Maybe Later
In your white sands, my hands trace paths, your hips, pronounced dunes, whisper secrets. Time slips away, grain by grain, between my fingers, leaving an empty fist, an echo of farewell.
I always think of you, also of the next move, I want to be a step closer to your soul, to your quarters. Love is not what’s missing, at least not from my side, but clarity scares you, so I’ve stopped, though my heart still holds it.
“Maybe later,” you said, between sips of coffee, while the world spun, among yellow vests and steel birds. For you, a phrase with a small dose of faith, but for me, a window, that I keep inside, waiting for the later.
I know I am a king, but you, a divine act, my devotion overflowing towards you, without reserve. And still, I don’t mind begging for your love, even if it bothers God Himself.
I don’t know if tonight is the last night before a long and absent time, but know that I think of you daily, your freckles, your laughter, and this “love of my soul, see you later.”
Original en español
¨Tal vez después¨
En tus arenas blancas, mis manos trazan caminos, tus caderas, dunas pronunciadas, susurran secretos. El tiempo se escurre, grano a grano, entre mis dedos, dejando un puño vacío, un eco de despedida.
Siempre te pienso, también en el siguiente movimiento, quiero estar a un paso más cerca de tu alma, de tus aposentos.
Amor no es lo que falta, al menos no de mi parte, pero la claridad te asusta por eso he dejado de hacerlo, aunque aún en mi corazón lo sigo sosteniendo.
“Quizás después”, dijiste, entre sorbos de café, mientras el mundo giraba, entre chalecos amarillos y aves de acero. Para ti, una frase con una pequeña dosis de fé, pero para mí, una ventana, que guardo aquí dentro, esperando el después.
Sé que soy rey, pero tú, un acto divino, mi devoción que desborda hacia ti, sin reservas. Y aún así no me molesta mendigar tu amor, aunque eso moleste al mismísimo Dios.
No sé si hoy sea la última noche frente a un largo y ausente tiempo, que sepas que diario te pienso, en tus lunares, tu risa y esté “amor de mi alma, hasta luego”
-J.A. Jáuregui