☀️Asolear⛱️
Cuando la fase de la Liga Neo Egoísta dio por finalizado, siendo el equipo vencedor el Bastard Munchen con mejor puntuación ya que ganó todos los partidos, Ego les concedió diez días enteros de descanso a sus jóvenes jugadores. Alentando los de que a pesar de los resultados, todos los jugadores con ofertas han mejorado muchísimo desde el partido contra la sub veinte japonesa, y no sólo su físico sino en estrategias como visión del campo en general.
Shidou Ryusei quien tiene la tercera mayor oferta de todo los jugadores en Japón, solo por debajo de Isagi Yoichi e Itoshi Rin, sale de las instalaciones de Blue Lock con una mochila donde tiene guardado un cambio de ropa, su móvil y otro par de cosillas, despidiéndose de sus compañeros y lanzando comentarios molestos hacia el pequeño Rin quien no lo soporta y desea no saber nada de él durante las vacaciones.
Mientras espera el autobús de regreso a casa en cierta parada, observa que no tiene ni un solo mensaje o llamada perdida del jugador Itoshi Sae, no lo ha visto en varios días, lo cual lo desanima bastante, después de todo creyó que había creado un vínculo especial con el Itoshi mayor luego de que le había costado conseguir su contacto telefónico.
Sus pensamientos se ven interrumpidos cuando su móvil vibra porque esta entrando una llamada y de inmediato contesta sin haberse percatado de quien se trata por el identificador de llamada, pero deduce que pueden ser sus padres o algún viejo compañero de escuela que quiera aprovecharse de él debido a su reciente fama por estar en el programa de Blue Lock y haber recibido una oferta de muchos millones de yenes.
Antes eres un desconocido o una molestia para tus compañeros y vecinos, pero apenas tomas un poco de fama es que ya todos se acuerdan de ti. Odia tanto a los hipócritas y falsos.
—¿Hola?—responde serio, su voz se escucha rasposa y un poco apagada ya que sigue desanimado. El autobús parece que se tardará y él ya quiere regresar a casa pronto.
—¿Demonio?
La suave pero seria voz de la otra parte hace que todo el mundo de Shidou se detenga expectante mientras su corazón se acelera. Su estado de ánimo como voz incluso cambian radicalmente.
—¡Sae!—exclama conmocionado. Se siente tan bien escuchar aquella voz tan familiar.
Hay un breve silencio donde sólo se escuchan pequeñas respiraciones, un ruido ligero de teclas al fondo y algo hojear.
—Me enteré que hoy les dejaron salir.—comenta con tranquilidad y supuesto desinterés, notando el cambio de tono de voz el rubio, más animado y dulce, emocionado.
—Nos dieron algunos días de vacaciones, pensaba pasarlo en casa.—responde, tiene bastante curiosidad por saber si Sae sigue en Japón o ya regreso a España.
—Tengo planeado ir a una famosa playa en Puerto Vallarta, en México.—comenta con naturalidad, Shidou se sorprende por los lujos del pelirrojo.
Una persona normal como él y su familia irían a la playa más cercana a casa o por lo menos que se ubique dentro del país, pero el pelirrojo irá hasta otro continente a posiblemente una de las mejores playas del continente. Aunque le genera cierta curiosidad saber porque específicamente hacia México, pensaba que Sae sería más de disfrutar las playas en Europa como las de Italia o la misma España.
—¿Por qué hasta México?—pregunta el rubio con bastante interés, inevitablemente se imagina que debe ser divertido y lo bonito como sexy que lucirá el Itoshi mayor en traje de baño.
—Ya he visitado todas las mejores playas de Europa, y oí de unos compañeros del Real Madrid que ése lugar es bastante agradable para disfrutar el paisaje y la comida.—explica brevemente encogido de hombros.—¿te gustaría pasar unos días conmigo?—propone pensativo y atento a la respuesta del moreno, sonando disimuladamente persuasivo.
El corazón de Ryusei se acelera, definitivamente esto es una invitación a una cita y el precioso de Sae tomó la iniciativa para invitarle. A pesar de que estuvo molesto y triste de que el pelirrojo no le haya dejado ni un solo mensaje o llamada desde que terminó el partido de la sub veinte japonesa contra Blue Lock, esta muy feliz de no haber sido olvidado al final.
—Iré de inmediato.
—Pasare por ti. Estoy un poco cerca.—avisa para proseguir a colgar.
Shidou se siente bendecido, porque ni siquiera Rin es invitado por su hermano a la playa, él debe ser el único ser especial para el pelirrojo y eso le hace sentir tan agradecido como sumamente especial.
Al instalarse en uno de los grandes y lujosos hoteles muy cerca de Puerto Vallarta, Sae le dijo a Shidou que no se preocupará por el hospedaje, él lo pagará todo. El moreno le preguntó por curiosidad porque lo invitó a él, el pelirrojo contestó que su compañía le es agradable.
La playa ese día y a esa hora que para Shidou es muy temprano pero el Itoshi así quiso ir porque hay casi nada de gente alrededor, el sol apenas esta saliendo por lo que no es tan fuerte ni sofocante así que hace un fresco agradable lo cual le resulta cómodo.
Por lo general a Shidou le encanta ir a la playa con mucha gente, rodeado de familia o amigos, pero está vez, son solo Sae y él, lo cuál le emociona un montón a pesar de que el pelirrojo no se ve con muchas ganas de querer jugar voleibol en el agua, el moreno se trajo hasta una tabla de surf para divertirse y unas gafas de buzo para explorar un poco.
Ya que sí, a él le fascinan mucho las playas, y este lugar al que jamás había visitado es realmente majestuoso.
—¿Qué son cenotes? Leí en un mapa del hotel que hay como cuarenta de ellos en toda la isla.—agrega Shidou con intriga y dificultad al pronunciar. Jamás había escuchado ese término, suena muy extranjero.
Sae le mira incrédulo para corregirle la pronunciación.
—Es un término que sólo se utiliza aquí, es de una lengua muy antigua y significa abismo.—explica brevemente.
—¿Has ido alguna vez?
—Nunca. Es mi primer viaje a México y los cenotes solo son de aquí. Pero he visto algunos en fotografías, lucen tenebrosos pero interesantes.—admite encogido de hombros.
—¡Mañana hay que ir!—propone emocionado cual niño pequeño. A Sae le recordó profundamente a su hermanito cuando eran niños. Tan adorable.
Pero el pensamiento no le dura mucho cuando observa al moreno quitarse su pantalón de lino de algodón blanco para la ocasión y su camisa manga corta de botones con estampado de palmeras color negra, exponiéndo su piel y esos robustos músculos.
Shidou viste un traje de baño corto que apenas le cubre su intimidad, dejando mostrar sus perfectas y bien ejercitadas como bronceadas piernas, es cómodo y se ajusta a su cintura, debajo de esté traje de baño corto no trae mucha protección que digamos, así que el aire se filtra sin problemas en su entrepierna y es refrescante. La tela del traje de baño es de un color rosa fucsia oscuro con un estampado de calavera y flores sakuras. Justo donde está la hombría del moreno trae una almohadilla de esponja para cubrir y proteger su miembro.
Sae solo trae un pequeño bolso con un cambio de ropa, toalla, bronceador, unas sandalias de repuesto y su cartera con dinero e identificación. Le dejó a Shidou cargar otras cosas como una enorme sombrilla de playa para el sol, un par de recipientes de plástico donde hay mucha fruta y verduras con polvo picante para comer después y por supuesto, una enorme hielera azul donde hay desde agua purificada en botella hasta latas de bebida alcohólica.
Si, está tratando un poco al moreno como su cargador personal, pero esto al rubio poco le importa si esto significa pasar tiempo con el pelirrojo, además de aprovechar para presumir lo fuerte que es, todo lo que puede cargar y lo bien que se ven sus músculos marcados y abdomen tonificado. No por nada su rendimiento físico en Blue Lock supera las expectativas, esta incluso al nivel de Kunigami y Barou.
Itoshi Sae es muy poco disimulado, cada tres minutos mira los enormes pectorales oscuros de Ryusei, lo fuerte que se ven sus bíceps y como la tela suave del traje de baño le ajusta perfectamente su entrepierna, además de su trasero firme, grande y duro, quiere tocarlo.¿Cómo puede un sujeto que todavía tiene dieciocho años lucir tan bien? Incluso él que entrena bastante no luce así. No tiene un cuerpo tan vigoroso ni espalda ancha.
Una vez se acomodan a un par de metros de la costa, clavando la enorme sombrilla en la arena hasta el fondo y acomodando en el suelo las grandes toallas para descansar en la arena pero no encima de ella, Shidou saca una lata de cerveza bien fría para refrescarse, le ofrece una al Itoshi pero este niega, diciendo que no le gusta ingerir alcohol en la playa y de der así, prefiere un alcohol más fino
El moreno toma asiento a su lado, esperando el momento en que Sae quiera estirar las piernas y meterse al agua. Tiene muchas ganas de entrar a la refrescante agua con él, explorar el lugar y cargarlo mientras lo seduce. Esta tan seguro que Sae debió traerlo por algún motivo especial, si quisiera pasarla bien entre amigos hubiera invitado a más gente, ¿no?
Si lo trajo solo a él es porque esto es una cita. Quiere sentir el agua clara empapando los hasta por encima del ombligo.
—¿Desde cuándo tienes pircings en los pezones?—pregunta Sae con intriga sacando a Shidou de sus fantasías, observando hipnotizado los pezones canela del rubio los cuales tienen un anillo de acero que perfora la zona.
Ryusei sonríe divertido por el interés genuino del pelirrojo.
—Me los hice semanas antes de entrar a Blue Lock, hace ya casi un año atrás.—responde con naturalidad.
—¿No te dolió?
—Un poco. No tengo mucha sensibilidad en los pezones, ¿qué hay de ti?—cuestiona con evidente morbo. Adora ser el centro de atención, sobre todo si son para los ojos de Sae.
—No soy fan de los pircing o los tatuajes...—responde encogido de hombros. No cree soportar ese tipo de dolor, le teme un poco a las agujas perforando piel.
—Me refiero sobre la sensibilidad en los pezones.
Sae le mira con ceño fruncido y un muy ligero rubor en sus mejillas.
—No pienso responder eso.
—¿Y tu traje de baño?—pregunta burlón, mirando de pies a cabezas al pelirrojo.—No me digas que entraras así al agua.—añade incrédulo.
Sae porta un traje baño que parece un short ajustado pues le llega por encima de la ordilla, encima trae una camisa blanca con botones medio abierta, no muestra mucha piel en ese sentido. Lo que más le da risa es que hace rato traía puesto un sombrero estilo pamela, de esos grandes que te cubren casi media cara pero son elegantes, y que nunca habia visto a un hombre usarlos, ahora como esta la enorme sombrilla lo dejo a un costado.
—No me gusta mucho entrar a las playas. Prefiero quedarme en la arena.—admite desviando su mirada hacia otro lado.
—¿Qué?¿Entonces por qué me invitaste a este lugar?—cuestiona irritado al ver la cara de aburrimiento y lo inexpresivo de Sae.
Si no le gusta entrar al agua de la playa,¿Entonces para que lo invito a este lugar siendo tan lejos de Japón?¿Sólo para estar en la sombra y hundir sus pies en la arena mientras disfruta del hermoso paisaje?
Aunque debe admitir que le encantaría sentir los pies de Sae masajear su hombría aprovechando que están con los pies descubiertos, maldice su nuevo fetiche y el hecho de que Sae sea su obsesión.
—Quise animarte, ya sabes, luego del partido del pxg contra el bastard.—comenta calmado y encogido de hombros.
—¿Ves los partidos?—cuestiona Shidou con evidente sorpresa.
—Dónde sales tú, si.—suspira, agarra su bolso y saca su móvil para enviar un par de mensajes rápidamente.—¿Puedo preguntarte algo personal?
—Si.
Sae lo piensa un poco antes de hablar, intentando sonar desinteresado.
—Tú y ese chico francés, Charles,—recuerda, mirando hacía sus pies los cuales se mantienen rozando la arena—¿Son algo más?
—Ugh, claro que no.—frunce el ceño extrañado por la pregunta y la insinuación. Debe admitir que le sorprende bastante que le haya preguntado aquello.—Él solo tiene como quince años, yo soy mayor, no me interesa de esa manera.—aclara con evidente desagrado.
Se lleva muy bien con el francés, es divertido y todo, sus pases son muy buenos aunque algo inesperados como una ruleta de casino, a pesar de que suele perder la motivación casi rápidamente, no puede verlo de forma romántica y menos sexual por la diferencia de edad, además que a Shidou ya le gusta alguien más. A Charles lo ve como ese hermano pequeño travieso que lo sigue en sus aventuras.
Le causó cierta gracia comparar a Itoshi Sae con una novia celosa. Le resulta encantador como divertido.
—Toma.
El Itoshi le entrega un bote de lo que parece una crema cara. El sol es más fuerte que hace rato.
—¿Un protector solar?—pronuncia confundido.—No gracias, estoy bien así.—rechaza sin pensarlo.
—No es para ti. Necesito que me ayudes y me lo eches.—señala con naturalidad y obviedad.—¿Puedes hacer eso?
Shidou no objeta y comienza la labor, Sae se quita su camisa para que su torso quede completamente desnudo. Se pone boca abajo, cierra los ojos para relajarse y sentir el placer del contacto humano sobre su piel.
—¿Con quién te mensajebas hacer rato?—pregunta curioso el moreno.
—Mi hermano. Le conté que estoy con alguien en está playa.—menciona con naturalidad.
Las manos del rubio comenzaron a esparcir la crema protectora y humectante desde el cuello hasta los hombros, luego se desliza por su espalda alta hasta ir bajando a su cintura. Observa la piel blanca y tersa del pelirrojo, como se le marcan unos lunares que parecen incluso formar alguna constelación y su mirada se detiene hasta su espalda baja, por encima de su trasero, observa dos hoyuelos que se le marcan de manera sexy al pelirrojo.
Sae tiene hoyuelos justo en esa zona, no puede ser más caliente de lo que ya es. Este chico quiere enamorar lo.
—¿Por qué te detuviste?—indaga el Itoshi.
—Me perdí en la belleza y textura de tu piel.—coquetea con descaro, le encanta sentir la piel blanca, tibia y tersa del pelirrojo bajo sus toques. Le gustaría besar cada uno de sus lunares.
Nunca se había sentido especialmente atraído por los hombres antes, hasta donde recuerda siempre le fue fiel a los senos grandes y coños gordos, pero es imposible no babear con el cuerpo de Itoshi Sae. Suave como terciopelo, curvas atractivas, un bonito trasero que lo invitan a morderlo y piernas ejercitadas como flexibles por la yoga que practica a diario.
—No olvides ninguna parte, no quiero que mi perfecta piel sufra algún daño.—agrega severo, realmente es muy cuidadoso en estas cosas y no quiere sufrir ninguna quemadura.
—Te echaré protector solar en todo tu cuerpo, de eso no te preocupes.
Shidou con dureza le baja su traje de baño hasta por debajo de sus posaderas, dejando descubierto su culo desnudo y gordo de una caliente forma circular. Es demasiado erótico para el moreno que hasta siente una pulsación en su hombría. Y lo que más le inquieta es que Sae no lo ha pateado lejos, todavía.
De seguro lo está provocando. Debido a sus amasables y sexys glúteos no puede disfrutar del todo su agujero, ansía verlo y escupirlo hasta darle forma.
—¿Qué crees que haces, idiota?—se queja en voz alta, manteniendo su gesto sereno y despreocupado, pero con un tono de voz ligeramente de advertencia.
Sae apenas lo ve de reojo, esperando una explicación del moreno que justifique porque le bajó su traje de baño y lo mira con tantas ganas de cogerlo.
—Relájate, no haré nada que no te guste.—promete sonriente, excitado por cómo está actuando el Itoshi en estos momentos, como si no le importará lo que está pasando pero empinando ligeramente su culo para provocarlo más, es toda una zorrita que le incita a follarlo.
Shidou le unta más del bloqueador solar en sus glúteos, los amasa con moderada fuerza y separa un poco, delinea cada perfecta curva de los muslos del pelirrojo resistiendo las pulsaciones de su propio pene que se pone un poco erguido. El rubio llena de saliva dos dedos suyos mirando con morbo cada pequeña gota de sudor por el calor deslizándose en las curvas del Itoshi.
Sae no reclama al sentir un par de dedos entrar en su apretado hoyo, a pesar de que Ryusei entro violento y brusco sin vacile alguno, pero le provocó un gemido de placer y ligero dolor al pelirrojo. Siente los dedos mojados del moreno moverse furiosamente en su interior, rozando su punto g de manera tan deliciosa.
Había oído rumores de que la mano de Shidou es tan grande y sus dedos tan largos que sin problema agarran una cabeza entera de tamaño promedio de un adolescente. Al principio creyó escuchar exageraciones, pero al sentir loe largos dedos del rubio, se equivocó.
Su pequeño ano se cierra y abre a la par que los dedos de Shidou entran y salen, siente pulsaciones nerviosas y deliciosas por la manera tan brusca y profunda que el moreno lo dedea y dilata.
—Idiota, ¿y si alguien viene?—señala molesto, pero no quiere que Shidou se detenga a pesar del latente miedo de que alguien los vea.
Ambos son famosos, alguien puede reconocerlos y descubrirlos. Joder, esto podría arruinar su carrera por follar en un espacio "público", donde familias suelen asistir u otras parejas.
Ryusei siente el interior de Sae caliente y palpitante, las paredes húmedas y suaves del pelirrojo succiona sus dedos con tantas ganas que el moreno no evita jadear por lo rico que se siente, la adrenalina del momento lo pone más duro, maldice el hermoso trasero del chico frente a él, le hace liberar su dopamina como cuando juega un intenso partido de fútbol.
—Nadie vendrá, mientras no hagas mucho ruido,—sonríe complicado, el culo de Sae acepta deliciosamente tres dedos suyos y sigue tan apretado que le excita.—¿Oh~, acaso quieres que nos descubran?—insinúa burlón, la enorme sombrilla los cubre y si alguien se acerca se dará cuenta rápidamente por lo que tendrá el tiempo suficiente para disimular la caliente situación.
No hay nadie que los esté espiando en estos momentos, los turistas como ellos siguen dentro del hotel y comiendo, además que es entre semana, es difícil que alguien aparte de ellos venga a la playa, al menos no está hora.
—No insinues tal estupidez.—niega sonrojado. Su polla está dura y a poco de correrse, los movimientos de Shidou se sienten tan fuertes y toscos que le excita, su agujero pide por mas y apenas puede soportar tres deliciosos como largos dedos del moreno.
—Te sentí más apretado cuando mencioné eso, ¿te excita ser descubierto, Sae-chan?—menciona mientras sus embestidas son más intensas y profundas, el culo de Sae produce sonidos húmedos lo cual es demasiado erótico. Esta tan caliente allá dentro que quiere cogerlo tan rico hasta llenarlo con su espesa semilla.—¿Qué la gente descubra lo rico que te follo tu lindo culo?—menciona jadeante ante aquel fetiche peligroso.
El Itoshi solo se retuerce de placer, jadeando sin control, los largos y toscos dedos del moreno abusan tan bien de su agujero caliente que siente escalofríos en sus piernas, las cuales se abren para dejar expuesto su culo. Sae delira del placer, su lengua de fuera salivando mientras siente el delicioso hormigueo en su trasero y espasmos que lo hacen ver el cielo. No quiere ni imaginar como será tener algo más duro y largo en su interior.
—Mira lo rico que te abres.—señala sin detenerse, cada embestida que da siente el agujero de Sae ceder y convulsionar del placer hasta que el pene descarga largas tiras de semen ensuciando la toalla donde está.
Sea jadea mientras se da la vuelta buscando regular su respiración, su trasero se llena de arena caliente pero es poco le importa. Jamás había sentido tal placer en su vida, su agujero sigue sintiendo calor y un deseo lujurioso de ser tomado.
Shidou esta tentado a probar el culo de su amante, quiere hacer tantas cosas con él justo en este momento, pero escuchan a lo lejos a gente llegar a la zona por lo que deciden regresar rápidamente al hotel.
Al llegar la noche y Shidou saliendo de bañarse del refrescante y lujoso jacuzzi, usando sólo un bóxer de estilo leopardo mientras se acerca sonriente a Sae quien yace recostado y tapado entre las colchas de la cama.
—¿No quieres continuar con lo que dejamos en la arena?—cuestiona el rubio sonriente, su mirada aprecia la belleza natural del pelirrojo, sus largas pestañas y el tono rojizo en su cabello.
Sae puede ser el novio más hermoso que podría tener, y el más compatible que él. Agradece a Blue Lock por haberse encontrado un chico así en su camino.
—¿Hum?
—Tu hermoso culo en la arena me encendió.—confiesa ansioso, jadeante.—¿No te excita la idea se sentirme tan dentro tuyo?
Para cuando Ryusei reacciona, ya tiene a un pelirrojo en cuatro frente a él, empinando su bonito trasero y enseñándole lo apretado que tiene su agujero para recibirlo, el moreno no resiste más y saca su miembro duro, erguido, lo alinea contra la entrada de Sae hasta sentir como esta se moldea a su tamaño, lo recibe tan bien que Shidou pensó por unos instantes que no aguantaría el abrazador calor con el que el pelirrojo lo va a ordeñar.
—¿Cómo te sientes, Sae?—pregunta entre gemidos, no tarda en dar embestidas duras y certeras. Admirando lo bonito que se abre el agujero apretado de Sae para recibir toda su vigorosa hombría.
—Lleno, y caliente. Muy caliente.—contesta agitado. En el momento en que siente el gordo y pesado pene caliente de Shidou tan profundo en sus entrañas, su culo hormiguea deliciosamente recibiendo y besándolo por dentro.
Sus muslos están rojizos debido a la fuertes embestidas del moreno, sus pieles se rozan creando un sonido húmedo y fuerte, sus glúteos chocan contra la dura pelvis del moreno, la empapa de sus fluidos que ansía que esto dure para siempre.
—¿Te lubricaste mientras me bañaba? Te sientes mojadito y no fue tan difícil de entrar.—agrega excitado, enamorado de la forma en cómo Sae se retuerce y gime de placer.
El pelirrojo no para de gemir fuerte y babear mientras su agujero es aflojado y dilatado por una verga hermosa y grande que lo arruina, lo golpea tan fuerte en su interior que no para de correrse, Shidou resiste un poco más. Se derrite en el interior apretado del Itoshi, el culo de Sae lo ordeña para sacarle su leche y devorar.
Algunas embestidas más y deja fluir toda su esencia en el agujero del centro campista, expulsa largas y espesas tiras de semen caliente, el culo de Sae lo recibe tan bien. Una polla gorda y oscura como la de Shidou tiene mucho semen que dar y el pelirrojo lo recibe gustoso, su agujero ha recibido un delicioso creampie, se siente satisfecho y su agujero no puede contenerlo todo que se derrama.
El agujero de Sae se ha convertido en el hoyo personal de Ryusei para tomar la leche de su hombre moreno.
Al siguiente día ambos deciden salir de compras en algunas de las tiendas del majestuoso hotel. Ahí Sae entre ropa de marca, calzado y colonias para ambos sexos, encuentra algo que, normalmente en otra situación no despertaría su intriga e interés.
Pero pensó lo bonito que quedaría impregnado en la piel morena de Shidou Ryusei.
Mientras el rubio se queda mirando unas camisas y zapatos en otra sección de la enorme tienda, Sae mira por bastante rato esta sección en particular hasta que una empleada amablemente se acerca hasta él. Un tanto nerviosa al principio ya que reconoce al famoso Itoshi Sae, jugador del gran Real Madrid. Apuesto y millonario hombre japonés.
—¿Quiere uno para su novia?—pregunta dulcemente la joven trabajadora, ansiosa y preguntándose si sería adecuado pedirle una foto.
Sae parpadea varias veces procesando la pregunta de la mujer.
—Si. Uno que deje impregnado el sabor y el color.—responde tranquilamente.
Lo que tanto le ha llamado la atención al pelirrojo son varios bálsamos de labiales. De diferente color y textura. No sabe exactamente porque pero siente la fuerte necesidad de dejar marcas en el cuerpo del rubio, pero no hasta el punto de que sean mordidas o chupetones. El quiere dejar sus labios como huellas en la piel de Ryusei.
—Oh, entonces le recomiendo estos...—señala decidida, creyendo ingenuamente que Sae los comprara para su novia secreta, y no para él mismo.
El pelirrojo escoge uno bastante caro y bonito. De un color rosa brillante con sabor a durazno, el empaque señala que también hidrata los labios y los hace ver más gruesos. Sae piensa en lo perfecto que se verá en la piel del moreno y cuanto ansía usarlo pronto.
Se siente tan emocionado que ni él mismo se reconoce, a pesar de que por sus expresiones neutrales no es notable.
El Itoshi limpia la erecta polla de Ryusei, succiona y empapa sus gordos como pesados testículos con su lengua, siente el bello púbico picarle su nariz, rizado y enredado. En vez de darle asco le genera cierta atracción pervertida que prefiere disimular. Su lengua sube hasta el tronco gordo y oscuro de Shidou lleno de fluidos, se siente tan caliente y agridulce probarlo, como mojado. Deja visibles marcas del labial en toda la extensión de carne caliente.
Shidou se excita al ver al Itoshi de esa forma, su boca pintada con un labial hermoso de color rosado a sabor durazno, pero ahora el tinte escurre y es todo un desastre cuando el pelirrojo lame su miembro, babea y moja su pene con maestría mientras se ahoga en sus propios gemidos, tiene una expresión de placer y éxtasis inimaginable, luce como toda una zorra esperando su premio.
Sae besa con pasión y lujuria la verga oscura de su hombre, curvada hacia arriba, erguida, la glande es de un rojo oscuro y tiene forma de un gran hongo es tan grande como el tamaño de sus redondos testículos. De la punta recorre con su lengua hasta abajo para lamer y chupar con gula las bolas del moreno. Los centímetros que no puede tragarse los cubre con sus manos.
—Eres insaciable, cariño~
El tronco duro y venoso de Shidou es salado como caliente al contacto de su lengua y garganta, siente la punzante glande picarle cada que se adentra a lo mas profundo de su garganta. El pelirrojo siente palpitar la verga del rubio por lo que aumenta la velocidad de la felación hasta sentir los primeros chorros de semen de Ryusei llenándolo.
El aroma es tan fuerte, huele a sudor, salado y algo tan fuerte que penetra sus sentidos.
Tan caliente, espeso y abundante. Apenas puede respirar y la corrida de Shidou parece interminable.
En su mirada reflejar estar ido e incluso moquea por la fiereza del momento, la polla toda babosa de Shidou sale de su boca toma empapada de sus fluidos y restos de semen, esta flácida pero el tamaño no es penoso, a Sae le encanta y ahora que ha probado una buena polla quiere más. Su agujero se abre y cierra ansioso por tragarla como la vez anterior, quiere ser arruinado y que lo hagan sentir en el cielo mientras el calor del infierno los envuelve.
—Me dejaste todo húmedo de tu saliva y de tu labial, eres una zorrita caliente.—gime encantado por lo bien que Sae sabe chuparla, sus delgados labios desprenden pequeños hilos de saliva mezclados con el color del labial.—¿Te encanta la leche de tu hombre?
—Jódete.
Sae podrá ser capaz de disfrutar de darle una mamada a Ryusei, pero jamás lo admitirá.
—Por cierto, durante el baño recibí mensajes de los chicos, al parecer se enteraron de que estamos en Puerto Vallarta y vendrán para acá, algunos de ellos...—comenta encogido de hombros, notando el repentino interés del contrario al oír aquella noticia.
—¿Vendrán los extranjeros?
Shidou sabe el porqué de aquella pregunta, Sae le perturba la presencia de Charles.
—Él único culo que me gusta es el tuyo, Sae-chan.—le sonríe juguetón, aunque la expresión del nombrado sigue sin cambiar.—Y creo que no vendrán ellos.—agrega mientras carga al pelirrojo hasta sentarlo encima de su regazo, con sus muslos encima de su pene.
—Solo lo diré una vez, no comparto a mi hombre con nadie, ¿entendiste?—suelta amenazante, dándole la espalda al rubio, quien esté lo abraza fuerte y de manera cariñosa.
Esas palabras sonaron definitivamente como una confesión de amor del Itoshi hacia el moreno.
—¡Me conmueves el corazón Sae! Yo también te amo~
Al final Shidou tuvo su salida en la playa con varios de los chicos de Blue Lock quienes ni siquiera les agrada mucho pasar tiempo con el jugador más violento de las instalaciones pero aún así terminaron por convivir con él. Jugaron voleibol, construyeron castillos de arena, surfearon un poco, comieron mucha sandía y melón,se broncearon en el agua encima de flotadores grandes, nadaron un montón e incluso Sae se metió con él a las refrescantes y pequeñas olas del mar para gran sorpresa de todos con tal de pasar tiempo con Ryusei y mantenerlo controlado antes de que se metiera en alguna pelea con los demás.
En algún momento que estuvieron solos, el rubio admitió que le encantaría volver al lugar y follar el lindo culo de Itoshi Sae en la suave arena de la playa.
El pelirrojo solo le contestó algo avergonzado, que está loco, pero que sí quiere que eso pase, pueden negociarlo a cambio de jugar juntos en alguna liga europea y tiene que meter cuatro goles a cambio.
Palabras: 5,055.
Escritor: JaquiiAleWorld
Fecha de Publicación: miércoles 22 de mayo del 2024.
Fandom: Blue Lock
●Mini curiosidades:
1. Número
Esta es mi historia número 93° oficialmente terminada.
2. Título
Originalmente se iba a titular "Arenoso" en referencia al culo en la arena de Sae XD, pero la cambie a último momento.
3. Inspiración
.
Desde marzo se me antojo escribir un fic RyuSae en la playa, no empecé a escribir hasta finales de abril, pero apenas tuve tiempo de terminarlo, editarlo y publicarlo hasta a mediados de mayo.
Aparte de los fanarts, la idea de los chicos yendo a la playa como en cualquier otro anime es bastante atractiva.
Y también me inspire porque durante todo el tiempo en que escribía, acá en México llegábamos hasta los 40 grados o más, odio el calor, ptm.
4. Puerto Vallarta
En principio el fic se iba a desarrollar en alguna playa de Japón, pero me acordé que Sae tiene dinero y que odia mucho a su país así que de ir a la playa seria en otro lado, pensé en alguna playa de Europa. Pero me acordé que pues si en mi país es mucho turismo por las pinches playas pues a webo lo debo poner.
No quise poner Cancun porque me caga por lo gentrificado que está y lo puñetas de los taxis, así que puse otro lugar bonito.