Capitulo 1
¿Qué mierda pasa?
Y ahí estaba de nuevo caminando a media noche en las solitarias calles de este Tokyo.
Es extraño, ya que en Tokyo lo normal es ver la ciudad repleta de luces, pero en el "barrio" dónde vivo la calles después de las ocho de la noche estan en total soledad.
Saque mi teléfono, inserte los audífonos, me los coloque y dí play a mi lista de reproducción.
Llegué a un pequeño parque y me senté en la banca más cercana, que estaba a unos escasos metros de mi.
Me senté tranquilamente y mire a mi alrededor, viendo como una hoja caía de un árbol, ya casi llega el otoño, y las hojas empiezan a tener un color diferente.
Algunos árboles ya solo eran ramas y no tenían ningún tipo de follaje que los cubriera del viento un poco frío por la estación en la que vamos a entrar.
Cerré los ojos y solo me concentre en la canción que sonaba en mis audífonos.
De repente sentí una presencia alado de mi a si que abrí los ojos y me quite los audífonos, para después mirar a quien se encontraba a mi lado.
—Hola!— musitó con un poco de alegría.
—Hola— respondí por fin un poco extrañada.
—¿Dando un paseo nocturno, eh?.
—Si... Supongo— mire al frente.
—¿Me dirás tú nombre?— pregunto y yo lo vi de reojo.
—Lo siento pero no acostumbro a dar datos personales a personas extrañas que se acercan a mi en un parque a media noche.
—Buen argumento linda.
¿Linda?, Que pasa por la cabeza de este tipo.
—No me digas linda, no te conozco ni tampoco es como si quisiera hacerlo.
—Oh bueno para eso diríamos nuestros nombres ¿No crees?, Para conocernos un poco más y tú ya sabes.
—No gracias, te lo repito no acostumbro a dar datos personales a personas que ni conozco.
—Eres difícil de tratar- lo volteé a ver con un poco de esperanza, pensando que se rendirá- Me gustan las chicas así- me volvió a mirar y enseño una rosa.
De dónde sacó eso este tipo, ya me está empezando a dar un poco de miedo.
—Toma para ti linda dama.
—Amm si no gracias, es muy bonita pero...—
—¿Pero que?.
—Me tengo que ir, adiós.
Me levanté de la banca y camine hasta la calle principal.
—Linda!— o no me está siguiendo.
No mires atrás, no mires atrás.
—Oye!— sentí como me agarró del brazo.
—¿Que quieres?, Sueltame!— espete espantada.
—Oye tranquila, no quiero hacerte nada— suaviso su agarre— Solo...
—Solo que.
—Solo quería hablar contigo, ¿Ya no te acuerdas de mí?.
—Acordarme de ti, jamás te había visto en mi vida, no sé quién eres, pero te pido de favor que ya no me sigas.
—Como no te acuerdas de mí _____, fuimos amigos cercanos en la primaria y parte de la secundaria- izo una pausa- hasta que me mude porque mi mamá enfermo y ese era el hospital más cercano, aunque esté en la ciudad.
Oh vaya encerio que no me acordaba de este chico, si recuerdo que nos juntamos en los descansos aunque nunca recuerdo haberle dicho o que el me dijera que eramos "amigos cercanos" o algo así.
—Ya te recuerdo, Damián, bueno me alegro que ayas regresado a este lugar, disfruta tu estadía, ya me tengo que ir, hablamos luego, ¿Si?.
—Claro!, Estaría genial, poder volver a hablar contigo, tengo muchas cosas interesantes que contarte- dijo con una sonrisa.
—Si, amm...
—¿Me pasas tu número?.— Pregunto al mismo tiempo que sacaba su celular
—¡¿Ah?!, Ah, si claro!, -- ---- ---- --, ese es el número.
—Gracias ____, hablamos luego, adiós.
—Hasta luego...— me di la vuelta y seguí caminando
·NARRADOR OMNISCIENTE·
La chica caminaba metida en sus pensamientos, hasta que tuvo que cruzar una calle, pero por ir distraída y con los audífonos no noto al carro que se apresuraba rápidamente a su derecha.
El carro al darse cuenta ya muy tarde de la presencia de la chica, intento pisar el freno inútilmente e ingenuamente, creyendo que podría parar justo a tiempo.
[•••]
—¡____!, ¡Oye!, ¿Estás bien?, ¿Sucede algo?.
—¡¿Eh?!, S-si estoy bien, solo necesito ir al b-baño, no tardó.
No deje que respondiera ya que salí corriendo de dónde sea que nos encontramos.
Entre al baño y me mire al espejo, ¿Pero que rayos acaba de pasar?, Si hace tan solo unos minutos estaba hablando con Damián en el parque, esto no tiene sentido.
—Necesito tranquilizarme—
Pensé.
Me mire al espejo y traía el uniforme de la secundaria en la que asistía en mi adolescencia.
Toque uno de los bolsillos que avía en mi falda y encontré mi teléfono, cheque el día y era 3 de Julio del 2005.
—¿Que voy hacer?, ¿Soy una colegiala del 2005?, Esto es completamente tonto, ¿Cómo pasa algo así?, Tengo que pensar las cosas con calma, saldré de la escuela, y me iré a casa, analizaré todo y veré qué mierda pasa conmigo—
Pensé.
Escrito:
10/08/22