Capítulo 1
Enero, 5: Inicio de clases, termino vacaciones por festividades.
En la escuela, Noah era muy popular, él era todo un casanova, gustaba de salir con cada chica guapa que se le cruzaba en frente, y más de una vez, ha terminado llevándoselas a la cama.
Su amigo Gabriel estaba algo preocupado por su amigo. Ya que se iba terminar metiendo en problemas, pero estaba dispuesto a ayudarlo. Así que ideo una forma de hacerlo sentar cabeza y que se dejase de estar jugando con cada chica que conociera.
Ese día estaban ambos amigos en la cafetería, Noah le decía:
-anoche estuve con Jhoanna Smith
-amigo deberías dejar de estar jugando así con las chicas. Vas a terminar metido en un problema enorme. –dijo Gabriel
El contrario comenzó a reír ante eso y dijo:
-amigo, te preocupas demasiado.
-te has metido con casi toda la escuela. Es momento que sientes cabeza, o te quedas con una sola o simplemente no andes con ninguna. –dijo Gabriel
-no tengas celos de mí, amigo. No es mi culpa que todas quieran conmigo. –dijo Noah riendo a carcajadas.
-no todas quieren contigo amigo mío. –dijo el contrario
Haciendo que su amigo dejase de reír, y le mirase confundido, Gabriel, comió un poco de su sándwich y al tragarlo dijo:
-hay una chica que nunca te habías fijado y ella tampoco se ha fijado en ti.
-¿quién es? –dijo Noah con curiosidad
-es la última chica que está fila de la comida. –dijo Gabriel
El chico miró a donde señaló su amigo, encontrándose con una chica que iba revisando su celular, tenía audífonos puestos. Ella vestía unos jeans holgados, y una sudadera deportiva que parecía de hombre, tenía zapatillas marca converse color blanco algo sucias y malgastadas.
Su cabello era corto, color castaño claro, sus ojos eran verde claro, su piel era clara, tenía pecas en sus mejillas y nariz, su contextura era delgada.
-amigo...-dijo Noah- ¿es en serio que crees que me fijaría en esa marimacho?
-a lo mejor ella te ayude a sentar cabeza. –Dijo Gabriel- ¿por qué no? Es una chica.
-solo mírala, Gabriel, es una tabla, no tiene pechos ni trasero. –dijo Noah
-te apuesto 100 dólares a que no puedes intentar coquetear con ella. –dijo su contrario
-¿100 dólares? Bueno necesito dinero para llevar a Julia Martínez a un buen motel. –Dijo Noah- esto será fácil.
-ya veremos. –dijo Gabriel sonriendo.
Mientras tanto, la chica que ahora estaba en la mira de Noah, solo por una apuesta, ella se encontraba recibiendo su bandeja de comida, y luego fue a una mesa apartada del resto de estudiantes.
-vamos Noah, derrítela. –dijo Gabriel
Su amigo se levantó de su asiento y camino hacia ella, la chica por su parte ni cuneta se dio que este se le aproximaba.
-hola preciosa. –le dijo Noah sentándose frente a ella.
La mirada esmeralda de la chica se cruzó con la mirada azulada del contrario. Ella le miró con confusión y le dijo:
-¿Qué quieres?
-tienes suerte linda, pues tendrás una cita conmigo. –hablo con orgullo Noah
De repente la chica empezó a reír diciendo:
-¿si quiera sabes mi nombre?
-¿Roxanna? –dijo Noah sonriendo coquetamente
-Clara. Me llamo Clara, y no, no estoy interesada en ti. Ahora, piérdete. –hablo ella volviendo a mirar su teléfono.
Dejando sorprendido a Noah, sin embargo, él no pensaba perder 100 dólares, en ese sentido, él era obstinado.
Y así se pasarían los demás días de Enero, convenciéndose a sí mismo de no perder esa apuesta, por tanto, empezó a idear formas de enamorar a Clara.
Estaba indeciso, quería ir lento, pero si lo hacía de esa forma, podría perder su oportunidad con Julia, pero temía que si iba rápido podría perder su oportunidad de ganar ese dinero.
Porque sí, Noah solo le coquetearía a Clara por el dinero propuesto por Gabriel.