¿Soy la hija de calle y poche?

Summary

Esta historia nos cuenta la vida de Abigail, una niña de casi 6 años que vive en un orfanato después de que sus padres la abandonaran en la entrada de aquel lugar. De un momento para otro unas personas llegan a aquel lugar y deciden adoptarla, lo que ella no sabe es que aquellas chicas son unas youtubers reconocidas que apenas al verla decidieron adoptarla y cambiar su vida en un giro de 180°

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

1

XxPov’s

Mi nombre es Abigail, aunque muchos me dicen Abi y tengo 6 años, estoy en el orfanato desde que era una bebe de 3 meses. No se mucho de mis padres porque ellos me abandonaron y nunca volvieron por mi, tampoco tenía nombre así que aquí decidieron ponerme Abigail.

—Hola ñoña —conozco esa voz de memoria, es de Tiffany la niña que siempre me molesta y que al igual que yo hasta ahora no han adoptado.

—¿Que quieres?

—¿Recuerdas a los señores de la otra vez —la mire esperando a que siguiera— me eligieron a mi para adoptarme.

—Aja, felicidades —dije sin importancia mientras escuchaba mi música.

—Yo sabía que me eligirian a mi, así que ahora podré largarme de aquí y tú talvez te quedes hasta los 18. ¿Quien querría a una ñoña como tú?

Suspiré y en cuanto se fue volví a concentrarme en la melodía.

Pasaron los días y los señores vinieron a por Tiffany, ella se despidió de todos incluso de mi diciéndome que perdiera las esperanzas porque nadie me iba a adoptar.

Poche Pov’s

Ya llevaba un año casada con el amor de mi vida, todavía recuerdo la vez que estaba esperándola en el altar y el verla llegar con ese hermoso vestido blanco. Después de celebrar nuestro aniversario de bodas decidimos juntar adoptar a un pequeño o pequeña para darle todo nuestro amor que tenemos, estuvimos viendo lugares pero en los pocos que habíamos ido no aceptaban a parejas del mismo sexo, aveces no entiendo a la gente de mi país.

Unos amigos nos recomendaron un orfanato donde al parecer si aceptaban parejas LGBT y en cuanto lo supimos decidimos ir alli. Apenas llegamos estacione el carro y me quedé mirando a Calle.

—¿Amor? —ella tenía la vista en la ventana.

—¿Si? —volteo a verme.

—¿Todo bien?

—Si cielo, solo... Solo tengo algo de nervios —bese sus labios, y acaricie su mejilla.

—Todo saldrá bien bonita ¿Si? Te amo

—Te amo —nos dimos un beso y bajamos del auto, cuando tocamos la puerta una señora nos atendió.

—Buenos días, soy Sofia la directora de este orfanato

—Buenos días, soy María José Garzón y ella es mi esposa Daniela Calle.

—Un gusto —la saludamos y ella nos sonrió.

—Bueno, creo que es obvio el porque estan aquí, pasen por aquí —nos guío hacia el patio, muchos niños corrían y jugaban— niños, les quiero presentar a las señoras Garzón y Calle.

—¿Nos van a adoptar? —pregunto un pequeño super tierno.

—Señorita, Abigail otra vez está llorando en el suelo y le cuesta respirar... —escuchamos a un niño decir.

—Ahi voy —solto la directora.

—Disculpe... ¿Podríamos ir nosotras?

Daniela Pov’s

Y así es como nos encontrábamos delante de la puerta, la abrimos rápido y encontramos a la menor tirada en el suelo.

—1... 2... 3... —intentaba contar.

—Sigue contando —solto Poche, nos sentamos al lado de ella.

—Todo estará bien ¿Si? —le dije y ella me miró con sus ojos llorosos— dime 5 cosas que veas.

—Mi habitación, mi póster de twice, Mr penguin, a ustedes y mis libros.

—Ahora 5 cosas que escuches —solto Poche.

—Sus voces, el ruido de los niños jugando, sus risas, el ruido de los juguetes, mi voz —notamos que su respiración se estaba controlando.

—¿Mejor? —la menor asintió y Poche la abrazo.

—¿Quienes son ustedes? —pregunto mientras nos veía curiosa.

—Yo soy María Jose Garzón y ella es mi esposa.

—¿Esposa? —le sonreí y asentí.

—Soy Daniela Calle.

—Un gusto conocerlas señora Calle y Garzón —esta niña es un amor— yo soy Abigail y tengo 6 años.

—Abigail es un lindo nombre —le dije.

—Si, las señoras del orfanato me lo pusieron.

Nos quedamos un rato más hablando con la menor, nos parecía una niña interesante y divertida. Salimos a ver a los demás niños también y luego volvimos a hablar con la directora.

—¿Y bien? ¿Ya eligieron?

—Si, queremos adoptar a Abigail —soltamos al mismo tiempo, teníamos las manos agarradas.

—Oh, eso es bueno. Deberán llenar este papeleo y mañana mismo podrán llevársela.

—Muchas gracias —nos despedimos de la señora y partimos a casa, les contamos la noticia a todos y fuimos a dormir.