Capítulo 1
Aviso de contenido: este capitulo contiene representaciones y/o fuertes implicaciones de agresión, violencia explicita, gore y muerte.
Año 1230 Escocia
En un campamento donde se encontraban varias personas escapando de las batallas que ocurrían. Una familia se refugió junto a aquellos que habían armado ese pequeño lugar para vivir.
Las guerras eran constante en esos tiempos. Desde que hace más de quinientos años se habían descubierto unas criaturas salvajes que se transformaban cuando la luna estaba llena.
Esas criaturas conocidas como Werewolf no diferenciaban entre aliados y enemigos. Al transformarse perdían todo sentido de racionalidad y se guiaban por sus instintos más primitivos.
Estas criaturas habían masacrados varios grupos que huían. Nadie sabía quién podía ser una de estas criaturas.
Se decía que una bruja había maldecido a un grupo de personas por haberla engañado. Los había maldecido a ser esclavos de la luna llena. Transformándose de forma dolorosa en lobos. Salvajes, rápidos, fuertes y curación acelerada.
Aunque también había otro grupo que fue maldito. Los maldijo para ser criaturas de las sombras. También eran rápidos, fuertes y con curación acelerada, manipulaban mentes. Pero no la de otras criaturas sobrenaturales.
Por tanto los humanos buscaban refugio. Para no ser víctimas de estas criaturas salvajes. Pero pronto su tranquilidad fue interrumpida en la noche. Fueron atacados brutalmente por los que llamaban Vampiros.
Dos valientes individuos se prepararon para la batalla. No se dejarían vencer por esos seres despreciables.
- Estás listo hermanito -
- Hmph -
Ambos hermanos con determinación fueron hacia la batalla contra aquellos seres que estaban aniquilando al pequeño campamento. Por suerte ellos no podían entrar a las casas sin ser invitados.
Por las ventanas preparaban flechas cubiertas con muérdago. Esa planta era mortal para ambas criaturas. Tanto para los Werewolf como los Vampiros.
El hermano menor disparó dando en el blanco. Directo al pecho del Vampiro. Entonces este se desintegró inmediatamente.
Era el momento de salir de la cabaña habían disparado a varios. Ellos sólo tenían a su madre. Su padre había muerto a mano de los lobos cuando se usó de carnada para hacerlos escapar hace diez años.
Justo cuando ambos hermanos se disponían a salir. Alguien había logrado entrar a la casa. Vieron con horror como el hombre tenia agarrada a su madre de la garganta.
Era un hombre alto de pelo negro largo. Ojos negro. Miraba con arrogancia a los dos hermanos.
- Suéltala maldito cobarde - dijo el menor.
- Eso quieres - dijo con burla - Observa lo que es el sufrimiento niñito -
Con una sonrisa tétrica. Con rapidez metió la mano en el pecho de la madre de los hombres presentes. Y luego sacó la mano y en ella llevaba el corazón de la mujer.
- Deliciosa - dijo lamiendo la sangre que salía del corazón.
Esto desencadenó una furia desenfrenada en el menor de los hermanos que se lanzó al ataque. Con ira blandió su espada y atravesó en un costado al Vampiro.
- Me has tomado por sorpresa mocoso - dijo arrogante. Lo agarró del cuello para morderlo. Pero él se defendió como no podía quitar la mano de su cuello. Le mordió la mano hasta que lo soltó.
Del otro lado atacó el hermano mayor enterrando la espada en el corazón. El Vampiro río incrédulo ante lo que acaba de pasar. Le quitó la espada al hermano mayor para luego atravesarlo con ella.
- ¡¡No!! ¡¡Hermano!! - grito. Pero el Vampiro no había terminado. Antes de desaparecer en cenizas atravesó al otro humano y se fue con una sonrisa de victoria.
Ambos hermanos perdieron la vida. Pero el menor de los hermanos. Se dejó llevar por la muerte cuando vio antes de morir como el asesino de su madre se volvía ceniza.
Fue una noche sangrienta. Más de la mitad del campamento había sido masacrada por los Vampiros. Solo los valientes hermanos habían acabado con esos vampiros.
Los habitantes del campamento aún llenos de miedo. No salieron de sus cabañas hasta que el sol se mostrara nuevamente. Ellos no sabían que sus salvadores habían muerto en batalla.
Un nuevo amanecer lleno de tristeza llegó al campamento. Dentro de la cabaña de los salvadores se despertaba un desconcertado hombre de unos treinta años.
Miro a su alrededor. Él estaba seguro que había sido herido mortalmente. Observó su ropa y vio sangre. Tacto su piel, pero no había herida. No entendía que estaba pasando.
Observó nuevamente a su alrededor y vio el cuero sin vida de su adorada madre. Lágrimas salieron de sus ojos por no poder cumplir su promesa. La promesa que le hizo a su padre.
Escuchó un ruido y vio como su hermano menor se estaba levantando. Suspiró aliviado. Ahora debía proteger a toda costa a su hermanito. No permitiría que muriera.
- Hermanito Tonto. Me alegra que estés bien - dijo.
- Creí que había muerto hermano. Estoy seguro que ese vampiro me atravesó el corazón -
- Parece que tuvimos suerte. Levántate. Debemos ocuparnos de nuestra madre -
- Si - dijo con tristeza. Él deseaba que lo mejor hubiese sido que muriera él en vez de su madre.
- No. no pienses eso. Nuestra madre quería que viviéramos y formáramos una familia. Recuerda lo que nos dijo antes de que empezáramos la batalla con esos vampiros -
- Vivir y ser felices. Aunque ella muriera debíamos seguir adelante -
- Y lo haremos. Porque no sólo se lo prometimos a ella también a nuestro padre - el menor asintió.
Lo aldeanos llegaron a la casa de ambos hombres. Le ayudaron a limpiar la casa. Ellos estaban decaídos por la muerte de su madre. Después de terminar de limpiar la casa y ventilarla un poco. Prepararon todo para enterrar a su madre. Dentro de unas horas sería la ceremonia para enterrar a los caídos.
Cuando todos los arreglos estuvieron listos. Los hermanos salieron de la cabaña. Durante la ceremonia el menor de los hermanos se sentía frustrado y más malhumorado de lo normal.
- ¿Que pasa? - pregunto el mayor.
- No lo se. Me duele la cabeza Itachi. Mucho - asintió ante lo que dijo su hermano él también le dolía la cabeza y le molestaba el sol.
- Sasuke tranquilo. Solo respira. Después puedes ir a descansar - asintió.
Después de la ceremonia Sasuke se fue a descansar. Se sentía bastante débil. Horas mas tardes se despertó sudando frío. Era de noche. Su hermano no estaba.
Un olor bastante tentador y delicioso llamó su atención. Salió de la cabaña y fue guiado hasta el tentador olor. Al llegar vio como uno de los aldeanos limpia una herida en su mano. Ese era el olor que lo había atraído. Sangre.








