L'AMOUR DE MA VIE
él estaba seguro que ese chico era la persona mas bella, amable, cariñosa e increíble. siempre que le veía pasar no podía despegar su vista de su caminar, como sus cabellos se movían con la brisa, cuando estaba sentado, admiraba sus tiernas facciones, veía su pecho subir y bajar suavemente, algo tan simple como eso lo hacía ver tan lindo y elegante, porque esa era otra palabra que llegaba a él cuando quería describir a aquel chico, era demasiado elegante, su forma de moverse, sonreír, sentarse, hasta de vertirse, lo hacia ver elegante
aunque no era así la mayoría de las veces, su vestimenta no siempre era la misma, ya que no todas las ocasiones usaba traje o gabanes de telas bastantes costosas, podía llegar a ponerse ropa demasiado holgada, ropa que —exagerando— parecía de tercera mano, y aun así podía hacer ver cualquier prenda bien
aunque, jun no sabe si pensaba todo eso de minghao porque se tomo su tiempo de conocerlo y sacar una conclusión sobre aquel muchacho, o era porque llevaba dos años y medio enamorado de él y no le quitaba el ojo
bueno, tampoco exageremos las cosas, pero jun si le gustaba ver a minghao, no como un acosador maníaco, solo, lo admiraba
pero, había algo que le obligaba a jun a esconder sus sentimientos por minghao
—¡junhui! —minghao entro corriendo al almacen de ropa con dos bolsas una en cada mano— ¿me ayudas a escoger que perfume le doy a yujin?
tiene novia, y por ende, no le gustan los chicos
pero jun ya sabía esto desde que lo conoció, y siendo sincero, el nunca entablo una amistad con él por el hecho que le gustara, simplemente se hicieron amigos porque trabajaban en un mismo lugar, y después, se hicieron muy unidos. él nunca penso en estar junto a él como una pareja, lo amaba mucho, pero como su amigo
y minghao sabía que jun era gay, cosa que nunca lo alejo de jun, porque el menor también le dejo en claro que era heterosexual
jun solo llego a esa tienda de juguetes buscando empleo, afortunadamente lo aceptaron al día siguiente y empezó a trabajar allí, y justo ahí conocio a minghao, le pareció una persona muy amable en un principio porque siempre le ayudaba cuando se equivocaba en las cuentas, le ofrecía algo de comer si veía que jun no habia comido nada en toda la mañana, si minghao notaba que jun estaba enfermo, lo enviaba a casa a que descansara y lo cubría. con el tiempo, se acercaron más, tenían muchísimas cosas en común, y compartían muchos gustos, más que todo el músical y el artístico
jun pensaba, y aun piensa de la misma forma, que había conseguido al mejor amigo de todos, le apoyaba en cualquier cosa, y jun, al ser tan introvertido, buscaba siempre la ayuda de minghao, cosa que el menor nunca le negaba a jun
pero ¿por que jun se enamoro de minghao?
no lo sabe exactamente, simplemente, de un día para otro, disfrutaba de más su compañía, le empezó mas a gustar los abrazos que le daba minghao, o se ponía nervioso cuando minghao tomaba su mano cuando salía a correr y lo arrastraba junto a él
comenzó a gustarle ver su rostro detenidamente cuando él no se daba cuenta, a robarle su ropa más seguido, aunque una que otra prenda llegaba a quedarle pequeña porque algunas veces minghao usaba ropa ajustada, que marcara su cuerpo, y eso era algo que enloquecía a jun, minghao últimamente hacía demasiado ejercicio y sus brazos empezaron a marcarse muchísimo, y la vista de jun siempre se desviaba a aquella parte de su cuerpo, haciéndole pasar saliva y tratar de clavar su mirada en algun otro lugar que no sean los brazos de minghao
pero jun nunca haría nada, quería a su amigo, respetaba su amistad, y no quería que por culpa de su estúpido corazón dañara una amistad tan bella y transparente por sus tontos sentimientos
—pasamelos —minghao estiro la bolsa sobre el mostrador en el cual estaba jun detras— hasta aquí llegan los olores, y ni siquiera los he destapado
—¿y que te parece así no mas?
—muy dulce, demasiado ¿así le gusta a yujin? —minghao movio su cabeza tiernamente de arriba a abajo, jun oculto su sonrisa— bien, veamos cual es mejor
—yo ya escogí uno, así que si escoges el mismo, se lo llevare, pero si escoges el otro, le llevare el otro, tienes la nariz mas buena en estas cosas
—¿se lo daras de cumpleaños? —jun saco uno de los frascos y lo aplico en su muñeca, espero a que secara y lo acerco a su nariz— ¡es de vainilla!
—¿y?
—esta horrible
—sabia que dirías eso —minghao le quito el frasco a jun, lo metió nuevamente a la bolsa—
—¿entonces porque preguntas si sabes que diría?
—para asegurarme, adiós jun —minghao le dio un golpe en la cabeza a jun y salió corriendo del lugar—
—esta loco
—y así te gusta —jun se sorprendió cuando escucho la voz de su compañera de trabajo y giro su cuerpo rapidamente para cerrarle la boca con su mano—
—¡¿por qué dices eso?! —la chica mordió su mano provocando que el chino se alejara—
—¡porque es la verdad! ¿que te pasa? cálmate, no le dire tu secretito a minghao
chaewon era la única chica que sabía que jun estaba enamorado de su mejor amigo, lo descubrió porque jun estaba desahogandose en su pobre app de notas en su teléfono, tenía el brillo en alto y no noto que chaewon estaba detras de él leyendo los cinco parrafos —desde que empezo— del como le había ido aquel día con minghao
—si le dices a minghao, o a cualquier persona, ire a la casa de tus padres y les dire que eres lesbiana
—basta de esa amenaza, ya hasta me aburre, ponte creativo, ya ni me importa si mis padres se enteran, no fui a la universidad, que peor decepción que esa
—si, claro
pero, a pesar de que solo ella lo sabía, jun tenía algo claro, nunca le contaría eso a nadie, ni a su madre, se llevaría sus sentimientos hasta la tumba