Destino o Casualidad? |Vkook|

Summary

“Quiero que me marques” “Deja de bromear Jungkook. Soy diez años mayor que tu…” ¿Fue casualidad o una treta extraña del destino?

Genre
Romance/Drama
Author
Naro
Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

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Jeon Jungkook, el hijo menor de la familia Jeon.

Ser el más pequeño de una familia de puro alfas no era cosa fácil. Todos pensaron que sería el tercer alfa de los Jeon. Fue toda una sorpresa que su designo fuera omega.

Pero a Jungkook no podía importarle menos. Se sentía muy bien siendo un omega. Su aroma dulce le sentaba muy bien. Además ser un alfa sería un gran problema, ya que sentía una incontrolable atracción hacia uno.

El señor Kim…

Su vecino de enfrente era... en realidad Jungkook no sabía cómo describirlo. Cada vez que lo veía, el interior de su cuerpo temblaba.

Esa incontrolable sensación la tiene desde que el señor Kim, hace como un año.

Desde que ese alfa castaño oscuro llego a ese lugar se volvió el centro de atención. Todos los omegas solteros pasaban por su casa y trataban de coquetear con él. Pero Kim muy amablemente los ignoraba ya que tenía una prometida.

Una linda omega que vivía al otro lado de la ciudad. Se habían conocido en la universidad y aunque a veces la distancia era difícil ellos lo hacen funcionar, o eso fue lo que le dijo a Jungkook un día que se lo encontró.

El pasatiempo favorito de Jungkook era tomar fotografías, y más en de una ocasión, se encontró sacándole fotos a su vecino.

Al principio pensó que la belleza excepcional del alfa era la razón de su obsesión por sacarle fotos. El señor Kim, tenía las facciones más perfectas que jamás haya visto, era digno de ser fotografiado.Pero con el tiempo se dio cuenta que no era así.

No entendía que le pasaba con ese alfa. Pero Jungkook nunca podría descubrirlo. Ya que su vecino tenía 26 años, diez años más que él. Y solo lo veía como el dulce y tierno hijo de sus vecinos.

—¡Jungkook! ¡Baja a desayunar! Llegaras tarde a la escuela! —grito su madre desde el piso de abajo.

El omega guardo sus cosas en una mochila y bajo corriendo las escaleras.

El dulce aroma del desayuno, hizo a su estómago rugir.

Tomo asiento en frente de sus hermanos y se dispuso a comer su delicioso desayuno.

—Mamá, hoy nos iremos a ver la universidad del Oestte, volveremos el domingo. —anuncio su hermano mayor.

—¿Iremos? —pregunto su madre, levantando una ceja curiosa.

—Sí, Namjoon ira conmigo.

Su madre suspiro algo molesta. —¿Porque no me avisaron con tiempo? —Sus hermanos sonrieron de manera tierna, haciéndose los desentendidos. Ya que había sido un plan de ultima hora. —Su padre y yo nos vamos esta tarde a la casa de sus abuelos y no me gusta la idea de dejar la casa sola, todo el fin de semana.

—¡Por favor mamá! ¡Quiero que Namjoon venga conmigo! Él ya es universitario sabrá como guiarme! —suplico Jin totalmente desesperado.

—¡Si, nadie puede cuidar a Jin mejor que yo!

Su madre volvió a suspirar, no muy convencida de la idea. Pero era mejor mandar a Jin con Namjoon, a mandarlo solo a una ciudad extraña.

—¿Jungkook tu podrías cerrar todo antes de irte al campamento? Todos los demás nos iremos antes.

Jungkook puso los ojos en blanco, al escucharla.

—Claro que puedo mamá. Ya no soy un niño. Cerrare todo antes de irme al campamento. —contesto toscamente. Antes de seguir comiendo. Odiaba cuando su mamá lo trataba como un niño.

—¡Jungkook no hables de esa manera en la mesa!

Sus hermanos rieron por el regaño de su madre, mientras él los fulminaba con la mirada.

—¡Y váyanse o llegaran tarde!

[…]

Jungkook salió de su casa para ir a la escuela, todavía estaba molesto con su madre.

Por supuesto que él podía cerrar la casa, ya no era un niño. Era todo un ome-.

—¡Hola Jungkook!

Jungkook fue sacado de sus pensamientos, por esa voz grave que lo llamo. De inmediato giro su cabeza en dirección al sonido. Se encontró con el señor Kim, quien lo estaba saludando con la mano levantada.

Jungkook se acercó al alfa con las mejillas un poco caliente. Desde que se había proclamado como omega, el aroma de los alfas eran mucho más fuertes para él. Y definitivamente el del señor Kim era todavíamás.

—S-señor Kim buenos días —formulo la frase, tratando de no soltar feromonas que pudieran avisarle al alfa, lo nervioso que estaba.

Se veía tan guapo como siempre, que lastima que no tenía su cámara.

—Supe tu designo como omega, felicidades. —exclamo muy feliz Kim, mientras regaba sus flores. —Eres un omega muy guapo, no te van a faltar pretendientes.

Las mejillas de Jungkook se pusieron todavía más rojas y su corazón comenzó a latir más rápido.

El adolecente estiro la mano hacia el alfa.

—¿Quiere olerme señor Kim? —la pregunta salió de su boca, antes de que pudiera si quiera pensarla bien.

El alfa se quedó muy sorprendido por aquella situación. Pero antes de que pudiera contestar, Jungkook acerco la muñeca a su rostro.

Kim sostuvo su la muñeca y en el momento en que sus dedos tocaron la piel, Jungkook sintió una corriente eléctrica.

El alfa olfateó con delicadeza la muñeca. Un aroma dulce a lavanda invadió sus fosas nasales. Cerró los ojos aspirando un poco más.

—Es realmente delicioso… —susurro con esa voz grave, antes de alejarse de aquella muñeca.

—Mis compañeros dicen que es el aroma más rico del salón —respondió muy orgulloso el omega. Antes de sonreír de felicidad.

El hecho de que al señor Kim le gustara su olor, lo hacía sentirse tan bien, tanto que sin darse cuenta,comenzó a soltar feromonas aún más dulces a su alrededor.

—Lavanda... ¿Sabías que la lavanda es mi flor favorita? —pregunto con una media sonrisa, mirando los ojos avellana del pequeño omega.

—¿Enserio Señor Kim? ¡No lo sabía! —por supuesto que lo sabía.

—Bueno, no quiero retrasarte más. Llegaras tarde a la escuela por mi culpa. —El alfa alejo su brazo con delicadeza. Jungkook sintió un escalofrió cuando lo soltó. —Que tengas un hermoso día, Jungkook.

El omega suspiro un poco decepcionado. —Usted también señor Kim.

[…]

Jimin estaba hablando de mil cosas que Jungkook no escuchaba.

—¿En qué demonios piensas? —pregunto el rubio, casando de la cara de zombi que tenía su amigo.

—Creo que me gusta alguien… —susurro muy pensativo. —Pero es mucho mayor que yo. ¿Crees que le interesaría? —Miro a su amigo, esperando la respuesta.

—Nop.

Jungkook lo frunció el ceño molesto, mientras Jimin se reía de su decepción.

—Los alfas mayores no toman enserio a los niños.

—¡No soy un niño idiota!Tengo dieciséis, y un pene más grande que el tuyo. —recalco enojado.

—Y, mucho menos inmaduros…

—Tu sales con Min que tiene dieciocho y te toma enserio.—le recordó, aun molesto. Él también podía salir con alguien mayor.

—¿De cuanta diferencia de edad estamos hablando?¿Va a la universidad? —pregunto, más interesado en el tema.

—Ya termino la universidad…

Los ojos de Jimin se abrieron como platos al escuchar eso. —¡Jungkook No me jodas!

El omega bajo la mirada un poco apenado. Jimin se dio cuenta que no era una broma, por la cara de su amigo. Lo conocía muy bien, sabia cuando estaba hablando realmente enserio.

—No hay forma que eso suceda Jungkook.

El profesor entro al salón, dejando la charla a la mitad. No es como si pudiera evitar que le gustara el señor Kim.

[…]

Jungkook estaba escuchando música en su cuarto cuando su mamá entro.

—Amor ya nos vamos, No olvides cerrar todo mañana cuando te vayas.

—¡No soy un niño mamá! —recalco un poco molesto. —Prometo cerrar todo, adiós, buen viaje y saluden a la abuela de mi parte.

—Cuídate, —La señora Jeon beso su cabeza. —Te deje la cena en la heladera. Llevaremosa Nam y Jin al aeropuerto de pasada.

—Sí… sí. Adiós —Jungkook no perdió tiempo y volvió a reproducir la música en su teléfono.

Jungkook siguió escuchando música pensando en las actividades que tendría que hacer en el estúpido campamento al que iria todas las vacaciones.

[…]

Eran aproximadamente las once de la noche. Taehyung hablaba por teléfono con su novia, recostado en el sillón de su sala.

—Parece que se avecina una tormenta. —comento mirando por la ventana. —¿Cómo está el clima allí?

¡La noche es perfecta y La ciudad es hermosa! tendrías que haber venido —le reprocho su novia del otro lado de la línea.

—Lo se amor, pero tengo que terminar ese trabajo para el martes o estaré desempleado, ya sabes cómo es Rui.

—¡Taehyung, cuando nos casemos prométeme quevendremos a vivir aquí! —Su novia parecía realmente encantada por ese lugar. —La ciudad del Oestte está llena de historia, mañana iremos con mamá a recorrer el museo de los reyes. Sabías que hubo un rey qu-

Taehyung quito el teléfono su oreja al escuchar que golpeaban con mucha fuerza su puerta.

—Espera amor, te llamo enseguida alguien está tocando la puerta.

Taehyung cortó y camino rápido hasta la entrada. Los fuertes golpes no se detenían, poniéndolo muy nervioso.

¿Quién podría ser a esta hora y con una tormenta apunto de comenzar?

Abrió la puerta y de inmediato un intenso y fuerte aroma a lavanda lo invadió. Era tan fuerte que Taehyung se sintió algo mareado.

Miro a la persona en su entrada y se dio cuenta de que era Jungkook.

—¿Jungkook? —Pregunto muy confundido—¿Qué ocurre?

—¡Señor Kim ayúdeme! —suplico prácticamente a los gritos. —E-l … el cu-cuerpo me quema…¿Qué me pasa señor Kim? —

Jungkook jadeaba por aire, mientras el pecho le subía y bajaba, su frente estaba roja al igual que sus mejillas.

Taehyung temía lo peor…

—¿Jun-Jungkook cuando fue tu ultimo celo? —pregunto con la voz firme, tratando de calmar sus instintos.

—N-nunca tuve mi celo— confeso el omega con la voz agitada. —Mi designo fue hace poco, m-me… di-dijeron que tardaría por lo menos tres me-meses.

—Jungkook, debes tranquilizarte. —Taehyung lo sujeto de los hombros. —¿Tienes suprestores?

—N-no no tengo… y no hay nadie en casa. —confeso muy asustado, sintiendo más calor en su cuerpo. —¡Ayúdeme señor Kim! Por favor.

Jungkook trato se acercarse más, pero Kim se alejó de inmediato. Su alfa comenzó a sentir al omega en celo.

Taehyung no dejarlo solo en su casa, podría ser muy peligroso en ese estado, un alfa podría sentirlo. Tampoco podía salir a comprarle los suprestores. Ya que había comenzando a llover en lo que ellos hablaban.

—Por favor señor Kim… me duele —suplico muy angustiado. —por favor ayúdeme.

Jungkook se acercó y lo abrazo, aferrando sus brazos con fuerza en su cuello. Taehyung tenso su cuerpo tratando de controlarse.

No tenía muchas opciones. Así que sujeto al chico de los muslos y lo alzo, mientras el omega lo abrazaba por el cuello.

—Maldición…

Esta sería una larga noche para Kim Taehyung.