría encontrar a alguien que sí lo haga. No necesito competir por la atención de una mujer.
Por eso me gusta Somi: es competitiva en el hielo, pero fuera de eso es realmente decente. He estado jugando hockey toda mi vida, y he tenido compañeras de equipo que ni siquiera parpadearon para robar a la chica de otra, o peor aún, engancharse con ella a sus espaldas. He jugado con chicas que tratan a nuestras groupies de hockey como desechables, que han compartido chicas como TicTacs. Chicas con cero respeto y un juicio terrible.
Pero en Briar, tengo la suerte de jugar con algunas tipas decentes. Claro, ninguna lista es libre de una o dos imbéciles, pero en su mayor parte mis compañeras de equipo son buenas.
-Sí, no creo que sea demasiado difícil -concuerdo-. La morena a las dos en punto ya se está derritiendo por ti.
Sus ojos marrones se ensanchan en agradecimiento cuando aterrizan en la chica con curvas en el corto camisón blanco. Las mejillas de ella se sonrojan cuando sus miradas se encuentran y luego sonríe tímidamente y levanta su copa en un brindis silencioso.
Somi me abandona sin mirar atrás. No la culpo.
La sala está llena de chicas en ropa interior y chicos con pijamas. No sabía que este era un evento temático, así que estoy en pantalones cortos cargo y una camisilla blanca, y estoy bien con eso.
-¿Pasándola bien? -La música está alta, pero no lo suficiente como para no escuchar a la chica. La que Somi había estado mirando originalmente.
-Sí. Buena canción. -Me encojo de hombros-. El DJ es bastante bueno.
Ella se acerca sigilosamente.
-Soy Miyeon.
-Lalisa.
-Sé quién eres. -La simpatía se arrastra en su voz-. Estuve allí para el campeonato de la conferencia contra Harvard, cuando esa imbécil te rompió la muñeca. No puedo creer que haya hecho eso.
Yo sí. Follé a su novia.
Pero lo mantengo para mí. No es como lo si lo hubiera hecho intencionalmente, de todos modos. No tenía idea de quién era esa chica cuando me acosté con ella. Aparentemente, ella sabía quién era yo. Ella quería volver con su novia, pero yo no lo sabía hasta que ella se lanzó contra mí en medio del segundo juego más importante de la temporada, el que determinaba quién iba al Frozen Four, el primer juego más importante de una temporada universitaria. La muñeca rota fue el resultado de una entrada al hielo. La imbécil de Harvard no tenía la intención de romperla, pero sucedió, y así que quedé fuera del juego. Y también la capitana de nuestro equipo, Maia Rhodes, quien fue expulsada por pelear mientras intentaba defenderme.
Me salgo del pasado.
-Fue una manera horrible de terminar la temporada -digo.
Su mano encuentra su camino en mi brazo derecho. Mis brazos se ven más grandes en estos días, si me lo preguntas. Cuando no estás teniendo sexo, hacer ejercicio es imprescindible para tu cordura.
-Lo siento -ronronea Miyeon. Sus dedos se deslizan suavemente sobre mi piel desnuda, enviando pinchazos de calor a través de mi brazo.
Casi gimo en voz alta. Dulce mierda, estoy tan cachonda que una mujer acariciando mi brazo me está dando una semierección. Ese es mi otro secreto, no tan secreto. Pero es lo que me ha llevado a tener tanto éxito entre las chicas, es algo que les llama la atención, aunque no lo crean. Sé que debería apartar su mano de mí, pero ha pasado tanto tiempo desde que me han tocado de una manera no platónica. En casa, mis compañeras de habitación constantemente me manosean, pero no hay nada sexual en eso. A Minnie le gusta burlarse de mí o pellizcarme el culo cada vez que nos cruzamos en el pasillo, pero eso no es porque ella me quiera. Ella es solo una imbécil.
-¿Quieres ir a un lugar tranquilo y hablar o algo? -sugiere Miyeon.
He vivido en este planeta el tiempo suficiente para poder descifrar lo que "hablar o algo" significa en idioma de chicas.
1) No habrá mucho de qué hablar.
2) Habrá mucho de "o algo".
Miyeon no podría haberlo aclarado más si estuviera sosteniendo un cartel que dijera ¡FÓLLAME! Incluso se lame los labios mientras expresa la pregunta.
Sé que debería decir que no, pero la idea de irme a casa ahora mismo y masturbarme en mi habitación mientras mis compañeras de cuarto hacen maratón de las viejas temporadas de The Hills no es demasiado atractiva. Entonces digo: "Claro", y sigo a Miyeon fuera de la habitación.
• • •
Terminamos en una pequeña guarida que contiene un sofá, un par de estanterías y un escritorio contra la pared del fondo debajo de una ventana. Está sorprendentemente vacío. Los dioses de la fiesta se compadecieron de mi culo célibe y nos proporcionaron el tipo de privacidad peligrosa que debería evitar activamente. En su lugar, estoy en el sofá y dejo que Miyeon bese mi cuello.
Su camisola me frota el brazo y es casi pornográfico lo bien que se siente la fricción apenas allí. Todo me está excitando en estos días. El otro día me puse dura viendo un anuncio de YouTube para Tupperware porque la modelo en el anuncio estaba pelando una banana. Luego la cortó en pedazos y los colocó en un recipiente de plástico y ni siquiera ese horrible simbolismo pudo disuadirme de masturbarme con la Mujer Banana. Dame unos meses más y estaré follando los pasteles de manzana que mi compañera de cuarto, Irene, hornea todos los domingos.
-Hueles tan bien. -Miyeon inhala profundamente, luego exhala, su cálido aliento me hace cosquillas en el cuello. Sus labios se aferran a mí una vez más, una marca caliente y húmeda contra mi cuello. Ella se siente bien en mi regazo. Sus muslos bien formados están a horcajadas sobre los míos, su cuerpo revestido de satén cálido y curvilíneo. Y tengo que detener esto.
Me hice una promesa a mí misma y a mi equipo, aunque ninguna de ellas me pidió que lo hiciera y todas piensan que estoy loca por practicar la abstinencia. Somi dijo que no cree que dejar de lado mis impulsos sexuales afecte nuestros juegos de hockey en lo más mínimo. Pero yo creo que lo hará, y para mí es una cuestión de principios. Las chicas me escogieron como capitana. Me tomo esa responsabilidad en serio, y sé por experiencia personal que tengo la tendencia a dejar que las mujeres se me metan la cabeza. Follar me consiguió una muñeca rota el año pasado. No estoy buscando repetir eso.
-Miyeon, yo...
Ella me interrumpe presionando sus labios contra los míos, y luego nos besamos y mi mente comienza a girar. Ella sabe a cerveza y chicle. Y su cabello, que cae sobre un hombro en una gruesa cortina de rizos, huele a manzanas. Mmmm, quiero comerla.
Nuestras lenguas bailan y el beso se hace más profundo, más caliente. Mi cabeza sigue girando mientras la lujuria y la infelicidad guerrean dentro de mí. He perdido toda capacidad de pensar con claridad. Estoy tan dura que duele y Miyeon lo empeora frotándose en toda mi entrepierna.
Treinta segundos más, me digo. Treinta segundos más y luego evitaré que esto continúe.
-Te deseo tanto. -Sus labios están fusionados con mi cuello otra vez, y luego, joder, su mano se desliza entre nosotros. Ella toma mi polla sobre mis pantalones y casi lloro de placer. Ha pasado tanto tiempo desde que una mano que no me pertenecía me tocó la polla. Se siente criminalmente bien.
-Miyeon, no -gruño, y se necesita toda mi fuerza de voluntad para quitarle la mano. Mi polla protesta por fugas en el interior de mis bóxeres.
Sus mejillas están sonrojadas. Ojos vidriosos.
-¿Por qué no?
-Estoy... tomando un descanso de todo eso.
-¿De qué?
-Sexo.
-¿Qué hay con eso?
-No lo tendré.
-¿No tendrás qué? -Ella se ve tan confundida como yo estoy de miserable.
-Nada de sexo -aclaro sombríamente-. Como en, no lo tendré por un tiempo.
Sus cejas se fruncen.
-¿Pero por qué no?
-Es una larga historia. -Me detengo-. En realidad, no es una historia larga en absoluto. Quiero concentrarme en el hockey este año, y el sexo es una gran distracción. Eso es prácticamente todo.
Ella hace una pausa por un largo latido. Luego toca mi mejilla y pasa su pulgar sobre el rastrojo de mi mandíbula. Ella se lame los labios y casi me corro en mis pantalones.
-Si te preocupa que quiera algo más, no lo hagas. Solo estoy buscando una cosa de una noche. Mi curso está loco este semestre y tampoco tengo tiempo para relaciones.
-No es un problema de relación. -Trato de explicar-. Es sexo en general. Una vez que lo tengo, quiero seguir teniéndolo. Me distraigo y...
Ella me corta de nuevo.
-Bien, no nada de sexo. Solo te la chuparé.
Casi me ahogo con mi lengua.
-Miyeon...
-No te preocupes, me tocaré mientras lo hago. Las mamadas me excitan mucho.
Esto es una tortura.
Pura tortura.
-Lo siento. -Me las arreglo para decir. Luego logro la hazaña aún más difícil de levantarla de mi regazo y ponerme de pie-. No estoy en un buen lugar para... nada de esto.
Ella permanece sentada, su cabeza inclinada hacia atrás para mirarme. Sus ojos están muy abiertos con incredulidad y un toque de... creo que podría ser simpatía. Por el amor de Dios. Ahora estoy siendo compadecida por mi celibato.
-Lo siento -digo de nuevo-. Y para que lo sepas, eres la chica más sexy en esta fiesta y mi decisión no tiene nada que ver contigo. Me hice una promesa en abril y quiero cumplirla.
Miyeon se muerde el labio inferior. Entonces, para mi sorpresa, su expresión adquiere un brillo de admiración.
-No voy a mentir -dice-, estoy un poco impresionada. No muchas personas podrían ir y seguir con esa convicción frente a lo sexy que soy. Pero supongo que es porque eres una chica, y eres lo suficientemente inteligente para saber lo que quieres.
-Supongo que es así.
Sonriendo, se pone de pie de un salto.
-Bueno, supongo que te veré por ahí, Lalisa. Me gustaría decir que te esperaré, pero una chica tiene necesidades. Y obviamente no se alinean con las tuyas.
Con una carcajada, ella sale de aquí, y veo su culo sexy balancearse con cada paso. Me paso las dos manos por el cabello y luego libero un gemido silencioso en mis manos. No sé si debería estar orgullosa de mí misma o patearme el culo por este ridículo camino que he elegido.
En su mayor parte, me ha ayudado a mantenerme enfocada en el hockey. Saco toda mi frustración sexual en el hielo. Soy más rápida y más fuerte que la temporada pasada, y hay casi una desesperación en cada tiro que lanzo en la red. Las balas dieron en el blanco, casi como en homenaje a mi polla sufriente. Un reconocimiento de que su sacrificio debe ser honrado.
Solo hasta el final de la temporada, me tranquilizo. Siete meses más, lo que me pondrá en un año completo de celibato una vez que cruce la línea de meta. Y luego me recompensaré con todo un verano de sexo. Un verano sexual.
Un verano de sexo sucio, decadente e interminable... Oh Cristo. Estoy tan cansada de follarme la mano. Lo sé, no estoy ayudando a mi causa cuando hago cosas idiotas como abrirme a la tentación con hermosas chicas de hermandad.
Por primera vez en mucho tiempo, me muero por que comiencen las clases. Espero tener tanto trabajo este semestre que me esté ahogando. Tarea, tiempo extra de hielo, práctica y juegos, eso es todo en lo que me puedo concentrar. Y definitivamente no más fiestas de hermandad.
Evitar la tentación es la única forma de mantener mi cabeza en el juego y mi polla en mis pantalones.