Enemigos a Muerte

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Summary

Daphne Ashford obtuvo grandes méritos a tan solo unas semanas de haber empezado en la unidad de policías que comanda un viejo amigo de sus padres. Todo es miel sobre hojuelas hasta que se vuelve a encontrar con Christopher Rossi, el muchacho que arruinó su infancia e hizo que la expulsaran de la escuela.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo I: La Pelea

-Expliquenme por qué se han peleado en medio de la escuela- dijo la directora a los dos niños rebeldes frente a ella.

-¡Ella empezó!- gritó Christopher señalando a su compañera de manera arrogante

-¡Me insultaste! ¿Cómo querías que reaccionara?- exclamó Daphne tan molesta que en cualquier momento podría explotar.

-Está bien, silencio los dos- dijo la directora mientras contestaba la llamada que acababa de recibir -Está bien, comprendo- dijo una vez la persona detrás del teléfono hubo terminado de hablar- Daphne, voy a llamar a tu padre para que venga ahora, esta actitud tendrá graves consecuencias, mientras que tú, Christopher, vete y que esto no se vuelva a repetir.

-¿Qué? Pero si yo no hice nada, el empezó a provocarme diciendo que mi madre se había escapado porque me odiaba- dijo entre sollozos, pues el tema le afectaba mucho, y si seguían interrumpiendo a su padre en el trabajo a causa de sus peleas con Christopher podrían despedirlo.

-¿Y acaso e dicho una mentira?- preguntó Christopher en un tono burlón

-Christopher vete por favor- dijo la directora

-Está bien, no quiero que mi padre le quite su puesto, usted me agrada.

El padre de Christopher era el jefe de la mafia y todos le temían, por lo que podía hacer lo que quisiera, pero el padre de Daphne era un policía normal, o eso parecía, solo resaltaba porque había perdido a su esposa y el paradero de esta era un secreto que solo él conocía, cada vez que preguntaban el respondía que había muerto durante el nacimiento de Daphne, pero había quienes aseguraban haberla visto después de este suceso.

Daphne Ashford era una niña de aproximadamente 10 años, de pelo negro y lacio, ojos grises, más alta que la mayoría da las niñas de su edad y más fuerte que ellas, tiene un carácter recto, responsable y justo, aunque a veces pierde la calma y recurre a los puños. Todo el que la conocía decía que era la mezcla perfecta entre la belleza e inteligencia de la madre y el carácter y la fuerza del padre, pero solo este sabía que también había heredado de su madre algo que ella denominaba fantasmas y que siempre la atormentaban susurrando en sus oídos sus miedos e inseguridades.

Christopher Rossi, un niño de también 10 años, de pelo café y rizado, ojos verdes, no tan alto, muy problemático y arrogante, adora provocar peleas y ver el mundo arder sin importarle quien se queme ya que su padre siempre vendrá a resolverlo todo con su dinero y poder. Era idéntico a su madre, aunque también tenía muchos parecidos con el padre, en especial en el carácter.

-Por favor le pido perdone la actitud arrogante de mi hija- suplicaba el señor Stefan Ashford a la directora después de que esta hubiera terminado su interminable discurso, pues no quería que la pelea afectara el expediente de su hija.

-Señor Ashford, la actitud de Daphne está sobrepasando los límites, esta será la última vez, no planeo soportar su temperamento problemático un día más, ella está expulsada de esta escuela.

-Comprendo.

Era una total injusticia, es cierto que Daphne no debió de haberle pegado a Christopher, pero este fue quien empezó a torturarla creándole inseguridades sobre su madre, ambos tenían culpa, él por presionar su punto débil y ella por pegarle a alguien indefenso, ambos deberían de cargar con la culpa, pero, como ya se dijo, el padre de Christopher tenía una gran influencia.

-Papá, por favor perdóname- dijo Daphne una vez que hubieron salido de la oficina, estaba llorando, pero le preocupaba más su padre.

-Tranquila, no tienes por qué aguantar este tipo de actitudes, y menos de uno de tus compañeros- respondió el señor Ashford, pero cuando iba a continuar el sonido de su teléfono lo interrumpió -Pero... está bien, comprendo.

-Papá ¿quién era?

-Era mi jefe, estoy despedido, al parecer el discurso de la directora no fue eterno solo para mí.

-Papá- Daphne estaba llorando, no podía creer que su padre había perdido el empleo a causa de sus arranques de ira.

-Tranquila, a partir de hoy vamos a empezar una nueva vida en otra ciudad, pero antes prométeme que controlarás tu ira.

-Lo prometo.

-¡Perfecto!- exclamó el señor Ashford arrodillándose y sujetando a su hija por los hombros -¿A dónde quieres que nos mudemos?

-¿Puedo pensarlo de camino a casa?

-Por supuesto.