👿Jungkook's Promise⛰️4||Kookmin||

Summary

Sigue al Profesor Jeon Jungkook y a su esposo, Jimin, durante su primer año de paternidad con su hija recién nacida, Cho-Hee. Mientras se encontraba de licencia por paternidad desde su puesto de profesor en la Universidad de Boston, Jungkook recibe una invitación inesperada para un profesorado, como invitado de prestigio en Escocia. Es un sueño hecho realidad, pero él decide ocultarle la invitación a Jimin, preocupado por la tensión que su ausencia puede generarle a su esposo, que ya ha sacrificado un semestre completo de estudios de posgrado por su permiso de paternidad. Pero Jimin tiene sus propios secretos, también. A medida que su condición continúa empeorando, se da cuenta de que tendrá que decírselo a Jungkook antes de que abandone el país, aunque sabe que pondrá en peligro sus ambiciones y su reputación profesional, que aún no se ha recuperado del escándalo causado por su relación en la universidad de Toronto. Pero cuando Jimin y Cho-Hee son amenazados por una fuerza siniestra conectada con el pasado de Jungkook, Jimin descubre exactamente hasta dónde está dispuesto ir Jungkook para cumplir todas sus promesas. Adaptación Saga Gabriel: La Promesa De Gabriel 4 Autor Sylvain Reynard Todos los créditos al autor original No copias ni adaptaciones Que la disfruten 😌💜

Status
Complete
Chapters
66
Rating
n/a
Age Rating
18+

PRÓLOGO

»1313 Verona, Italia«

El poeta se detuvo, su pluma flotando como un pájaro ansioso sobre el pergamino.


Las palabras que había puesto en la boca de su amada eran convincentes.


Incluso la tinta lo condenaba.


Al escribir Purgatorio, se vio obligado a reexaminar su vida después de su muerte.


Su tributo a Beatriz fue tanto un homenaje como una penitencia.


Pero este no fue el final.


No, la muerte de Beatriz no fue el final de su amor.


Él la amaba todavía y al amarla se transformaría.

El pájaro de su pluma regresó al pergamino, dando voz a su pérdida.


No había sido digno de ella en esta vida.


Pero quizás, en la siguiente...


"Vuelve, Beatriz, vuelve tus santos ojos", tal era su canción, "a tu fiel, que tiene que verte dar tantos pasos, en la gracia, haznos la gracia de descubrirle tu rostro, para que pueda discernir la segunda belleza que ocultas".

Aquí estaba su amada ahora, hermosa y resplandeciente.


Su amor permanecía, pero había cambiado.


Y al cambiar, se profundizó y se convirtió la materia de la eternidad.


El poeta miró a la ciudad de su exilio y lloró por su hogar.


Lloró por Beatriz y por lo que no había sido.


Esperaba lo que estaba por venir.


El amor de ella le había llevado más allá de ella misma, más allá de su amor terrenal, a algo trascendente, perfecto y eterno.


Prometió, al tiempo que purificaba su alma, que las palabras que escribiera serían proféticas y que todas las promesas que le hiciera se cumplirían...