Introducción
Nagini
"Tengo que protegerla" es mi único pensamiento que me preocupa en este momento, poco a poco voy perdiendo mi conciencia humana "como fui capas de ser tan egoísta sabiendo que va a sufrir" la desesperación me carcome, no me detengo luchando con todas mis ganas para seguir consiente de mí misma aferrándome a mis recuerdos más queridos y de los pocos momentos que pude recolectar en mi memoria con mi hija, me preocupa no poder cuidar bien de ella, si se queda conmigo estará con ellos, solo se me ocurre llevarlo con una sola persona.
"Al parecer en la casa no hay nadie, no puede ser así ¡necesitó ponerla a salvo antes de que sea tarde!" la coloco en la entrada esperando que gracias a Merlín no le pase nada en lo que llega y la vea, le doy un último beso esperando con todas mis fuerzas jamás olvidarme de ella aunque sé que me estoy automintiendo gracias a mi maldición no lo voy a hacer, por eso la estoy dejando "por favor no me odies y entiendas por qué lo estoy asiendo, lo siento por tratar de ser feliz y arruinar la tuya por mi egoísmo" me alejo de a poco a un lugar donde sé que no la podre lastimar, pero también la pueda ver para poder disfrutar de mirarla por última vez con mi conciencia humana todavía a flote.
En la madrigada por fin llega, lo noto desconcertado al verla tan pacífica en su cuna improvisada, tiene los ojos hinchados como si hubiera llorado por horas, pero sin dudarlo la toma para llevarla al interior de la casa, por fin me puedo dar el lujo de relajarme y dejarme consumir por completo.