I
- Malditos peces del infierno - Ren podía sentir el olor impregnado en ese horrible uniforme verde, sobre todo en sus brazos y pecho donde estaba tocando la caja llena de peces anómalos.
Habían enviado algunos animales rescatados al resguardo de Jabberwock, se había decidido que la casa se encargaría de su recuperación antes de devolverlos a su hábitat natural y para mala suerte de Ren eran animales acuáticos de su anterior misión.
- Vamos Ren ayúdame a llevarlos hasta el agua no seas malito, apuesto a que si pusieras de tu parte ellos se encariñarían con vos - insistió Haru.
-Ni lo sueñes - deje la ultima caja sobre el suelo en la entrada de la caverna y empece a marcharme - de solo pensar que hay en las cajas me da escalofríos.
Si bien era cierto que Ren le había tomado especial aprecio a Calamaretto, aunque tratase de hacerse el duro y negarlo frente a Haru, Kidari y Towa; su trauma aun no estaba cerca de ser olvidado y ni pensar cuanto se habían interiorizado aun mas sus miedos tras la misión pasada, donde tuvieron que enfrentarse o más bien, Ren tuvo que escapar de casi ahogarse y de una sirena que se los quería cenar vivos.
- Por fin - dijo en un suspiro y se quitó la ropa para dejarla en la cesta de ropa sucia - hora de un baño y ha dormir.
Al despertar vio la luna como plato posarse a lo lejos sobre su ventana, su luz iluminaba tenuemente el cuarto lleno de poster de peliculas de terror y juegos.
El chico de cabello azabache aparto la cobija con pereza y fijo sus ojos azul cielo unos segundos sobre el techo blanco, esperando a que el sueño y la debilidad abandonarán su cuerpo, se sento y se coloco sus pantuflas grises de tiburón.
-Agua - se levantó con inestabilidad y recargado sobre la pared amarilla bajó las escaleras de los dormitorios hasta la sala a tientas con la luz de su teléfono para no despertar a nadie -...
Instintivamente apagó la luz de su teléfono al ver desde el último escalón, como Towa estaba besando a un Haru que se veía bastante borracho con una botella de Ron en la mano.
Sabía que estaba completamente borracho, ya que era usual para Ren ver llegar a Haru ebrio, quejándose porque todo lo hacía el y nadie le ayudaba, parecía una mamá con menopausia.
"Me pagarás lo de estos días", pensó Towa decidido y puso a grabar su teléfono.
Desde el punto de otro, parecía que Ren era un ser humano desalmado que se aprovechaba de un pobre chico incomprendido, pero el estaba seguro de que Towa predecía el clima de alguna manera y lo había hecho ir varias veces a lugares lejanos para que se enfermara con las repentinas lloviznas, que no le dejarían volver sin las ya comunes y muy asquerosas lagunas en sus medias.
Ren tenía la impresión, no, estaba seguro de que existía cierto aire de hostilidad entre ellos dos cada que algo pasaba con Haru, y Ren se veía involucrado, o cuando el hablaba mucho con Haru, Ren siempre lo miraba mal, y lo empujaba al pasar con su hombro.
Si ahora mismo Ren tenía razón al pensar que Haru no sabía de las cosas obscenas que hacía Towa con su cuerpo cada que llegaba ebrio a casa, tendría con que mantenerlo a raya e incluso podría evitar algunas tareas gracias a su nuevo esclavo.
Gravó y gravó hasta que llegó al punto en que vio como Towa pasaba sus manos por dentro de la camisa de Haru, mientras lo besaba y se masturbaba, luego antes de ver el perturbador final, termino el vídeo y subió a su cuarto a hurtadillas. Debía hacer copias y un plan de respaldo pues sabia que Towa era mas fuerte que él y no saldria bien parado su telefono si este ser con fuerza neandertal se lo quitaba.
// Acá si puedo hacer el +18 sin miedo