Prólogo
— Buenos días, me presento, soy Izuku Midoriya; seré su nuevo compañero, espero y nos podamos llevar bien — menciono con una sonrisa y un leve sonrojo
— Bienvenida joven Midoriya, puedes tomar asiento atrás del joven Bakugo, por favor — menciono la maestra con una pequeña sonrisa
— Si, claro — respondió rápidamente antes de pensar que no sabia quien era la persona que le mencionaron — solo... ¿Quién es Bakugo-san? — pregunto algo apenado
— Oh cierto, joven Bakugo levante la mano, por favor — menciono la maestra
El chico de mala gana levanto su mano, por inercia Izuku volteo en dirección en la que se encontraba Bakugo, sus miradas se encontraron, aunque voltearon a otro lugar rápidamente y ambos pensaron No quiero relacionarme con él.