Clichés literarios

Summary

Lo más cliché que conozcan pero con katsudeku

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

–¡Touchdown!


Grita el comentarista y el alumnado hace escándalo, gritos felices de que el equipo de su universidad haya ganado, otros gritos más de gente molesta por que el juego no resultó a su favor.


Sin embargo, pese a los malos comentarios, el equipo ganador celebró entre ellos su victoria, todos menos uno.


–Oigan ¿dónde esta Bakugo?


Katsuki se había escapado rápidamente a los vestidores, y se preguntaran ¿que hay de importante ahí?

Sencillo, ahí vería a su novio.


-Kacchan, basta. No tardan en venir- Izuku se quejaba entre risas cuando los labios de Katsuki cosquillaban en su cuello e inútilmente lo intentaba alejar, aún que es lo menos que quería.


–Entonces hagamoslo rápido.


Propone y carga Deku desde los muslos, caminando hasta uno de los bancos de los vestidores donde toma asiento, dejando al pecoso sobre sus piernas. Comenzó un beso lento, apretó la cintura del joven amiga con el brazo derecho y su mano izquierda acariciaba lentamente una de las piernas de este.


Sin darse cuenta, Izuku comenzó a menearse sobre la entrepierna del alfa, cosa que le hizo soltar leves gruñidos de puro placer, bien dicen que los más callados son los que esconden secretos más obscuros, y con Izuku lo había comprobado.


El omega era de esas personas que casi no hablaba, es más, ni siquiera sabía que existía, hasta que un día se lo topó en uno de los baños de la universidad. Al parecer había entrado en celo y no llevaba supresores, estuvo a punto de caer en sus más bajos instintos, estuvo apunto de arrancarle la ropa y follarlo ahí mismo.


Sin embargo, los ojos llorosos del omega y su llanto suplicando ayuda desde su parte más consciente le ablando el corazón de tal manera que se obligo a mantenerse consciente. Envolvió al pequeño en su chaqueta del equipo de fútbol y lo llevó lo más rápido posible a la enfermería.


Luego fue como si hubiera desbloqueado un nuevo personaje. Lo miraba casi en todos lados. En la hora del almuerzo, por los pasillos, hasta resulta que iban en la misma clase y nunca lo notó.


El olor de ese pecoso se había incrustado en su memoria y lo atormentaba por las noches, su alfa interior pedía por él. Entonces un día se decidió, fue a buscar a ese lindo omega pecoso.


Primero se negó, pensando que se trataba de una simple broma como había visto un sin fin de veces en las películas, pero al final, Katsuki lo convenció, aceptando su petición de mantenerlo lo más discreto posible, según Izuku, para no "arruinar" la reputación del jugador de fútbol.


Que Izuku se removiera lo hizo salir de sus recuerdos, ahora el omega no se encontraba sobre sus piernas, sino entre ellas, hincado frente a su masculinidad medianamente despierta. Deku acarició el bulto sobre la ropa, cosa que hizo gruñir a Kacchan y sacarle una sonrisa al pecoso travieso.


Luego con lentitud fue bajando el cipher del pantalón, dando varias lamidas en la hombría de su alfa sobre la tela de la ropa interior, haciéndolo apretar los dientes por la desesperación de f0lla4r su boquita.


Al nerd le gustaba jugar muy sucio, todo para que lo castiguen. Katsuki sabe que eso le encanta, lo había descubierto hace unos meses. El chiquillo callado del salón grita exquisito su nombre en la cama.


–Maldición, Deku~


-¿Si, Kacchan?- lo mira desde abajo con esos ojos "inocentes", mientras ba bajando si ropa interior y comienza a acercarse a su miembro erecto.


–Estas jugando sucio, maldito nerd- reclama.


–¿En serio?– el pecoso se burla, mientras toma la base del pene de Katsuki y comienza a masajearlo lento, dejando pequeños besos en la punta.


Por su parte, Katsuki pone una de sus manos en la cabeza de Izuku, acariciando sus risas con cuidado, entonces el pecoso abre la boca, deja caer un poco saliva en la punta del miembro y comienza a chucapar la punta, haciendo gemir al mas alto.


Katsuki cerró los ojos en busca de sentir mejor la calidez de la lengua de Izuku pasearse por su glande de manera circular, luego dando ligeros chupones, le estaba volviendo loco.


–Dek-~ Izuku~


Esa fue su señal para introducir la mitad del falo en su boca, haciendo que la punta chocará en el interior de su mejilla derecha. Baja y subía lento, sin perder el contacto visual con el rubio, quien tenía ya la respiración entrecortada.


Y ya no podía soportarlo más, tomó a Izuku de su cabeza con ambas manos y dio una embestida en su boca que le hizo tragar casi por completo su hombría, era excitante ver como los ojos de Izuku comenzaban a lagrimear por el esfuerzo, entonces enseguida la sacó hasta la mitad nuevamente y volvió a dar otra embestida.


En poco tiempo, Izuku se sostenía de los muslos de su alfa mientras este le follaba la boca, los gemidos ahogados del pecoso vibrabaan su garganta, dándole descargas de placer al rubio que viajaban desde su pene hasta cada rincón de su cuerpo.


Luego Izuku lo miró desde abajo, comenzando a golpear su palma derecha con el muslo de Katsuki; es suficiente.


Apenas el alfa saco su miembro de la boca del pecoso, este dio una bocanada de aire, mientras su respiración irregular poco a poco se controlaba, Katsuki comenzó a masturbarse e Izuku se cómodo nuevamente frente a la hombría de su novio; con la boca abierta y la lengua ligeramente de fuera, esperando recibir su semilla.


Y así fue, después de varias sacudidas, Katsuki se corrió justo en el rostro de Izuku y no estuvo conforme hasta que sacudio por completo su polla en la cara de Deku. Algunas gotas calleron en su boca y lengua, algunas nada más en sus labios, otras en sus mejillas y una que otra más en su pelo.


Katsuki gruñó de satisfacción y sonrió complacido cuando Izuku trago el semen que había caído en su boca y relamio los restos serca de sus labios, entonces cuando Deku notó que su alfa lo miraba, le sonrió mientras abría la boca y sacaba la lengua, en señal de haberlo tragado por completo.


Katsuki se inclinó a la altura del omega hasta capturar sus mejillas con sus manos y plantar un beso, no uno lento, más bien, uno desesperado, húmedo. Donde succionaba y mordía los labios del peliverde mientras este, indefenso, no podía hacer más que gemir y enredar sus dedos en los cabellos de Katsuki, dando ligeros tirones.


–Necesito cogerte– gruñó apenas se separó unos milímetros de los labios de su novio.


–¿Ahora? ¿Aquí?– cuestionó con el pecoso con voz entrecortada debido a la agitación.


Él también tenía ganas, estaba totalmente mojado desde hace rato y su pequeño miembro dolía necesitado, sin embargo, sabe del peligro de ser encontrados, los problemas que puede traerle y por desgracia, la idea parece estarle exitando.


–Solo frotar.


Katsuki arquea una ceja ante la propuesta del omega, y este, parece leer su confusión en su rostro, pues se pone de pie y desabotona sus pantalones, bajándolos hasta las rodillas y luego dándose la vuelta, inclinándose un poco levantando el culo y apoyándose en los casilleros.


–Aquí. Solo frotar– vuelve a decir, señalando la parte interna de sus muslos.


Estuvo viendo en Internet que frotarse es muy satisfactorio también y quería probarlo con Katsuki.


Por su parte, en cuanto miró a Deku desprevenido, Katsuki se movió del lugar donde estaba sentado y se hincó frente al culo de Izuku, tomó ambas nalgas con sus manos, las separó y no dudo en pasar su lengua por la rosada y mojada entrada del omega.


Quien gimió sorprendido, removiendose un poco para que Bakugo se quitara.


–Kacchan~ no, aquí- ¡ah!~


Los chicos del equipo podrían entrar en cualquier momento y encontrarlos ahí, haciendo cosas indecentes. Moriría de vergüenza si eso pasara. Pero la adrenalina en su cuerpo combinada con la sensación que le provocaba Katsuki cada vez que pasaba su lengua por su entrada o embestia con su lengua le estaba enloqueciendo, así que en busca de satisfacerse comenzó a masturbar su miembro con su mano derecha mientras se sostenía de los casilleros con la izquierda.


Mordía su labio inferior para callar sus gemidos, cosa que había sido en vano, pues Katsuki comenzó a masajear también sus pequeños testículos, mientras seguía lamiendo su esencia que salía casi a chorros.


–Kats~ voy ah~ voy a corerme~


Avisa y Katsuki retira las manos de Izuku de su miembro y ahora es él quien lo masturba, rápido, luego lento, después solo abatiendo la punta rosada y al final aumenta el ritmo, haciendo a Izuku venirse de tal manera que mancho los casilleros de aquella sustancia blanquecina y sus piernas quedaron temblando.


Cayó de espacio hasta el suelo, donde quedó de rodillas, con la respiración agitada y los ojos cerrados buscando regularla.


Bakugo lo abrazo desde atrás, apretando su cintura y dejando besos tiernos en el cuello del omega que le hacían reír.


Sin embargo, el bullicio de los chicos del equipo los sacaron de su pequeña burbuja, estaban cerca.


–Mierda, Izuku ¿cabes en mi casillero?


Izuku miró un momento el mueble de metal y lo analizó, él era delgado y pequeño, probablemente si. Entonces asintió, Katsuki lo ayudó a pararse y acomodarse el pantalón, lo ayudó también hasta llegar a su casillero, pues sus piernas as aún seguían temblando.


Abrió la puerta del casillero y Deku entró, estaba algo apretado pero serviría de escondite.


–No lo cerraré, en cuanto todos se vayan puedes salir. Me asegurare de ser el último para evitar líos. Te amo.


No hay tiempo para un beso, tampoco para que Izuku le dijera a Kacchan que también lo amaba. Los chicos del equipo ya estaban adentro y el alfa rubio lo único que hizo fue cerrar la puerta sin que se sellara por completo.


–Hey Kats, desapareciste antes. Hubieras escuchado el discurso del entrenador.


–Presisamente por eso me fui primero. Diría un montón de cosas innecesarias.


Entre juegos y discusiones, el equipo terminó de asearse y poco a poco fueron abandonado el lugar, hasta que solo quedó Bakugo.


–Ya puedes salir, Nerd.


–Por fin, creí que nunca se irían– suspira cansado al momento de salir de su escondite.


Al momento, Kacchan lo atrapa en sus brazos y le planta un beso dulce en los labios, levantandolo un poco y haciendo que Izuku se pare de puntillas.


–Saldré yo primero y luego tu. Si te atrapan pensaran que andabas de mirón en los vestidores de los jugadores.


Katsuki se burla de él, haciendo que Izuku arrugue el seño y le de un ligero golpe en el pecho que en realidad no duele nada.


Así como lo dijo Bakugo, así se hizo, una vez que el alfa no estaba en su campo de visión fuera de los vestidores, Izuku se puso en marcha también.


–¡Izuku!


–¡Ay por dios! Denki, casi me da un infarto.


El mencionado ríe, abrazando uno de los brazos del omega peliverde.


–Oye ¿es rico hacerlo en los vestidores?– pregunta de repente.


–¿Q-qué?


–Sabes de que hablo. Kiri me contó que los escuchó antes de entrar a los vestidores ¿quién crees que reuvo al equipo para que no los pillaran?


Deku estaba completamente rojo de la vergüenza, tapándose con sus manitas su rostro y casi llorando.


–No te preocupes, hombre. Solo quería saber si fue rico para intentarlo con Kiri después.


–¡Denki!


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Va a ser un chingo de porno, gente xD