Lose Control Kth Jjk by Motitas Purpuras at Inkitt
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Lose Control KTH-JJK

Summary

"Deja a BeomGyu". "No". Una vez más, las cejas de Taehyung se levantaron ante una respuesta tan firme... Apretó los puños y los tendones de sus antebrazos, que estaban expuestos debajo de las mangas dobladas, se apretaron y se llenaron de venas. "¿Sabes que eres el primero que me rechaza?" A D A P T A C I Ó N

Status
Ongoing
Chapters
19
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capitulo 1

Su respiración sacaba nubes blancas.

El sudor caía de la punta de la barbilla del hombre que estaba corriendo en la oscuridad. La camisa que lleva puesta se mojó por completo en sus axilas, en su cuello, bajo su pecho... Pero no quería detenerse. No puede detenerse.

Hubo un rugido a la distancia.

Ese lugar estaba completamente desierto así que se escuchaba el sonido de todo lo que hacía: Cuando daba la vuelta, cuando pisaba y cuando saltaba para adentrarse en un nuevo cuarto.

Tenía prisa, quería marcharse...

¡Maldita sea!

¡Mierda!

¡MIERDA!

Los juramentos ásperos representaban el final de su paciencia y dejaban a flote la desesperación que ya salía de sus labios y de los poros de su piel. Tenía fiebre en el cuerpo. ¡Una fiebre intensa que nunca había experimentado en todos sus veinte años de vida!

Corrió en la oscuridad y rápidamente se dirigió a un edificio distante... Era un viejo almacén. A cierta distancia parecía estar abandonado como el resto de las estructuras que ya había recorrido con anterioridad. Sabía a la perfección que no era seguro estar allí, solo y en su condición, pero no podía evitarlo.

"¡Dios!"

Estaba muriendo, pero igual pateó la puerta con toda la fuerza que tenía. Fue tan intenso que le preocupaba que pudiera haber roto la pequeña ventanilla o la manija... Pero afortunadamente la puerta de metal logró mantenerse en una buena forma.

Tan pronto como logró entrar, cerró igual de fuerte y miró a su alrededor:

"Gracias, ah gracias..."

El almacén estaba vacío.

Había ocasionado un alboroto tremendo afuera pero ahora estaba sentado allí, en el fondo y absolutamente en paz. El mareo le parecía irrelevante...Se levantó, respiró profundamente y caminó con cuidado a través del helado almacén. Camino lento, muy lento... Una velocidad constante. El almacén tenía amontonado montones de heno, maquinaria agrícola y todo tipo de artículos para trabajar la tierra. Entonces se escondió apresuradamente entre el heno fresco y los costales de tierra para sembradíos...

La luz de la luna estaba borrosa. Las ventanas, como las puertas, eran viejas, estaban nubladas e incluso se veían bastante rotas. Cómo lo estaban persiguiendo, pensó que definitivamente sería muy fácil para alguien romper el cristal y colarse dentro como si fuera un gato... Sin embargo, se escondió debajo de ella porque pensaba que, así como alguien podía entrar, él podía salir corriendo.

Había varias medicinas en su palma. Temblaba bastante así que tuvo que recogerlos del suelo varias veces antes de intentar analizar la situación. Todos eran inhibidores. Desafortunadamente, la luz borrosa de la luna le dificultaba saber cuál era el de acción inmediata y cuáles eran los de uso diario... Comenzó a hiperventilar. Se le nublaron los ojos debido a la fiebre incontrolable y finalmente abandonó la lucha por clasificar la medicina y se tragó la primera cápsula que encontró.

Su condición física no mejoraba. Por el contrario, el calor que fluía por su cuerpo se volvía más intenso.

"Ah... ¡Ah! ¡Maldita sea! ¡Aah! ¡Puta madre!"

Una palabra mucho más fuerte salió de su boca. Estaba claro que el inhibidor que se había tomado no era el que necesitaba. Se tomó otro y otro y otro y ninguno de ellos le ayudó. Su saliva estaba goteando, su aliento está inmensamente caliente...

Era un Beta, hasta hace poco era un hombre Beta. Había vivido como uno toda su vida hasta que ahora, en la edad adulta, se manifestó como un omega absolutamente débil.

El mundo parecía desmoronarse y explotar en ese instante.

Sus feromonas eran constantes al inicio. Tomaba una pastilla una vez al mes y nadie sabía que era un Omega... Aunque estaba rodeado de Alfas, nunca fue afectado por las feromonas de nadie. Nunca. Ni una sola vez. Por supuesto, él tampoco conocía el ciclo de calor... ¡Fue un ciclo que estalló en un momento muy importante y peligroso! Siempre llevaba varios tipos diferentes de inhibidores en caso de que tuviera una emergencia, pero ahora se le había adelantado y lo tomó completamente indefenso y desprotegido.

El hombre, que había robado las pastillas de un casillero abierto, se agachó con un gemido terrible bajo el calor de los engranajes de un viejo tractor. No se lo podía creer ¡Este era el peor escenario posible! Se arrastró y desabrochó con rapidez los botones de su pantalón con una mano temblorosa. Le preocupaba que uno de los chicos Alfa que corría detrás de él pudiera oler y notar su presencia, pero no podía soportar el calor de todo el cuerpo. Se tiró sobre su espalda, bajó sus pantalones, sus calzoncillos y colocó las manos entre sus muslos.

Dios bendito.

Simplemente al envolver su pene con las frías y ásperas palmas de sus manos... Le parecía la mejor y más gratificante experiencia de su vida.

Mientras escupía otra palabra grosera, rápidamente movió su mano hacia arriba y hacia abajo.

"¡Oh! ¡Ohh! Maldición, Oh, maldición. Maldición, maldición, maldición ¡AAH!"

Frotó su miembro más rápido. Tenía el aliento caliente y atorado en la garganta mientras se masturbaba arrastrándose por el suelo y el heno. Los gemidos que se escapaban de su garganta eran altos y el sonido de su mano contra su pelvis era alto también... Con el paso del tiempo, su cabeza se volvió una bruma de agua hirviendo y se desbordó hacía abajo. Hasta el fondo. EI hombre abrió la boca y apretó la mano, rápidamente eyaculó con fuerza.

El estallido de semen humedeció sus dedos.

"¡Más! ¡Necesito más! ¡¡Necesito más!!"

Lamentablemente no era suficiente, no estaba satisfecho y su calor no se apagaba. Los jugos acuosos comenzaban a derramarse en el interior de sus nalgas y salía para formar un desastre sobre sus piernas... Para ser honesto, lo que realmente quería ahora era que alguien lo penetrara. Aunque nunca había estado con un hombre en su vida, ¡Tenía hambre de un maldito hombre! Ganas de que un pene lo empalara y se metiera hasta adentro. Muy al fondo, dónde estaba la parte que no dejaba de picar.

Había vivido su vida como un Beta, pero al final, era justo como un omega.

Cuando se dio cuenta de la realidad, de lo necesitado que ya estaba, lo embargó un sentimiento terrible que le provocó ponerse a temblar.

¿Qué es esto? ¿Es lo que se siente tener un ciclo de calor normal? ¿Es por eso que los omegas que no tienen inhibidores se lanzan a los brazos de un Alfa?

Mientras las malas palabras salían de sus labios, pensaba que tenía mucho sentido. Deseaba que alguien lo ayudara de inmediato, era como un cuerpo que comenzaba a mendigar por placer...

Aunque estaba irritable y enojado por su mala suerte, lo necesitaba tanto que no tuvo más remedio que poner su mano en su trasero. Ya estaba en el abismo ¿Cómo podría ponerse peor?

Se acostó sobre su abdomen hasta estar cómodo, flexionó las piernas y extendió sus caderas hacía arriba tanto como podía hacerlo. Nunca había utilizado esa posición así que le fue un poco difícil en un inicio: Su ano palpitaba... Era un agujero estrecho, pero resbaladizo así que no dolió para nada cuando se metió un dedo. El problema era que esto tampoco se sentía satisfactorio. No importa cuántos dedos aumente o la manera en que los doble, no podría estar satisfecho ni calmarse nunca. Respiró hondo y se frotó las mejillas contra el suelo áspero. Se puso los dedos en el ano, comenzó a llorar... La lujuria que no podía resolverse lo estaba volviendo un completo desastre.

"¿Quieres ayuda?" Fue solo un momento, pero sus ojos brillaron con fuerza. "Me tientas bastante".

En algún lugar sonó una voz lenta y grave... levantó la mirada y movió la cabeza como si quisiera capturar la imagen de un fantasma. Estaba nervioso debido al repentino ciclo de calor, ahora tenía curiosidad por la voz que salía de la nada.

Estaba asustado y también, estaba bastante avergonzado.

Igual que si le hubieran lanzado un balde de agua fría, se congelo y quito la mano. No sé había dado cuenta, pero el gran almacén era una estructura de dos pisos... Y en la barandilla del segundo, que era oscura e irreconocible, alguien se inclinó con los brazos hacia el frente.

"Pero antes de aceptar, me gustaría ver más..."

Fue una oración rápida, pero al mismo tiempo, las feromonas alfa hicieron temblar su cuerpo como si se estuviera muriendo congelado. De repente, el aroma le irrito la nariz y le hizo sentir un estremecimiento sin precedentes. Era tan fuerte que lo hizo entrar en pánico.

Maldita sea.

Estaba absolutamente jodido.

El hombre, apoyado en la barandilla del segundo piso, se rio ridículamente utilizando la voz más alta que podía poner. Pero el hombre sobre el suelo no podía reírse como él... Nunca había detectado una feromona alfa así de intensa así que no podía respirar debido al gran shock. Bebía inhibidores todo el tiempo, rara vez sentía sus propias feromonas y rara vez sentía las feromonas de alguien más. Siempre se lo tomaba a la ligera, tenía todo el control de su vida alineado a la perfección en la palma de su mano. Nunca había conocido este olor y no lo hubiera hecho de no ser tan descuidado y estúpido.

Jadeaba.

¿Por qué...? ¿Qué está haciendo ese hombre allí?

Era un aroma que presionaba todo su cuerpo para que no pudiera mover ni siquiera las yemas de los dedos...se agachó en el suelo, con su cuerpo más tembloroso que antes. El deseo que sentía hasta ahora no era nada comparado con el momento en que notó al Alfa. Delante de sus ojos, todo se volvió negro. Le temblaba la mandíbula y la parte inferior de su abdomen estaba apretada. El calor se extendía y parecía quemarle todo el cuerpo... Las feromonas alfa se espesaron cuando el aire se arremolinó a su alrededor y le hicieron bailar el cabello. Era un incienso pesado y no podía simplemente apretar los hombros o retener el aliento.

No pudo soportarlo más, ni un minuto más, y se dejó caer.

"Ha... ¡Aah...! No lo resisto ¡¡No lo resisto...!!" El esperma se derramó desde la punta de su pene, el que parecía haber sido besado por las feromonas que lo empaparon de la cabeza hasta los pies. Sus ojos estaban en blanco. Detrás de su trasero, fluía un líquido espeso que hacía líneas en sus piernas y escurría hasta perderse en el piso... Era una locura. Las lágrimas y los gemidos fluyeron de sus labios antes de gritar. "¡Ayúdame!"

"Que respuesta más deliciosa... Diablos ¿Quién hubiera pensado que encontraría Omegas en este lugar?" Murmuró el Alfa, viéndolo retorcerse de lujuria desde su puesto en la barandilla.

Luego saltó. Realmente salto desde el segundo piso y aterrizó en la cima del tractor. Gracias al golpe de sus pies, el sonido pesado de su cuerpo resonó por todos lados hasta que el polvo salpicó y el heno se movió de lugar... El hombre, que jadeaba y respiraba aire caliente, con los dedos presionando la tierra, le había llamado terriblemente la atención.

La cara del Alfa estaba oscura pero el Omega podía ver los zapatos que llevaba puestos. Eran botas militares... El polvo que causó se hundió en sus hebillas, aunque no por eso habían dejado de brillar.

El Alfa se acercó lentamente al hombre que estaba delante, empapado de semen, con su pierna temblorosa y el ano expuesto.

"¿Por qué estás aquí, cariño? Es un lugar peligroso..." A la tenue luz de la luna, se revelo la cara de Alfa. Su cabello rubio brillaba en la oscuridad, sus ojos azules parecían salvajes. La expresión del hombre, distraída por la emoción, se endureció en un breve momento y al siguiente volvía a estar pacífica. "Puedes verme, adelante. No seas tímido y voltea para acá." Al mismo tiempo que el Alfa dijo eso, las feromonas pesadas volvieron a caer sobre el Omega como lluvia torrencial. El hombre colapsó brevemente y tembló con ganas. Su pene eyaculaba semen a pesar de haberlo hecho ya dos veces atrás... El Alfa camino, se agacho y le agarro la barbilla. "Igual no me reconocerás en absoluto cuando esto termine". Mientras le frotaba la mejilla, gruñó como una bestia. "Dime qué me deseas..."

Como si sus palabras fueran la llave de una puerta extraña, el Omega trago saliva con fuerza... Su cuerpo estaba tembloroso, su pene estaba duro y su ano no dejaba de pedir piedad. No podía permitirse resistir su tentación... Cualquiera, ¡Podría ser cualquiera siempre y cuando calmara su cuerpo caliente! Incluso si el Alfa que tiene delante es un desconocido.

"Te deseo..." El Alfa tiró de sus pantalones y calzoncillos hasta quitarlos por completo... Tan pronto como el dorso de la mano tocó sus nalgas empapadas, el sonido de la respiración del Omega se volvió un completo caos. "¡Rápido!"

La risa sorda del Alfa fue lo único que se escuchó. "¿Un ciclo de calor complicado? Es sorprendente que tengas tantas feromonas".

"Aquí, es aquí..." ya no podía soportarlo, agarró sus nalgas para abrirlas y levantó las caderas "Cógeme, por favor..."

Su voz deseosa era terriblemente fuerte... Hermosa hasta el punto en que ya lo había abrumado. El Alfa, que solo había querido burlarse un poco de él, se mordió los labios en el instante en que le levantó el trasero.

Fue una sensación vergonzosa por un tiempo, cuando le tocó y le acarició y luego colocó toda la palma en su ano.

"Sostenlo bien entonces... Voy a volverte todo una puta hoy."

Su boca abierta, sacaba gritos. Había respiraciones calientes y húmedas que fluían constantemente, igual que la saliva que no dejaba de gotear por su barbilla hasta desparramarse en la tierra.

No estaba cuerdo.

Ya ni siquiera era él...

Frotando su frente en el suelo sucio, arrojó bastantes palabras incoherentes. Groserías... Su trasero se derritió en secreciones pegajosas y se comió el enorme caos que el Alfa estaba haciendo en su interior. Ni siquiera pudo contar con exactitud cuántas veces había eyaculado en apenas unos cuantos minutos, pero definitivamente habían sido bastantes.

El Alfa le había hecho derramarse tanto que la tierra que tenía debajo parecía lodo... El sonido de la piel húmeda entrelazada con la suya era increíblemente lujuriosa y potente.

La turbulenta situación, lo extraño que era y lo inapropiado que se había vuelto todo, no le vino nunca a la cabeza. Ni siquiera pensó que estuviera mal... Cómo amantes, su interior parecía haber hecho un camino perfecto para el pene del Alfa. Sus paredes lo apretaron, lo envolvieron.

Lo necesitaba tanto.

"Oh, más... Necesito... Necesito más."

Sacudiendo su trasero, rogó con demasiadas ganas.

Cuando el Alfa respiraba e intentaba ser amable y no moverse de más, descubría que la ansiedad que le proporcionaba era terrible y descubría también que definitivamente no podía soportarlo. Sosteniendo su cadera y frotando el pene del Omega con una mano enguantada, el que constantemente hormigueaba y escupía semen como un grifo roto, se impulsó con la ayuda de la punta de sus pies y se quedó allí... Justo al fondo de sus entrañas calientes y mojadas.

"Carajo... Impresionante. ¿Esto es real? Ya había oído que los omegas en celo son complicados, pero... ¡Dios! ¡No sabía que era así!"

"Ah, ah... No puedo..."

"¡Mierda! ¡Yo tampoco puedo controlarlo ni un momento más!"

El Alfa tomó el trasero del chico en el aire, comenzó a aproximarlo a su cuerpo como si de pronto se hubiera vuelto tan terriblemente loco como él. Gruñía y jadeaba... Estaba respirando tan fuerte, tan difícil, que los ojos del Omega se llenaron de un tremendo miedo. Cada vez que el Alfa golpeaba su pared interior, un sonido fuerte hacía eco en el almacén y provocaba que todo su cuerpo se pusiera a temblar igual que una gelatina.

Golpe, tras golpe, los dedos de sus pies se curvaron de la forma en que lo harían de haber recibido una descarga eléctrica... Golpe, otro golpe y solo había un chirrido extraño saliendo de su boca.

El Alfa se empujó una y otra vez, como si dentro todavía hubiera mucho espacio para su pene hambriento... Y en ese momento, insatisfecho, el hombre se separó y lo tumbó contra el suelo. Lo aventó, sin importarle el polvo o el heno, el semen o lo sucio que se había vuelto la tierra al estar tan mojada.

‘Es una locura’ Pensó ‘Estoy siendo estúpido’. Pero ya estaba vagando por su torso...

El cabello dorado del Alfa le picó la nariz cuando comenzó a chuparle el pezón que ya tenía erecto. Le lamia, lo mordía, lo besaba en medio y cerraba los ojos para sentir por un instante que ese estupendo calor y ese maravilloso aroma le pertenecen por completo.

Su latido.

Su piel...

Lo mordía y entonces el agujero en el que está metido se contraía igual que si quisiera quedarse con su pene.

Parecía que palpita.

Un ano con vida propia...

"Ah, cariño... ¿Dónde aprendiste a hacer eso?"

El Alfa estaba encantado, rodó su lengua sobre el pezón izquierdo y lo besó antes de pasar a hacer lo mismo con el derecho.

"Estoy asustado..." Se escuchó su voz débil.

Y entonces el Alfa agarró sus muslos apretados y se rio a carcajadas de él. "¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Por qué tienes miedo? Nada va a pasarte siempre y cuando te quedes conmigo".

Estaba negro, todo frente a él estaba negro...

"Yo te voy a coger con fuerza cada vez que te sientas caliente, dulzura... Te voy a follar todo el tiempo siempre que necesites sentir un pene dentro de ti."

Pero el Omega, que había estado funcionando durante toda la noche, de pronto se sintió terriblemente exhausto...no escuchó nada de lo que dijo. No pudo escucharlo. Todos sus nervios se centraban en el movimiento del Alfa sacudiendo su cadera de atrás para adelante, en su pene que presionaba el agujero de su trasero. En sus fluidos y en su propio semen.

La intensa estimulación que se le daba por primera vez se sintió verdaderamente insoportable por un momento.

Era un placer confuso.

Cada vez que le sacudía la espalda con avidez, el semen explotaba y se pegaba a su piel y a la piel del Alfa. Rebotaba por todas partes, como una manguera a presión... Frente a sus ojos, ese hombre se balanceaba y se balanceaba y de vez en cuando, con dificultad, tomaba su mano para que pudiera respirar en calma. Ya no volvió a masturbarle, pero igual continúo arrojando fluidos que ya se parecían al agua.

Estaba allí, con su cuerpo todo desnudo y mojado. Tendido en el piso.

El hombre sacudió la cabeza. "¿Cómo estás?"

Nada.

"¿Te gusta?"

"Sí..."

"¿Quieres que nos tomemos un descanso?"

"No... No, por favor no te detengas, continúa... ¡Puedes hacer lo que quieras conmigo!"

Y lloró tanto que el Alfa lo miró, perdió la cabeza nuevamente... Y se echó a reír.

Un poder más fuerte cayó sobre el agarre de sus muslos. Mientras lo devoraba y subía a sus labios, el cuerpo del Alfa tenía su cintura apretada por unas gruesas piernas, pareció volverse incontrolablemente caliente. El hombre torció la cintura hacia adentro.

"Joder, joder, oh, ¡¡Maldita sea!! Se siente tan bien..." El Alfa, claramente enloquecido lo sujetó, lo sentó y arrastró su boca para poder chuparle ahora la nuca. El sonido de esa succión era más lascivo que el sonido de un agujero mojado. "Quiero hacerte mío... joder... ¡Quiero hacerte mío justo ahora!"

Al darse cuenta de lo que estaba pasando, instintivamente levantó la pierna, estiró los brazos y envolvió la cintura del Alfa junto con su cuello. Lo abrazó... Contrajo su interior, porque amaba demasiado como se sentía ese enorme pene.

No se dio cuenta de lo que estaba haciendo, por supuesto...

Solo alcanzaba a gemir en voz alta porque el cuerpo del Alfa lo hacía sentirse insoportable... Al mismo tiempo, percibió una sensación de calor sorprendente.

Algo estaba ardiendo en su interior.

"¡Ah!"

Su semen estaba dentro y él lo está absorbiendo todo obedientemente. Su vientre estaba apretado y había una emoción impresionante subiendo hasta su pecho. Arrojo un gemido que parecía más bien un grito y de inmediato abrazo la espalda del Alfa clavándole las uñas.

Dios mío... ¡Oh Dios mío!

El Alfa había eyaculado tantas veces dentro de él que no debería asustarse, pero esta vez sintió diferente porque su interior estaba muy caliente y palpitante. Era terrible.

Enterró su rostro en el hombro del Alfa. No lo había hecho a propósito, es solo que ya no tenía aliento y ya no podía permitirse seguir de pie...

Fue entonces, que su pene comenzó a hincharse a medida que le incrustaba la boca sobre la nuca. El Alfa estaba masticando su piel con unos dientes pequeños, pero terriblemente afilados.

"¡Ah! ¿Qué estás...? ¡Detente! Por... Ah, ¡Ah!"

Los gritos estallaron plenamente cuando el pene se llenó hasta la plenitud y alcanzó su máximo volumen. La pared interna que apretaba su pene pareció desgarrarse de pronto así que no pudo ocultar su rostro distorsionado.

Había escuchado que era normal que expandiera el pene para que el semen no fluyera fuera de su ano, ¡Pero ni siquiera sabía que era real...! Escupió su aliento hasta que la saliva volvió a caerle por la barbilla y miró al Alfa una última vez.

"Eso estuvo bien ¿No es verdad...?"

Al darse cuenta de eso, de cómo murmuraba y sonreía, el Alfa sonrió también.

Era su primera vez con un Omega... Y definitivamente era la primera vez de ese hermoso hombre con un Alfa.

¿Cuánto tiempo tienen que quedarse así? ¿Cuándo podrá quitarse el nudo?

Sus extremidades temblaron en el dolor repentino que le siguió al terrible placer... Incluso el sudor frío comenzó a escurrirle.

Quería decir algo, pero no podía hablar... Al final, cuando la consciencia le llegó de nuevo y respiró la gravedad de sus acciones, las lágrimas cayeron de sus ojos. Parecía tan triste que el Alfa, sin aliento, levantó la mano y le limpió la cara con una ternura infinita. Su rostro lloroso se presionó con fuerza contra sus palmas, revelando parcialmente una piel perfecta y joven...

Una luz extraña fluyó sobre la pupila del Alfa. Quería verlo más a detalle, beberse su imagen, pero ciertamente no podía.

"Me pregunto si tu cara es como tu piel... Me gustaría, saber que expresión hace mi compañero cuando comienza a llorar de manera tan desesperada..."

El Alfa le besó las pestañas, pero él seguía sin poder escuchar nada. Solo estaba llorando con la cabeza inclinada hacia atrás por el dolor y la visión momentánea de que lo que estaba haciendo, estaba mal. Era como si no solo el estómago le explotara, también lo estaba haciendo el piso.

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Good Writing

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Compelling Plot

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Great Character

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Strong Dialog

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