Capítulo 1, Malentendidos
— Muchas gracias por lo de hace rato, en serio lo agradezco muchísimo. —
Taehyung ya se había inclinado en una reverencia, dejando así al pelinegro un tanto sorprendido ante el agradecimiento del chico, sin darse cuenta, una sonrisa se dibujó en sus labios más, sin embargo, la borro al instante de notarla.
— Ya te había dicho que no tenías por qué agradecer, ahora sal de aquí. —
— ¿Por qué? — Taehyung noto como el contrario lo miraba con sorpresa y pronto se dio cuenta de lo que había preguntado, casi siendo este un reproche. —
— Quiero fumar, dudo que te agrade el olor. —
— Oh... igual no tenía por qué estar de entrometido, lo siento. — Taehyung vio cómo el contrario se alejaba de su lado y se dirigía hacia el sofá de la habitación, al parecer se veía indeciso sobre algo, haciendo a Taehyung comprender al instante. — Tranquilo, tu secreto está a salvo conmigo. —
Sin más, Taehyung le dedicó una última reverencia al contrario y salió del lugar, asegurándose de cerrar la puerta, dejando a Jungkook con otra sonrisa en sus labios.
El rubio salió a paso rápido de aquel lugar sintiendo sus mejillas arder por la última imagen que había tenido del pelinegro, es que como era posible que alguien pudiera verse tan guapo fumando. Rápidamente cubrió su rostro con sus manos debido al gran sonrojo que invadía su cara, se sentía tan estúpido por su comportamiento y tan mareado por el alcohol. Esperaba que aquel chico guapo lo olvidara.
— ¡Kim Taehyung! ¿¡dónde mierda has estado!? —
Rápidamente apartó sus manos de su rostro y logró ver a un pequeño chico de cabellera rubia dirigirse hacia el, parecía que de él salía fuego por lo enojado que se encontraba, fue así que Tae casi daba media vuelta para huir. Lamentablemente el enano fue más rápido.
— Hola Jimin...
Realmente nunca en su vida se imaginó a sí mismo en un lugar como ese, lleno de celebridades y personas importantes. Verdaderamente había llegado muy lejos.
— Nada de hola, ¿dónde has estado? Hoseok no para de joderme por ti. —
La pregunta era fácil "¿dónde habías estado?" Pero la respuesta era simplemente complicada de explicar que ya ni el recordaba con exactitud así que tocará ir un poco hacia atrás... Antes de haber conocido al guapo chico pelinegro, incluso antes de llegar a la fiesta.
— Estas loco, no. —
— ¡¿qué, por qué!? —
Y ahí se encontraba, un viernes por la tarde hablando con su mejor amigo sobre lo que sería "la mejor fiesta del año"
— El hecho de que me lo preguntes ya es estúpido. — suspiro, suspiro cansado mientras recostaba su espalda contra el suave colchón de su amada habitación compartida. — debo hacer trabajos de clase y estudiar, no puedo ir a una de tus fiestas. —
— ¡Es viernes! —
— Lo sé pero a comparación de ti yo sigo siendo esclavo del sistema. —
Ahora fue el turno de su amigo en suspirar. Ambos chicos se quedaron en silencio mientras la llamada seguía, ambos sumergidos en sus propios pensamientos.
— Te he dicho varias veces que sigas mis pasos, así no tendrás que estudiar. —
— Hoseok, como te explico por milésima vez esto... — el castaño guardó silencio, pensando en sus palabras y tan pronto como lo tuvo claro volvió a hablar. — tu eres un sol que erradica energía positiva y amor, en cambio yo solo sé hacer tareas y estudiar para mi futuro para nada interesante. —
Hoseok rio, realmente le parecía que su amigo estaba exagerando pero en el fondo sabía que no estaba muy lejos de la realidad.
— La gente siempre busca identificarse con alguien, te aseguro que miles de personas piensan y son como tú. —
Taehyung sonrió, quizás su amigo tenía razón y afuera habían personas como él que temían por su futuro y solo necesitaban sentir que no eran los únicos.
— ¿A qué hora es la fiesta? —
— Empieza a las 9 y termina a las cinco. —
— Oh no sabía que las fiestas ahora empezaban tan temprano y terminaban tan pronto. —
Hoseok por el otro lado de la línea estaba claramente confundido.
— Empieza a las nueve de la noche y termina a las cinco de la mañana. —
Taehyung casi se ahoga con su propia saliva, y es que el a las ocho ya está con su pijama y a las nueve está en su primer sueño ¡a las cinco apenas comenzaba a levantarse!
— Estas loco, no. —
Y Hoseok ahora estaba viendo como la conversación empezaba de cero.
— Esto es una mierda. —
Se quejó, claramente irritado. Hoseok había insistido en enviarle ropa para la fiesta, cosa que el rubio se quejó profundamente, más sin embargo el pelirrojo insistió en que su guardarropas era parecido a un señor jubilado. Claramente ofendido se volvió a negar pero no tuvo más opciones que aceptar al darse cuenta que lo único que tenía limpio era un suéter de rombos y unos pantalones de hello kitty emo de pijama.
— Maldita sea, hasta lavar la ropa olvide hacer. — Taehyung suspiró por milésima vez en el día mientras intentaba subir esos ajustados pantalones por su trasero, realmente no es alguien que posee unos grandes glúteos, lo único que se le ocurría es que Hoseok los pidió una talla más pequeña a lo que es Tae. Si, definitivamente era eso. —
Después de quizás una hora, ya por fin había subido esos pantalones que sorprendentemente se ajustaban a la perfección en todo su cuerpo, parecían hechos a la medida...
Poco después siguió con la parte de arriba que gracias a todos los dioses, solo era una camisa negra con un símbolo de alguna marca en el lado izquierdo. De accesorios solo le había mandado unos lentes obscuros, ja, Hoseok estaba tonto si pensaba que usaría lentes en la noche sabiendo que el es miope. Igualmente se los probó y... tenían su graduación. Bueno, quizás si los llevaría.
Se miró al espejo y noto que su trasero relucía estúpidamente bien, ¿era suyo? Miro su cabello poco después y lucía despeinado, trato de arreglarlo pero al instante se rindió al ver la hora, 10:45 ups. Llegaría un poco tarde pero que más da, la fiesta terminaría a las cinco y lo peor es que ya estaba sintiendo sueño.
— Quiero dormir, déjenme dormir. — puchero inconsciente al ver su cama tendida y simplemente perfecta, estaba por aventarse y dormir pero un mensaje llegó a su teléfono, de inmediato lo reviso. —
Hoseoki
Jimin irá a recogerte, procura no hablar de cosas aburridas con el.
Maldijo otra vez, definitivamente todo iba de mal a peor. Conocía un poco a Jimin pero no lo suficiente como para compartir 20 minutos de viaje juntos, aunque al parecer era igual de impuntual que el. Sin más le respondió con un simple "okay" a Hoseok y tomó sus cosas, llaves, cartera y por supuesto su teléfono. Salió de su departamento para encontrarse con Jimin.
Ambos ya se encontraban en el carro del susodicho, un silencio infernal acompañaba el ambiente mientras Tae intentaba ver señales de empezar alguna conversación. Conocía a Jimin gracias a Hoseok, ambos trabajan en lo mismo, siendo ambos influencers aunque Jimin se iba más por el lado artístico como la actuación. Sin duda era increíble que estuvieran compartiendo el mismo aire.
— Hace bastante no te veía, Hoseok no para de mencionarte en cada fiesta que hace. —
Incómodo se removió en su lugar mientras sonreía ante las palabras de Jimin, siempre que Hoseok hacía una fiesta no dudaba ni tardaba en invitar al rubio, lamentablemente Taehyung nunca había sido fan de los espacios con mucha gente, mucho menos de estar rodeado de personas famosas con complejo de superioridad.
— La universidad me consume la mayor parte del tiempo. — mintió aún sonriendo, Jimin asintió ante la respuesta sin apartar la mirada del frente. —
— Entiendo, se que no estás familiarizado con este mundo y quizás te incomode. —
Jimin detuvo el coche debido a que el semáforo se puso en rojo, aprovechando esto para girar un poco su cabeza hacia Taehyung.
— Ten mucho cuidado y no te fíes de nadie cuando lleguemos. — Taehyung quiso preguntar por qué, más sin embargo el timbre de su teléfono sonó. —
— ¿Si? —
Era Hoseok que preguntaba si ya casi llegaban, Taehyung le respondió que estaban a cinco minutos y que no tardarían.
— Esta bien, nos vemos ahí. — se despidió para poco después colgar la llamada. —
Sin duda la noche apenas comenzaba.
Ya casi eran las doce de la noche y Taehyung recién llegaba junto con Jimin. Ambos al llegar al lugar notaron la multitud de coches que se encontraban aparcados fuera del gran edificio, al parecer la fiesta era en el sótano del lugar.
— Listo, llegamos. — comentó Jimin mientras se sacaba el cinturón de seguridad y suspiraba. — bajaré yo primero ya que seguramente habrán paparazzis fuera, espera cinco minutos. —
Taehyung asintió mientras veía al más bajo salir del coche, dejándolo solo. Ambos eran rubios pero con estilos de cabello muy diferentes. Jimin lucia más elegante ya que peinaba su cabello bastante bien, por otro lado Taehyung simplemente se lo dejaba tal cual salía del baño. Eran personas completamente diferentes en estilos también.
Los cinco minutos pasaron rápidamente y Taehyung ya se había preparado mentalmente para el momento, con un poco de desconfianza salió del coche y se dirigió a hacia la entrada del lugar.
Luces, cámaras y personas gritando, esa fue su bienvenida al lugar. Taehyung no era famoso ni nada de eso, se suponía que no debía llamar la atención en absoluto ¿entonces por qué todo el mundo le empezó a tomar fotos? Aceleró sus pasos y los guardias ni se detuvieron a ver quién era, simplemente lo dejaron entrar por todo el caos que había causado en la entrada. El rubio mordió sus labios con nerviosismo, no estaba acostumbrado a ese tipo de ambientes tan ruidosos y tan llenos de gente así que sus nervios y ansiedad estaban a flor de piel.
Lo único bueno es que ya estaba dentro del edificio y solo tenía que ir hacia el elevador y subir al sótano ¿qué tan difícil es hacer eso? Como pudo se abrió camino entre toda la gente y se dirigió a los elevadores, rápidamente entró en uno de los cubículos y suspiró al sentirse más seguro. Ojalá hubiera durado más su tranquilidad.
Rápidamente el elevador se fue llenando, casi aplastaban al rubio quien tuvo que arrinconarse para así tener al menos un poco de espacio. El viaje terminó tan rápido como empezó y en cuento las puertas se abrieron todos salieron apresurados, siendo Tae el último en salir. Al momento de estar fuera del lugar pudo ver un pasillo que iba directo a la fiesta, era una puerta enorme con dos guardias en la entrada protegiéndola ¿cómo mierda pasaría? No tenía invitación ni nada que comprobara que estaba invitado. Como pudo se armó de valor y comenzó a caminar hacia los guardias y como había ocurrido anteriormente abajo, simplemente lo dejaron pasar a la fiesta sin cuestionarlo. Sorprendido ya se encontraba dentro de la fiesta y... Era una locura. El lugar era enorme y la música resonaba por todas partes, luces moradas neón iluminaban todo mientras personas bailaban y tomaban.
Taehyung no sabía que hacer o a donde ir, no veía a Jimin ni a Hoseok por la zona y ya estaba comenzando a sofocarse por todo el ruido. Como era de esperarse, de su boca salió un suspiro, lo único que podía ver era la barra y bueno, no dudó en acercarse y tomar asiento.
— Menuda mierda. — se quejó para si mismo mientras apoyaba su codo sobre la barra y dejaba su mejilla apoyada sobre su mano. —
Ya habían pasado alrededor de cinco minutos y el rubio ya iba por su tercer shot de... la verdad no sabía que era lo que se estaba bebiendo pero el barman solo le iba dejando cualquier bebida alcohólica sobre la barra. Quizás ya se encontraba algo mareado, sus mejillas estaban rojas pero aún así siguió bebiendo cómodamente de todo lo que le traían.
— ¿Vienes solo? —
Taehyung se giró hacia la voz y pudo ver a un chico que tomó asiento a su lado. Ambos se miraron y el rubio simplemente sonrió.
— No... Bueno puede parecer que si pero venía con un enano, una lástima haberlo perdido. — mencionó arrastrando las palabras con un tono algo gracioso, el chico rio y dirigió toda su atención al rubio. —
— Ya veo... en ese caso estás solo. —
— Supongo. — dijo mientras terminaba su quinto o quizás séptimo shot. —
— Me llamo San, un gusto. —
— Taehyung. — taehyung después de todo este rato pudo mirar detenidamente al contrario, notando así lo estúpidamente guapo que era, pronto sus mejillas se tornaron más rojo de lo que ya estaban ¿cómo es que hasta ahorita se daba cuenta...!? — umh... yo, wow eres muy guapo. —
San rio nuevamente por el estado en el que se encontraba el pelo rubio, le resultaba muy entretenido verlo así.
— ¿Tú crees? — de inmediato Taehyung asintió mientras sonreía en grande. — Bueno, entonces este chico guapo quiere invitar al otro chico guapo a bailar. —
— Uhhh ¿dónde está el otro chico guapo? — cuestionó emocionado mientras se levantaba del pupitre, nuevamente San comenzó a reírse dejando a un pequeño Taehyung confundido. —
— Me hubiera gustado llegar cuando no estuvieras tan ebrio. — Sin más el mayor tomó la mano de Taehyung y lo dirigió hacia la pista de baile, taehyung aún confundido simplemente se dejó llevar por San quien en cuanto tuvo la oportunidad lo tomó por la cintura. —
— Adoro esta canción. — Taehyung aún ebrio sonreía mientras cantaba y envolvía sus brazos al rededor del cuello de San, la noche por fin comenzaba a sentirse más feliz y divertida. —
El rubio no sabía cuánto tiempo había estado entre los brazos de aquel chico bailando y bebiendo como loco, no recordaba tampoco el momento en el que San ya comenzaba a acercársele de manera tan seductora, lo peor es que no podía detenerse aunque su mente se lo pidiese a gritos ¿era el alcohol que tenía en su cuerpo? Llegado un punto San se alejó de Taehyung para ir por más alcohol y esto fue aprovechado por el rubio para irse a sentar un momento ya que comenzaba a sentirse bastante mareado.
— ¿Qué mierda estoy haciendo? — se cuestionó mientras soltaba un pequeño chillido, recién ahora se estaba dando cuenta de lo que su cuerpo había estado haciendo en la pista de baile junto a San. —
Claramente ahora le estaba llegando la vergüenza y quizás también náuseas por todo el alcohol que había digerido, pequeños detalles.
— Oye tú. —
— ¿Umh? —
— ¿Qué se supone que estabas haciendo con San? —
— ¿Eh? —
Taehyung aún seguía mareado y realmente no estaba escuchando muy bien a la chica frente suyo, lo único que quería hacer era irse a vomitar.
— ¿Aparte de zorra eres sordo? —
La chica sin previo aviso virtio todo el contenido de su bebida sobre Tae, este al instante trato de hacerse para atrás pero ya se encontraba todo mojado y sorprendido.
— ¿¡Qué carajos!? —
— ¿¡Como te atreves a bailar así con mi novio!? —
¿Novio? Taehyung no estaba entendiendo absolutamente nada y mucho menos con todo el ruido de fondo. Pronto la gente se comenzó a juntar alrededor de ellos atentos al alboroto, Taehyung sentía que en cualquier momento vomitaría.
— Yo no... no sabía que el era tu- —
La chica no lo dejó terminar cuando sintió una fuerte bofetada sobre su mejilla izquierda. Taehyung pronto sintió el ardor sobre su piel y... algo que debían saber de un Taehyung ebrio es que o se pone o muy sensible o muy caliente, justo ahora estaba sensible y simplemente quería llorar por cómo aquella chica lo estaba tratando. El no había hecho nada malo, no se merecía ninguno de esos tratos.
— ¡No finjas! Claro que lo sabías, todo el mundo aquí sabe que San tiene pareja y ahora resulta que un maricon quiere robármelo. —
La chica estaba lista para impactar nuevamente la mejilla del rubio, el lo sabía pero no sabía cómo defenderse, todo su cuerpo estaba paralizado y simplemente cerró los ojos para recibir el golpe. Dos, tres y hasta cinco segundos pasaron y no sintió nada, solo pudo escuchar como la multitud de personas ahora se encontraban calladas, fue así que abrió sus ojos y lo único que vio fue la espalda de alguien frente suyo.
— ¿Qué se supone que estás haciendo? —
— J-Jungkook, hazte a un lado por favor...—
—Te lo volveré a preguntar una vez más ¿qué mierda se supone que haces? —
Taehyung bajo la cabeza, estaba intentando procesar todo lo que estaba pasando pero simplemente volvió a cerrar los ojos en espera a que todo acabara.
—Yo solo defendía lo que es mío. —
Jungkook levantó una de sus cejas, más sin embargo su expresión seguía tan fría como desde que llegó a interrumpir.
— Vete de aquí, me genera asco escuchar cosas estúpidas. —
— ¿Enserio lo vas a defender? ¿¡Vas a defender a ese don nadie!? —
— Lo que haga o no no es de tu incumbencia, ahora hazme el favor y desaparece de mi vista. —
La chica lo miró con claro enojo pero no tuvo más elección que irse pasando por al lado de Taehyung para empujarlo con su hombro, el rubio no hizo nada ya que aún mantenía la cabeza baja. Jungkook, quien lo había defendido estaba apunto de irse, más sin embargo ver al rubio a punto de las lagrimas, sintió algo que lo incomoda.
Jungkook tomó un gran respiro para poco después expulsar el aire obtenido mediante un suspiro, realmente no quería dejar a aquel chico ahí así que se dirigió hacia el para tomar su muñeca y sacarlo de todo el alboroto que se había creado.
Taehyung simplemente se había dedicado a seguir al chico que lo había ayudado mientras sostenía con suavidad su mejilla dañada, no se atrevía a decir nada, ni siquiera para agradecerle a aquel desconocido. No sabía en que momento todo se había ido al carajo, se sentía tan mal consigo mismo que las ganas de llorar se hacían cada vez más fuertes.
— ¿Te duele mucho? —
Taehyung por fin salió de sus pensamientos y levantó la cabeza, al parecer el chico lo había llevado a una zona apartada y libre de gente. Ambos estaban en una habitación, parecía un despacho ya que justo al frente de ellos había un ventanal como pared, al frente había un escritorio y al lado suyo una barra con botellas y más cosas, por otro lado en el centro habían dos sillones y en el medio de estos una pequeña mesa.
— Un poco. —
Jungkook, o eso fue lo que Taehyung creyó oír, lo llevó hacia el sofá de la sala para que pudiera sentarse mientras él se dirigía al mini bar para así sacar una bolsa de hielos del pequeño refrigerador. Rápidamente volvió hacia Taehyung y se sentó a su lado entregándole los hielos.
— Muchas gracias. — agradeció mientras tomaba la bolsa y la colocaba en su mejilla. —
El rubio aún sin poder mirar al chico, presionó la bolsa de hielos contra su mejilla. Sentía sus ojos picar y poco a poco el alcohol iba bajando. De repente se sentía nuevamente mal y lo único que quería era echarse a llorar, cosa que Jungkook al parecer notó.
— Yo no sabía que San tenía pareja. — susurró, Jungkook lo miró más sin embargo no dijo nada. — Tampoco me acerqué a él con intenciones de algo más. —
— No debes darme explicaciones de nada. — contestó sin interés mientras cruzaba sus brazos. —
— Yo ni siquiera quería venir... — poco a poco la voz de Taehyung se iba desvaneciendo mientras dejaba que de sus ojos cayeran un sin fin de lágrimas debido a la tristeza e impotencia que sentía. — yo solo quería estar en casa haciendo tarea, me siento tan mal y tengo tanto sueño. —
Jungkook lo miró sorprendido, parecía que estuviera viendo a un niño pequeño llorar por alguna caída. No pudo evitar sentirse enternecido ante la escena del joven rubio llorando mientras sus mejillas y nariz se encontraban ligeramente rojizas.
— no fue tu culpa lo que pasó allá afuera. — trato de tranquilizar a Taehyung aunque logró que el contrario llorara más, causándole un sentimiento de culpa por no poder ayudarlo. — Para de llorar, me estás poniendo nervioso. —
— Lo siento, pero es que no puedo. — rápidamente Jungkook se había arrepentido de haber dicho eso, sin darse cuenta estaba haciendo llorar más al contrario y no sabía que hacer. —
Con un suspiro pesado se acercó más al rubio y no tardo en envolverlo entre sus brazos, dejando la bolsa de hielo de lado para así abrazarlo con suavidad, Taehyung al instante correspondió al abrazo y se echó a llorar en el hombro de Jungkook como si de un niño pequeño se tratase.
— Tranquilo, solo fue un mal rato. — Jungkook no era bueno consolando a las demás personas, no sabía porque lo estaba abrazando si ni siquiera conocía al chico. —
Taehyung simplemente se deshizo en los brazos de aquel desconocido mientras lloraba, quizás era el alcohol y el estrés que había acumulado y es por eso por el que esta así de sensible, o quizás era el olor tan varonil que provenía de Jungkook el que lo ponía tan débil.
— Hueles muy bien. — murmuró ya una vez estuvo más calmado para poco después sorber su nariz, Jungkook sin darse cuanta estaba sonriendo por las palabras del chico entre sus brazos. — uhm... lo siento, aún sigo un poco ebrio. —
— Tranquilo. — Contestó mientras Taehyung soltaba su cuerpo y tomaba distancia entre ambos. — ¿Cómo te sientes? —
— Mucho mejor. — Jungkook asintió mientras el rubio le dedicaba una tierna sonrisa. — perdón por haber... por haberte causado tantos problemas.. — mencionó entrecortado al por fin levantar la cabeza y mirar al chico que lo había ayudado. —
Pelinegro, cabello ligeramente largo y de facciones masculinas. También miro sus ojos y podía jurar que en ellos se reflejaba una galaxia entera, tan profunda y brillante. En sus labios finos había un pircing que los decoraba, no solo había uno en sus labios sino que en su ceja derecha se encontraba otro, esto le sumaba a su aura peligrosa.
— ¿cual es tu nombre? — Taehyung mordió sus labios al sentirse claramente nervioso. —
— Soy Kim Taehyung. —
Jungkook asintió, no había escuchado bien y solo había odio Kim, trataba de recordar a algún artista con ese apellido pero no se le venía ninguno a la mente, quizás había escuchado mal y se trataba de Kim ¿Taehyun? No, no podía ser el. Ya lo había visto en persona y no se parecen en absoluto aunque por la poca luz ni siquiera podía verlo con claridad. Kim Taeyeon también podía ser... no, por supuesto que no, el jamás se hubiera dejado golpear.
— ¿Usted cómo se llama..? — pronto Jungkook salió de sus pensamientos. —
— ¿yo? —
— Si, bueno realmente escuche que lo llamaban Jungkook pero no se si oí bien. —
— Si, ese es mi nombre...—
Jungkook seguía confundido ¿es acaso que no lo conocía? No era por ser arrogante ni mucho menos pero... su cara aparecía por todo el continente asiático.
— Umhh es muy lindo, suena como a galleta en inglés. — rio, Taehyung ahora lucia más risueño y sonriente, casi como un nene pequeño. — Kookie, suena a kookie uhhhh que lindo. — balbuceaba contento mientras tomaba las mejillas del mayor y las presionaba con suavidad. —
Jungkook levantó una de sus cejas en confusión, los cambios de humor que el chico frente suyo tenía eran tan radicales que parecía personas distintas. Admitiría que le parecía curioso y algo tierno, aún así le costaba creer que el rubio no se encontraba fingiendo. Nuevamente lo miró y tomó sus muñecas para apartar sus manos de sus mejillas, Jungkook no dejó de mirarlo detenidamente, tratando si realmente ese chico estaba ebrio.
— Eres muy fuerte. — murmuró Tae mientras de igual forma miraba al contrario. — quiero tocarte, eres muy guapo. —
Jungkook por fin le presto atención, sorprendido por las palabras tan directas del rubio.
— Eres más guapo que el tipo de hace rato. —
— ¿Ah si? — tae asintió, aún forcejeaba para ser liberado y poder volver a tocar a Jungkook. Este lo noto y no pudo evitar soltar una risa. — ¿A menudo le dices guapo a todos los chicos que ves? —
— Queeeeee. — claramente ofendido paró de forcejear. — claro que no, Kookie malo. No porque sea gay quiere decir que me gustan todos los hombres del mundo. —
Jungkook volvió a sonreí, realmente era un apodo muy infantil y no dudaría en prohibirle a sus fans y a cualquier persona que lo llamara así pero ese rubio hacía que sonara lindo.
— Me encantaría ver tu cara al día siguiente que no estés borracho. — murmuró casi para si mismo. —
— Quiero ir a casa... — mencionó mientras detenía todos sus movimientos y su expresión volvía a cambiar. Jungkook lo miró preocupado y pudo oír como el pelirrubio ya se encontraba llorando nuevamente. — Quiero dormir, quiero estar en mi cama y hacer mis tareas, odio este lugar. —
Jungkook seguía pensando en que Kim podría ser, no había muchos Kim rubios en la industria y sin duda no había ningún artista que cuando se embriagará se volviera tan bipolar. Si tan solo pudiera ver mejor su rostro...
— Ven aquí, Kim. —
El nombrado paro de llorar o al menos hizo el intento mientras observaba a Jungkook, confundido ladeó ligeramente su cabeza y esa simple acción derritió el corazón del pelinegro.
— Párate frente al ventanal. —
— ¿por qué? —
Taehyung se levantó del sofá al lado de Jungkook y ambos se dirigieron hacia el enorme ventanal de la habitación, Jungkook por fin pudo ver el rostro del rubio.
— La luna se ve hermosa. — mencionó el rubio con una alegre sonrisa. —
La luna se encontraba en lo más alto y se podía ver todo Seúl iluminado con las miles de luces de los edificios, ellos se encontraban en uno de los más altos y las vistas eran simplemente hermosas aunque... Jungkook no pensaba que lo único hermoso era la luna.
Nunca había presenciado una belleza tan radiante como la de aquel peli rubio. Sus facciones sin duda eran simplemente precisas y hermosas, su cuerpo era delgado y poseía unas curvas suaves y atractivas a la vista. Jungkook se sentía encantado, atrapado en el cuerpo ajeno como si de absorber su alma se tratase. Más sin embargo trato de luchar contra sus propios pensamientos, el no era homosexualidad pero sabía apreciar la belleza de otros, o al menos eso era lo que se decía para intentar engañarse.
— ¿Qué querías que hiciera? — Interrumpió el más bajo, sacando a Jungkook de sus pensamientos con rapidez. —
— ¿En qué agencia estás? — ahora que por fin había podido mirar su rostro, no lograba reconocer al rubio, jamás lo había visto en la industria y eso lo dejaba con más dudas. —
— ¿Agencia? —
Taehyung caminó de vuelta hacia el sofá para tomar asiento, Jungkook lo siguió y se colocó a su lado sin dejar de mirarlo atentamente.
— Umhh hace poco me metí a STV pero terminé arrepintiéndome, no tuve el valor de hacerlo. —
¿STV? El pelinegro jamás había escuchado hablar de ese lugar, quizás esa era la razón del porque el rubio no era muy conocido, si, seguramente apenas comenzaba y fue invitado por contactos a la fiesta.
— Entiendo, al principio es así, solo tienes que perder el miedo.... ¿Kim? — Jungkook solo se había girado un segundo y cuando volvió a ver a Taehyung, este ya se encontraba profundamente dormido. — Maldición.
Taehyung se encontraba recostado sobre lo que creía era su cama, que más sería si no. Aún con los ojos cerrados se encontraba con una ligera sonrisa sobre sus labios debido al sueño que había tenido. Un chico guapo lo había salvado de una bruja homofobica y después ambos vivieron felices para siempre. Que adorable.
Volviendo a la realidad, pronto se dio cuenta que no estaba en su cama, tampoco en su habitación y estaba cubierto por una chaqueta de cuero negra, definitivamente no era de él...
Se sentía mareado, le dolía la cabeza y tenía unas ligeras ganas de vomitar, no entendía absolutamente nada.
— ¿Te sientes mejor? — Taehyung no respondió al instante, ¿de quién era esa voz? —
Aún más confundido se incorporó sobre el sofá y dirigió su mirada hacia el proveniente de aquella voz. Supo que había sido un gran error al por fin poder ver a su salvador estando ya bastante sobrio. Aquellos ojos negros lo estaban mirando con fuerza, casi se perdía en la profundidad de estos de no ser porque sus ojos se distrajeron por unos segundos en el cuerpo ajeno. No solo su rostro era varonil, su cuerpo lo era aún más y esos tatuajes sobre su brazo lo hacían lucir simplemente estupendo. No había nada del pelinegro que le disgustara a Taehyung.
Nada de lo que había pasado había sido un sueño, realmente una bruja lo estaba atacando y el pelinegro lo había salvado ¿en qué maldito momento se había quedado dormido? Pronto los recuerdos de hace un rato le llegaron a su cabeza y la vergüenza que estaba sintiendo lo estaba matando.
— Si... solo me duele un poco la cabeza. — concluyó mientras se colocaba frente a Jungkook y le dedicaba una reverencia. — Muchas gracias por cuidar de mi, se lo agradezco muchísimo. Es hora de que me vaya. — Dicho eso, Taehyung comenzó a alejarse. —
Jungkook lo observó irse, algo en el lo hizo reaccionar sin pensar y antes de que se alejara más el contrario, lo tomó por su brazos con fuerza, ganándose la atención de Tae.
— S-sucede algo...? — con la poca valentía que le quedaba se giró un poco para volver a toparse con esa mirada tan obscura y sombría del chico, notando como este lo miraba con seriedad, haciendo temblar su cuerpo al instante. —
— ¿Me tienes miedo? — Taehyung parpadeó confundido mientras notaba cómo decía aquello con un tono de molestia, sin más comenzó a negar repetidas veces en respuesta a su pregunta. —
— Por supuesto que no, usted me ayudo hace rato, ¿por qué debería temerle? — contestó sincero. —
— No lo sé, antes estabas tan animado y ahora pareciera que estás huyendo de mí. —
La vergüenza en Taehyung comenzó a salir a flote, sus mejillas ya se habían tornado rojas al escuchar las palabras del contrario, ¿tan idiota había quedado ante el chico?
— ¡No, no! Yo solo... tú me. — las palabras al parecer no querían salir y de igual forma tampoco sabía cómo explicarle al mayor que la causa de su tartamudeo y temblores eran por lo guapo que era. — ¿Hace calor o es imaginación mía?
— Todo el lugar tiene aire acondicionado, supongo que aún hay mucho alcohol en tu cuerpo. —
— Supongo, y por cierto. —
El pelinegro soltó su brazo y siguió mirando al contrario, topándose nuevamente con esa timidez.
— Muchas gracias por lo de hace rato, en serio lo agradezco muchísimo. —
Taehyung ya se había inclinado en una reverencia, dejando así al pelinegro un tanto sorprendido ante el agradecimiento del chico, sin darse cuenta, una sonrisa se dibujó en sus labios más, sin embargo, la borro al instante de notarla.
— Ya te había dicho que no tenías por qué agradecer, ahora sal de aquí. —
— ¿Por qué? — Taehyung noto como el contrario lo miraba con sorpresa y pronto se dio cuenta de lo que había preguntado, casi siendo este un reproche. —
— Quiero fumar, dudo que te agrade el olor. —
— Oh... igual no tenía por qué estar de entrometido, lo siento. — Taehyung vio cómo el contrario se alejaba de su lado y se dirigía hacia el sofá de la habitación, al parecer se veía indeciso sobre algo, haciendo a Taehyung comprender al instante. — Tranquilo, tu secreto está a salvo conmigo. —
Sin más, Taehyung le dedicó una última reverencia al contrario y salió del lugar, asegurándose de cerrar la puerta, dejando a Jungkook con otra sonrisa en sus labios.
El rubio salió a paso rápido de aquel lugar sintiendo sus mejillas arder por la última imagen que había tenido del pelinegro, es que como era posible que alguien pudiera verse tan guapo fumando. Rápidamente cubrió su rostro con sus manos debido al gran sonrojo que invadía su cara, se sentía tan estúpido por su comportamiento y tan mareado por el alcohol. Esperaba que aquel chico guapo lo olvidara.
— ¡Kim Taehyung! ¿¡dónde mierda has estado!? —
Rápidamente apartó sus manos de su rostro y logró ver a un pequeño chico de cabellera rubia dirigirse hacia el, parecía que de él salía fuego por lo enojado que se encontraba, fue así que Tae casi daba media vuelta para huir. Lamentablemente el enano fue más rápido.
— Hola Jimin...
Realmente nunca en su vida se imaginó a sí mismo en un lugar como ese, lleno de celebridades y personas importantes.
— Nada de hola, ¿dónde has estado? Hoseok no para de joderme por ti. —
Y fue así como Taehyung había terminado en esa situación. Graciosos ¿no?
Aunque más gracioso serán los eventos que ocurrirán gracias a este fatídico día, deséenle suerte a nuestro pequeño Taehyung.




