Bajo la lluvia

Summary

𝑆𝑒 𝑠𝑖𝑒𝑛𝑑𝑒 π‘Ÿπ‘Žπ‘Ÿπ‘œ. 𝑀𝑒 β„Žπ‘Žπ‘π‘’ π‘ π‘’π‘›π‘‘π‘–π‘Ÿ π‘’π‘šπ‘œπ‘π‘–π‘œπ‘›π‘Žπ‘‘π‘œ, π‘π‘’π‘Ÿπ‘œ π‘Ž π‘™π‘Ž 𝑣𝑒𝑧 𝑑𝑒𝑒𝑙𝑒 π‘π‘œπ‘šπ‘œ 𝑒𝑙 π‘–π‘›π‘“π‘–π‘’π‘Ÿπ‘›π‘œ. πΆπ‘œπ‘šπ‘œ π‘œπ‘‘π‘–π‘œ 𝑒𝑠𝑑𝑒 π‘ π‘’π‘›π‘‘π‘–π‘šπ‘–π‘’π‘›π‘‘π‘œ. ΒΏπ‘†π‘œπ‘¦ 𝑒𝑙 π‘’Μπ‘›π‘–π‘π‘œ π‘žπ‘’π‘’ 𝑠𝑖𝑒𝑛𝑑𝑒 π‘’π‘ π‘‘π‘œ? 𝑇𝑒 π‘Žπ‘šπ‘œ, 𝑦 π‘π‘œπ‘Ÿ π‘’π‘ π‘œ π‘™π‘œ π‘™π‘Žπ‘šπ‘’π‘›π‘‘π‘œ. π½π‘’π‘Ÿπ‘’Μ π‘œπ‘‘π‘–π‘Žπ‘Ÿπ‘‘π‘’, π‘π‘’π‘Ÿπ‘œ π‘›π‘œ π‘π‘’π‘’π‘‘π‘œ π‘œπ‘™π‘£π‘–π‘‘π‘Žπ‘Ÿπ‘‘π‘’. 𝑆𝑖 𝑑𝑒 π‘™π‘œ π‘‘π‘–π‘—π‘’π‘Ÿπ‘Ž, ΒΏπ‘šπ‘’ π‘Žπ‘π‘’π‘π‘‘π‘Žπ‘Ÿπ‘–Μπ‘Žπ‘ ? π΄π‘’π‘›π‘žπ‘’π‘’ π‘›π‘’π‘›π‘π‘Ž 𝑑𝑒 π‘π‘Žπ‘›π‘‘π‘’ π‘šπ‘–π‘  π‘π‘œπ‘’π‘ π‘–Μπ‘Žπ‘ , π‘ π‘’π‘’π‘›Μƒπ‘œ π‘π‘œπ‘› π‘žπ‘’π‘’ π‘π‘’π‘’π‘‘π‘Žπ‘  π‘™π‘’π‘’π‘Ÿπ‘™π‘Žπ‘  π‘Žπ‘π‘π‘–π‘‘π‘’π‘›π‘‘π‘Žπ‘™π‘šπ‘’π‘›π‘‘π‘’ 𝑦 𝑠𝑖𝑛 π‘šπ‘– π‘π‘œπ‘›π‘ π‘’π‘›π‘‘π‘–π‘šπ‘–π‘’π‘›π‘‘π‘œ. π‘ƒπ‘œπ‘Ÿπ‘žπ‘’π‘’ π‘Žπ‘ π‘–Μ π‘π‘œπ‘‘π‘Ÿπ‘ŽΜπ‘  π‘π‘œπ‘›π‘œπ‘π‘’π‘Ÿπ‘™π‘Žπ‘  𝑦 π‘ π‘Žπ‘π‘’π‘Ÿ π‘™π‘œ π‘žπ‘’π‘’ 𝑒𝑛 π‘£π‘’π‘Ÿπ‘‘π‘Žπ‘‘ π‘ π‘–π‘’π‘›π‘‘π‘œ. Katsuki lleva mucho tiempo enamorado de Izuku, sin embargo nunca se armΓ³ de valor para decΓ­rselo, por lo que en las noches le escribe poemas y asΓ­ poder desahogarse.

Status
Complete
Chapters
1
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n/a
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13+

CapΓ­tulo ΓΊnico

𝐍𝐞𝐦𝐨𝐩𝐑𝐒π₯𝐚|

No sΓ© cuΓ‘ndo sucediΓ³.

No sΓ© cΓ³mo sucediΓ³.

CreΓ­ que era parte de mi imaginaciΓ³n, pero luego entendΓ­ que no.

Robaste mi corazΓ³n sin siquiera saberlo, y sin dudarlo optaste por tenerlo.

Lo tenΓ­as en la palma de tu mano, observΓ‘ndolo con sorpresa.

Porque sabΓ­as que lo ΓΊltimo que harΓ­a serΓ­a dΓ‘rtelo, a pesar de que a escondidas lo esperaba con impaciencia.

Era muy niΓ±o en ese entonces, ocupando otra apariencia.

CreΓ­a que te odiaba, pero en realidad te amaba.

Miraste tus manos y mi corazΓ³n ya no estaba, creyendo que habΓ­a desaparecido sin ninguna razΓ³n.

Ahora que es tarde te pido perdΓ³n, por nunca intentar robarte el corazΓ³n.

SΓ© que nunca podrΓ© recuperarlo, pero al menos dΓ©jame tenerte en mis sueΓ±os.

Para mΓ­ eso serΓ­a un regalo, aunque para ti eso serΓ­a algo pequeΓ±o.

Es muy tonto pensar que aceptarΓ‘s mis sentimientos, sabiendo todo el daΓ±o que te he hecho.

Sin embargo aquΓ­ estoy, con una pluma y un mechero. Quemando mis poemas, y no quiero ser grosero.

Mi amor es sincero, no dudes de eso.

Y por ello los quemo, para que no te entristezcas de nuevo.

Lo ΓΊnico que hago es verte de lejos, atesorando tu rostro: tus labios y tus ojos.

Γ‰sos mismo que me observaban, con brillo de esperanza.

Γ‰sos mismos que sin piedad, corrompΓ­ con saΓ±a.

Fue ese color verde del que siempre me he burlado.

Fue ese color verde lo que me ha cautivado.

He cambiado lo prometo, harΓ© lo que sea para remediarlo.

No puedo mentir que verte sonreΓ­rle a otro me hace mucho daΓ±o.

Como no puedo quejarme, y no tengo derecho al hacerlo, me conformo con ver tu sonrisa y oler tu fragancia a caramelo.

Entre lΓ­neas te escribo, con tinta de amor, lo que deseo decirte aunque no tengo el valor.

Es algo irΓ³nico la verdad ya que me considero el mejor, pero tengo algo por seguro, y es que tΓΊ eres superior.

CambiarΓ­a lo que sea, nuestro pasado, presente y futuro, darΓ­a todo lo que fuera por el que nuestro amor fuera mutuo.

AΓΊn si no es posible, dΓ©jame imaginarlo.

Porque soΓ±ar fantasΓ­as no es algo malo.

Ahora me despido, pero no estoy tratando de huir. Sino que, aunque no quiera, debo dejarte ir.

Te mantendrΓ© en mi corazΓ³n, cuidΓ‘ndote como a una flor.

Le escribo al amor de mi vida, te deseo lo mejor.

β€Ήβ€”{Β«~Β»}β€”β€Ί

EstΓ‘bamos a mitad de agosto, el calor del verano arremetΓ­a fuertemente en JapΓ³n.

La luz del sol traspasaba las cortinas de la ventana alumbrando la mitad de la habitaciΓ³n, el calor era insoportable, cada parte de mi cuerpo goteaba nitroglicerina y pequeΓ±os estallidos se formaban cuando Γ©stas chocaban en alguna superficie. Para evitar que la habitaciΓ³n explotara prendΓ­ el ventilador, aunque era en vano ya que el viento caliente ocasionaba lo contrario a lo que querΓ­a.

Un dΓ­a de estos pondrΓ© un aire acondicionado.

Otro dΓ­a de mierda mΓ‘s, creando diversas poesΓ­as para despuΓ©s explotarlas.

No quiero entregΓ‘rselas, pero necesito desahogarme. QuΓ© mejor modo que explotarlas en mi habitaciΓ³n y ver cΓ³mo cada fragmento termina quemando la tinta con la que escribΓ­.

Este sentimiento me hace hacer cosas totalmente absurdas, aΓΊn asΓ­ no puedo detenerme. Es como una adicciΓ³n.

Sigo escribiendo, sigo expresando lo que pienso en las hojas rayadas de mi cuaderno. Sigo plasmando en las hojas mis pensamientos, que son eternos.

DarΓ­a todo lo que pudiera con tal de decΓ­rselo; sin embargo no puedo, no es sencillo.

Soy el mejor en todo: deportes, cΓ‘lculos, tareas de la casa; pero siempre habrΓ‘ algo en lo que serΓ© inferior, y eso es en el amor.

Ni muerto le pido consejos a la bruja, aunque por un lado estoy desesperado. Sigo creando poemas difusos que no me llevan a ningΓΊn lado.

Frustrado, arrugo el papel entre mis dedos y lo lanzΓ³ al tacho de basura, apago la lΓ‘mpara del escritorio y me dirijo a mi cama. Espero que al dΓ­a de maΓ±ana este sentimiento desaparezca.

Es lo que me repito todas las noches.

Y todos los dΓ­as ocurre lo contrario.

Me enamoro mΓ‘s de Γ©l.

Y eso es una completa mierda.

En la infancia lo querΓ­a y en la secundaria lo aborrecΓ­a, ahora me dispongo a mirarlo desde la lejanΓ­a cuando entendΓ­ realmente lo que sentΓ­a, que ironΓ­a.

Ni en mis putos pensamientos puedo dejar de rimar, la puta madre.

Pasa el tiempo y Γ©l sigue igual, con la diferencia de que ahora tiene un kosei, uno muy poderoso, el kosei de All Might. Aparte, se ve mΓ‘s relajado, fuerte y sobre todo alegre, me costΓ³ entender que yo le ocasionaba todo lo contrario al querer estar a su lado.

β€’

Me despertΓ© agitado, con el corazΓ³n acelerado, aquello me daba a entender algo que ya sabΓ­a desde hace meses, no podΓ­a dormir.

A veces tengo sueΓ±os del pasado, preguntΓ‘ndome β€œβ€¦ ΒΏY si Deku me hubiera hecho caso en la secundaria?, ΒΏseguirΓ­a aquΓ­?”

Con sΓ³lo recordarlo se me pone la piel de gallina.

Entonces, sin otra cosa que hacer, me dispongo a sentarme nuevamente en la silla que yacΓ­a enfrente del escritorio. AlcancΓ© algunas hojas y un lΓ‘piz, y dejΓ© que todo fluyera.

PasΓ© toda la noche escribiendo poemas, el humo se expandΓ­a por todo el lugar y me estaba costando respirar. Con pesadez abrΓ­ la ventana para respirar aire fresco, recostΓ© mis brazos cruzados sobre la baranda de cemento observando hacia la nada. Hasta que un sonoro quejido me cautivΓ³.

Ah, ahΓ­ estaba Γ©l.

Estaba entrenando los brazos y las piernas, atacando a su contrincante imaginario sin usar el One for All. Γ‰l tampoco podΓ­a dormir, querΓ­a preguntarme la razΓ³n de su insomnio, deseando que tuviera que ver conmigo. Sin embargo, sacudΓ­ mi cabeza para alejar esos pensamientos y seguir admirΓ‘ndolo.

VeΓ­a algunas imperfecciones en sus posturas de combate, me daban ganas de gritarle desde el balcΓ³n los consejos que me guardaba para ayudarlo a mejorar la compostura. ParecΓ­a estar muy concentrado en completar su objetivo.

En cuanto logrΓ³ dar una patada hasta la altura de su cabeza, incluso sobresaliendo un poco mΓ‘s, se desplomΓ³ en el pasto con una sonrisa triunfante murmurando un inaudible β€œΒ‘Lo logrΓ©! ” con toda la energΓ­a.

Aunque estuviera en un cuarto piso lograba observar los pequeΓ±os detalles, el cΓ³mo su cabello, mojado por el sudor, se pegaba a su frente; el barro en su camisa por la caΓ­da de reciΓ©n, el brillo en sus ojos que son tan hipnotizantes que no lograba apartar la vista de ellos hasta que la cabellera revoltosa del mΓ‘s bajo dio la impresiΓ³n de elevar la cabeza para mirar el cielo nocturno. De inmediato me agachΓ© antes de ser visto, diciΓ©ndome que ya era hora de volver al dormitorio asΓ­ que, sin hacer ningΓΊn ruido, cerrΓ© la ventana con sigilo y me acostΓ© en la cama con el inΓΊtil intento de caer dormido.

β€’β€’β€’

Se notaba por las ojeras que la noche anterior no durmió nada, podrían compararlo con el profesor Aizawa o con Shinsō. La mayoría prefirió no preguntar si querían salir sanos y salvos de la academia.

A excepciΓ³n de dos personitas que les importaba un comino morir ese mismo dΓ­a.

β€”Blasty, parece que no has dormido nada anoche. ΒΏPesadillas? β€” preguntΓ³ con burla mientras se colaba en el escritorio trasero.

Bakugō bufó molesto.

β€”DΓ©jalo Denki. Si despierto da miedo, con falta de sueΓ±o es el mismo SatanΓ‘s β€” intervino Kirishima quien recostΓ³ el trasero en el escritorio donde estaba el rubio β€”. En la tarde iremos al super, ΒΏvienes?

Sin voltearse, respondiΓ³:

β€”VΓ‘yanse a la mierda.

β€”Okey, eso es un no β€” dijo Denki minutos antes de que sonara la campana. En cuanto entrΓ³ Aizawa, todos los alumnos se encontraban en sus respectivos lugares.

Las clases transcurrieron con normalidad, la mayorΓ­a aburridas. Γ‰sas le arrebataron varios bostezos.

En la cafeterΓ­a disfrutΓ³ del curry picante, ignorΓ³ las conversaciones de sus amigos y sΓ³lo se quedΓ³ viendo al de pecas comer de su katsudon mientras hablaba con las manos locas y la rana.

Γ‰l tambiΓ©n querΓ­a estar ahΓ­.

β€”Hoy no entrenaremos, en esta clase hablaremos sobre la literatura β€” la ΓΊltima clase la daba el antiguo hΓ©roe β„–1, All Might β€”. Algunos de ustedes leerΓ‘n diferentes tipos de libros. ΒΏSi, Mineta-shonen? β€” el menor bajΓ³ la mano.

β€”ΒΏCuentan las revistas porn-Β‘Ahg! β€” En un movimiento rΓ‘pido, Asui abofeteΓ³ a Mineta con su extensa lengua, evitando que pronunciara esa palabra.

β€”No Mineta-shonen, definitivamente no β€” le respondiΓ³ incΓ³modo β€”. Yo les hablo de libros, y no de los de historia, gramΓ‘tica o lenguaje; sino de Γ©sos que te llevan a otros mundos de distintos gΓ©neros, Γ©sos que te hacen llorar de alegrΓ­a e impotencia, Γ©sos que te hacen reΓ­r.

Algunos estudiantes, como Momo e Iida, asintieron inconscientemente.

β€”Sin embargo β€” siguiΓ³ explicando β€”, hoy hablaremos sobre la poesΓ­a. Para la prΓ³xima clase ustedes crearΓ‘n sus propias poesΓ­as, exprimidas de sus propios corazones, el tema puede ser el que ustedes quieran. Lo mΓ‘s importante: no deben presionarse, encontrarΓ‘n las palabras adecuadas a travΓ©s de la inspiraciΓ³n y la imaginaciΓ³n.

Eso fue lo ΓΊnico que Bakugō escuchΓ³ realmente, lo demΓ‘s fue un recuerdo borroso. El mayor seguΓ­a hablando del tema, nombrando algunos poetas japoneses famosos –y de otros paΓ­ses– y dando algunos ejemplos para despuΓ©s finalizar la clase.

Un poema… Eso no era un problema. El problema era buscar el tema.

ΒΏDe quΓ© podrΓ­a tratarse?

TenΓ­a hasta la otra semana, le daba tiempo para dormir un poquito y empezar con todas las energΓ­as.

Al cerrar la puerta de su dormitorio se lanzΓ³ a su cama y segundos despuΓ©s quedΓ³ inconsciente.

β€Ήβ€”{Β«~Β»}β€”β€Ί

β€œPura mierda”

MaΓ±ana es el dΓ­a.

Y no ha hecho absolutamente nada.

β€œΒ‘Pura mierda!” RepitiΓ³ a gritos en su cabeza mientras se levantaba rΓ‘pidamente de la cama, ocasionΓ‘ndole un fuerte mareo que durΓ³ unos cuantos segundos.

Eran las seis de la tarde, domingo.

Se estirΓ³ los brazos y el cuello, tomΓ³ su cuaderno con un lΓ‘piz para despuΓ©s recostar su cabeza en la mano que estaba apoyada sobre el escritorio.

No sabΓ­a quΓ© escribir.

MΓ‘s bien, sobre quΓ© escribir.

β€”Pura mierda β€” repitiΓ³ en un susurro.

β€˜No deben presionarse, encontrarΓ‘n las palabras adecuadas a travΓ©s de la inspiraciΓ³n y la imaginaciΓ³n’

PrendiΓ³ la computadora y comenzΓ³ a buscar poemas de cualquier tipo, en cualquier idioma, para despuΓ©s traducirlo al traductor.

La mayorΓ­a eran sobre el amor.

Pero eso no pegaba con su personalidad.

β€”Al carajo β€” ya eran las ocho de la noche, estaba pasando su hora de dormir.

MirΓ³ que en el tacho de basura estaban los bollos de papel en donde escribiΓ³ sus poemas de amor hacia Deku.

Tal vez si modificaba las partes en las que lo nombraba, podrΓ­a usarlas para la clase de maΓ±ana.

SΓ³lo esperaba que el par de idiotas se mantuvieran callados o los harΓ­a comer polvo.

β€’β€’β€’

β€”Muchas gracias Mineta-shonen, fue un poema… ΓΊnico β€” el menor hizo una reverencia y caminΓ³ a su asiento β€”. ΒΏQuiΓ©n quiere seguir?

Uraraka levantΓ³ la mano. Y asΓ­ fue con cada uno quedando sΓ³lo y ΓΊnicamente…

β€”Bakugō-shonen, muΓ©stranos tu poema β€” el cenizo, soltando maldiciones a susurros, se mantuvo de pie enfrente de toda la clase.

Algunos lo miraban curiosos, otros no estaban interesados; pero a Bakugō sólo le importaba una persona. Le dio una pequeña mirada a Midoriya, éste lo observaba con los ojos muy abiertos esperando a que recitara su poema.

LargΓ³ un suspiro, y comenzΓ³ a leer:

No importa el momento: en la maΓ±ana o en la tarde,

aunque le restes importancia, no dejo de pensarte.

Te veo despierto, te veo dormido,

hasta en mis sueΓ±os eres divino.

Entre la multitud te destacas, como ΓΊnica flor.

Entre la multitud te destacas, como mi ΓΊnico amor.

Tus dedos al rozarme me hacen cosquillas,

me llevan a un mundo lleno de maravillas.

Me enamoro con sΓ³lo mirarte,

eres todo un tesoro.

cΓ³mo quisiera amarte y cuidar tu corazΓ³n de oro.

No sabes cΓ³mo te valoro, cΓ³mo te ves a travΓ©s de mis ojos.

Me dejas perplejo, y eso no es todo.

Quisiera confesarme aΓΊn si me rechazaras.

Pero por primera vez no tengo las agallas.

Es tu culpa que piense asΓ­, asΓ­ que vengo a reclamarte

y pedirte: β€œPor favor, dΓ©jame besarte”.

~|Γ—|~

El salón se mantenía silencioso, ningún sonido, ni siquiera una burla por tal cursi poema que surgió a la luz. Por alguna razón, Bakugō comenzó a temblar.

All Might, que aΓΊn estaba sorprendido por las palabras del joven, no reaccionaba. Cuando el menor volviΓ³ a su asiento fue donde recobrΓ³ la conciencia.

β€”Mu-muchas gracias Bakugō-shonen, fue un excelente resultado β€” caminΓ³ hasta el escritorio y acomodΓ³ unas hojas β€”. Eso es todo por hoy, ya pueden retirarse.

Sin mirar a nadie, recogió sus cosas y salió lo mÑs rÑpido posible del aula. Bakugō Katsuki no se deja burlar por nadie, pero extrañamente estaba un poco sensible; no le había mostrado a nadie sus poemas antes, por suerte descartó las palabras en donde describían al pecoso.

Sin notarlo terminΓ³ en el jardΓ­n de la academia, se sentΓ³ en la banca y apoyΓ³ sus codos en las rodillas, su mano izquierda se frotaba el cabello y con la derecha se tapaba los ojos. Estaba muy avergonzado, no querΓ­a ver ni hablar con nadie.

Minutos despuΓ©s se dejΓ³ observar las flores que fueron plantadas a su alrededor, eran de una mezcla entre azul y violeta; llamativas pero relajantes. Su aroma, no sabΓ­a cΓ³mo describirlo, pero le gustaba.

β€”Se llama Nemophila, no se ven seguido pero lograron conseguir algunas semillas aquΓ­ en la UA.

Por instinto se alejΓ³ y lo amenazΓ³ con explotarle la puta cara, alzΓ³ su mano en direcciΓ³n a Γ©l pero cuando vio sus ojos verdes de inmediato se detuvo. Al ver que alejaba la mano, Midoriya sonriΓ³ y se atreviΓ³ a sentarse a su lado. Ambos permanecieron en un profundo silencio, uno en el cual Izuku quiso romper.

β€”Tu poema β€” comenzΓ³ a hablar y Katsuki se puso rΓ­gido β€” me cautivΓ³. ΒΏEn quΓ© te inspiraste?

Lo pensΓ³ un momento, no sabΓ­a quΓ© responderle. SΓ³lo una imagen rondaba por su cabeza en esos dΓ­as:

Midoriya Izuku

β€”CΓ‘llate, no te importa β€” bueno, eso fue peor.

Midoriya pareciΓ³ rendirse y volvieron a retomar el silencio.

En un momento, Katsuki divisΓ³ a una muchacha, una en particular, que portaba un collar con una gema en el centro.

RubΓ­

"Tus ojos rubΓ­ me hipnotizaron,

me atraparon, y me dejaron sin escapatoria."

β€”Tu poema tambiΓ©n fue… interesante ΒΏEn quΓ© te basaste? β€” Midoriya se sobresaltΓ³. Su pregunta lo tomΓ³ desprevenido, creyΓ³ que no lo habΓ­a escuchado realmente.

β€œΒΏPor quΓ© no te das cuenta?” PensΓ³ frustrado e hizo un puchero.

β€”En la persona que me gusta.

β€”Al nerd le gusta alguien, quiΓ©n lo dirΓ­a β€” sonriΓ³ con sarcasmo, aunque por dentro su corazΓ³n se rompΓ­a en mil pedazos.

β€”Eso que dijiste, sobre: β€œQuisiera confesarme aΓΊn si me rechazaras” β€” citΓ³ β€”. ΒΏA quiΓ©n se lo dedicabas?

β€”Lo inventΓ©, todo. No soy como tΓΊ que expresa sus verdaderos sentimientos en un jodido trozo de papel β€” expresΓ³.

β€”Mentiroso.

β€”ΒΏAh?

β€”All Might dijo justamente que nuestros poemas debΓ­an ser expresados desde lo profundo de nuestros corazones β€” recordΓ³ las palabras de su mentor. MirΓ³ fijamente los ojos del otro, y Katsuki supo que no tenΓ­a salvaciΓ³n β€”. Te gusta alguien.

β€”Que estupidez.

β€”No lo negaste.

β€”Β‘No me gusta nadie!. ‘¿Feliz?!

β€”ΒΏPor quΓ© estΓ‘s nervioso?

Katsuki se sentΓ­a mareado de tantas preguntas y acusaciones, y la cercanΓ­a del otro lo empeoraba mΓ‘s.

β€”Β‘No lo estoy, carajo!

β€”Β‘Deja de mentirme! β€” se aferrΓ³ a la camisa del cenizo.

β€”Β‘AlΓ©jate, Deku!

La mano de Katsuki apareciΓ³ en su campo de visiΓ³n, rΓ‘pidamente agarrΓ³ su muΓ±eca y lo alejΓ³ de su rostro, escuchando la explosiΓ³n que Γ©ste querΓ­a darle.

Sus tonos de voz se elevaban, y aunque lo notaban no podΓ­an evitar gritarse.

Cada vez estaban mΓ‘s y mΓ‘s cerca.

β€”Dime la verdad.

β€”ΒΏPor quΓ© te interesa tanto? β€” no podΓ­a apartar su mirada de sus ojos verdes, ademΓ‘s de que le gustasen, tambiΓ©n podΓ­an atravesar su alma y descubrir lo que de verdad ocultaba.

Intentaba zafar del agarre que el pecoso tenΓ­a en su muΓ±eca, pero Γ©l no dejaba de usar todas sus fuerzas.

TenΓ­a miedo…

β€”Β‘Kacchan! β€” le exigiΓ³.

TenΓ­a miedo de que Deku lo odiase.

β€”Β‘Me gustas tΓΊ, idiota! ‘¿Ya estΓ‘s feliz?!

Un trueno interrumpiΓ³ su griterΓ­o, continuando con una llovizna que poco a poco se transformΓ³ en lluvia. A pesar de la distancia en la que se encontraban se escuchaban las quejas de los demΓ‘s estudiantes por las repentinas gotas de agua; sin embargo, sΓ³lo podΓ­an escuchar sus respiraciones agitadas y el latir de sus corazones. Katsuki mantenΓ­a la cabeza gacha, no tolerarΓ­a ver la mirada de repugnancia de su parte. SintiΓ³ que habΓ­a soltado su mano y que su cuerpo se alejaba.

β€œEste dΓ­a es una mierda”

Las gotas de agua no fueron lo ΓΊnico que resbalΓ³ de sus mejillas.

β€”Kacchan…

Aquel llamado lo obligΓ³ a elevar la cabeza y ser sorprendido por la cercanΓ­a en la que sus rostros se encontraban. Llegaba a oler su fragancia a caramelo.

β€”β€œPor favor, dΓ©jame besarte”.

Deku lo habΓ­a besado.

Lo habΓ­a besado a Γ©l.

Se separaron y la expresiΓ³n de confusiΓ³n en Katsuki era notable.

La risa del peliverde se escuchaba entre el ruido de la lluvia, cuando lo notaron sus cuerpos se encontraban empapados.

Pero eso le importaba un carajo a Katsuki.

Su corazΓ³n volviΓ³ a latir.

Y una nueva esperanza volviΓ³ a surgir.

β€”Kacchan, tΓΊ tambiΓ©n me gustas.

Esas simples palabras no eran nada, sin embargo, significaban todo para Γ©l.

Su amor, a fin de cuentas, terminΓ³ por ser correspondido.