Mi mundo se apaga

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Summary

Una tragedia ocurre en una ciudad tranquila donde un profesor de instituto vive una vida normal, hasta que una nota avisa del fallecimiento de su novio y el lugar donde se encuentra el cadáver. Antes de acabar el velorio empieza a presenciar cosas bastante extrañas. Dos familias bien conectadas y un trabajo misterioso que resultara bastante interesante. ¿Podrás descubrir al asesino?¿Que pasó esa noche?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Noche fria y eterna

Después de una noche fria y eterna, en este mar de lágrimas donde me encontraba pude hallar el cuerpo sin vida de él. El hombre de mi vida acababa de fallecer, no sabía cómo había sucedido solo esa maldita nota con cortes de periódico que textualmente decia su osito se encuentra en las mazmorras del castillo. Todo pasó tan rápido, me despedí de el hacia menos de doce horas y estaba tan feliz y ahora aquí estoy rodeado de policías y forenses, todos mirándome a mi, como si yo fuera el culpable y lo que es peor, el culpable de la muerte de mi novio, libre para seguir acabando con la vida de otros y también con su familia.


Me tuvieron retenido durante más de cuatro horas hasta que comprobaron mi inocencia gracias a la maldita hora de la muerte y que yo me encontraba en mi lugar de trabajo, el instituto Márquez. Fui en mi coche hasta la casa de mis padres para dar la triste noticia, obviamente todos lloraron excepto el nuevo novio de mi hermana Lorenzo. La verdad sea dicha mi novio Maximiliano nunca lo tragó y al parecer era mutuo.

Tras contar lo sucedido fui directo a darme una ducha para estar disponible para el tanatorio donde desafortunadamente estarían los padres de él.


Pasaron dos horas hasta que el cuerpo sin vida llego al tanatorio Hoskin, un lugar muy oscuro y apartado pero no me encontraba solo, a mi lado estaban mis padres, mi hermana y su novio. Junto al coche fúnebre estaban Carolina mi cuñada y sus padres Juan y María del Rosario. Me costó varios minutos armarme de valor para ir a darle el pésame aunque más bien dicho fui a llorar a su lado porque los padres al verme llegar entraron dentro del lugar con la chica de las llaves. Carolina si me abrazo fuertemente, mientras sus lágrimas caían en mi chaqueta negra.


Ay que ser fuerte Carolina, el nos ve y quiere que estemos bien - la verdad me sentí como un estúpido tras decir esas palabras sacadas de una película malísima de un canal que no recuerdo. Ella tan solo me dio la mano y empezamos a entrar hacia dentro.


Una vez amaneció llamé a la escuela para informar de lo sucedido y para que me dieran dos dias de asuntos propios, al principio dudaron pero me lo cedieron. Las personas chismosas del pueblo iban llegando para cotorrear y comer churros calientes que María del Rosario había encargado a su amiga. Varios compañeros de trabajo vinieron a darme el pésame y a decirme lo maravilloso que era mi difunto novio pero ahí estaba él, el chico de la camisa roja y pantalón azul marino. Cuando salí hacia el trabajo el dia que todo paso, ese mismo chico estaba en el patio de mi vecino, nunca lo había visto y encima se presentaba con el mismo vestuario y a decir verdad no era una ropa muy normal para orar a un muerto y a parte que él no conocía a mi novio y mucho menos a mí.