Prólogo
“La guerra es el legado más oscuro que dejamos a nuestras generaciones”. Esta frase es algo que no entendieron los reyes de los diez reinos que intentaron revelarse con el imperio de Gaia llevando desgracias y tragedias a sus reinos.
Cuando el emperador Alejandro Romanov I se enteró de la rebelión aún tenía fuerza para luchar una última batalla con la rebelión de estos reinos. El primero en rebelarse fue el rey Tadeus y después le siguió el rey Octavius del reino de Zeitgeist así se fue intensificando hasta llegar a los diez reinos.
Se dice que el emperador Alejandro no estaba angustiado ya que había conseguido alianzas políticas clandestinas con el imperio del emperador de Valcrest, Marcus. Así que mandó a sus diplomáticos a los reinos para convencerlos, pero solo pudieron convencer a dos, los demás reinos mandaron las cabezas de los diplomáticos esto hizo enfurecer al emperador y terminaron en una guerra sangrienta por el poder.
A pesar de tener todo para salir victorioso, el emperador Alejandro había muerto por la flecha que le lanzó el rey Octavius, algo que condenaría al reino de Zeitgeist por toda su vida. El rey Octavius tampoco vivió para contarlo porque el emperador Marcus le terminó cortando la cabeza de él y de sus aliados dando por terminada la guerra.
En el año 1500 fue que acabó todo, el castigo por traicionar el imperio lo decidió el nuevo emperador Aurelius. El decreto que cada reino debería entregar su mejor invención o recurso así los reinos quedarían debilitados, pero para el reino de Zeigeist por se uno de los primero en crear la rebelión se le dio un castigo peor debía entregar a las mujeres de su nación.
Con esto noventa años de paz se lograron gracias al emperador y son noventa años de dolor y tragedia para cada madre que se despide de su hija sin tener la esperanza de que la vuelvan a ver en Zeigeist.