°•Por algo pasan las cosas •°

Summary

Oliver se encuentra desesperado, en que momento terminó en está situación?, el miedo le invadía todo el cuerpo, sólo podía sollozar en silencio, por el departamento se oía las ollas caer, los plastos romperse al hacer contacto con el piso duro y frío del apartamento... los pasos se hacían cada vez más sercarnos, ése sería su fin? o sería el comienzo de esta cástastrofe?... 𝙒𝙖𝙧𝙣𝙞𝙣𝙜𝙨!! ⚠️ • 𝙇𝙖 𝙝𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙚𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙥𝙡𝙚𝙩𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙛𝙞𝙘𝙩𝙞𝙘𝙞𝙖, 𝙨𝙚 𝙘𝙧𝙚ó 𝙘𝙤𝙣 𝙛𝙞𝙣𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙚𝙣𝙩𝙧𝙚𝙩𝙚𝙣𝙚𝙧. •𝙊𝙡𝙞𝙫𝙚𝙧 𝙚𝙨 𝙢𝙚𝙣𝙤𝙧 𝙙𝙚 𝙚𝙙𝙖𝙙. •𝙍𝙚𝙡𝙖𝙘𝙞𝙤𝙣 𝙚𝙣𝙩𝙧𝙚 𝙪𝙣 𝙢𝙚𝙣𝙤𝙧 𝙮 𝙪𝙣 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙙𝙚 𝙚𝙙𝙖𝙙!!( 𝙥𝙚𝙙𝙤𝙛𝙞𝙡𝙞𝙖). •𝙉𝙤 𝙗𝙪𝙨𝙘𝙤 𝙧𝙤𝙢𝙖𝙣𝙩𝙞𝙯𝙖𝙧 𝙚𝙨𝙩é 𝙩𝙞𝙥𝙤 𝙙𝙚 𝙧𝙚𝙡𝙖𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨, 𝙚𝙨𝙩á 𝙘𝙧𝙚𝙖𝙙𝙖 𝙘𝙤𝙣 𝙛𝙞𝙣𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙚𝙣𝙩𝙧𝙚𝙩𝙚𝙣𝙞𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤!!! • 𝙎ó𝙡𝙤 𝙊𝙡𝙞𝙫𝙚𝙧 𝙮 𝙖𝙡𝙜𝙪𝙣𝙤𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙟𝙚𝙨 𝙨𝙚𝙘𝙪𝙣𝙙𝙖𝙧𝙞𝙤𝙨 𝙢𝙚 𝙥𝙚𝙧𝙩𝙚𝙣𝙚𝙘𝙚𝙣, 𝙡𝙤𝙨 𝙙𝙚𝙢á𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙟𝙚𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙩𝙚𝙣𝙚𝙘𝙚𝙣 𝙖 𝙆𝙚𝙣 𝙒𝙖𝙠𝙪𝙞. •𝙆𝙤𝙠𝙤𝙣𝙤𝙞 𝙭 𝙤𝙘𝙢𝙖𝙡𝙚.. Que disfrutes de la historia 🫶🤍💗

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

𝙊𝙣𝙚...

Me llamó Oliver Brown, tengo 16 años, dentro de nueve meses cumplo 17. No me considero un adolescente muy sociable, pero tampoco me considero una persona antisocial, me gusta compartir con los demás y se podría decir qué tengo a mi grupito de amigos. También no soy muy sercanos a ellos, por lo general me gusta estár sólo ya qué valoró mucho mi tiempo conmigo mismo, me gusta mucho sentarme en él parque, para pensar sobre mi vida.

Digamos qué nunca tuve una vida digna, la vida me trata cómo si fuera yo quién le dió los latigazos a Jesús. Realmente todos los días me pasa algo nuevo, vivo con él miedo constante de que algún día me atropellen. Digamos que tampoco es cómo qué quiera seguir viviendo, pero es lo que hay... Por algo pasan las cosas dijo la nana después regalarme a un dueño de un burdel, me regaló porque ya no me quería seguir manteniendo allí, éso pasó aproximadamente hacé tres años, cuando tenía 13 años.


Desde que nací la vida no me trata bien..

Mi mamá era trabajadora sexual y mi papá fué uno de sus tantos clientes, nunca supe y tampoco quiero saber quién es mi padre, lo único que se, es que heredé sus ojos. Mamá decía antes de abandonarme, porque si, mi mamá me abandonó cuando cumplí 5 años. Mamá decía que mi padre tenia unos hermosos ojos por eso se acostó con él.

La verdad nunca me importo tanto saber de mis padres, por algo me habrán abandonado y la verdad que tampoco me hacé sentir mal eso, o.. eso es lo qué quiero creer, qué no los necesito. Hablemos un poco sobre mi "trabajo" porque más bien no es cómo un trabajo cómo tal de hacerse respetar, pues trabajo cómo trabajador sexual, si, a mi corta edad tengo el trabajo más asqueroso para algunos, no éstoy orgulloso y odió ésto, ya que no puedo hacer nada más, él dueño del burdel me dió la oferta de; acostarme con gente a cambió de un techo encima de cabeza y un plato de comida por día o qué me quedé en la calle a mi suerte. Y la verdad qué tampoco me podía negar, no queria pasar frío por las noches.

Acepté con todo el asco en la cara, la verdad qué no queria, pero era cuestión de hacerlo y después olvidar todo lo qué pasó y seguir adelante. No me quedaba otra opción, no me juzgen por éso, ok?.

Suspiré cansado, pues ya había terminado él dia escolar y tenía que volver a mi super casa a prepararme para poder trabajar, por suerte me dejaron seguir estudiando, igual voy a una escuela pública asi qué no es la gran cosa, se qué tengo apellido estadounidense pero vivo en Japón, eso debe a que mi mamá es Estadounidense y mi papá japonés, a mamá la trajeron aquí en Japón a vivir para seguir trabajando aqui, tráfico de personas... Y bueno mi papá es japonés y asi, ustedes ya se habrán de imaginar cómo fué la cosa.


Salí del colegio y me despedí de mis amigos, ellos no saben nada de lo que realmente yo hago cada moche y tampoco saben todo lo que pase de pequeño. Caminaba por la orilla del río, mientras el sol me daba en la cara, me sentía cómo un niño pequeño cada vez que caminaba por la orilla del río, sentía que mi niño interior se ponia feliz al sentir el frezco y él sol por la cara, caminar por los parques y por la orilla del río hacía que mi niño interior saltará de felicidad y alegría. Sonreí inconscientemente hasta llegar al burdel, entré en un callejón oscuro y estrecho, y subi unas escaleras de metal que me llevaban al departamento dónde vivía con otras 10 trabajadoras sexuales más, debido a que recibieron el mismo trató que yo, soy uno de los pocos hombres que trabajan en éste tipo de cosas en éste burdel, por lo que se hay burdeles qué es solamente para hombres homosexuales, acá en él que yo estoy casi no hay homosexuales, pero igual tengo trabajo que hacer.


Abrí la puerta y lo primero q veo es a una de mi compañera de trabajo tirar un vaso a otra, literalmente en está casa nos ibamos a quedar ya sin vasos. Suspiré y cerré la puerta detrás de mi y seguí con mi caminó hasta mi habitación que compartía con 4 de ellas, pues sólo había dos habitaciones y un baño y tampoco me iba a quejar, es mejor ésto que a estar en la callé, entre a mi habitación que estaba un desastre gracias a mis compañeras de cuarto, había de todo tirado en él piso, cómo pude ingresé y llegué a mi futón. Me acosté ahi y cómo yo me acomodé al lado de la ventana, debido a que ninguna de ellas queria tener frío, pues el frío entraba por la ventana por las noches después del trabajo, estabamos en época de invierno. Tomé mi mantita y me cubrí con está y cerré mis ojos por unos cuantos minutos, esperando a que me llamen para prepararme, la verdad que no me preparaba mucho, me ponía una ropa distinta y luego me ponia un poco de maquillaje.

Hoy es viernes por lo cuál hay más trabajo de lo normal, hice una encuesta, y me di cuenta que los viernes y sábados son los días que más vienen clientes, debido a que vienen después del trabajo o simplemente vienen con amigos y esas cosas.


40 min después...


Me había quedado dormido hasta qué me despertó el inmenso hambre que sentía, pues yá tocaba la hora de comer, asi que me levanté y fuí a la pequeña cocina donde estaban las chicas preparando la comida.


—Que suerte que ya estás despierto Oliver.— dijo Ema, una de las chicas encargada de las otras, era cómo la jefa.. se podría decir— hoy te toca va a tocar con los autos, con otras tres chicas del otro departamento — odié escuchar eso, suspiré mientras me sentaba en la mesa y cogía un plato de comida qué me pasó Ema, sólo asentí con la cabeza y me puse a comer.


Para nada quería trabajar en los autos, bueno asi le decimos nosotros cuando te toca pararte en una esquina y esperar a que pasen auto que necesitan tu servicio, cómo odiaba cuando me tocaba hacer eso, pero yo no podía decidir, era por sorteó...


Cuando comí todo, aprovecha que las demás estaban comiendo y me metí a bañar, pues necesitaba una ducha urgente, pues última hora toco educación física y estaba lleno de sudor y seguía con el uniforme. Me entré a bañar y empecé a lavar la cabeza, después mis hombros y así por todo mi cuerpo. Mientras me bañaba quería simplemente dormir para al día siguiente levantarme y ir con mis amigos a jugar, pero sabía qué eso no iba a pasar nunca, siempre iba a ser un esclavo estando aquí. Salí de mis pensamientos cuando empezaron a golpear fuerte la puerta del baño, pues las demás ya se querían bañar también.

Apagué la ducha y salí del baño con una toalla enrollada por mi cintura, salí y las chicas me miraron con odió, yo sólo ignore éso y me entré a la habitación para poder vestirme.

Me puse unos pantalones negros qué tenian brillos y después me puse un body blanco manga larga que brillaba, hacía que se noten mis pezones del frio, pues estabamos en diciembre en pleno invierno con nieve, y de igual manera nos obligaban a usar ropa que muestre igual, no importa si nos morimos de hipotermia, lo importantr era complacer al cliente... Odió todo.


—Te ves bien.— dijo Umi, una chica de casi mi edad, era uno o dos años mayor qué yo, ella llevaba un pantalón lila y un corpiño blanco y se puso una chaqueta blanca para "protegerse del frío" cosa que de nada le protegía, pero no podíamos hacer más nada.


—Gracias.. tu también.— dije con un pequeña sonrisa, ella me regresó la sonrisa y se empezó a hacer trenzas con una extensión lila en cada una.

Conozco a Umi desde que entré en éste mundo, ella siempre fué amable conmigo, las primeras noches, sólo lloraba y ella venia a consolarme, siempre para mí fue cómo una hermana mayor, la quiero mucho y ella también a mi, somos cómo hermanos inseparables.



En la noche...


Me encontraba parado ya en la esquina dónde tendría que subirme a los autos, ya eran aproximadamente las 11:40 p.m, y de las 10 personas que éramos, sólo quedaba yo. A mi nunca me elegían rápido, debido a que era hombre y también se notaba que era muy jovencito, y bueno supongo que nadie es gay y tampoco quiere ser pedófilo. La verdad que nunca me gustó estár con hombres, pero es lo que había después de todo, no podía hacer nada y ya, la verdad que me considero una persona hetero, pues ya me llegó a gustar varias de mis compañeras de colegio. Incluso una vez tuve novia, pero solo duramos 3 semanas, era demasiada tóxica.


De repente paró un auto al costado de la vereda, la chica que estaba conmigo, que se podría decir que era como Ema, pero de otro departamento, se acercó al auto negro y lujoso, ella se agachó cuando el conductor del auto abrió la ventana para hablar, ella estaba ahí parada con una sonrisa coqueta cómo siempre, ella llevaba un vestido largo y pegado al cuerpo que hacía ver su escote, también llevaba una chaqueta de peluche color blanco, su pelo rubio cenizo y sus ojos verdes, resaltaban con su vestido rojo vino. Me acerqué un poco más a ella para escuchar lo qué le decía el conductor, llevé mi bolsita de mano detrás mío sujetándolo con mis dos manos, y me paré en un costado para escuchar lo que decían.


—Vamos Shun!!! Es el último que me queda, y ya te dije qué yo no puedo ir.— dijo la chica en forma de berrinche, al parecer no me quería llevar a mi.


—Se ve demasiado jóven, y no creó que sea del agrado del jefe estar con un menor.— dijo el hombre que estaba en el auto, al parecer se llamaba Shun.


—Se vera jóven, pero tiene 20 años...— dijo la femenina, y yo quedé cómo payasito sin saber qué onda, ahora tendría que mentir con mi edad?.


— Está bien, que se suba.— dijo Shun y la chica está chillo de alegría y abrió la puerta de atrás de auto para qué suba.


Al subir lo primero que me dijo la chica antes de cerrar la puerta fué..

— Portate bien y cuídate mucho, si?  Has caso a todo lo que te pidan, se obediente y no te nieges a nada, no sabés con quién te vas a meter ahora mismo..— dijo con una vos sería y seca, me dió miedo por primera vez en 4 años, solo asentí dudoso y miedoso a la vez — Buena suerte!— agregó para luego cerrar la puerta con una sonrisa de punta a punta, pues ella ya se iría a su casa a descansar, ojalá yo, pero ahora mismo tengo que ir a lidiar con alguien que ni conozco, porque al parecer con el chófer no me voy a acostar...


El chófer se puso en marcha, hacía un lugar desconocido para mí, capaz después ya nisiquiera vuelva vivo al departamento y capaz ya no vuelva a pisar el colegio que tanto me gusta a pesar de todo lo que pasó allí también. Suspiré nervioso, mi corazón se empezó a agitar demasiado, tenía mucho frío, mis manos estaban frias, mi cuerpo, mi nariz, estaban congeladas, me moría de frío, sólo quiero mi futón ahora mismo, porque nisiquiera tengo ropa bien abrigada para estar por casa o para salir. Mi respiración se estaba empezando a descontrolar, sentía que todos mis sentidos me estaban empezando a fallar, y ahora recuerdo la primera regla al trabajar en ésto, siempre estar atento, ultiliza tus cinco sentidos siempre, nunca te distraigas por nada.. bueno ahora mismo necesitaba ayuda urgente realmente, quería salir corriendo del miedo que tenia...


— Escúchame una cosa niñito, se perfectamente qué no tienes 20 años.. pero por esta vez la voy a dejar pasar. Ahora mismo te vas a encontrar con mi jefe, te advierto qué a él no le gusta que se esté jodiendo, tampoco estás aqui para dar pena. Si él jefe te pregunta por tu edad, le dices que tienes 20 años y listo.— sólo me límite asentir con la cabeza, pues tenía miedo ya de por si y ahora más por lo que me dijo el conductor.


El auto se detuvo y el conductor me dijo qué me bajé y entre por mi cuenta al edificio y alli pregunté por un tal "Kokonoi Hajime", le hice casó y bajé deo auto, miré para riba y me encontré con un enorme edificio lujoso y para nada barato, esté tal "Kokonoi" tenía mucha plata al parecer. Entré con cuidado al edificio, todos los trabajadores me miraban de arriba abajo, me acerque al mostrador y le pregunté a la chica que se encontraba ahí sobre ese tal "Kokonoi" ella sólo asintió y me dijo que subiera al último piso del edificio, me dirije hacía el ascensor, espere pacientemente a que llegue para poder subir, una vez ya dentro marque el último piso, él 37... Eran demasiados pisos, una vez llegué al piso 37, caminé por un largo pasillo hasta llegar a una puerta de madera negra y se notaba que era pesada y muy costosa, toque dos veces y cuando iba a tocar una tercera vez, un hombre de aspecto muy elegante abrió la puerta de golpe y me miró de arriba abajo, el estaba hablando por teléfono y se notaba un poco nervioso y histérico, me jaló del brazo haciendo que entré bruscamente a la habitación y luego cerró la puerta detrás mío, me dirigió hasta la cama donde hizo que me siente,se paró frente mío, mientras él se sacaba su corbata y me miraba fijamente mientras hablaba por él teléfono.

Yo solo lo miraba, y me percataba de lo hermoso qué era este señor qué estaba frente mío, sus labios parecían de porcelana, su piel era blanca un tono más oscuro que él mio, pues yo era blanco cómo el papel, se empezó a sacar la camisa dejando ver lo marcado que estaba su abdomen, su pero era largo y blanco cenizo, al costado de su cabeza tenía una especie de rapado, y un tatuaje? Estaba medió curiosito el señor.


—Bueno... Esta bien.. ajam.. habíamos mañana, tengo un asunto importante que hacer ahora mismo... Gracias por su comprensión, adiós.— dijo aquel peli blanco, mientras me seguia mirando, creó que me estaban empezando a poner rojo, pero de lo sexi que era esté hombre.— Cuántos años tienes?.— pregunta mientras alzaba una ceja y ponía una de sus rodillas entre las mias,  acercandose cada vez más hacía mi cara haciendo que mi espalda sienta lo esponjoso qué era la cama.


— Tengo 1-.. digo 20 años..


Casi la cagó diciendo que tengo 16 años, jajaja que idiota eres Oliver....



Hola, me llamo Wada!

Es la primera vez que utilizo está app, esperó que les guste esta historia de Kokonoi x oc...

Esperó que me apoyen si les gusta está historia, muchas gracias 🫶🏻🫶🏻🩷🩷