Regla Nro 3
Ya habían pasado unas horas desde que Sam debía estar de vuelta en su hogar, el tiempo se le había pasado volando al visitar a Ziretx pues su nueva compañera de casa parecía interesante. Minthe era una reportera qué parecía ser reservada pero la curiosidad de Sam se intensificó más cuando se enteró a quien estaba investigando.
Una investigación sobre la superheroína de la ciudad era algo que fácilmente atrapó su ojo, una vez con Ziretx y Minthe distraídos pudo robar un poco de su investigación para poder “ayudar” a su modo, aunque se dio cuenta que cierta información parecía sacada de algunos sitios de teorías raras.

Al llegar a casa se dirigió al sofá ignorando a su gato mascota quien solo se acurrucó en su regazo cuando Sam se acomodo en el sofá. Una vez ahí, abrió su laptop empezando a buscar el archivo que había guardado el cual le guió a diferentes páginas, las cuales si no tuviera los enlaces perdería fácilmente.
-Bienvenidos Sam! Ya me estaba empezando a preocupar de que no llegarás pero Ziretx me escribió cuando saliste de su casa, deberías avisar la próxima. Sé que te puedes cuidar solo pero una advertencia me tranquilizará más, sabes?
La voz suave y cálida de su compañera de casa le llamó la atención haciendo que se sobresaltara. A pesar de conocer a Daten desde la secundaria nunca se acostumbró a como ella puede estar en silencio por horas. Volteo a ver a la joven, quien se encontraba lavando los platos de la tarde, ella solo le dio una sonrisa qué le preocupada y volteo a seguir con lo que hacía esperando a que Sam sea el que siga la conversación.
-Ah.. Si, perdón, es solo que... Tu no has conocido a Minthe aún, no? Me pidió ayuda para hacer una investigación aunque creo que ya se le safo un tornillo. En serio crees que hay gente que piensa que la superheroína de Selentia solía ser una villana? Una estupidez la verdad.
Sam no se dio cuenta cuando hablo de más hasta unos segundos después, no sabía por que pero una vez abrió la boca se sentía obligado a contarle todo a Daten, a pesar de que sabía cuanto ella odiaba los rumores. Decidió ignorar el cambiar el tema a otra cosa aún concentrado en buscar la información en su laptop, por lo que no se dio cuenta como sus palabra hicieron que Daten se ponga alerta por lo que había dicho y su mirada cambiará a una más sombría.
-Ah cierto, ya regreso voy a cambiarme creo que deje algo de ropa en la secadora de paso me la llevo a mi cuarto.
Sam se para de un instante al otro alejándose de la laptop aun algunas páginas abiertas aunque ocultas, agarró una canasta para colocar su ropa y se dirigió a su cuarto cerrando la puerta una vez entró.

Desde que se conocieron por primera vez Daten noto como Sam era más sensible a los sonido aunque solía mantenerse callado sobre este problema, tal vez esa es la razón por la cual nunca le dijo sobre los aislantes de sonido en las paredes, ni siquiera las pisadas más ruidosa podrían ser escuchadas fuera del cuarto de origen.
Una vez Sam estuvo fuera de la vista de Daten, ella se acercó hacia la laptop qué descansaba abierta en la mesa de la sala, volteo una última vez al pasillo qué guiaba hacia los cuartos viendo como la puerta de Sam se encontraba sellada. Acercó una de sus manos rozando ligeramente la pantalla para luego retirarla con un movimiento repentino. La laptop se apagó al instante perdiendo parte de la información dentro de ella.
-Es por lo mejor que no se entrometa de más...

Después de unos minutos Sam salió de su habitación ahora con las ropas que usaba como pijamas pues le resultaba más cómodas, se recostó en el sillón frente a su laptop cuando noto como la pantalla ahora se encontraba pagada, pensado que solo estaba en reposo presionó un botón cualquiera para activarla de vuelta sin tener reacción alguna.
-Eh? Tanto me demore? Que raro... prende, prende, Maldita Cosa! Que mierda le pasa ahora?
Sam presionó el botón de encendió repetidas veces pero ninguna parecía funcionar, después de intentar ya varias veces se dio por vencido recostandose en el sofá, viendo la pantalla negra noto como se reflejaba la figura de Daten detrás de él haciendo que saltara al no notar cuando se había acercado.
-Uh, que raro, otra vez Sam? Sabes.... Tal vez lo que sea que te dio esa tal Minthe tenía algún virus o alguna de las páginas, quién sabe... Sería mejor si no le ayudas más si requiere que te compre una nueva laptop cada vez que las malogres, aún así te puedo ayudar a buscar una nueva... Mañana.
A pesar de que las palabras de Daten sonaban amigables había algo detrás de ellas que le provocó un escalofrío en la espalda de Sam, empezó a pensar que tal vez había hablado de más y a pesar de estar dándole la espalda podía sentir como la mirada de Daten le quemaba.
-si claro... Pero creo que por hoy voy a descansar un rato, estoy agotado por el tanto tiempo que he estado afuera tal vez una siesta no me vendría mal
Sam se levantó de golpe y llevó su laptop consigo a su habitación, evitando ver a la cara a Daten pues sabía que podía estar en problemas si lo hacía.

Hace un tiempo Sole le había ayudado a reparar una de sus antiguas laptop abriéndola por debajo, pensó que tal vez podría al menos ver el causante del problema y arreglarlo. Al abrirla pudo notar el problema agarrando las pinzas qué tenía guardado empezó a sacar lo que alguna vez fueron piezas funcionales pues ahora solo parecían unos pedazo de carbón, le tomó unos 5 minutos pero fue notable el gran daño pues la mitad de las piezas se había vuelto carbón de lo que parecía ser de un segundo a otro.
-Esa estuvo cerca, no debí haber escuchado los rumores.... Bueno mejor recordarlo para la próxima.
Vivir con Daten ciertamente no era algo para todo el mundo, hay unas reglas no escritas para proteger su privacidad qué ejerce con mano de hierro, reglas que Sam fue aprendiendo con el paso del tiempo y de mala manera.
Regla número 3: No escuches los rumores sobre ella.
