Prólogo
Todos lo días me despierto con la misma palabra resonando en mi cabeza. Solo una palabra.
«Jungkook.»
Lo raro es que a veces es una afirmación, como una confirmación o un mantra, simplemente una expresión de fe. Otras es una pregunta («¿Jungkook? »), como si esperara que su voz respondiera, solo un eco en mi mente, para asegurarme de que todavía piensa en mí, que aúnes mío, que seguimos estando conectados. Y hay días en que es como un grito, una llamada desesperada a través de la oscuridad de la noche justo en ese momento en que empieza a amanecer.
Pero no importa cuánto me esfuerce en escuchar; nunca me llega una respuesta.
A veces me cuesta mantener la fe, creer que va a volver conmigo. Pero estoy seguro de que lo hará.
Lo que no sé es cuándo.