Prologo.
El sonido del reloj sonaba por todas partes de la casa , un chico con apariencia élfica despierta poco a poco preparándose para un nuevo día primero revisando todos los relojes de la casa si estaba en hora punta:
-Parece que esta todos listo menos el de la izquierda-se sube en un pequeño taburete para luego poner bien las manecillas del reloj en su hora punta-Perfecto -cierra la ventanilla del reloj para luego bajarse del taburete por último fue al baño para hacer sus cosas y asearse correctamente.
Minutos después se fue a desayunar lo habitual de siempre mientras buscaba libros de hechizos mientras tomaba su desayuno tranquilamente "Es un hechizo prohibido " seguía leyendo tranquilamente:
"Es un hechizos que buscan todo mago para mantener la juventud porque ningún hechicero no le gusta tener la vejez o morir tan temprano lo primero que se necesita para hacerlo es sangre de Elfo, hierbas medicinales ,polvo de hada , escama de sirena y por último sabia del bosque pero no uno especifico sino el de los sueños"
-Parece que lo tengo todo me leído esta libro mas de tres veces -sigue desayunando mientras seguía ojeando el libro continuamente -solo me falta mi sangre -termino su tostada de mermelada rosa junto te de margaritas silvestre.
Se levanto de la silla, para luego bajar hacia el sótano junto al libro que tenía en sus manos "nunca dejare que nadie muera" pensó mientras bajaba poco a poco las escaleras de su guarida particular:
Allí había varias estanterías dividida en libros, ingredientes o hechizos mágicos justo en medio estaba un pequeño caldero que lo utilizaba muy poco solo para lo necesario a mano izquierda del caldero se encontraba un pequeño frasco pegado con una pequeña cuerda que servía para colgárselo en el cuello eso fue un invento suyo para pasar desapercibido con el tema de las pociones etc...
-Ahora sacare los ingredientes-coge otro taburete que tenía en la esquina e subir a una de las estanterías hasta coger todos los ingredientes que había obtenido durante años ,días y meses-perfecto parece que no me falta nada para empezar con los preparativos.
Poco a poco va añadiendo todos los ingredientes en el caldero, enciende el fuego con sus poderes para que poco a poco se derrita los ingredientes convirtiéndose en caldo "por último tengo que añadir mi sangre" con una sonrisa maliciosa en su rostro se corto la mano para añadir su sangre en la poción desvaneciéndose poco a poco "perfecto" una explosión muy pequeña aparece delante de nuestro protagonista "que pronto se ha hecho" coge del cajón un cazo para remover la poción para luego coger varios frasco e dividirlos para guardar la ración en cada frasco e por último poner lo quedaba en el colgante improvisado que había hecho el mismo:
-El sonido del timbre de la puerta había sonado por toda la casa-parece que han suprimido mi barrera -cogió su bandolera guardando todos su artilugio e objetos mágicos junto sus pociones para luego colgarse el frasco restante en su cuello-un hechicero bastante astuto y poderoso ha roto fácilmente la barrera mágica que puse.
Subió a las escaleras poco a poco hasta esconderse detrás de la pared escuchando a unos guardias entrando en su casa sin su permiso:
-¡Seguro que robo el libro prohibido señor Sullivan!-grito uno de los guardias buscándolo por todas partes.
-Fue ese elfo estúpido me ataco sin motivos y arrebato el libro inconscientemente y mato a muchas personas inocente durante la guerra.
-Sera mentiroso-mordió su dedo pulgar muy enojado-¡si tu mataste a esas personas desgraciado!-sigue mordiendo su dedo hasta que un hechizo de dormir lo ataco recientemente dejándole totalmente dormido.
-¡Llevaoslo!-le ordena a los guardias para luego irse con una sonrisa siniestra en sus ojos -eso te pasa por robarme lo que era mío ahora te quedara sin nada -susurra en voz baja agarrando la capa de forma elegante.
Cuatro años después:
Una celda y fría se encontraba un elfo de cabellos plateados encerrado, le habían entendido una trampa ese día "Sullivan me la vas a pagar por encerrarme y por asesinar a civiles" pensó muy cabreado mientras apoyaba el brazo en su rodilla mientras estaba sentado mirando al frente para luego mirar hacía abajo sacando el pequeño collar improvisado que se hizo el mismo para ocultar bien sus artilugios mágico e pociones. para luego escuchar el paso de los guardias acercándose hacía su celda:
-¡Eh tu es hora de que te juzguen el consejo de magia!-abre la puerta de la celda con las llaves con una sonrisa siniestra en sus labios para luego ponerle las esposas sobre las muñecas del protagonista para que no hiciera nada raro -¡Andando!
Empieza a caminar en silencio , cada guardia lo sostenía en cada brazo para que no escapara de su agarre una pequeña sonrisa astuta se asomo en los labios del elfo mientras miraba la situación muy relajado y sin decir ni una palabra a esos caballeros nefastos.
El ministerio de magia es bastante grande es como si fuera un coliseo pero con varias butacas alrededor allí se sienta los mejores magos que hay en toda Methylia para juzgar el nivel del delito o la situación que acaparaba todo ,esta compuesto por diez sabios de cada elemento en el mundo de la magia solo ellos deciden el destino del crimen que ha cometido esa persona y en medio se sienta el rey de todos los magos el gran sabio que actúa como juez o el mismo es la justicia junto a esos consejeros son respetado porque nunca se la ha escapado ningún criminal de sus manos.
Ahora el pequeño elfo esta delante para hacer juzgado por ellos juntos a esos dos guardias que estaban muy nervioso ante su presencia:
-Gabriel el mago elfo esta detenido porque robaste el libro de hechizos y de pociones prohibidos -lee el testamento tranquilo un hombre mayor con mucha barba que le llegaba hasta el pecho junto a su cabello largo y liso que le llegaba hasta la cintura -algo de decir en tu defensa.
-¡Jajajajaj jajaja!-empieza a reírse de forma psicópata mientras miraba al sabio con cara divertida ,el resto de los hechiceros y sabios cuchicheaban entre ellos por la forma que se estaba comportando el chico.
-No se que ve la gracia en esto -le mira detenidamente a los ojos dejando el pergamino encima de la mesa que a su vez apoyaba sus manos en ella.
-¡Que sois unos idiotas todos!-sube el tono como si tuviera razón en esta situación-juzgarme sin tener pruebas , solo porque ese miserable dijo una mentira tan gorda que una catedral cuando ese mismo idiota que se hace llamar sabio mato a u millón de persona con sus propias manos.
-Se levanta muy nerviosa mirandole completamente la cara a Gabriel-¡Es mentira vi como matabas a las personas con tus propias manos!
-Vaya mentira -aprovecho la situación utilizando su magia para poder quemar las cadenas poco a poco -tienes pruebas que yo mate a los civiles.
-Sigue muy nervioso teniendo desventaja al asunto -solo tengo los hechos es prueba suficiente para juzgarte y matarte limpiamente además me heriste de gravedad por robar el grimorio prohibido , no se para que lo quieres pero es delito robar las pociones e hechizos prohibidos.
-Si los cogí prestado no es asunto tuyo -sigue sonriendo triunfante mientras miraba al con astucia porque estaban muy nerviosos ante la presencia del elfo.
-¡¡SERAS!!-Sullivan se puso en pie señalando al chico con su dedo índice al elfo-¡no tienes derecho a opinar asesino!
-Ah no, parece que estas sudando mucho señor Sullivan es señal de que es una mentira bastante gorda, si dice que mate a vuestra especie que es usted un asesino de elfos -sigue sonriendo como si no le importara en absoluto el consejo de magia -a saber cuantos de los míos ha pasado aquí por vuestra culpa.
¡TE VOY A MATAR DESGRACIADO!-iba a lanzarle un hechizo de fuego pero el gran sabio le agarro de la muñeca para que se detuviera.
-Quieto no dejes que te provoque -le mira con seriedad sentándolo en su sitio con una mirada seria y fría en sus ojos provocando miedo al señor Sullivan por todo su cuerpo-desviando el tema sabes que robar el grimorio prohibido esta contra la ley de la magia chico y tampoco se como lo hiciste si eso estaba bien sellado por los mejores hechiceros que existieron hace 3000 años.
-Era fácil viejo ,a mi la magia no se me escapa pero no es robado es cogido prestado ese día había muchos involucrados en el asunto-mira a todo el mundo con una sonrisa de astucia en su rostro -ups esto parece que soltó rápido no te parece jefe -se libero así mismo de las esposas- bueno un placer conoceros a todos -duerme a los guardias delante de sus narices para luego escapar fácilmente del consejo mágico.
-¡Se ha escapado!-grita el sabio muy enfadado pulsando un pequeño botón mágico para alerta a todos los hechiceros de toda a Methylia.
Gabriel se fue corriendo con una sonrisa maliciosa en su rostro para luego entrar al bosque de los sueños para que no lo encontrara ningún hechicero.
El bosque es un lugar bonito de vegetación y abundancia ,esta lleno de árboles que lo esconde una inmensa niebla entre ellos es imposible salir solo los grandes hechiceros han podido irse sin problemas solo las criaturas mágicas tienen derecho de crear un hogar pero era bastante peligroso pasar por allí porque también habitaba dragones muy peligroso por esa zona.
El elfo era la única persona que conocía a la perfección este lugar incluso tenía a un dragón de color blanco plateado como mascota, se criaron juntos desde que era pequeño y nunca se han separado pero lo malo es que en esta pequeña ciudad no deja tener criaturas peligrosas caminando por el pueblo porque era demasiado peligroso o aun peor podría destruir todo el ecosistema del lugar junto a sus habitantes así que lo escondió en el bosque de los sueños.
-¿Cuanto tiempo Draco?-se apoyo en el lomo del dragón con una pequeña sonrisa en su rostro-para que cogemos lo que no es nuestro si luego nos inculpa por todo -le abraza fuertemente sacando una pequeña lagrima en sus ojos, pero unos paso se escucharon lentamente unos paso viniendo hacia ellos Draco cogió el pequeño cuerpo del chico para luego poniéndolo en su lomo e salir volando a un lugar muy lejano.
Draco lo llevo a lo mas profundo del bosque de los sueños ,allí había una pequeña mazmorra cubierta de polvo y moho por el tiempo que tenía Gabriel bajo de los lomos del dragón mirando fijamente la puerta de piedra que estaba incrustada entres las enredadera limpio cuidadosamente para luego ver la pequeña inscripción que había con un idioma muy antiguo que solo los elfos e otros hechiceros podían leer:
"Pide un deseo y te llevara a un lugar que jamás te encontrara"
-Querías traerme aquí para que saliera con vida cierta , también piensas que soy inocente cierto-Draco asiente empujándolo por la espalda lentamente hasta meterlo dentro de la mazmorra sin decir nada ,cuando el chico entro la puerta de la mazmorra se cerro sin previo aviso, Gabriel miro por detrás viendo que estaba todo cerrado -Gracias Draco -susurro en voz baja tocando la pequeña puerta de piedra con sus manos para luego empezar a caminar sin rumbo.
Una pequeña luz apareció delante de nuestro protagonista ,el la siguió hasta una pequeña fuente de porcelana que había por dentro del lugar Gabriel la miro atentamente sin decir ni una palabra solo le pico la curiosidad que era o para que servía:
-Es la primera vez que veo este sitio -mira tocando el agua cristalina de la fuente provocando un brillo mágico en su interior aparto la mano rápidamente estaba muy nervioso por ello-¿¡Qué era eso!?-grito muy sorprendido mirando como su mano estaba lleno de polvo mágicos -es una fuente muy extraña -se mira así mismo la mano hasta que noto como un brazo lo agarraba con mucha fuerza arrastrándolo por dentro de la fuente sagrada.
Una chica con un aspecto angelical agarraba al elfo con mucha fuerza parecía asustada, su cabello rubio y largo que hipnotizaba a cualquiera que la veía junto su piel blanca de porcelana pero el elfo se sorprendió por las grandes alas que tenía esa chica es como si fuera una diosa para el pequeño elfo.
-¿¡Quién eres!?-grita un poco asustado mirando a la bella chica pero a la vez estaba un poco avergonzado por la belleza que desprendía la chica.
-Lo siento no puedo decirte quien eres pero la llamada del segundo guardián ha alertado peligro en ti -sonríe amablemente para luego agarrarle de los hombros con suavidad pero también tenía firmeza en sus brazos-te llevare a un lugar muy seguro -lo empuja con mucha fuerza a una pequeña luz que conducía a un lugar totalmente desconocido.
El pequeño Elfo estaba en el suelo medio inconsciente, antes de cerrar sus ojos completamente una pequeña figura apareció delante de sus narices para luego caer en un profundo sueño.