The lover of the king

Summary

Todos saben la ley... Una vez te casas no puedes mirar a otra mujer que no sea la tuya ¿pero que pasa cuando otros ojos cautivan a los tuyos?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo I

Pequeño detalle antes de comenzar:se que en la película, sir Jonh fallece en la batalla. Sin embargo decidí traerlo de vuelta a la vida, pues me parece un personaje tan cónico como para no incluirlo.



La ventana rota.


El día de su majestad no podía tornarse más rutinario, todo el tiempo era más de lo mismo. Despertar, desayunar en sus aposentos, pasar toda la mañana rodeado de todos sus súbditos resolviendo problemas y escuchando peticiones de los afortunados elegidos a estar en su presencia, después ver a su pequeño hijo un rato y comer "en familia".


Era la parte de su día que más cansancio mental le causaba, tener que escuchar las quejas de su mujer era por mucho lo más difícil del día. Por eso cuando el postre llegaba el se retiraba "el deber llama" era su frase favorita para "escapar" de su familia.


Pero cuando llegaba la hora de salir a cazar... Esa definitivamente era su padre favorita, antes de volver a la tediosa reunión familiar para la hora del té.


Por eso mismo Hal disfrutaba el olor de los árboles a su alrededor, el ruido de los perros reales corriendo en busca de presas mientras su séquito lo acompañaba.


-se ve cansado majestad-menciono uno de sus lacayos.


-y lo estoy, hace mucho calor... Volvamos antes-


-como ordene majestad-


-mi señor-otro lacayo se acercó-me informan qué han llegado nuevas esclavas de paris, regalo de su suegro el rey de Francia por su primer año de matrimonio-


-qué instalen a las mujeres en el palacio, dales comida, agua y un baño después qué se pongan cómodas. Mañana iniciarán sus actividades-


-a sus ordenes majestad-el hombre hizo una reverencia y se retiro.


Dar ordenes sin parar... Otra cosa que se volvía algo constante en su rutina.


...


-Vamos señoritas caminen-dijo la mujer de pelos blancos mientras un guardia sabedor del idioma lo traducida en francés para las esclavas.


-¿donde estamos?-preguntó una de las mujeres a quien estaba a su lado


-no lo se-susurró-solo se que estamos en Inglaterra, escuche al hombre del barco decirlo-


-seguramente estamos en una casa de ricos-dijo otra.


-¿quién tendría el dinero suficiente para comprarnos a todas? Somos como 20-


-dicen que los ingleses son muy ricos-dijo levantando los hombros-por cierto, me llamo rebeca-saludo a las chicas.


-yo María-tanto rebeca como maria miraron a la de ojos azules.


-yo me llamo tn-


-lindo nombre-respondió rebeca.


-pueden guardar silencio!?-preguntó la anciana guía muy molesta, siendo inmediatamente traducida.


-lo sentimos-dijeron las tres y nuevamente bajaron la cabeza mientras seguían caminando


-bien-dijo la mujer abriendo dos puertas grandes-estos son los dormitorios-entro mientras la voz del traductor aclaraba el mensaje para las francesas-a partir de este momento pasan a ser propiedad del rey y por ende mi problema-suspiro mientras todas se sorprendían a escuchar de boca del traductor quien era su nuevo dueño-yo seré quien las entrene y les enseñe el idioma, es primordial qué cada una maneje un buen nivel de inglés si pretenden siquiera ver al rey a un metro de distancia, algunas otras correrán con la suerte de servir a la reina, al ser francesa como ustedes será más fácil la comunicación, aún así no se salvarán de sus lecciones-comenzó a caminar mirando los rostros de cada una de las mujeres-unas serán enviadas a la cocina, otras a los jardines, otras limpiarán el palacio en general pero sobre todo... Son esclavas, así que deberán obedecer al pie de la letra las órdenes de quien sea que tenga un rango mayor al suyo, su jornada empieza antes de que salga el sol y termina cuando este se ponga ¿alguna duda?-preguntó


-amm-rebeca levanto la mano-¿Cuál es su nombre madam?-


-mi nombre es Allison-respondió-y en cuanto el manejo de la servidumbre del palacio... Soy la mano derecha del rey, sus ojos y oídos, nada, escúchenlo bien, nada se me pasa-


-da miedo-susurro María a él oído de tn


-aun así corren con suerte, en los tiempos del rey Enrique IV las esclavas se ponían a trabajar inmediatamente, pero les toco un rey diferente, cada una elija una cama y cuando lo hayan echo. Seguirán a Jane - señaló a la rubia qué recién entraba-ella las guiará a los baños para que puedan asearce, comerán algo y se tomarán el día para descansar de su viaje. Mañana empezarán a trabajar-sin más se retiro.


Cuando la anciana se fue cada una de las mujeres camino hasta las camas buscando a más cómoda, sin embargo tn se había quedado plasmada en su lugar ¿como había llegado a ese lugar? Ha si, robada de su hogar.


....


Tn caminaba en dirección a su padre mientras cargaba un balde con agua este la esperaba paciente y con una sonrisa amorosa. Desde que su madre había faltado, ambos se encargaban de que ninguna de sus rosas se marchitara así que ahí estaban nuevamente, regando todas y cada una de las rosas.


Sin embargo el ruido de las herraduras de al menos cinco caballos los hizo frenar su acción, definitivamente no era normal esicucar tanto caballo en aquel pobre pueblo... La gente apenas y podía tener un flaco y desnutrido burro.


-tn ¡CORRE!- grito el hombre cuando captó las intenciones de los jinetes.


Como toda chica obediente, tn no cuestionó... Solo corrió, pero sus pobres y delgadas piernas no pudieron contra la fuerza de los caballos y antes de que pudiera llegar a él refugio de su hogar, fue levantada por uno de los jinetes, mientras escuchaba los desesperados gritos de su padre.


-PAPÁ-gritó ella mientras comenzaba a entrar en pánico, se remobia entre los brazos del jinete pero este era más fuerte y no pudo liberarse. Así que le toco ver como su padre iba siendo dejado atrás y a la vez, más muchachas del pueblo eran robadas, de sus casas.


...


-¿No vas a escoger una cama?-la voz de maría la saco de sus dolorosos recuerdos.


-si... Yo-echo un vistazo al lugar... Mala idea haberse quedado soñando despierta, ahora el único lugar que quedaba era una cama cerca de una ventana, ventana qué era tan grande que llegaba al suelo, con una manija oxidada para abrirla, se veía rota y que ni con la ayuda de dios podría cerrar en el invierno.


Además, podía ver unas cuantas ramas entrar por esta.


Suspiro y camino hasta ahí, al menos la cama era cómoda, se recostó y suspiro mientras cerraba los ojos, tal vez un poco de sueño la regresaría a su hogar.


...


Sir.Jonh entro a él altar del castillo donde Hal estaba de rodillas frente a la imagen de la cruz, en sus manos había un rosario enredado.


Apenado Sir. Jonh aclaro su garganta para llamar la atención del soberano quien finalizó sus oraciones.


-dime-dijo quitándose el rosario de las manos


-estuve pensando, creo que hay una conversación pendiente entre tu y yo-dijo viendo al rey poniéndose de pie-no puedes seguir viviendo así, ignorando a tu familia ¿planeas ser la sombra de tu padre?-


-yo no soy mi padre-


-pues parece que quieres serlo, apenas y miras a él pequeño thomas a los ojos, y no me vengas con que te trae tristes recuerdos de tu querido hermanito porque si hubiese sido así, no debiste llamarlo así en primer lugar-


-sabes que yo no quería nada de esto-respondió saliendo del altar con Jonh siguiéndolo-el matrimonio, Thomas... Saber que el venía me hizo muy feliz, no lo negare es mi hijo y lo amo pero... Cuando lo veo no dejo de pensar en el triste y solitario ritmo qué tomo mi vi-


-HAL CUIDADO-y antes de que el rey pudiera reaccionar algo callo sobre el derribandolo.


5 minutos antes.


-oye, despierta!-tn despertó exaltada al sentir la almohada caer en su cara


-¿que? ¿Qué sucede?-preguntó a la castaña qué la miraba con coraje.


-¿Puedes dejar de llorar? Estas fastidiando a todas!-exclamó.


Fue entonces en que tn fue consciente de que sus mejillas estaban empapadas, había olvidado que soñaba como era de costumbre... Sin embargo esas lágrimas solo podían decirle que soñaba con su hogar.


-dejala en paz-María se acerco en su defensa.


-¿ahora son amigas y se defienden?-


-no quiero problemas, solo... Me mantendré callada, lo prometo-respondió tn levantándose de la cama.


-pues ya los conseguiste-respondió la castaña-me tiene arta tu lloriqueo-comenzó a caminar hacia tn, quien en busca de salir del problema camino a la ventana qué por lo roto de la manija seguía abierta.


-para ya Raquel-dijo Rebeca levantándose de su cama-se ve que no la esta pasando bien... Igual qué nosotras, lo menos que necesitamos es pelear-muchas chicas que escuchaban la discusión asintieron.


-callate Rebeca, dios mi tía si qué te crió tan suave y debilucha-


-son familia?-preguntó María.


-por desgracia-respondió Raquel-y tu-nuevamente se acerco a tn-más vale que cierres la boca, no quiero volver a oír tu chillante voz-


-¿Cuál es tu problema?-preguntó María-ella no esta haciendo nada, dejala tranquila-


-sabes que?-dijo aun más molesta-no puedo ni ver tu rostro-


-¿porque? Ni siquiera te conozco-respondió tn asustada caminando hacia atrás, buscando esconderse de la bravucóna


-¿te atreves a cuestionarme?-y Raquel alzó la mano.


-¡Raquel no!-exclamó Rebeca pero antes de que Raquel pudiera tocar a la castaña esta se apoyo en la ventana rota.


La ventana de abrió y tn callo, estaba a cuatro metros del suelo, definitivamente su espalda dolería o recibiría una fractura... Lo que definitivamente tn no espero fue haber caído sobre alguien.


-Mierda-exclamó Raquel al ver la esena desde la ventana.


Pará este punto ya la mayoría de las chicas, incluidas María y Rebeca estaban paradas en la ventana, intentando averiguar quien era la persona sobre la qué tn había caído.


-dios mio!-exclamó sir Jonh al ver la esena, sin saber realmente a quien ayudar a levantarse, si a la adolorida dama o a su rey quien parecía haber perdido el aire.


Así que usando uso de sus dos brazos ayudo a los dos.


-hal, hal-lo llamo desesperado al ver que efectivamente, el rey se había quedado sin aire.


-dios no, que vergüenza, lo siento, lo siento, lo siento-dijo tn pero al ser francesa, era claro que solo el rey sin aire la entendería.


Sin embargo Jonh entendió a través de sus movimientos el deceo de ayudar y con señas, ella hizo qué Hal respirara a su ritmo, recuperando el aire en sus pulmones.


-Je m'excuse vraiment, quel dommage. C'était un accident, ça va ?-dijo la francesa y Jonh se quedo en blanco al no entender ni una sola palabra.


_Un peu douloureux mais bon, merci de m'avoir aidé à respirer à nouveau, pourriez-vous savoir la raison pour laquelle cette dame est tombée du ciel ?-preguntó el rey.


-¿se puede saber de que están hablando?-preguntó Jonh-no todo el mundo habla lenguas Hal-


-ella solamente esta apenada por el accidente, ahora necesito saber porque llueven mujeres en mi castillo... Si me disculpas-señaló el camino para que el hombre continuará la caminata.


-claro-dijo para retirarse sin antes mirar la enrojesida cara de la chica. Ahora que la veía bien... Era bastante bonita.


Una vez solos, Hal la miro... Ella estaba tan roja como los frutos del manzano a su espalda. Así que le dedico una sonrisa.


-¿porque callo del cielo mandame?-preguntó en francés.


Ella estuvo apunto de responder pero el ruido de las chicas intentando cerrar la ventana le explico todo.


-claro... Debemos arreglar esa ventana-rio y la chica solamente rio apenada-¿puedo saber su nombre?-


-no quiero ser mal educada pero... Debo volver adentro, si se enteran qué estoy aquí... Se enojaran conmigo ¡o peor! Pueden decirle al rey-


-¿al rey?-


-si-dijo asustada-escuche que es bueno pero también malo, sobre todo con los franceses... Qué el mato al delfin-


-yo... - se interrumpió a si mismo-yo luche en su ejército... Puedo decirte que no lo hizo-


-¿de verdad?-preguntó incrédula-me gustaría saber más... Pero de verdad debo irme ¡oh me van a regañar!-comenzó a caminar acelerada hasta la puerta más sercana, tal vez alguien tendría la bondad de guiarla de vuelta a los dormitorios.


-espere ¡madam!-exclamó y ella paro-¿puedo saber su nombre?-


-tn-respondió y volvió a correr camino a la puerta.


-tn... Qué bonito nombre-dijo Hal al quedarse solo.


Finalmente algo había cambiado en su rutina y ese cambio había logrado cautivarlo de una manera en que ninguna otra mujer lo había logrado.