Hola profesor

Summary

Un estudiante de preparatoria enamorado del profesor suplente. Katsuki hará lo imposible para lograr enamorar a su sensual profesor, pasando por situaciones diferentes para saber si puede ganar su corazón. ¿Todoroki tendrá sentimientos por su alumno? Es un TodoBaku, también habrá mención de otros shipp's y una que otra ocurrencia. Si no les llama la atención absténganse de leer, así como escribir comentarios negativos. Sin mas disfruten la historia. Capítulos: 18 Los personajes no me pertenecen, son del mangaka Kōhei Horikoshi. Doy sus respectivos créditos. Al igual que la imagen, doy créditos al artista.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Katsuki:

Desperté nuevamente por el sonido de la fastidiosa alarma. Gruñendo, estire mi mano para tomar de la mesita de noche mi celular para apagarla.

Me incorporé para sentarme y estirarme un poco antes de ir a la ducha. Empezaría con mi rutina de cada semana.

Saliendo del baño, fui a vestirme con el uniforme de la escuela.

Era aburrido asistir a la preparatoria desde hace pocos meses. Así fue hasta que llegó ese suculento profesor. Cabello bicolor, ojos de distinto color y ese cuerpo. No Katsuki, cálmate, no es momento de pensar en eso de nuevo. Negué rápidamente para sacar aquellos impuros pensamientos.

Vestido por completo, tome mi mochila junto al móvil para irme de mi habitación.

Bajaba las escaleras tranquilamente, cuando la vi a ella. —¿Qué haces bruja?— cuestione al mirarla a un lado de la entrada.

—No mucho, esperando a mi hijo ¡Mal educado que no sabe respetar! Para llevarlo a la escuela— responde con una ligera sonrisa. Se notaba que lo disfrutaba.

—¡Eso si que no! ¡¿Por qué me tienes que llevar como a un niño?! —Me negaba a que me acompañara, ya tengo 16 como para irme solo.

—Aún lo eres— contesta tranquilamente haciéndome enojar.

—¡Eso no es cierto bruja! —De pronto comenzó a observar a su alrededor, parecía que buscaba algo. —¿Y ahora que estás haciendo?

—Buscando a mi hijo que se supone dice que es un adulto. —Se detiene un momento de lo que hacía para volver a verme. —Pero solo veo a un niño.

—¡Tú…! —Iba a contestarle como se debía, cuando el timbre sonó. ¿Por qué siempre me molesta?. Me hacía enfurecer en cada ocasión.

La vi mientras abría la puerta.

—Oh, buenos días, señora Bakugo. —No hacia falta preguntarme quién era, fácil se distinguía su estúpida voz.

—Eijiro, buenos días. —Otro fastidio. Resople al escuchar lo amable que sonaba la voz de la bruja. —Por cierto, ¿quieres que te lleve a la escuela? También llevaré a ese bulto— transmitió señalándome.

Chasque la lengua ante sus palabras. Este no es mi día. Rápidamente baje por completo las escaleras y me acerque a la puerta.

—Yo con…

—Vámonos. —Tiré del uniforme de pelo de mierda para largarnos, porque sé que aceptaría que la bruja nos llevara, y no quería que hiciera algo para humillarme frente a la escuela, y no dudo que lo haría. Otra vez.

—¡Mocoso, ven acá!

—¡Ni loco! —Preferí empezar a correr, sabiendo que no nos seguiría, pero lo hizo.


—Bakubro, ¿por qué siempre huyes de tu mamá cuando te quiere llevar a la escuela?, eso es mejor que caminar— opinó pelo de mierda a mi lado.

—¿Qué te pasa? ¿El tinte se te metió al cerebro? —Ambos nos manteníamos ocultos detrás de un contenedor de basura. —¿Olvidaste lo que pasó el primer día de clases?

Él pareció pensarlo por un momento. —Oh, cierto, ya lo recordé.

Ojalá pudiera borrar lo que sucedió. Que vergüenza la que pase ese día.


Era el primer día de clases en la preparatoria. La bruja seguía insistiendo en que quería llevarme. Hizo de todo para conseguirlo. Bloqueo todas mis rutas de escape la noche anterior, quedando únicamente la entrada, la cual ella obstaculizaba.

Se me hacía tarde por culpa de ella, así que en contra de mi voluntad, tuve que aceptar que lo hiciera. Pelo de mierda también había venido para que nos fuéramos juntos, y él muy bastardo aprovechó para ir con nosotros.

Todo iba extrañamente bien cuando estábamos saliendo del auto, por otro lado, ella tuvo que hablar. —¡Mi bebé! ¡Espero que no me llamen diciendo que lloraste porque no me tenías cerca!

Todos los que se encontraban cerca la vieron y comenzaron a murmurar cualquier tipo de cosas: ‘¿Quién será su hijo?’ ‘¿En serio llorará de no tener a su mami?’. Toda clase de comentarios se escucharon. Había sido una suerte que ella no haya dicho…

—¡Que te vaya bien Katsuki, mi rubio de ojos rojos, que esta junto a Eijiro, el pelirrojo! —De inmediato me puse rígido. No sabía por qué se le había ocurrido gritar mi nombre. Aunque después supe que era para avergonzarme. —¡Adiós a los dos!

—¡Adiós señora Bakugo! —Volteé a mi costado para ver atónito como pelo de mierda se despedía con la mano en alto y sonriendo. Si será idiota.

Molesto me di la vuelta para alejarme lo más rápido de él. Por supuesto que las burlas hacia mí no se hicieron esperar. ¿Pero eso me afectó? De ninguna manera.

Cada que alguien sacaba ese tema frente a mí, era mejor que rogaran por piedad. Si eran chicos, los golpeaba. A las chicas las asustaba y ellas lloraban. Así comenzaron a temerme en toda la escuela.

Ni siquiera se atrevían a acercarse a mí o hablarme, al menos que fuera necesario haciéndolo con miedo. Aunque había excepciones, pelo de mierda y… Deku.

Es igual que el otro de entrometido y hablador. Fue el único de la escuela en acercarse a hablarme con confianza. Todos le advirtieron que no me dirigiera la palabra o sería su perdición, pero a él no le importó y me habló. Sonriéndome con esa estúpida sonrisa.

La primera vez que se me acercó, lo vi con mi característico ceño fruncido y mis ojos amenazantes. Él se mostró nervioso de inmediato.

—H-hola, K-Kat… chan… Kac… K-Kacchan.

—¿Ah?

El muy idiota por estar tan nervioso, su lengua se trabó y acortó mi nombre. Dándome así ese ridículo apodo.


—Hola Kacchan. —Pronunciaron a nuestras espaldas. No era necesario cuestionarme quién era, solo había alguien que me llamaba así. Volteó ligeramente mi cabeza para verlo molesto, notando que también llevaba el uniforme. —¿Por qué están escondidos aquí?

—¿Eh?… ¿Quién dice que nos escondemos?— replique, no iba a admitir que era así.

—Oye Bakubro, ¿no se supone que nos esc…? —Rápidamente le cubrí la boca antes de que nos delatara.

—Por cierto, lo mismo va para ti. ¿Qué haces espiándonos? —A los pocos segundos él se ríe ligeramente. ¿Acaso dije algo gracioso?

—No Kacchan, no los espiaba, justo los vi desde el restaurante— explicó señalando a sus espaldas, viendo así un establecimiento a unos metros con el nombre de All Might. —Pertenece a mi familia. Por supuesto son bienvenidos cuando gusten.

Pelo de mierda apartó mi mano de su boca. —¡Genial! Iremos con…

—No— puntualice levantándome, ya me había cansado de estar en cuclillas.

—Pero Bakubro. —Alza la mirada como un cachorro triste, algo que jamás funcionaría conmigo.

—Nada de peros, nosotros no… —Guarde silencio cuando observé que el auto de la bruja se acababa de estacionar frente a ese restaurante. Por instinto tomé a Deku del uniforme y lo arrastre conmigo, después regrese por pelo de mierda porque se quedo atrás como idiota.

A los dos los sostenía de la corbata, ya teniendo un buen trayecto recorrido. No era bueno si la bruja nos encontraba.

—K-Ka… Kac… chan.

—Ba… ku… bro pue… des…

Al escucharlos, dirigí una rápida mirada hacia atrás, deteniéndome luego de ver que pelo de mierda apuntaba a su corbata. De inmediato los solté, dando media vuelta para mirar como ambos tomaron grandes bocanadas de aire.