¿Por qué eres tan raro en mis sueños?

Summary

Tanjiro e Inosuke han sido amigos desde que entraron a la primaria, ahora que estudian en la universidad decidieron vivir juntos para ahorrar un poco de dinero pero ¿Cómo te sentirías si vivieras con tu crush de toda la vida? Tanjiro se dará cuenta de que no puede pasar tanto tiempo con él sin intentar tocarlo y un día se da cuenta de que su compañero no recuerda lo que sucedió cuando está ebrio, algo demasiado bueno para ser verdad. *AU moderno *Los personajes no me pertenecen

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Demasiado alcohol

- ¡Todo listo! - Inosuke había terminado de desempacar o al menos eso había dicho - deberías terminar lo demás tu solo -

- Entiendo si estás cansado, fué un camino largo - contestó sonriendo - no te preocupes y descansa un poco, yo terminaré de acomodar... - no había terminado de hablar cuando notó como el azabache se ponía de pie y llevaba algunas cajas a la cocina mientras bociferaba, nadie diría que es un debilucho menos Gompanchiro quien solo lo miraba mientras dejaba escapar una pequeña risita juguetona, era fácil hacer que Inosuke cumpliera con sus obligaciones desde su perspectiva, lo conocía desde pequeño y sabía exactamente qué decir y de qué manera para que trabajara como debía sin tener que aguantar una “revancha forzada”.

Era la primera vez que vivirían por su cuenta, hasta el día anterior solían vivir en casa de sus padres pero ahora eran adultos independientes, irían a la universidad y trabajarían medio tiempo para solventar sus gastos, razón por la que habían decidido ser roomies, sería más sencillo empezar de ese modo y que fueran amigos de la infancia lo hacía perfecto según Inosuke.

- El gran Inosuke lo hizo de nuevo, soy más rápido que tú, halagame Kentaro -

- Si que eres rápido, muchas gracias Inosuke, fuiste de gran ayuda - le dedicó una linda sonrisa y continuó abriendo cajas mientras Inosuke inflaba el pecho en señal de poder, sacó una foto de su familia y otra de ellos dos cuando eran pequeños - ustedes se quedarán aquí -

- ¡Ey, somos nosotros! - se acercó brincando el sofá y aterrizando en donde estaba su amigo para ver la pequeña foto, sonrió al ver lo pequeñitos que solían ser, de cierto modo incluso se veían tiernos - mira tu cara, eras realmente feo - dijo burlón.

- ¿De verdad? Yo creo que era lindo, mira mis enormes ojos -

- Claro que no, yo era el que se veía más lindo, tu parecías un duende ojón -

- Claro que eras más lindo idiota, tenías cara de niña - entró detrás de ellos Zenitsu, su amigo y vecino que había conseguido un lugar junto al suyo - aún la conservas así que ten cuidado o podrían confundirte con una delicada chica - comenzó a reírse fuertemente mientras Inosuke le perseguía tratando de acertar un golpe, mientras en el suelo estaba el pelirrojo lamentandose, si bien no era una persona que le prestara mucha atención a las apariencias el comentario de su compañero de habitación le había llegado, no se consideraba una belleza pero al menos estaba seguro de que no era feo, o eso creía hasta ese entonces.

- Detenganse ya, hoy debemos celebrar que por fin salimos de casa de nuestros padres así que terminen de una vez - Genya había entrado interponiendose en el camino del azabache evitando que alcanzara al rubio quien se escondió detrás de este, un enorme gorila de pelo negro según Zenitsu - pero más vale que te controles ¡la última vez ni siquiera recordabas como llegar a tu casa! -

- Pero no es necesario, ahora Monjiro puede traerme - dijo muy seguro de sí mismo y apuntando al pelirrojo que aún estaba en el suelo mirando la foto tristemente, sabía que sería difícil lidiar con el problema de alcohol de su amigo, siempre hacía lo mismo, se emborrachaba, debía cuidarlo y después llevarlo a casa aunque no le molestaba del todo, tener esa clase de contacto, cuando debía llevarlo de vuelta era algo que apreciaba, su piel pálida era algo que disfrutaba tocar aunque no siempre había excusas para hacerlo, cuando estaba en ese estado podía hacerlo, hacía tiempo ya que había notado ese gusto particular por tocar su piel.

La noche parecía ir bien hasta que Inosuke comenzó a beber de más y le hizo pleito a todo el que se le cruzaba, retando incluso a la persona encargada de la limpieza en los baños, obviamente tuvieron que retirarse con una disculpa antes de que los vetaran del lugar, separándose en la entrada de sus apartamentos y tratando de no tirar al desquiciado compañero con el que había decidido vivir. Una vez adentro sintió un fuerte tirón en la ropa que terminó por tirarlo en el suelo, Inosuke era demasiado tosco y ahora estaban ambos en el piso uno al lado del otro, miró de reojo y vió como se arrastraba hacia él y se le subía encima, estando ebrio no respetaba el espacio personal.

- Idiota, me degaste caer, me duelen las pirnas, ahora tendrás que cargarme hasta mi cama - ni siquiera podía hablar correctamente pero no dejaba de reclamar, se dejó caer en su pecho mientras murmuraba - frentón de ogos enormes ¿de verdad me veo gomo una shica? no greo que tengan este tipo de musgulos - dijo abriéndose la camisa y haciendo que los tocara - ninguna diene tantos gomo yo -

- Inosuke no hagas eso - trató de quitar su mano del lugar pero terminó por bajarla en su lugar, el azabache hizo un sonido extraño ¿acaso había gemido? Trató de asegurarse volviendo a pasar su mano a través de su abdomen logrando que se estremeciera, apenas y había colocado las yemas de sus dedos y ya reaccionaba así - tan sensible - dijo en un tono de voz bajo que ni siquiera él esperaba, quizás era por el alcohol pero sentía que quería escuchar más venir de él, puso ambas manos en su caderas provocando la misma reacción, su piel pálida se sentía increíble al tacto y los sonidos que hacía eran tan...¿sensuales? Se dió cuenta de lo que estaba haciendo y cortó el contacto, se estaba sobrepasando con su amigo mientras estaba ebrio y eso no estaba bien pero las manos de Inosuke tomaron las suyas y las volvieron a poner en donde estaban.

- Se siente bien, sigue - se dió cuenta de que el pelirrojo pensaba de más si continuar así que bajó una de sus manos a través de su abdomen haciendo que volviera a emitir ese extraño sonido, aún nada, era como si su amigo hubiera dejado de funcionar correctamente - oye, si no la haces tu lo haré yo solo - comenzó a tocarse el mismo sin moverse del lugar en el que estaba mientras Tanjiro solo le miraba, más con sorpresa que con morbo pues era la primera vez que veía de ese modo a su mejor amigo, sus manos querían seguir su camino y ayudarlo pero se lo prohibió y se obligó a solo mirarlo mientras aceleraba el movimiento de su mano, su blanca piel comenzaba a sudar y un pequeño brillo parecía venir de ella, era un aroma exquisito el que se apoderaba de él hasta que por fin se dejó caer durmiendose inmediatamente.

- ¿Inosuke? Oye estás...dormido - ¿se sintió desanimado por que se había dormido? No era como si hubiera esperado que algo pasara de todas formas pero aún así, era una sensación extraña. Se levantó y llevó al azabache al que había elegido como su habitación, por que sí, había escogido primero, lo llevo para luego irse a intentar dormir pero no podía, no dejaba de pensar en la cara que ponía mientras le pedía que continuara, estaba en trance imaginando la expresión que hubiera hecho si hubiera terminado, solo entonces cayó en cuenta de lo que había sucedido y entrando en pánico casi al instante - ¡¿Como se supone que lo mire a la cara ahora?! -

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