CapΓtulo ΓΊnico
πππ¦π¨π©π‘π’π₯π|
No sΓ© cuΓ‘ndo sucediΓ³.
No sΓ© cΓ³mo sucediΓ³.
CreΓ que era parte de mi imaginaciΓ³n, pero luego entendΓ que no.
Robaste mi corazΓ³n sin siquiera saberlo, y sin dudarlo optaste por tenerlo.
Lo tenΓas en la palma de tu mano, observΓ‘ndolo con sorpresa.
Porque sabΓas que lo ΓΊltimo que harΓa serΓa dΓ‘rtelo, a pesar de que a escondidas lo esperaba con impaciencia.
Era muy niΓ±o en ese entonces, ocupando otra apariencia.
CreΓa que te odiaba, pero en realidad te amaba.
Miraste tus manos y mi corazΓ³n ya no estaba, creyendo que habΓa desaparecido sin ninguna razΓ³n.
Ahora que es tarde te pido perdΓ³n, por nunca intentar robarte el corazΓ³n.
SΓ© que nunca podrΓ© recuperarlo, pero al menos dΓ©jame tenerte en mis sueΓ±os.
Para mΓ eso serΓa un regalo, aunque para ti eso serΓa algo pequeΓ±o.
Es muy tonto pensar que aceptarΓ‘s mis sentimientos, sabiendo todo el daΓ±o que te he hecho.
Sin embargo aquΓ estoy, con una pluma y un mechero. Quemando mis poemas, y no quiero ser grosero.
Mi amor es sincero, no dudes de eso.
Y por ello los quemo, para que no te entristezcas de nuevo.
Lo ΓΊnico que hago es verte de lejos, atesorando tu rostro: tus labios y tus ojos.
Γsos mismo que me observaban, con brillo de esperanza.
Γsos mismos que sin piedad, corrompΓ con saΓ±a.
Fue ese color verde del que siempre me he burlado.
Fue ese color verde lo que me ha cautivado.
He cambiado lo prometo, harΓ© lo que sea para remediarlo.
No puedo mentir que verte sonreΓrle a otro me hace mucho daΓ±o.
Como no puedo quejarme, y no tengo derecho al hacerlo, me conformo con ver tu sonrisa y oler tu fragancia a caramelo.
Entre lΓneas te escribo, con tinta de amor, lo que deseo decirte aunque no tengo el valor.
Es algo irΓ³nico la verdad ya que me considero el mejor, pero tengo algo por seguro, y es que tΓΊ eres superior.
CambiarΓa lo que sea, nuestro pasado, presente y futuro, darΓa todo lo que fuera por el que nuestro amor fuera mutuo.
AΓΊn si no es posible, dΓ©jame imaginarlo.
Porque soΓ±ar fantasΓas no es algo malo.
Ahora me despido, pero no estoy tratando de huir. Sino que, aunque no quiera, debo dejarte ir.
Te mantendrΓ© en mi corazΓ³n, cuidΓ‘ndote como a una flor.
Le escribo al amor de mi vida, te deseo lo mejor.
βΉβ{Β«~Β»}ββΊ
EstΓ‘bamos a mitad de agosto, el calor del verano arremetΓa fuertemente en JapΓ³n.
La luz del sol traspasaba las cortinas de la ventana alumbrando la mitad de la habitaciΓ³n, el calor era insoportable, cada parte de mi cuerpo goteaba nitroglicerina y pequeΓ±os estallidos se formaban cuando Γ©stas chocaban en alguna superficie. Para evitar que la habitaciΓ³n explotara prendΓ el ventilador, aunque era en vano ya que el viento caliente ocasionaba lo contrario a lo que querΓa.
Un dΓa de estos pondrΓ© un aire acondicionado.
Otro dΓa de mierda mΓ‘s, creando diversas poesΓas para despuΓ©s explotarlas.
No quiero entregΓ‘rselas, pero necesito desahogarme. QuΓ© mejor modo que explotarlas en mi habitaciΓ³n y ver cΓ³mo cada fragmento termina quemando la tinta con la que escribΓ.
Este sentimiento me hace hacer cosas totalmente absurdas, aΓΊn asΓ no puedo detenerme. Es como una adicciΓ³n.
Sigo escribiendo, sigo expresando lo que pienso en las hojas rayadas de mi cuaderno. Sigo plasmando en las hojas mis pensamientos, que son eternos.
DarΓa todo lo que pudiera con tal de decΓrselo; sin embargo no puedo, no es sencillo.
Soy el mejor en todo: deportes, cΓ‘lculos, tareas de la casa; pero siempre habrΓ‘ algo en lo que serΓ© inferior, y eso es en el amor.
Ni muerto le pido consejos a la bruja, aunque por un lado estoy desesperado. Sigo creando poemas difusos que no me llevan a ningΓΊn lado.
Frustrado, arrugo el papel entre mis dedos y lo lanzΓ³ al tacho de basura, apago la lΓ‘mpara del escritorio y me dirijo a mi cama. Espero que al dΓa de maΓ±ana este sentimiento desaparezca.
Es lo que me repito todas las noches.
Y todos los dΓas ocurre lo contrario.
Me enamoro mΓ‘s de Γ©l.
Y eso es una completa mierda.
En la infancia lo querΓa y en la secundaria lo aborrecΓa, ahora me dispongo a mirarlo desde la lejanΓa cuando entendΓ realmente lo que sentΓa, que ironΓa.
Ni en mis putos pensamientos puedo dejar de rimar, la puta madre.
Pasa el tiempo y Γ©l sigue igual, con la diferencia de que ahora tiene un kosei, uno muy poderoso, el kosei de All Might. Aparte, se ve mΓ‘s relajado, fuerte y sobre todo alegre, me costΓ³ entender que yo le ocasionaba todo lo contrario al querer estar a su lado.
β’
Me despertΓ© agitado, con el corazΓ³n acelerado, aquello me daba a entender algo que ya sabΓa desde hace meses, no podΓa dormir.
A veces tengo sueΓ±os del pasado, preguntΓ‘ndome ββ¦ ΒΏY si Deku me hubiera hecho caso en la secundaria?, ΒΏseguirΓa aquΓ?β
Con sΓ³lo recordarlo se me pone la piel de gallina.
Entonces, sin otra cosa que hacer, me dispongo a sentarme nuevamente en la silla que yacΓa enfrente del escritorio. AlcancΓ© algunas hojas y un lΓ‘piz, y dejΓ© que todo fluyera.
PasΓ© toda la noche escribiendo poemas, el humo se expandΓa por todo el lugar y me estaba costando respirar. Con pesadez abrΓ la ventana para respirar aire fresco, recostΓ© mis brazos cruzados sobre la baranda de cemento observando hacia la nada. Hasta que un sonoro quejido me cautivΓ³.
Ah, ahΓ estaba Γ©l.
Estaba entrenando los brazos y las piernas, atacando a su contrincante imaginario sin usar el One for All. Γl tampoco podΓa dormir, querΓa preguntarme la razΓ³n de su insomnio, deseando que tuviera que ver conmigo. Sin embargo, sacudΓ mi cabeza para alejar esos pensamientos y seguir admirΓ‘ndolo.
VeΓa algunas imperfecciones en sus posturas de combate, me daban ganas de gritarle desde el balcΓ³n los consejos que me guardaba para ayudarlo a mejorar la compostura. ParecΓa estar muy concentrado en completar su objetivo.
En cuanto logrΓ³ dar una patada hasta la altura de su cabeza, incluso sobresaliendo un poco mΓ‘s, se desplomΓ³ en el pasto con una sonrisa triunfante murmurando un inaudible βΒ‘Lo logrΓ©! β con toda la energΓa.
Aunque estuviera en un cuarto piso lograba observar los pequeΓ±os detalles, el cΓ³mo su cabello, mojado por el sudor, se pegaba a su frente; el barro en su camisa por la caΓda de reciΓ©n, el brillo en sus ojos que son tan hipnotizantes que no lograba apartar la vista de ellos hasta que la cabellera revoltosa del mΓ‘s bajo dio la impresiΓ³n de elevar la cabeza para mirar el cielo nocturno. De inmediato me agachΓ© antes de ser visto, diciΓ©ndome que ya era hora de volver al dormitorio asΓ que, sin hacer ningΓΊn ruido, cerrΓ© la ventana con sigilo y me acostΓ© en la cama con el inΓΊtil intento de caer dormido.
β’β’β’
Se notaba por las ojeras que la noche anterior no durmiΓ³ nada, podrΓan compararlo con el profesor Aizawa o con ShinsΕ. La mayorΓa prefiriΓ³ no preguntar si querΓan salir sanos y salvos de la academia.
A excepciΓ³n de dos personitas que les importaba un comino morir ese mismo dΓa.
βBlasty, parece que no has dormido nada anoche. ΒΏPesadillas? β preguntΓ³ con burla mientras se colaba en el escritorio trasero.
BakugΕ bufΓ³ molesto.
βDΓ©jalo Denki. Si despierto da miedo, con falta de sueΓ±o es el mismo SatanΓ‘s β intervino Kirishima quien recostΓ³ el trasero en el escritorio donde estaba el rubio β. En la tarde iremos al super, ΒΏvienes?
Sin voltearse, respondiΓ³:
βVΓ‘yanse a la mierda.
βOkey, eso es un no β dijo Denki minutos antes de que sonara la campana. En cuanto entrΓ³ Aizawa, todos los alumnos se encontraban en sus respectivos lugares.
Las clases transcurrieron con normalidad, la mayorΓa aburridas. Γsas le arrebataron varios bostezos.
En la cafeterΓa disfrutΓ³ del curry picante, ignorΓ³ las conversaciones de sus amigos y sΓ³lo se quedΓ³ viendo al de pecas comer de su katsudon mientras hablaba con las manos locas y la rana.
Γl tambiΓ©n querΓa estar ahΓ.
βHoy no entrenaremos, en esta clase hablaremos sobre la literatura β la ΓΊltima clase la daba el antiguo hΓ©roe β1, All Might β. Algunos de ustedes leerΓ‘n diferentes tipos de libros. ΒΏSi, Mineta-shonen? β el menor bajΓ³ la mano.
βΒΏCuentan las revistas porn-Β‘Ahg! β En un movimiento rΓ‘pido, Asui abofeteΓ³ a Mineta con su extensa lengua, evitando que pronunciara esa palabra.
βNo Mineta-shonen, definitivamente no β le respondiΓ³ incΓ³modo β. Yo les hablo de libros, y no de los de historia, gramΓ‘tica o lenguaje; sino de Γ©sos que te llevan a otros mundos de distintos gΓ©neros, Γ©sos que te hacen llorar de alegrΓa e impotencia, Γ©sos que te hacen reΓr.
Algunos estudiantes, como Momo e Iida, asintieron inconscientemente.
βSin embargo β siguiΓ³ explicando β, hoy hablaremos sobre la poesΓa. Para la prΓ³xima clase ustedes crearΓ‘n sus propias poesΓas, exprimidas de sus propios corazones, el tema puede ser el que ustedes quieran. Lo mΓ‘s importante: no deben presionarse, encontrarΓ‘n las palabras adecuadas a travΓ©s de la inspiraciΓ³n y la imaginaciΓ³n.
Eso fue lo ΓΊnico que BakugΕ escuchΓ³ realmente, lo demΓ‘s fue un recuerdo borroso. El mayor seguΓa hablando del tema, nombrando algunos poetas japoneses famosos βy de otros paΓsesβ y dando algunos ejemplos para despuΓ©s finalizar la clase.
Un poema⦠Eso no era un problema. El problema era buscar el tema.
ΒΏDe quΓ© podrΓa tratarse?
TenΓa hasta la otra semana, le daba tiempo para dormir un poquito y empezar con todas las energΓas.
Al cerrar la puerta de su dormitorio se lanzΓ³ a su cama y segundos despuΓ©s quedΓ³ inconsciente.
βΉβ{Β«~Β»}ββΊ
βPura mierdaβ
MaΓ±ana es el dΓa.
Y no ha hecho absolutamente nada.
βΒ‘Pura mierda!β RepitiΓ³ a gritos en su cabeza mientras se levantaba rΓ‘pidamente de la cama, ocasionΓ‘ndole un fuerte mareo que durΓ³ unos cuantos segundos.
Eran las seis de la tarde, domingo.
Se estirΓ³ los brazos y el cuello, tomΓ³ su cuaderno con un lΓ‘piz para despuΓ©s recostar su cabeza en la mano que estaba apoyada sobre el escritorio.
No sabΓa quΓ© escribir.
MΓ‘s bien, sobre quΓ© escribir.
βPura mierda β repitiΓ³ en un susurro.
βNo deben presionarse, encontrarΓ‘n las palabras adecuadas a travΓ©s de la inspiraciΓ³n y la imaginaciΓ³nβ
PrendiΓ³ la computadora y comenzΓ³ a buscar poemas de cualquier tipo, en cualquier idioma, para despuΓ©s traducirlo al traductor.
La mayorΓa eran sobre el amor.
Pero eso no pegaba con su personalidad.
βAl carajo β ya eran las ocho de la noche, estaba pasando su hora de dormir.
MirΓ³ que en el tacho de basura estaban los bollos de papel en donde escribiΓ³ sus poemas de amor hacia Deku.
Tal vez si modificaba las partes en las que lo nombraba, podrΓa usarlas para la clase de maΓ±ana.
SΓ³lo esperaba que el par de idiotas se mantuvieran callados o los harΓa comer polvo.
β’β’β’
βMuchas gracias Mineta-shonen, fue un poemaβ¦ ΓΊnico β el menor hizo una reverencia y caminΓ³ a su asiento β. ΒΏQuiΓ©n quiere seguir?
Uraraka levantΓ³ la mano. Y asΓ fue con cada uno quedando sΓ³lo y ΓΊnicamenteβ¦
βBakugΕ-shonen, muΓ©stranos tu poema β el cenizo, soltando maldiciones a susurros, se mantuvo de pie enfrente de toda la clase.
Algunos lo miraban curiosos, otros no estaban interesados; pero a BakugΕ sΓ³lo le importaba una persona. Le dio una pequeΓ±a mirada a Midoriya, Γ©ste lo observaba con los ojos muy abiertos esperando a que recitara su poema.
LargΓ³ un suspiro, y comenzΓ³ a leer:
No importa el momento: en la maΓ±ana o en la tarde,
aunque le restes importancia, no dejo de pensarte.
Te veo despierto, te veo dormido,
hasta en mis sueΓ±os eres divino.
Entre la multitud te destacas, como ΓΊnica flor.
Entre la multitud te destacas, como mi ΓΊnico amor.
Tus dedos al rozarme me hacen cosquillas,
me llevan a un mundo lleno de maravillas.
Me enamoro con sΓ³lo mirarte,
eres todo un tesoro.
cΓ³mo quisiera amarte y cuidar tu corazΓ³n de oro.
No sabes cΓ³mo te valoro, cΓ³mo te ves a travΓ©s de mis ojos.
Me dejas perplejo, y eso no es todo.
Quisiera confesarme aΓΊn si me rechazaras.
Pero por primera vez no tengo las agallas.
Es tu culpa que piense asΓ, asΓ que vengo a reclamarte
y pedirte: βPor favor, dΓ©jame besarteβ.
~|Γ|~
El salΓ³n se mantenΓa silencioso, ningΓΊn sonido, ni siquiera una burla por tal cursi poema que surgiΓ³ a la luz. Por alguna razΓ³n, BakugΕ comenzΓ³ a temblar.
All Might, que aΓΊn estaba sorprendido por las palabras del joven, no reaccionaba. Cuando el menor volviΓ³ a su asiento fue donde recobrΓ³ la conciencia.
βMu-muchas gracias BakugΕ-shonen, fue un excelente resultado β caminΓ³ hasta el escritorio y acomodΓ³ unas hojas β. Eso es todo por hoy, ya pueden retirarse.
Sin mirar a nadie, recogiΓ³ sus cosas y saliΓ³ lo mΓ‘s rΓ‘pido posible del aula. BakugΕ Katsuki no se deja burlar por nadie, pero extraΓ±amente estaba un poco sensible; no le habΓa mostrado a nadie sus poemas antes, por suerte descartΓ³ las palabras en donde describΓan al pecoso.
Sin notarlo terminΓ³ en el jardΓn de la academia, se sentΓ³ en la banca y apoyΓ³ sus codos en las rodillas, su mano izquierda se frotaba el cabello y con la derecha se tapaba los ojos. Estaba muy avergonzado, no querΓa ver ni hablar con nadie.
Minutos despuΓ©s se dejΓ³ observar las flores que fueron plantadas a su alrededor, eran de una mezcla entre azul y violeta; llamativas pero relajantes. Su aroma, no sabΓa cΓ³mo describirlo, pero le gustaba.
βSe llama Nemophila, no se ven seguido pero lograron conseguir algunas semillas aquΓ en la UA.
Por instinto se alejΓ³ y lo amenazΓ³ con explotarle la puta cara, alzΓ³ su mano en direcciΓ³n a Γ©l pero cuando vio sus ojos verdes de inmediato se detuvo. Al ver que alejaba la mano, Midoriya sonriΓ³ y se atreviΓ³ a sentarse a su lado. Ambos permanecieron en un profundo silencio, uno en el cual Izuku quiso romper.
βTu poema β comenzΓ³ a hablar y Katsuki se puso rΓgido β me cautivΓ³. ΒΏEn quΓ© te inspiraste?
Lo pensΓ³ un momento, no sabΓa quΓ© responderle. SΓ³lo una imagen rondaba por su cabeza en esos dΓas:
Midoriya Izuku
βCΓ‘llate, no te importa β bueno, eso fue peor.
Midoriya pareciΓ³ rendirse y volvieron a retomar el silencio.
En un momento, Katsuki divisΓ³ a una muchacha, una en particular, que portaba un collar con una gema en el centro.
RubΓ
"Tus ojos rubΓ me hipnotizaron,
me atraparon, y me dejaron sin escapatoria."
βTu poema tambiΓ©n fueβ¦ interesante ΒΏEn quΓ© te basaste? β Midoriya se sobresaltΓ³. Su pregunta lo tomΓ³ desprevenido, creyΓ³ que no lo habΓa escuchado realmente.
βΒΏPor quΓ© no te das cuenta?β PensΓ³ frustrado e hizo un puchero.
βEn la persona que me gusta.
βAl nerd le gusta alguien, quiΓ©n lo dirΓa β sonriΓ³ con sarcasmo, aunque por dentro su corazΓ³n se rompΓa en mil pedazos.
βEso que dijiste, sobre: βQuisiera confesarme aΓΊn si me rechazarasβ β citΓ³ β. ΒΏA quiΓ©n se lo dedicabas?
βLo inventΓ©, todo. No soy como tΓΊ que expresa sus verdaderos sentimientos en un jodido trozo de papel β expresΓ³.
βMentiroso.
βΒΏAh?
βAll Might dijo justamente que nuestros poemas debΓan ser expresados desde lo profundo de nuestros corazones β recordΓ³ las palabras de su mentor. MirΓ³ fijamente los ojos del otro, y Katsuki supo que no tenΓa salvaciΓ³n β. Te gusta alguien.
βQue estupidez.
βNo lo negaste.
βΒ‘No me gusta nadie!. ‘¿Feliz?!
βΒΏPor quΓ© estΓ‘s nervioso?
Katsuki se sentΓa mareado de tantas preguntas y acusaciones, y la cercanΓa del otro lo empeoraba mΓ‘s.
βΒ‘No lo estoy, carajo!
βΒ‘Deja de mentirme! β se aferrΓ³ a la camisa del cenizo.
βΒ‘AlΓ©jate, Deku!
La mano de Katsuki apareciΓ³ en su campo de visiΓ³n, rΓ‘pidamente agarrΓ³ su muΓ±eca y lo alejΓ³ de su rostro, escuchando la explosiΓ³n que Γ©ste querΓa darle.
Sus tonos de voz se elevaban, y aunque lo notaban no podΓan evitar gritarse.
Cada vez estaban mΓ‘s y mΓ‘s cerca.
βDime la verdad.
βΒΏPor quΓ© te interesa tanto? β no podΓa apartar su mirada de sus ojos verdes, ademΓ‘s de que le gustasen, tambiΓ©n podΓan atravesar su alma y descubrir lo que de verdad ocultaba.
Intentaba zafar del agarre que el pecoso tenΓa en su muΓ±eca, pero Γ©l no dejaba de usar todas sus fuerzas.
TenΓa miedoβ¦
βΒ‘Kacchan! β le exigiΓ³.
TenΓa miedo de que Deku lo odiase.
βΒ‘Me gustas tΓΊ, idiota! ‘¿Ya estΓ‘s feliz?!
Un trueno interrumpiΓ³ su griterΓo, continuando con una llovizna que poco a poco se transformΓ³ en lluvia. A pesar de la distancia en la que se encontraban se escuchaban las quejas de los demΓ‘s estudiantes por las repentinas gotas de agua; sin embargo, sΓ³lo podΓan escuchar sus respiraciones agitadas y el latir de sus corazones. Katsuki mantenΓa la cabeza gacha, no tolerarΓa ver la mirada de repugnancia de su parte. SintiΓ³ que habΓa soltado su mano y que su cuerpo se alejaba.
βEste dΓa es una mierdaβ
Las gotas de agua no fueron lo ΓΊnico que resbalΓ³ de sus mejillas.
βKacchanβ¦
Aquel llamado lo obligΓ³ a elevar la cabeza y ser sorprendido por la cercanΓa en la que sus rostros se encontraban. Llegaba a oler su fragancia a caramelo.
ββPor favor, dΓ©jame besarteβ.
Deku lo habΓa besado.
Lo habΓa besado a Γ©l.
Se separaron y la expresiΓ³n de confusiΓ³n en Katsuki era notable.
La risa del peliverde se escuchaba entre el ruido de la lluvia, cuando lo notaron sus cuerpos se encontraban empapados.
Pero eso le importaba un carajo a Katsuki.
Su corazΓ³n volviΓ³ a latir.
Y una nueva esperanza volviΓ³ a surgir.
βKacchan, tΓΊ tambiΓ©n me gustas.
Esas simples palabras no eran nada, sin embargo, significaban todo para Γ©l.
Su amor, a fin de cuentas, terminΓ³ por ser correspondido.