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3 a.m. Hace rato deje de pelear con mi insomnio en noches como aquellas llenas de recuerdos lo único que deseaba era que los monstruos me dieran una tregua y salieran a emborracharse, una noche sin pesadillas, una noche de buen sueño ¿acaso era mucho pedir? en su lugar estoy sentada enfrente del caballete, mezclando pintura y viendo si la creatividad me acompaña con una o dos copas de vino es ahí cuando me viene la imagen empiezo a trazar sin ningún cuidado, la pintura se escurre, me mancha los dedos y el plástico que tengo en el suelo, tengo la pijama salpicada y más de un miedo cercas de la piel, saben ese estado inconsciente en el que entramos las personas cuando hacemos algo que amamos, ese momento cuando ni el tiempo ni la realidad nos impiden continuar bueno suelo pasar mis días ahí, en ese momento me encontraba ahí tan dentro de mi pintura y tan lejos del mundo que para mi desgracia estaba en completo silencio, estoy terminando la pintura y saliendo de aquel estado cuando escuchó el primer claxon la colorida ciudad de Guanajuato por fin se ha despertado, observo mi cuadro una última vez saben esos círculos que hacen en Alcohólicos Anónimos para platicar sobre sus problemas bueno el cuadro representa algo así pero en donde deberían estar sentada las personas hay monstruos algunos traen cigarrillos, otros botellas de alcohol otros se cubren el rostro con cartas de naipes, en medio estoy yo de espaldas, jamás en ninguna de mis obras he puesto mi cara, sostengo un pincel y tengo los dedos manchados de rojo y miro enfrente donde esta sentado un hombre con mi mismo tono negro de cabello y la misma piel amarillenta tampoco tiene cara pero es porque no la recuerdo mi mente ha decidido bloquearla para protegerme y es mejor que se quede asi.
Me levanto y abro la ventana, el cielo ha empezado a cubrirse de colores rojos y amarillos, aspiro hondo huele a tamales lo que significa que Carmelita ha iniciado temprano la vendimia, me pongo unos zapatos y un suéter y corro como si estuviera huyendo de los de Coppel
Buenos días - la saludo cuando estoy parada enfrente de ella - ¿Cómo estás Carmelita? -
Muy bien mija ¿Qué te voy a dar? ¿lo de siempre? - asiento y ella sonríe -
Uno de fresa, uno de pollo y un champurrado - dice mientras me da cada cosa -
¿Cómo está tu tía? - me pregunta mientras se esculca los bolsillos para darme mi cambio -
Muy bien - ella me tiende una moneda de cinco y antes de retirarme ella agrega:
Lávate las manos bien antes de comer uno de mis vecinos pinta casas y se intoxicó por comer con las manos llenas de pintura - le agradezco con una última sonrisa y subo por las escaleras al cuarto piso, mi piso, me como lo que compre viendo el amanecer y después me meto en la cama me concentro en el ruido que hay afuera y por fin el sueño me encuentra.
Me medio despierto solo cuando siento como me zarandean con violencia pero en lugar de preocuparme o asustarme o ponerme en modo Karate Kid me volteo hacia el otro lado
Llevense lo que quieran solo dejenme dormir 5 minutos más - se hunde el colchón a mi lado-
Estoy segura de que en otra vida fuiste un murciélago o un búho -
Y yo estoy segura de que en otra vida tú fuiste un… - me quedo con la oración a medio terminar la verdad no se me ocurre nada ingenioso, mi cerebro en este momento no sabe ni siquiera cuánto es uno más uno - no se un mono con peluca o algo - ella me golpea con mi almohada - despierta ya, termine con Leonard -
Mierda - pienso, por lo general huyo de las lágrimas pero no me siento capaz de huir de sus lágrimas -
me volteo pero no me siento lista para abrir los ojos así que solo me quedo ahí acostada platicando con ella
Te dije que Leonard era un bastardo hijo de puto -
Eres la peor - se queja dándome otro almohadazo - no se supone que me digas que me lo dijiste, se supone que te levantes me abraces y me digas que todo va a estar bien - por fin me decido a abrir los ojos, ella sabe que yo no soy de esas pero igual le lanzó una sonrisa cansada, me recorro un poco y le hago una seña para que se acueste a mi lado, ella lo hace la cubro con la manta y me dedico a escucharla, escucho como llora y alcanzó un paquetito de kleenex que tengo en el cajón para que se limpie los mocos -
Ya sé que él es más tóxico que Chernobyl pero enserio pense que lograria que cambiara -
Reprimo mis ganas de decirle que ella no es centro de rehabilitación y que se lo dije porque sé que no es lo que quiere escuchar y solo hago un ruidito indicando que la estoy escuchando para que continúe -
Además me lo prometió me dijo que si volvía con él cambiaría sus costumbres machistas y su alcoholismo - tenía un: “las personas solemos mentir” en la punta de la lengua pero de nuevo me lo trague -
Y luego están los mensajes - continuo - y ya sabes lo que dicen “ojo de loca no se equivoca” y yo no sospeche pero tu si - estaba por asentir pero algo no me cuadraba -
espera…- pero ella continuo hablando mientras yo seguía procesando si me acababa de decir loca -
El punto es que no podía seguir pero me duele Ximena - se mueve un poco para reacomodarse - llevábamos 4 años de relación pensé que me casaría con él y ahora estoy sola -
Estar sola no es malo - ella se incorpora -
No se estar sola - aquello me causa gracia me recuerda lo diferentes que somos, ella no sabe estar sola y yo no se estar acompañada pero como esto no se trata de mi si no de ella me guardo la observación -
Por suerte tienes una amiga que es experta - yo me incorpora también y le sonrió - Vamos por un café a El Arcangel yo invito -
¿Estás segura? ¿Ya te pagaron el mural? - me levanto de un brinco y voy directo al baño -
No - digo cuando salgo - pero me lo pagaran el viernes y mañana me pagaran por las clases en la casa de la cultura - reviso mi cartera y se la muestro - ves tengo suficiente para invitarte un café - me pongo lo más clásico que encuentro en mi closet un pantalón de pierna ancha y una blusa que encontré en el tianguis en el que un ovni se está llevando a un dinosaurio
Estoy caminando hacia la salida cuando Natalia se queda parada mirando mi pintura de la cual al parecer no se había percatado, me empiezo a sentir un poco incómoda así que me acerco y la tapó con una manta
Tu estas bien ¿verdad? - ella tiene el ceño fruncido y me toma de las manos -
No te preocupes - le digo y la jalo para que salgamos de la habitación - hoy solo hablaremos de ti y de tu corazón roto, mañana podemos hablar de padre abusivos y traumas de la infancia -
No es gracioso - se quejo mientras ponía seguro al departamento, después la voltee a ver y me encogí de hombros -
Mis traumas mis chistes -








