Bajo la luz de la luna (Clexa gip)

Summary

Basado en algunos personajes principales de la serie The 100. En esta oportunidad la vida de Lexa y Clarke Griffin se cruzan en algún sitio de los Estados Unidos. Una historia en la cual se vuelca una ola de emociones que les será su trabajo descubrir y sentir a flor de piel.

Status
Ongoing
Chapters
22
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Vergonzoso primer encuentro

Me he quedado dormida entre una pila de libros y papeles, la mayoría de estos últimos están hechos unos bollos.

Miro la hora rápidamente y no puedo creerlo, la fiesta de Lincoln hacía una hora que había comenzado. Paso varias veces frustrada mis manos por el rostro y corro a ducharme.

Mi nombre es Lexa, tengo 24 años, soy escritora y los últimos días no he tenido nada en la cabeza para volcar en el papel.

Lincoln hoy hace una reunión entre sus amigos más cercanos, nosotros básicamente somos como hermanos, desde primaria que nos conocemos.

Lincoln se casó muy joven, a los 22. Su esposa se llama Octavia, llevaron un noviazgo prácticamente toda la secundaria y es de esos amores que crees solo existen en películas.

En fin, Octavia está embarazada, y la reunión es muy personal, para celebrar la pronta llegada del bebé.

La mitad de los invitados no los conozco, aún no estoy en el lugar pero nunca le conocí mas que los padres a la mujer de mi amigo, pero en fin, prometí estar allí.

Salgo de la ducha con una toalla cubriendo mi parte baja. Tomo un bóxer del cajón , una camisa, pantalón de vestir y zapatillas. Una pizca de perfume y tomo las llaves del auto.

-Lexa Woods ! Por favor me regalas una foto ? - una jovencita se acercó cuando casi llegaba a mi carro.

-Claro, será un placer.-

La mujer toma la selfie, me sonríe y se nota nerviosa. Después de varios amagos, se anima a abrazarme y con respeto luego de decirle que tenga buen día, le explico tengo algo de apuro.

Son las diez y media de la mañana. Al menos he llegado, es lo que cuenta.

Veo a Lincoln en el fondo del pequeño salón, buscando bocadillos para reponer en algunas mesas.

-Has llegado, por un momento creí que no vendrías. Está todo bien ?

Abrazo a Lincoln, somos casi de la misma estatura. Juega simulando darme un derechazo a la costilla izquierda.

-No te pases Lincoln, las clases de boxeo son en dos días. Te seré sincera, me he dormido escribiendo, tengo el cuello que no me da más.

-Bien, relájate, por qué no tomamos una cerveza ?

Le pasa la bandeja con bocadillos a una señora que pasaba y con la cabeza me señaló un refri que estaba casi escondido en una esquina del sitio.

Le dio un fuerte golpe haciendo caer una lata, repitió la acción y cayó otra.

- Por suerte y tenemos esta vieja máquina aquí. Octavia no quiso que sirvieran nada de alcohol en esta reunión.

-Bueno, creo que hizo bien, para que sea un ambiente más serio, no crees ? No están prohibidas estas máquinas expendedoras de bebidas alcohólicas?

Di un trago largo, estaba muy fresca. Observé un poco el alrededor, reconocí a un par de personas a la distancia que estaba.

-Bah, lo están. Pero nadie hace control de nada en este pueblo.

-Falta menos para el nacimiento de tu bebé, no estás ansioso ?

-Un poco, si te conté que es niña? Octavia ha ido de compras con sus amigas estos últimos días y a vuelto con bolsas y bolsas de ropa para Kiara.

-Es un hermoso nombre. - Le comenté sonriendo ya terminando mi bebida.

Comencé a masajear mi cuello y nuca sin lograr una gran mejora.

-Lo he elegido yo, estoy seguro que será tan hermosa como su madre.

Escuché sonar unos tacones que se acercaban a mis espaldas y un perfume endulzó mi olfato e inundó mis pulmones.

Lincoln cambió su rostro a uno de preocupación y se giró escondiendo su lata de alcohol probablemente vacía como la mía.

-Acaso están bebiendo?

Me giré hacia la mujer con algo de alivio porque no era la voz de Octavia.

Mi vista fue del piso a unas tetas apretadas por un top negro.

-Les estoy hablando!

La mujer chasqueaba frente mi rostro sus dedos, noté entonces lo vergonzoso del momento.

-Discúlpeme, yo solo he aceptado la invitación del anfitrión.

La mujer rubia clavó sus ojos azules en mi lata de cerveza. Inconscientemente mi vista aprovechó para desviarse de nuevo.

-Es que nunca viste unas buenas tetas ?

Lincoln aún de espaldas soltó un intento de esconder su risa.

Que le den a ese marica.

La rubia estaba encabronada. Tragué bastante saliva acumulada y aclaré la garganta.

-Nuevamente le ruego me disculpe señorita.

-Qué te hace pensar que estoy soltera? La reunión está allí, y no creo que Octavia quiera sentir que apestan a alcohol en un día como hoy.

Su cabello rubio acarició el aire haciendo una ola cuando ella se giró y se volvió a oír sus tacones pisando con fuerza esta vez alejándose.

-Acaso nunca viste un buen culo?

Lincoln habló tratando de imitar la voz de la mujer.

-Calla idiota.

-Disculpa que te lo diga pero controla tus hormonas de adolescente.

Y claro que estalló de risa, ahora reía por todo lo de recién que se había aguantado.

-Gracias por esconderte como gallina.

-Ya, no te molestes Woods. Es que la conozco, es amiga de Octavia. Son muy amigas, y ya vez que no tiene pelos en la lengua para decir las cosas.

-Pero con más razón, me dejaste sola frente una situación algo rara.

-Si con rara te refieres que se te comenzaba a despertar el amigo, aprende a controlarlo. Vámonos a socializar con el resto, antes que vuelva Clarke.

-Así que la señora Clarke...

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