Capitulo unico
Jimin no podía creer que estaba ahí.
Cuando Jungkook se lo propuso, primero estalló en cólera y simplemente pensó en porqué mejor no le pedía el divorcio directamente; después vino la decepción por pensar que no era lo suficientemente bueno para que su marido tuviera que recurrir a esas opciones, al final llegó la culpabilidad.
Jimin siempre se había sentido culpable de “haber vuelto gay a Jungkook” decían sus amistades a modo de broma, pero había algo de verdad en todo eso.
Jungkook nunca antes se había sentido atraído por otro hombre, él y Jimin eran amigos desde la preparatoria, Jungkook siempre había tenido novias y Jimin era gay abiertamente, pero un día que ambos estaban despechados y ebrios surgió el primer beso, después de superar la incomodidad inicial vinieron otras cosas.
Como que sin saber se encontraban masturbándose juntos un día y semanas después teniendo sexo.
La química sexual era genial, ¡oh sí!, el sexo gay era nuevo para Jungkook y estaba totalmente fuera de control; Jimin era sexy y ardiente, y la amistad que llevaban y el cariño que creció los llevó a enamorarse y casarse cuando solo tenían 22 y 24 años.
Seis años de matrimonio después y se encontraban en un estancamiento sexual.
Jungkook al ser menor siempre había sido consentido por Jimin quien terminaba accediendo a cualquier capricho de su bebé, solo que esta vez el capricho fue algo fuera de lo normal.
Jimin sentía que tal vez su Kookie en el fondo extrañaba un buen par de pechos y vagina y él se sentía el responsable de haber cambiado sus gustos y privado de ello, en el fondo él tal vez se sentía un poquito inseguro por no poder darle lo que extrañaba.
Y la inseguridad de Jimin y la falta de comunicación después de 6 años lograron traer monotonía y calma a la cama.
Jungkook había estado hablando con su colega de oficina Jackson, un tipo galante y bisexual con bastante experiencia y mente abierta para sugerirle asistir a una fiesta swinger.
Le explicó que tal vez si él y Jimin vivían la experiencia la chispa sexual volvería a encenderse; no era engaño ni infidelidad si ambos lo disfrutaban y no había mentiras de por medio.
—Minie yo te amo, pero debes ser realista, la cama hace algún tiempo se ha vuelto monótona para ambos, y yo no quiero caer en el cliché de buscar afuera lo que necesito, porque lo que necesito es que tú y yo volvamos a ser los mismos, a conectar; una infidelidad solo traería problemas, dolor y culpabilidad, lo que te estoy proponiendo sería un respiro para ambos, ambos debemos disfrutarlo, no sería engaño porque estaremos juntos en esto.
Jackson me dijo que no necesitamos hacer nada la primera noche, podemos solo ir a ver y ya.
Después de pensarlo fríamente Jimin se dio cuenta que lo que Jungkook decía era verdad, él simplemente podría buscar una mujer para satisfacerse; su marido era un hombre muy atractivo, el gimnasio 4 veces a la semana lo mantenía en forma, sus facciones era masculinas y perfectas, y en la oficina no era un secreto que más de una lo deseaba… sería fácil para Jungkook serle infiel.
Pero Jungkook no era desleal, antes que su pareja él era su amigo y los amigos no se mienten ni traicionan.
Realmente debió tomarle mucho valor a Jungkook haberle propuesto algo así a Jimin; al final Jimin también podría disfrútalo, de eso se trataba, de ambos disfrutando una nueva experiencia…juntos como siempre.
Así que había aceptado y aquí estaban, era un club privado dónde solo podían venir parejas casadas con invitación de algún miembro del club.
Jackson les había conseguido una invitación ya que él y su esposa eran miembros activos.
La reunión era como una fiesta cualquiera, había bebidas, música y bocadillos; personas hablando aquí y allá en las diversas salas y taburetes que había por el salón, una pista de baile al centro y en una esquina estaban las escaleras que te llevaban a la segunda planta donde había camas tamaño king Size alrededor del salón y dónde uno podia echar un vistazo desde debajo de algunas escenas en desarrollo.
El voyeurismo era parte fundamental de este ambiente,de la vista nace el amor… y la lujuria.
Había alrededor de unas 20 parejas en el lugar.
Al principio un tipo elegante de unos 50 años junto a su esposa, una hermosa y esbelta señora rubia, habían dado la bienvenida a los que asistían por primera vez, explicándo un poco sobre el estilo y las reglas swingers; eran muy sencillas…
Uno podía tomarse su tiempo para conversar con todas las parejas que quisiera hasta que encontraras una con la que hicieras “el click”.
Entonces se intercambiarán las reglas, por ejemplo hasta qué tipo de intimidad estaban dispuestos a llegar, si habría besos, penetración, sadomasoquismo etc. Por parte de ambas parejas, y sobre todo recordar que esto era simple entretenimiento sexual, estaba prohibido tener encuentros fuera del club, y estaba prohibido tener encuentros a solas con la pareja de alguien más, todo debía ser consensuado y en presencia de ambos.
Al principio yo estaba algo tímido y solo me limitaba a escuchar mientras Kook nos presentaba y decía lo que estábamos buscando: una pareja heterosexual dónde el esposo estuviera dispuesto a prestarle su esposa a Kook y él interactuar conmigo.
Y entonces conocimos a los Kim…
Kim Taehyung era alto, del tamaño de Kook con un cuerpo caliente y una mirada depredadora; su espeso cabello negro y ondulado caía en sus ojos dándole una apariencia salvaje y tenía una sonrisa que a ratos reflejaba ternura y a momentos una perversion hipnótica.
Su esposa Hwasa era una morena exótica de buenos pechos y caderas grandes que captó la atención de Jungkook, y debo decir que Tae, como nos pidió que lo llamáramos, no me fue indiferente.
Ambos eran bisexuales, así que no fue ningún problema conectar.
Después de un par de minutos conversando en la barra del bar nos dirigimos a una de las salas que estaban alrededor del lugar, algunas parejas ya estaban por ahí trabajando en lo suyo, había bastante piel expuesta y debo decir que era bastante erótico poder ver todo de primera mano.
Taehyung me llevo a un sofá mientras Hwasa se sentaba con Jungkook en el otro sofá frente a nosotros, ella acariciaba su rodilla mientras Tae tenía su brazo sobre mi acariciando mi hombro sutilmente y dándole pequeños tragos a su bebida que sostenía en la otra mano.
—Así qué, ¿hasta dónde están dispuestos a llegar está noche?— dijo Tae mirando mi boca tan cerca mientras su dedo rozaba lentamente mi cuello, pero girando el rostro hacia Jungkook esperó para que le respondiera.
—Hasta dónde nos sintamos cómodos, ¿No es así Minie?.
Taehyung seguía acariciando mi cuello y viéndome como un depredador a un ciervo que está a punto de devorarse.
—¿Eh?— volteé perdido de lo que había dicho Kook solo reaccionando cuando escuché mi nombre.
—Que vamos a llegar hasta donde te… Nos, nos sintamos cómodos —dijo mirándome.
— Sí, sí…c claro — dije mirando de Kook a Tae, quien a pesar de estar hablando con Jungkook no despegaba sus ojos de mi boca.
— Pero ¿Me permites todo con él amigo?— volteó a ver a Jungkook— ¿Besos, caricias, sexo oral… penetración?; tú puedes hacer todo eso con mi esposa.
Hwasa se mantenía a un lado de Jungkook en actitud seductora acariciando ya muy cerca de la entrepierna de mi marido, la cuál pude notar empezaba a despertar.
— Si Jimin lo desea , adelante—asintió Jungkook.
—¡Perfecto!— dijo Tae volviendo su atención hacia mí— porque me muero por comerle la boca.
Y diciendo esto se acercó y suavemente pego sus labios a los míos.
Sabía al vodka con piña que estaba bebiendo, su beso fue suave y lento, muy sensual, apenas y pareció que me tocaba, besó mi labio inferior y después el superior de forma casta, se separó para verme y entonces dijo— ¿Estás listo?.
Yo asentí un poco desorientado, mi marido estaba frente a mí sin hacer movimiento con su esposa, solo viendo mientras ella le acariciaba directamente la ya despierta erección y le lamía el lóbulo de la oreja.
Taehyung tomó mi barbilla y me dirigió la atención a él nuevamente, se acercó a mi oído y muy despacio me dijo — olvídate de ellos concéntrate en mí, somos tú y yo solamente ¿sí?.
Y volvió a besarme, pero esta vez fue más a fondo, su boca tomo mi labio inferior y lo succionó deliciosamente mientras su lengua se asomaba a lamerlo, abrí la boca y él la introdujo en mi cavidad buscando la mía con avidez, la enredó en la suya para después succionarla y volverla a hacer danzar alrededor de la mía; un gemido salió de mi garganta como respuesta satisfactoria a su acto.
Yo llevaba 6 años sin besar a otro hombre y los besos con Kook habían dejado de ser prioridad en nuestras encuentros, el cansancio y las prisas nos hacían ir directo al acto, por lo tanto el que Tae estuviera besándome tan apasionadamente me estaba calentando de una forma exquisita.
Su boca era experta en hacer el amor; succionaba, mordía, lamía y jalaba alternando mis labios de arriba abajo y de abajo a arriba.
Sus ojos estaban vidriosos cuando se separó de mí y yo jadeaba como si hubiera corrido 5 kilómetros en 10 minutos.
—Deberías verte, eres precioso, tu boca es exquisita cariño, me encantaría ver cómo se ve alrededor de mi polla. ¿Puedo?.
De reojo alcancé a ver cómo Hwasa esaba sentada a horcajadas encima de mi marido devorandole la boca mientras él estrujaba sus nalgas con ambas manos.
Asentí algo mareado a la pregunta de Taehyung y entonces él se levantó y se sacó la verga del pantalón, sólo bajó la cremallera y la sacó.
Era de un buen tamaño, a simple vista podría decir que la tenía casi del tamaño de la de mi marido. La sostuve en mis manos tomándome el tiempo de apreciarla; era larga y suave, no tan gruesa como la de Kook pero era magnífica, y fuera de Tae enfundado en su traje de vestir y levantado en toda su altura se veía pecaminosa.
Tae me apreciaba desde arriba mientras yo estaba sentado en el sofá tomando mi tiempo acariciando su miembro.
—Vamos bebé, a este paso me vas a hacer venir con tu mano y no queremos eso ¿Verdad?, aún vamos a jugar un poco más —dijo apretando sus dientes y mirándome con sus párpados medios caídos.
Así que sin más acerqué mi boca a su verga y empecé lentamente a succionar.
—Diossssss que boca tan deliciosa tienes cielo—decía Tae mientras me miraba y acariciaba mi cabeza con ternura, como si se estuviera conteniendo de tomar un puñado de pelo y empujar fuerte dentro de mí boca.
—Si pudieras ver cómo se ven tus labios … ¡tsssss!—siseo— estirados y rojos tomandola toda…tan caliente…tan húmeda…eres perfecto.
Su palabrería me estaba poniendo realmente cachondo, el ver su cara distorsionada por el placer que estaba recibiendo de mí me estaba haciendo sentir poderoso, ya no recordaba eso, el poder de seducción, el atrevimiento.
Tae era un extraño pero aquí estaba retorciéndose por mi boca y me hizo sentir tremendamente sexi.
— ¡Para, por favor para! O voy a acabar en tu boca antes de lo planeado —dijo retirándose con dificultad — ven, arriba, necesito piel, sentirte.
Me tomó de las manos y me levantó.
Mire por encima de su hombro y Hwasa seguía a horcajadas sobre Kook mientras él le succionaba las tetas y miraba como ella se retorcía de placer.
Una sensación extraña pasó por mi estómago pero no sé alojó ahí ya que Tae me regresó a nosotros.
—Ey, aquí — dijo mientras tomaba mi barbilla y me hacía mirarlo — tu placer está conmigo hoy, no te distraigas.
Y diciendo esto volvió a besarme y a repartir besos por mi barbilla, mientras desabotonaba mi camisa, bajó a mi cuello lamiendo y succionando.
Cuando terminó con todos los botones la abrió para dejar mi pecho expuesto y sin quitármela bajó a chupar mis pezones.
Mis manos se retorcian en su ondulada cabellera, mientras las suyas amasaban mi trasero y se deslizaban hasta el frente para desabrochar mi pantalón.
Jamás despegó su boca de mi cuerpo mientras fue descendiendo.
Succionó mis pezones, lamió mi abdomen, mordió mi cintura a los costados, dejo un chupón en mi cadera, hasta que finalmente llegó a mi erección donde lamió con su lengua el líquido preseminal de la punta y succionó mis bolas como si fueran un par de caramelos en su boca.
Mientras chupaba mi miembro me quitó con habilidad los zapatos y los pantalones mientras yo terminé por sacarme la camisa y quedaba totalmente desnudo y expuesto para él.
Me olvide del pudor, la pena, o cualquier rastro de vergüenza, pero nadie prestaba atención, alrededor solo se podían ver cuerpos retorciéndose unos a los otros, se podían escuchar los sonidos de pieles chocando desnudas morbosamente por encima de la suave musica que sonaba por el lugar.
La intensión era esa, escuchar los gemidos y sonidos e intensificar los sentidos y la lujuria, y en mí ya habían hecho efecto.
Por un momento cuando Hwasa se bajó a darle una mamada a Kook nuestras miradas se cruzaron, y su mirada de lujuria fue momentáneamente opacada por algo que no supe definir como sorpresa o vergüenza al verme parado frente a él totalmente desnudo y con otro hombre arrodillado frente a mí con su boca en mi firme miembro.
Pero en ese momento Tae se levantó y se interpuso en nuestro campo de visión, rápidamente se quitó el saco y lo arrojó al sofá mientras se abría la camisa y se bajaba los pantalones.
—Ven acá dulzura — me dijo mientras se sentó en el sofá con los pantalones en los tobillos y su enorme y firme erección se recostaba orgullosa sobre su tonificado vientre.
Me jaló hacia él de modo que quedé sentado sobre él con una pierna cada lado y nuestras erecciones firmes y juntas tocándose al frente.
Pasó uno de sus fuertes brazos alrededor de mi cintura su mano sobre mi glúteo apretando mientras que la otra mano la dirigió a nuestras erecciones y las empezó a masturbar juntas.
—¡Oh Dios!— dije mientras echaba mi cabeza hacia atrás y apretaba sus hombros firmemente — ¡ummmm!
—¿Te gusta precioso?— dijo observándome y tomando uno de mis pezones en su boca.
— Oh s si siii Tae, me gusta ah — dije porque en verdad se sentía maravilloso, este hombre estaba estimulando todo mi cuerpo.
—Pues se pondrá mejor cariño — dijo dejando un lengüetazo en mi otro pezón y soltando su agarre de mi cintura estiró la mano al saco que acababa de quitarse para sacar un tubo de lubricante.
Vació un poco sobre la mano que sostenía nuestro miembros y después tomó el frasco y vació un poco en sus dedos de la mano con la que me abrazaba, y con cuidado de no derramarlo volvió a sostenerme con su antebrazo pero en vez de estrujar mi nalga como antes dirigió sus dedos a mi entrada y esparció el lubricante ahí.
Mientras no dejaba de masturbarnos con una mano, con la otra sondeaba mi entrada con su dedo, burlandola, acarciandola en círculos de arriba abajo hasta que lo introdujo.
Ummm la sensación fue gratificante, así que no demoró mucho para meter el segundo dedo y yo sin darme cuenta en qué momento empecé a mover el culo y empalarme con sus dedos.
— Aaah,ahhhh…ummmm—gemía descontroladamente, en este momento no me importaba sonar como una puta necesitada, se sentía de maravilla.
Taehyung acercó su boca a mi hombro y lo mordió suavemente, y entonces sentí su boca curvarse en una sonrisa; cuando giré mi rostro para verlo pude notar que sonreía hacia mi espalda y al seguir el foco de su mirada giré más para encontrarme con los ojos de Jungkook abiertos como platos, hipnotizado hacia nosotros sin siquiera notar que Hwasa seguía frenéticamente mamandole la polla.
¡Dios! No sabía que mierda sentir cuando ví a Jimin así, se veía tan fuera de si, tan caliente, tan descompuesto, tan… tan como yo tenía mucho no lo hacía sentir.
Creía que era él quien se había enfriado, que era él quien ya no me estaba provocando como antes y que tal vez un par de tetas despertaría en mí la lujuria para fantasear un rato más y poder regresar a mi vida marital sin daños colaterales.
Pero al verlo tan sensual encima de Taehyung puedo darme cuenta que sigue tan ardiente y sexy como el primer día.
Puedo apreciar su hérmosa piel bajo la luz suave que cae sobre él, las marcas que él le a dejado, su fina cintura y su precioso culo meneandose sobre sus dedos.
Su perfil es perfecto, sus labios abiertos de placer, su cara sonrojada por la pena y el esfuerzo, su cabello pegado a su frente y el resto moviendose con él cuando salta para empalarse; es tan sexy, como estar viendo una porno en vivo… y entonces me doy cuenta que es mío, este hombre es mío, sólo que dejé de apreciar los detalles en él.
Dejé de centrarme en su placer y empecé a concéntrarme solo en el mío, cuando acabo de darme cuenta que no hay mayor placer que ver a Jimin derritiéndose al recibirlo.
Una sensación de posesividad despierta en mí… ¡Mío! …. Es mío!!!
¿Qué demonios hago viendo como alguien más se lo va a joder?
Soy yo el que debo darle placer, yo; esa es mi responsabilidad, ¿A dónde lo tuve que arrastrar para darme cuenta? ¡Dios!
Levanto a Hwasa de mi regazo quien parece sorprendida de que haya quitado su boca de mi miembro y me dirijo hacia donde está Jimin.
Taehyung parece darse cuenta de mi repentino cambio de planes y saca sus dedos del culo de mi esposo.
Jimin esta con los ojos cerrados y su boca roja y brillante entreabierta cuando lo tomo por la cintura y lo levanto.
Abre los ojos por la sopresa y sin darle tiempo a preguntar lo colocó en el sillón donde había estado frente a él y lo coloco de espaldas.
Lo doblo por la mitad, colocandome sus pies en mis hombros y sosteniendo sus piernas en mis antebrazos coloco una de mis manos en el respaldo del sofá y con la otra alineo mi miembro en su entrada.
Está lubricado y preparado así que sin preámbulos me hundo profundamente en él de una sola estocada mientras no dejo de mirar como su rostro se desfigura por el placer, su boca se abre en un grito ahogado y sus ojos se van hacia atrás mientras sus párpados caen pesados.
—¡Ooooooh Kooookk siii!—dice sosteniéndose fuerte de mis brazos.
— Mío, mío — digo dando fuertes estocadas en él — este culo es mío y nadie nunca va a tocar lo que es mío — digo mientras me acerco para reclamar su boca fuertemente.
Somos un lío descontrolado, lo beso derramando saliva por las comisuras de su boca, lamo su cuello y lo muerdo queriendo marcarlo, confirmarle a todos en ese cuarto que es mío.
Dejó caer sus piernas de mis antebrazos y las abro más tomando sus tobillos, acercándome a él hasta que no hay espacio entre nuestros pechos.
Puedo sentir su polla dura y goteando, aplastandose entre nuestros vientres y dejando un rastro de húmedad entre ellos.
Bajo la vista y la veo roja, intensa, a punto de explotar, quisiera poder doblarme y meterla a mi boca sin dejar de joderlo.
—¡Diosss! Jimin te ves tan precioso bien follado — digo succionando sus pezones y bajando la vista para ver cómo mi polla se pierde entre sus nalgas, las abro con ambas manos para que se la pueda tragar hasta la empuñadura y el gime aún más.
— Koo kookk …Aah, ya no aguanto mucho cariño.. tócame… tócame la polla… ah ah porfavor… ne… necesito venirme yaaa!
Me levanto un poco para poder introducir mi mano entre nuestros cuerpos y empiezo a bombear su hinchada y roja verga.
No me toma mucho tiempo empezar a sentir como su orgasmo se forma.
La vena de su miembro empieza a latir y se engrosa antes de escupir el semen en mi mano, mientras yo lo unto en su abdomen y pecho así caliente y siento como su agujero se contrae y me dejo ir con fuertes espasmos sobre él, sosteniendome de dónde puedo porque me siento mareado por un momento.
Sus contracciones siguen ordeñando mi polla hasta dejarme seco, estamos sudados, pegajosos y agotados con una enorme sonrisa de satisfacción en el rostro mirandonos como si fuera la primera vez en años que volvemos a vernos.
—¡Jesús eso fue caliente!— oigo decir a mi espalda y giro para encontrarme con Tae y Hwasa empalada en él de vista a nosotros, totalmente exausta y recostada en su pecho.
—Por lo visto les dimos un buen espectáculo para hacerlos terminar le susurro a Jimin debajo de mí y él se ríe contagiandome a mi también.
—Te amo Jimin—le digo besándolo suavemente.
—Yo también te amo Kook— dice con un brillo especial en sus ojos que hacía tiempo no veía, o más bien no había puesto en él.
— Prometo no volver a descuidarte cariño, y no volver a exponerte así jamás, será mi trabajo y solo mío mantenerte satisfecho, ¿Hecho?
—¡Hecho!— me dice mordiéndose el labio inferior para tratar de reprimir la gran sonrisa que escapa de sus labios.
Lo beso en su preciosa nariz mientras le digo:
—Vayamos a casa.
Aún tengo que llegar a hacerte el amor…
Les traigo de regreso esta historia que escribí allá en 2019 mientras escribía Cowboys y tenía bloqueo mental para continuar con la trama 😅
Tomé una pausa y surgió swingers que es un clásico entre mis lectoras de rato.
Les mando todo mi love 😘 y nos leemos pronto
🤟🏻