Married to my friend - TaeKook

Summary

Jungkook y Taehyung tienen una amistad muy cercana, todos a su alrededor piensan que están en una relación amorosa, ellos se ríen porque saben que no es así, sin embargo, las cosas comienzan a cambiar cuando un ente se aparece frente a Jungkook en medio de una noche lluviosa para decirle que se llevará el alma de su querido amigo. Crédito por la imagen de portada a quien corresponda.

Genre
Drama/Erotica
Author
LOeVer
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Entre tantos caminos, estamos vagando I

La rueda de mi bicicleta se estremeció un poco y de nuevo volví a tener el control. La acera aún se encontraba mojada por la lluvia del día anterior (a pesar de que en este momento el sol se hallaba en su máximo esplendor). Los árboles se movían con una sutileza relajadora a la vista, efecto de la poca presencia del viento. Últimamente me habían estado fascinado muchísimo los colores de las casas del vecindario. Saludó con rapidez a un vecino que revisa su buzón, y continuo pedaleando. Desde que Taehyung y yo comenzamos a vivir juntos, nos hemos estado repartiendo las tareas de la casa constantemente, hoy me ha pedido que vaya por pan caliente, para desayunar junto con el omelett, un tazón de fruta y jugo de naranja que había prometido tener listo Taehyung para cuando yo regresara.


Acomodé mi bicicleta en el jardín, tome la bolsa del pan y me dispuse a entrar a la casa. Me quite los zapatos en la entrada, cruce el pasillo y me asome antes de entrar a la cocina para confirmar si Taehyung había cumplido su promesa, y efectivamente, él estaba ahí, de espaldas, con la espátula en la mano, frente a la estufa. En la mesa ya estaba servido el jugo de naranja, incluso café y los tazones de fruta. Sonreí y entre a la cocina, dejé el pan sobre la mesa, y me acerque a donde estaba Taehyung.


—Se ve bien —dije cuando él estaba a punto de dar la vuelta. Se sobresaltó bastante, y por ello, accidentalmente mando a volar el omelett por la ventana.


—No sabía que habías llegado, ya te dije que me avises cuando regreses —. Me reí, la última vez había mandado a volar en dentífrico por la ventana del baño.


—¿Te ayudo con eso?


Una vez hubiésemos terminado los omelett, nos sentamos a la mesa y comenzamos a comer el desayuno, le platique a Taehyung sobre unos proyectos futuros que tenía. De repente él había soltado una risa, no entendí por qué.


—Viéndonos aquí sentados, desayunando, recordé algo. Jungkook ¿sabes que me contó nuestra vecina, Nayeon, ayer?


—¿Qué te contó? —le pregunte, curioso.


—Me dijo que en el vecindario andan diciendo que nosotros parecemos esposos.


Nos miramos con seriedad por un segundo, luego ambos soltamos una gran carcajada.

Taehyung y yo solo somos amigos. Nos conocimos hace unos años atrás: ambos nos habíamos encontrado en la misma entrevista de trabajo, en ese entonces era la primera vez que pedía trabajo en una empresa y estaba muy nervioso, afortunadamente no era el único nervioso ahí, y tampoco el primero en pedir un trabajo en esa empresa. Taehyung y yo nos mostramos cierto apoyo para la misma entrevista; lo habíamos tomado como simple amabilidad. Al final, los dos fuimos contratados y ese fue el inicio de una amistad cercana entre los dos. Tiempo después había logrado acumular el dinero suficiente para poder comprar una casa en un lugar tranquilo (algo así como la casa de mis sueños), antes estaba un poco solo e iba a visitar a Taehyung a su departamento y buscábamos algo que hacer para no estar aburridos. Desde entonces los rumores de que nosotros estábamos en una relación ya estaban presentes, al principio nos sentimos incómodos, incluso habíamos dejado de vernos por ciertos periodos de tiempo debido a eso, incluso Taehyung se había molestado en alguna ocasión. Después de todo, nos dimos cuenta de que lo que decían de nosotros era algo demasiado tonto, así que ahora nos reímos. Sobre todo porque cuando Taehyung perdió su trabajo y ya no podía seguir pagando el alquiler, fue entonces que le propuse que viviera conmigo, algo que hizo que nuestra amistad se volviera más valiosa. Sí, sabíamos que los rumores comenzarían de nuevo, y muy probablemente, con más fuerza, así que hicimos una apuesta.


—No, yo gané —me dijo mientras se comía un trozo de fresa —, te dije que comenzarían a hablar después de los cinco meses.


—Que mentiroso, yo dije que a mitades del cuarto mes.


—¡Por eso! yo gané, ahora tienes que pagar la apuesta.


—¿Quién me asegura que no comenzaron a hablar antes?


—Quedamos en que sería desde el momento en que nos enteráramos que hablaban.


—No lo recuerdo.


Taehyung me miro con seriedad, masticando ahora un trozo de melón. Comprendí muy bien lo que quería decir con ese gesto.


—De acuerdo, tú ganas —dije, y Taehyung se puso contento, haciendo un pequeño baile en su lugar antes de agarrar el trozo de piña. Saqué mi billetera.


Me puse el delantal negro, los guantes amarillos, y me dispuse a recoger los trastes sucios. Mientras los lavaba, Taehyung, quien se había ido a la segunda planta porque me había dicho que quería seguir jugando con el nuevo videojuego que se había comprado hace poco, bajo por las escaleras y me hablo.


—Jungkook, me voy a bañar, ¿sabes si el agua está caliente?


—Puede que este algo tibia, espérame, también me quiero bañar.


—Está bien, entonces te espero en la ducha.


Lleve las toallas para secar y un jabón porque a Taehyung se le había olvidado. Me desnude y lo acompañe en la ducha.


—¿Quién es? —preguntó, tenía la cara y los ojos cerrados, y enjabonados.


—¡Soy yo! ¿Quién más va ser? —me reí, por su comentario sin sentido —, ¿esperabas a alguien?


—Te tardaste, ya casi no hay agua caliente.


—Hazte a un lado —lo empuje—. ¿No me dijiste que no había jabón?


—No lo encontraba, después me di cuenta de que estaba tirado en el piso.


—Ya traje este así que lo usaré —hice círculos en mi pecho con el jabón nuevo —. ¿En qué nivel vas de ese juego?


—A cabo de pasar al trece. Oye, talla mi espalda —me dio la esponja, luego se volteó. Taehyung resbaló y casi se cae, por lo que tuve que tomarlo del brazo y apoye después mi mano en uno de sus hombros para que mantuviera mejor el equilibrio y además pudiera tallar bien.


—¿Al trece tan rápido?


—Estuve jugando gran parte de la noche.


Después de la ducha, Taehyung regreso a su habitación y se encerró a seguir con su videojuego mientras tanto yo escogía en mi habitación la ropa adecuada para salir con unos amigos más tarde, en la noche.


Terminé de hacer los labores que me faltaban en la casa, incluso tuve tiempo para terminar un trabajo pendiente en mi estudio.


Mis amigos Jin, Jimin y Yoongi, me esperaban en el lugar de encuentro, no había mucho que hacer ese día, por lo que decidimos ir a comer a un restaurante y luego iríamos a caminar por las calles de los barrios, buscando algunos cuantos snacks.


—¿Por qué no invitaste a Taehyung? —me preguntó Jin cuando estábamos paseando por uno de los barrios.


—Está muy emocionado con su nuevo videojuego —fue mi respuesta.


—¿Sí consiguió ese videojuego? —se sorprendió Yoongi.


—Ayer lo acompañe a buscarlo, tuvimos suerte de encontrarlo a tiempo. Regresamos a casa antes de que la lluvia se hiciera más fuerte.


—Es cierto —de pronto habló Jimin—, había olvidado que ahora viven juntos.


—Oh, es verdad —dijo Yoongi poniendo ligeramente su mano sobre su boca, al parecer Jimin no era el único que lo había olvidado —. ¿Cuánto tiempo han pasado viviendo juntos?


—Hmm, ya prácticamente seis meses.


—Wow —se impresiono, por alguna razón, Jin.


—¿Y cómo es su relación? ¿Se han peleado mucho? —preguntó de nuevo señor chismes, digo, Yoongi.


—No, nunca hemos tenido algún conflicto, somos muy tranquilos.


—Debe ser difícil para ustedes —dijo Jimin—, sobre todo por los rumores que ya se tenían de ustedes.


—Pues no es difícil, desde que nos hicimos cercanos hemos tratado de lidiar con eso.


—¿Los rumores no han aumentado desde que viven juntos? —solté una pequeña risa ante la pregunta curiosa de Jimin.


—De hecho, esta mañana Taehyung me contó que en nuestro vecindario piensan que estamos casados. Pero bueno, ya estamos acostumbrados a que piensen algo de nosotros.


—Ah caray, creí que eran novios —dijo Jin y me acerque a él para manotear su hombro, este se rió.


—Taehyung y yo solo tenemos una buena amistad, no puede haber nada más después de eso.


El bar que nos gusta frecuentar estaba cerrado ese día por alguna razón, así que seguimos paseando por el barrio, hablando de nuestras vidas, luego nos aburrimos y decidimos volver a nuestros respectivos hogares.


Llegué muy noche a casa, pasaban un poco de las doce, por suerte no había llovido. Me quite el abrigo y lo dejé sobre el sillón. Tenía ya mucho sueño, así que apagué todo y subí las escaleras en dirección a mi habitación, en eso estaba cuando pase frente a la habitación de Taehyung y noté que su puerta estaba abierta, me asomé por pura curiosidad de querer saber si Taehyung todavía estaba despierto. Miré hacia el interior de la habitación: las luces estaban apagadas y Taehyung dormía en su cama con la pijama puesta, pero sin la cobija sobre él, además había dejado el videojuego encendido, al parecer había perdido la partida porque se apreciaba un "Game Over". Entré a su habitación con la intención de apagar el videojuego, así lo hice. Luego me acerque a su cama, vaya, en verdad que Taehyung se veía bien durmiendo, tan tranquilo, tan relajado, definitivamente esa era la forma en que me gustaría dormir siempre. Acerqué la cobija y lo cubrí, sabía que más noche haría mucho frío.


Fui a mi habitación, realice mi rutina antes de dormir: ir al baño, lavarme los dientes, ponerme la pijama, hacer unos estiramientos, y luego a la camita. Suspire. Ah, por fin me relajaría y dormiría.


Pero eso no duro mucho.