One Shot
No pensé que me entenderías.
Los alejé a todos de mi lado a base de golpes y tú me seguiste, me perseguiste porque te negabas a apartarte de mi lado y comprendí que eras la única persona que entendía mi corazón roto por la ausencia de Emma. Sólo tú podrías compartir este dolor conmigo.
Aunque mi objetivo era estar solo y dejarme llevar por la maldad que crecía en mi interior, tú no me abandonaste y te pegaste a mí sin importar cuántas veces te he alejara a la fuerza. Incluso cuando formé la Kanto Manji y te expliqué mis objetivos, tú me miraste con determinación, recalcando que sin importar el camino que tomara... Me cuidarías desde las sombras, velarías por mí a espaldas de todos y esas palabras simplemente me destrozaron.
Pero...
¿Cómo podrías intentarlo?
Yo soy un peligro, ya no soy ese pequeño al que podías consentir todo el tiempo. El amor de tu vida ya no está y yo no quiero ser un reemplazo de ella, por favor Kenchin, sigue tu camino y déjame ir. Me haces daño.
Amo a todos mis amigos, de verdad los amo, pero tú estás en una categoría especial. Lo que siento por ti siempre ha estado en un cofre que no será abierto jamás, no puedo aceptarte, sería traicionar a mi hermana.
—Mírame a los ojos y dime que no sientes lo mismo, mienteme... Mikey, pero sabes que a mí nunca has podido mentirme—.
Incluso si ahora estás intentando abrirlo, no lo conseguirás. Así que deja de mirarme con esos ojos, aparta tus brazos de mi cuerpo y no me abraces más... No... No intentes besarme, porque a pesar de haber querido esto desde el día en que te conocí, yo me voy a negar.
Entiende que no seré yo quien apuñale el amor que alguna vez le tuviste a Emma. Esta maldición no me permite amarte como quisiera.
No quiero andar de puntillas, pero tampoco me quiero esconder.
¿Cómo lo lograste?, solo por ti haría locuras como esta y me jugaría la reputación de mi existencia, traicionando las promesas y juramentos que le hice a la Kanto Manji.
—¿Otra vez vas a salir tan tarde?, Está lloviendo muy fuerte allí afuera... Mejor quédate aquí... Conmigo...
Podía ver en los ojos de Sanzu su desespero por retenerme a su lado, sé que no soy el único que se da cuenta, todos sabemos lo que siente por mí aunque no lo diga... Pero yo jamás podría corresponderle.
Mi corazón no está aquí, está esperándome afuera como siempre, cada noche en nuestro lugar secreto.
—Tengo varios asuntos importantes qué debo resolver, todavía hay cosas de mi abuelo que debo guardar —Contestó Manjiro.
—Murió hace meses... Puedo ayudarte con eso sí se te está haciendo muy difícil —Sugirió Haruchiyo.
—No, quiero hacerlo solo—.
Mentí.
No me gusta andar a escondidas poniendo tu vida en riesgo, Kenchin, pero tampoco me quiero esconder para toda la vida. Quisiera gritarle al mundo que si alguien se atreve a lastimarte, yo se lo devolveré multiplicado por mil.
Oculté desde nuestra infancia lo mucho que te amaba, eres mi primer amor y siempre serás el único por qué no necesito amar a alguien más.
No quiero seguir escondiendo lo que siento por ti, si fuera por mí, gritaría a todo pulmón cómo me quema tu amor, lo mucho que arde en mi pecho y también el cálido y adorado calor reconfortante que solo tú puedes entregarme.
Te amo tanto...
—Nos vemos mañana, Sanzu—.
—Mikey...
Corrí bajo la lluvia hasta llegar a mi moto y mi corazón se aceleró porque sabía que te vería, así que aceleré por tu encuentro, en mi antigua casa que ahora estaba abandonada me esperabas tú. Como todos los días, noches... Lo hicimos por horas, nos amamos y desahogamos, nos fundimos el uno con el otro, como los verdaderos amantes que somos. Amantes que solo pueden entregar sus corazones sin que nadie los vea, porque si nuestro secreto es revelado, la caja de Pandora se abrirá nuevamente desatando el caos.
Pero mientras eso no pase, te besaré, sentiré como mi interior se llena de ti, dejaré que me acaricies, que llenes de amor mi cuerpo y alma.
Pero no quiero alimentar este fuego monstruoso.
Me prometí a mí mismo que esta relación que tenemos a escondidas sería solo un juego para hacerte feliz y de paso robarte un poco de esa felicidad, esa felicidad que siempre quise tener contigo. Era nuestro mundo de fantasía que me permitía escapar de mi realidad.
Pero con el paso del tiempo, todo este amor comenzó a encenderse aún más, ardía como el fuego, un fuego monstruoso que me estaba devorando el corazón, y sin darme cuenta, ya no podía dejarte ir.
De verdad que no quería alimentar estos sentimientos, pero, fui tonto al ceder con este juego que solo acabó conmigo por qué me volvió cada vez más dependiente a tí. Soy un mal hermano, le robé a Emma su único amor.
Si en algún momento Takemichi vuelve al pasado, le pediré una sola cosa... Que salve a Emma y evite a toda costa que tú y yo estemos juntos por qué... Solo quiero dejar que esta historia muera, y estaré bien.
Con los años entendí el error que cometí, nunca me debí permitir amarte y tampoco debí dejar que tú me amaras. En un inicio pensé que yo era un reemplazo de mi hermana pero con el paso del tiempo supe que me amabas genuinamente, me amabas a pesar de toda la maldad que me rodeaba.
Cada día se volvió más peligroso y por tu bien me empecé a alejar de ti poco a poco.
Tú te diste cuenta de eso y me encaraste. Me rogaste que no me fuera, me dijiste que me quedara contigo aunque fuera en silencio, no teníamos por qué seguir siendo amantes. Podíamos ser amigos, conocidos, algo cordial... Pero que por favor que no me fuera, que me quedara contigo.
Lo siento, Kenchin...
No podemos ser amigos. Pero me gustaría fingir.
Me gusta fingir que sí podríamos hacerlo funcionar, me gusta creer muchas cosas pero la realidad es otra.
Lo mejor es que te aferres a tus papeles y bolígrafos.
Aférrate al futuro que estás construyendo, así que no me sigas más.
Ahora, yo junto con Bonten somos un peligro para ti y eso es lo que menos quiero, no me perdonaría si algo te pasa por mi culpa. Lo siento, pero no podemos ser amigos.
Quizá, algún día pueda deshacerme de esta oscuridad que me absorbe con el tiempo, ¿estos impulsos obscuros me abandonarán alguna vez?, no lo sé. Pero hasta que eso pase... Esperando hasta que yo te guste de nuevo, espero por tu amor, mi amor, es lo únicos que te pido... Espera por mí, espero por tu amor que soy yo.
Mi verdad y yo nos sentamos en silencio.
Me dijiste: "cariño, somos solo tú y yo". Me hiciste caer ante ti otra vez.
Me siento un tonto, cambié mi apariencia para que no me encontraras, mi cabello blanco y corto tenían que funcionar pero me reconociste de todas formas.
Te subestimé.
Nos hemos convertido en esas parejas que siempre vuelven aunque intenten alejarse el uno del otro por un bien común.
Es como si nuestras almas no pudieran estar separadas.
Siempre me ha gustado mucho verte dormir, ver tu piel desnuda bajo la luz de la luna es una poesía para mis ojos. Tu cabello negro mojado por el sudor hace que me sonroje, ¿Habremos hecho mucho ruido?, porque hoy fuimos muy escandalosos. Mis caderas duelen.
Supongo que es normal después de tantos años sin vernos, así que no me sueltes de este abrazo y sigue durmiendo tranquilo.
Porque no quiero discutir.
De verdad quiero gritarte por haberme buscado, aunque no lo haré.
Pero tampoco quiero morderme la lengua.
Así que te lo voy a reclamar cuando despiertes. Y es que me haces daño, Ken Ryuguji. Por tu culpa me siento dividido por tres caminos.
¿Volver a alejarme de ti?, ¿Quedarme contigo?, ¿O morir de una vez y acabar con la poca cordura que me queda?... Sí, creo que preferiría morir.
Me has mal interpretado, Pero al menos me veo bien. Puesto que no volveré contigo solo porque cedí esta vez, sé que me veo mejor a tu lado, llena de vida y feliz. Pero no te confundas mi amor, es solo una máscara. Mi maldición me consume, te haré daño.
Tienes que odiarme y haré lo que sea para lograrlo.
No podemos ser amigos.
Pero me gustaría fingir.
Aférrate tus papeles y lápices.
Espera hasta que yo te guste otra vez.
Espero por tu amor. Mi amor.
Esperaré por tu amor.
Esperaré por tu amor.
Mi amor, esperaré por tu amor.
Es lo que siempre me repetía a mí mismo siempre que te veía o pensaba en ti, hasta que conociste a mi hermana, ella me confesó lo mucho que le gustabas y yo no supe que responder.
Pensé que aún tenía la oportunidad de que me eligieras a mí antes que a ella, pero se robó tu corazón. Nunca voy a olvidar cuando me revelaste tu secreto, tu secreto más grande. El amor que sentías por Emma... Y entonces yo abandoné toda esperanza.
Lloré mucho, no te imaginas cuánto lloré.
Crímenes tras crímenes.
Finalmente logré que me odiaras, después de haberme amado... Pero era lo mejor, aunque el vacío que siento es insoportable.
Prefiero morir, así no sufrirá nadie más. Así que saltaré.
Pero... ¿Todo eso fue un sueño? No... Takemichi, has vuelto a viajar en el tiempo.
Lo sé, tengo fresco el recuerdo del futuro, antes de caer al vacío te dije: "Salvame".
¿Pero a qué costo?, Kenchin está muerto en este presente y es mi culpa. No quiero vivir en un mundo donde él no exista y mucho menos con Sanzu intentando arrastrarme a la oscuridad junto con él.
—Ya lo verás, mi rey... Tú serás el más poderoso de este maldito país, se acabaron los juegos de niños y la corona solo te pertenece a ti—.
Sanzu... Sé que tú me creaste, no me gusta cómo me haces ver. Pero sigo aquí colgado.
Porque hay una parte de mí que aún quiere dejarse llevar por la maldad, por estos impulsos obscuros.
Pero ahora, no soy en lo que me convertiste.
Sin Draken, sin mi amor, ahora soy peor.
Se siente extraño, es algo así como soñar despierto.
Sé muy bien que Kenchin no está en esta realidad, lo asesinaron, pero no parece real.
Pero me siento tan visto por la noche, me siento observado por él, y por Emma. Sin embargo, de igual manera me siento como si no estuviera solo, pero sé que lo estoy.
Así que por ahora sólo soy yo. Y tal vez eso es todo lo que necesito.
O eso es lo que pensé cuando atravesé a mi mejor amigo con esa katana... No lo pensé realmente. Por favor perdóname, Takemichi, tú estás pagando un castigo que debería recibir yo.
Ya no quiero perder a nadie más, estoy cansado de sufrir... te ruego que despiertes y abras los ojos.
No podemos ser amigos.
Pero me gustaría fingir...
Te aferras a tus papeles y bolígrafos.
Espera hasta que yo te guste de nuevo.
Espero por tu amor.
Mi amor...
Cuando Takemichi y yo nos volvimos a reencontrar en el pasado y corrimos sin dirección, con el sol frente a nosotros le confesé todo.
Le dije lo mucho que te amaba, Kenchin... y él solo me dedicó una sonrisa triste porque sabía que mi amor estaba condenado a no ser correspondido. Pero prefería mil veces eso, a tener que perder a mi Emma otra vez.
Cuando volvimos a mi casa, Shinichiro nos recibió con una cena. Tenía tanta felicidad acumulada que no sabía cómo descargarla, hasta que él entró por esa puerta y mi sonrisa se borró. Quizá en el fondo yo tenía la esperanza de que recordara lo que vivimos juntos en ese futuro ya inexistente. Pero tu mirada me dio entender que no era así, desaparecieron tus recuerdos junto a mí.
Con los años, fue más fácil aceptar que jamás recuperarías tus recuerdos conmigo, que no te tendría a mi lado después de haber sido tu amante en un futuro que ya no existe.
Pero no importa, porque te veo feliz pasar a mi lado tomado de la mano con mi hermana.
Eso me calma y finalmente puedo suspirar feliz. Porque estoy contento, verlos caminar tan enamorados me da el coraje de empezar a olvidar lo que alguna vez tuve contigo.
Quemaré tus recuerdos. Ya no los necesito más, voy a crear unos nuevos con la persona que me ama solo a mí. Esa persona que toma mi mano y me invita a caminar con él.
—Nunca hemos tenido una cita en la playa, ¿te gustaría ir?
—Sí, Izana, me gustaría mucho—.
Mikey le sonrío a su novio con entusiasmo.
Ambos tomados de la mano tomaron una dirección contraria a la de Emma y Draken. Eran caminos opuestos pero ambos llevaban a un final feliz para todos.
Finalmente Mikey dijo adiós a sus recuerdos con Draken.
.
.
.
Fin.