Como superar a tu ex en diez sencillos pasos 📟🍎

Summary

Lucifer trata de superar a su ex siguiendo diez sencillos pasos. La imagen de la portada no es mía. ★Los personajes no me pertenecen son propiedad de su respectiva creadora Viviane Medrano / Viviezpop. ★AU human ★intento de comedia y drama. ★Advertencia de vocabulario vulgar.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. Sentirse Mal Es Una Mierda.

Solo necesita un poco más de tiempo y concentración. Dejar de pensar y solo concentrarse en cada detalle de lo que hace. Dejar que su mente se libere y sea llenada por las cosas que hace.


Solo le falta un pequeño detalle y todo estará listo. Así de sencillo.


—Un poco más— murmura, fijándose en cada detalle.


Que tan difícil era dejar de pensar en tantas cosas mientras hacia una de sus tantas creaciones que comenzó hacer hace exactamente tres meses atrás. Ya no importaba. Nada de lo que pensara debía importarle.


Y sobre todo ahora nada ni nadie podía detenerlo.


—¡Y esta listo!— grita y por fin se sienta correctamente en su silla.


Deja ver un pequeño patito de hule con algunas modificaciones. Tiene un sombrero pegado en la cabeza de color morado, chaleco qué parece de cuero y una pequeña barba por debajo de su picó.


Y lo odia, por que esta horrible.


—¡No! Esto es una mierda— encolerizado, Lucifer agarra al patito, apretando y haciendo que este emita un chillido al hacerlo.


Esta enojado, dolido y depresivo. Cada cosa que hace o dice le trae recuerdos del maldito hijo de puta qué lo dejo. ¡A la mierda su tonta explicación!. ¿Quién mierda lo hacía?


Después de dos largos años el maldito se atrevía a decir que necesitaban tiempo y que no estaba seguro de su relación. Claro, como si el no supiera que se estaba viendo con la plástica y toda plana de su compañera de banda. En verdad él lo creía todo un estúpido.


—Eres un maldito, cabrón hi…


—¡Lucifer!— el grito de cuatro intrusos le asusta y grita, distrayendo sus intentos de homicidio contra un objeto inanimado. Y el patito cae a los pies de las cuatro personas.


—¡¿Qué mierda les pasa?!— Lucifer los señala, encolerizado por el susto y la repentina interrupción —¡Casi me matan de un maldito susto!


Lucifer vuelve a sentarse esta vez tratando de calmarse, aun siente su corazón temblar por el grito repentino —A todo esto, ¿Cómo entraron a mi casa?


Las miradas de los cuatro se pasen entre ellos pareciendo un montón de niños tratando de ocultar alguna travesura. Tal vez deba cambiar de seguro, es solo un pensamiento vago, tal vez lo haga o tal vez no.


—Usamos tus llaves— se atreve hablar la única chica del grupo.


—Nos preocupamos por ti Lu— esta vez habla Asmodeo. La preocupación de cada uno es sincera.


—Además tu hermano pregunta por ti— eso lo jodio todo, Stolas lo sabe al igual que los demás.


Lucifer no dice nada y solo se levanta acercándose a sus amigos, hasta agacharse y recoger al patito. —Estoy bien…


—Bien de la mierda.


Mammon no dice más, tampoco le importa las miradas jugadoras de los demás, solo levanta los hombros y comienza a caminar alrededor de la habitación del más bajo de todos. Lucifer debe aceptar que es así.


Él solo se fija en el pequeño objeto en su mano, inconscientemente lo hizo parecido a ese estúpido. Y si, Mammon tiene razón, esta bien de la mierda y eso es lo más horrible que haya sentido. La opresión insistente en su pecho, el desánimo en exceso, el cansancio, la falta de apetito o socializar -aún que esto no se le daba bien-. También está las incontrolables ganas de llorar y dormir. Definitivamente sentirse mal es una mierda.


Además ¿Quién dijo que terminar una relación -de dos años- es fácil?. La verdad es que es todo un mierdero lo que implicaba sentir las consecuencias de una ruptura. La constante depresión, la culpa y los pensamientos insistentes por buscar respuestas o culpables.


Para Lucifer culparse así mismo es más fácil que culpar a él idiota de su ex. Sobretodo por que su corazón aun seguía extrañándolo – a pesar de haber pasado tres meses-


Bueno. Cuando ocurre una ruptura en una relación – de dos años- es recomendable seguir una serie de pasos para hacer que olvides a la persona que amaste, juraste amor eterno y te prometió un montón de promesas. ¡¡Maldito falso!! Tiempo mis bolas. Se que en estos momentos te estas acostando con esa maldita…


—Ey. Lucifer.


La mirada de todos esta en él y se da cuenta de la presión innecesario y el chillido vago del patito de hule. De acuerdo. Exagero mucho.


—No estas bien.— afirma Bee, todos incluso el mismo Lucifer sabe que “bien” es algo que dejo de sentir cuando todo empezó.


Las ojeras y la ropa desgastada qué siempre usa para dormir muestran que es así. El desorden de su apartamento y los incontables patitos de hule qué están esparcidos en su habitación y parte de la sala lo afirman.


—Sabes amigo. Yo se lo que necesitas.— Mammon esta a su lado, abrazándolo por los hombros y con una gran sonrisa.


Y. ¡Oh! Sabe lo que eso significa.



Paso 1. Salir con amigos.




A pesar de ser un común miércoles por la tarde, el grupo de amigos encuentra un lugar abierto para beber sin interrupciones y acompañar a su pequeño amigo a distraerse.


Bien dicen que una buena salida siempre te distrae de los problemas y un buen trago también. Y si, eso es lo que Lucifer busca, distraerse y verle algo bueno a la situación a pesar de la tristeza que siente. Ya sabe que ha pasado tres meses encerrado en su apartamento, faltando al trabajo e ignorando a sus amigos que lo han llamado muchas veces y mandando incontables mensajes, lo aprecia y también que ellos no le reclamarán su falta de contacto cuando entraron sin permiso.


Malditos locos, definitivamente voy a cambiar el cerrojo.


—Sabes… lo peor de todo es que ni siquiera puedo odiar al maldito de mi ex.— toma otro trago y le es inevitable no hacer alguna mueca ante lo fuerte de este.


—Oye… ¿A quien le hablas?


El barman lo mira con una mueca de extrañeza. Pues el joven sentado en la barra a estado hablando solo todo el tiempo.


Lucifer lo mira, parece ya fuera de sus sentidos con los párpados caídos y las mejillas levemente sonrosadas. Alza lo hombros y con un pequeño puchero en los labios señala al patito de hule frente a él. Por que si, lo había llevado consigo a su salida improvisada con los alcohólicos de sus amigos.


—Eres extraño.— dice el hombre tras la barra, este parece limpiar un vaso con un pañuelo — Pero te voy a dar un consejo.


El hombre le sonríe, y por un momento le parece ver un pequeño colmillo saliendo por esa sonrisa y le recuerda a un gato.


—Debes soltar— y antes de que Lucifer diga algo más, agregó — Cuando sueltes los recuerdos y hayas podido vivir con ello, sabrás a que me refiero. No es necesario que los olvides. Sino que sueltes, así como un animal en cautiverio; libera esos sentimientos que te atan a esa persona.


—¿Liberar a un animal en cautiverio?


Eso tenía sentido. Lucifer ve al hombre por un momento y el gafete qué este lleva. —Muchas gracias. Señor Henry.


—Solo dime Husk.. El señor y Henry es innecesario.


Ninguno de los dos vuelve hablar. Lucifer parece pensar en las palabras del hombre con barba perfilada. Debe hacer una pequeña visita a alguien antes de hacer lo sugerido.


—Oye chico— llama la atención del rubio, mostrando con su barbilla a un lugar en especifico — ¿Esos de haya no son tus amigos?


Y si, claro que lo son. Y muy en el fondo desea que no lo sean. Son un grupo de idiotas –lo siento Bee pero también lo eres.-


A lo lejos ve a su querida amiga Bee en una mesa con algunas chicas, haciendo lo que parece una competencia entre ellas para saber quien tiene mejor aguante, mientras algunos birotean por saber quien será la que gane.


Por otro lado ve a ¿Asmodeo? Encima de una mesa y bailando al son de la música – más borracho que cuerdo- sin ningún ritmo y de una forma “sensual”, sin camisa mostrando su trabajado abdomen mientras Mammon riéndose como desquiciado y cámara en mano le tiraba billetes, animando a un borracho Ozzie a continuar con su show o mejor dicho perdiendo su poca dignidad – si es que lo tienen -. El pobre de Stolas solo trataba de detener todo esa penosa situación, si no fuera que parecía que estaba hablando literalmente con una silla incluso más borracho que Asmodeo. Ese chico también pasaba por problemas.


Una total vergüenza.


Husk se voltea a ver a él joven que dramáticamente agacha la cabeza y golpea la frente en la barra. Él solo escucha el chillido del más joven y no puede evitar reírse.


—Oye chico, es mejor que los detengas. Mi jefe a veces puede ser un dolor en el culo.


—Mierda— susurra, aun agachado.


Creo que debo conseguir nuevos amigos. Unos que al menos no me hagan pasar vergüenza.