Prologo
Un dia ciertamente normal en aquella isla, una vez llamada Monster Land, pero ya estaba muy destruida por la guerra, la mayoria de kaijus murieron, dejando sus crias a su suerte, estas se criaron solas a a base de peleas y matanza entre si, como unos dos amigos de pequeños, jurando proregerse uno a otro, mientras que los dos se defendian a su manera.
Godzilla, una criatura de años muy jovenes, arrastraba la caza del dia a su cueva, algo cansado y herido por la lucha que constantemente hacia a diario, lamentablemente, acostumbrado, se encontro a su amigo durmiendo, era de costumbre en el.
Lo que evitaba hacer era tocarle el cabello, pues su roomie tenia 2 mechones de alto filo, de nacimiento, ademas, puntiagudos, lo que si no se entendia, era como se tenia eso de nacimiento, era lamentable, lo bueno era que no te puedes hacer daño a ti mismo.
Godzilla joven sonrio al verlo acostado, se le hacia tierno de muchas maneras, era como ver a un bebe, aunque ciertamente, eran unos, o mas o menos era asi.
Aun solia recordar en las noches como su padre murio por la sobrecarga de radiacion, reviviendolo a el despues de que fuera asesinado por destoroyah.
Era curioso, era demasiado interesante para el, supongo que ahora la pequeña Mothra aun una larva eran los reyes y padres de los mountros sin haber tenido una relacion romantica, esto le incomodo y disgusto, haciendo una mueca de desaprobacion ante el pensamiento.
Mothra, nunca se conocieron bien y no tenia intencion de hablar con ella, era molesto. Rodan, bueno, era un bebe recien nacido de su huevo, ahora debia estar acargo de el, aunque no estaba en su hogar, si no con Mothra, cuidandose a si misma y a un pterodactilo mutante de fuego, supongo que para que crezca como un titan fuerte.
Aunque no debia decir muchas cosas 'buenas' de Mothra, se hacia mychas veces la inocente y sabia todos sus secretos sin tener que conocerla. Definitivamente no.
En cambio, su unico mejor amigo, Anguirus, era un poco diferente, era lindo estar con el, aveces se senria inseguro de si mismo por su cuerpo original de una hembra, pero no detenia que sea un kaiju de alto valor y altos estantares, hablando de eso, Ghidorah, otra vez no.
Ghidorah era un tipo o unos tipos muy engreidos y egoistas, aparte de ser alienigenas, se quedaron en la isla por que si.
Aveces a Anguirus siempre peleaba con el o tenia charlas incomodas con el, numca llegaban a nada, y ojala asi sea hasta ahora. Godzilla joven seguia mirando a su rommie perdido en sus pensamientos, sin darse cuenta de que este ya habia despertado.
—¿G-Godzilla...? tartamudeo nervioso por los ojos fijos del mencionado, sus brazos y piernas temblaron al sentir el dolor de las vendas en estas extremidades.
Lastimosamente, Anguirus, era de ese tipo de personalidad insegura, por lo que siempre lo llevaba a lo que el lagarto atomico siempre temia cuando salia de casa, que se lastimara a si mismo.
Por suerte, esas cosas ya estaban disminuyendo de probabilidades, pero no eran cero, todavia no.
Y que ahi estaba, salio de su hogar compartido para respirar un poco, inflo su pecho para respirar y calmarse lo suficiente, lo que siempre terminaba en caer al suelo por respirar asi de fuerte, con Gojira comiendo, otro detalle, que nunca comia.
Y un ciclo sin fin de peleas con Ghidorah, por estupideces que es lo peor, como este siempre termina cortado por los mechos de el Ankylosauro o con una herida grave en la cabeza por el hecho de que el erizo mutante generara puas en una piedra y se las lanzase, lo que siempre terminaba mal.
Como anguilas casi autolesionandose de nuevo, como sobrepensando cualquier tipo de cosa, como el guardian de su universo.
Anguirus reacciono cuando sintio una herida emocional abrirse al pensar, como cuando su pequeño interior se rompio en las manos de un desconocido mientras este le tapo la boca para que no gritase, era tan doloroso recordar aquellos momentos, cuando su joven compañero lo rescato y detuvo el sangrado cuando lo encontro, se sentia...Asqueroso. Sucio. Un estupido por confiar, eso era lo que era, un estupido titan.
Se lo merecia, su respiracion se corto con el tiempo, cada vez mas dificil mantenerse en pie, su entrepierna comenzo a arder como aquella vez, cayendo de rodillas, mientras que sus brazos temblaban sin parar mientras se los llevaba a la cara para secarse por poco las lagrimas que caian lentamente y rozaban sus rojas mejillas, se veia ridiculo, no sabia ni como Godzilla lo queria.
Deseaba morir en esos momentos, y eso se cumplio, mas pronto de lo que el penso. Se quedo mirando al atardecer cansado, sus ojos estaban hinchados y rojos, al igual que su nariz.