¿Yo?
Otra vez desperté hundido en esta horrible cama de hospital parece como si ya fuera hecha para mi cuerpo aunque siguen sobresaliendo un poco mis pies, lo normal cada que despierto de nuevo aquí me arrepiento de aver pensado que esta vez sí funcionaria y tener que ver la fea cara de aquella enfermera que me mira con tanta pena y compasión que me dan ganas de vomitar sin parar. Asi que antes que tener que pasar por eso me levanto de la cama en busca de mi ropa que siempre esta alado de mí en una bolsa de plástico pero esta vez no la encuentro asiendo que me angustie más de lo que ya estaba desde que abrí mis ojos hace solo un momento que la verdad a mi parecer ya se han hecho eternos.
Pero me decido, ni loco volveré a tener que escuchar a esos doctores y enfermeros hablándome sobre rehabilitación con muchos folletos con centros de ayuda para gente con ¿Problemas? Porque claro no te juzgaran pero en su cara se ve que no la pasan bien conmigo y ni porque juzgarlos yo pienso lo mismo. Me arranco la intravenosa del brazo generando un poco de ardor en mi vena cosa que no me genera tanta incomodidad como para quedarme ahí asi que salgo cauteloso de la habitación esperando que porfavor todos estén tan ocupados como para nisiquiera notar que ya no estoy aquí, cuando estoy a punto de subir a el elevador que me dará mi victoria como aquella persona que desapareció del tercer piso de aquel hospital lo escucho.
– ¿Leon para dónde vas? – pregunto con tal tranquilidad que pensé que me encontraba en el patio de la escuela cuando solo caminaba sin dirección alguna.
–Pero que...– para mi mala suerte me quede tan paralizado y afónico con la imagen de que Nick aquel amigo mío del tengo que sacar una cita una semana antes para quedar con él por su agenda más apretada que mis malas notas en el instituto, estuviera sentado en una sala de espera con un libro en mano y un café expreso en la otra.
–Me llamaron–Algo preocupado a su tono de voz habitual pero esperando que yo le conteste porque esque le llamaron si nisiquiera lo tengo en mi lista de contactos en caso de 'accidentes'.
– ¿Que te paso? ¿Te hiciste daño? –Lo primero que me pregunto es aque se refiere con '¿Te hiciste daño?' espero que no sea en lo que realmente es asi que me acerco a él para intentar convencerlo deque nos vayamos de ahí cuando noto que en sus manos tiene mi bolsa con mis pertenencias.
–Vamos Nick, vayámonos de aquí que huele a muerto – Intento jalarlo de un brazo para poder movernos antes que alguien vea que estoy en bata, mientras parece que acabo de revivir de entre los muertos.
Claro odiaría tener que explicarle a Nick que fue lo que me sucedió o porque razón seguro le hablaron de urgencias pero parece que entiende un poco el contexto de lo ocurrido así que de poco a poco empieza a ceder con irnos de ahí hasta por fin poder estar de salida del hospital. Pero me da un escalofrió cuando por fin estamos en el estacionamiento del lugar ya que mi amigo o mejor dicho mi mejor amigo no ha pronunciado ni una palabra por unos 10 minutos (esto es un record para él, ya que Nick habla hasta por los codos y más porque odia quedarse con dudas).
Y rompe el silencio con unas palabras frías y con algo de dolor – ¿Vamos a actuar como si nada no Leon? – No sé qué decir al escucharlo decirlo asi pero la verdad si sería lo que más desearía en este momento, pensar que fue un mal sueño y no sucedió absolutamente nada, asi que asiento algo temeroso esperando que realmente no quiera hablar al respecto.
–Bueno, sabes que tengo tarea te parece si vamos a tu casa y me apoyas con tu presencia para no atrasarme – Suena tan natural, tan entusiasmado como si de verdad lo hubiera olvidado y estuviera caminando por la calle con una bata de hospital que es la última moda y de lo más normal del mundo que hace que me sienta más relajado y menos angustiado de todo.
Caminamos por un rato mientras me cuenta las cosas de su vida universitaria, como ama sobre explotarse como estudiante y como fue la mejor decisión de su vida, Nick es la persona que más romantiza cualquier cosa, su vida ante sus ojos es perfecta y no lo culpo es tan positivo y optimista que no creo que exista o sea real; tiene una familia de película con unos padres perfectos y dos hermanos que son tan exitosos o inteligentes que cuando habla de ellos cualquier persona se ve mínima o estúpida. Asi que la verdad cada que habla de ellos o de él solo pienso en la nube de rosa en la que toda su familia vive y como puede que realmente personas asi existan en el mundo.
Al llegar a mi departamento el abre como si fuera su casa pero se queda tieso un momento en la puerta pero realmente no le tomo tanta importancia hasta que entramos a mi departamento que está absolutamente hecho un desastre asiendo que Nick haga caras de repulsión como siempre que viene pero que intenta fingir con una leve sonrisa asi que simplemente lo ignoro y me siento en mi sofá individual, el único que tengo realmente porque vivo solo y sobrevivo trabajando de hacer retratos fuera de la universidad de Nick (no gano mucho que se diga).
– ¿Y qué hay de nuevo? – Me hace sentir algo raro con su pregunta ya que noto que esconde algo en sus manos, en sus manos que no puedo ver porque me da la espalda sentándose en una de las sillas de mi comedor.
–Realmente nada la verdad– Cada vez me pongo más nervioso por lo que pudo tomar pero realmente espero que no sea algo que pueda hacer que me regañe.
Por un momento me pongo a pensar que podría ser aquello que pudo tomar sin permiso pero en mi mente solo pasa que podría ser algún dibujo o pintura sin terminar, como es habitual desde que deje de pintar por gusto y más porque es lo único que se supone que hago 'bien' aunque yo creo que realmente no es como que sea bueno si no que era lo único que hacía por gusto, antes de que dejara de serlo.
– ¿Nada? Nada como inscribirte en una universidad en Italia y que te hayan admitido para estar ahí – Lo que dice no me cuadra ni por un segundo solo hago una mueca de no saber de lo que habla para después ver como Nick voltea con un sobre en la mano que me recuerda y me hace volver a la realidad .
La realidad en donde ya casi un año hice mi solicitud para aquella universidad de bellas artes en le cuidad del arte, mi más grande sueño mientras aún estaba en la preparatoria, había pensado que no me aceptaron y que por pena nisiquiera me respondieron; si tan solo no fuera en este momento estaría saltando de la emoción y creyendo que ahora si todo se haría realidad, pero no, no entiendo porque me aceptaron, porque pensaron que yo soy digno de estar ahí, solo soy un cualquiera que dibuja afuera de una escuela pidiendo lo minimo por mis dibujos.
–Dios Leon, ¿Sabes lo que esto significa? Iras a Italia– Nick se levanta de un salto y se dirige hacia mi tan emocionado que podría saltar sobre mi sin complicaciones – ¿Te quedaste paralizado de la emoción verdad? –
–No iré– Agacho la mirada sin entender realmente que está sucediendo y como nisiquiera soy capaz de poder decir más.
– ¿Estás loco? Es la oportunidad de tu vida, por fin tendrás el reconocimiento que mereces, es todo lo que alguna vez soñaste – Él tiene razón pero... ¿que se supone que hare yo en Italia? No soy ni la mitad de artista de lo que son todas esas personas que se encuentran ahí y si aquí me siento asi, ¿Que se supone que cambie ahí?
–Nick no entiendes, no soy lo que realmente esperan– En eso estoy seguro no estoy ahora capacitado para hacer lo que hice cuando mande esas pinturas que envié cuando hice mi solicitud.
Nick se coloca frente de mí con tanta decisión que me dan escalofríos de la nuca hasta la columna vertebral, me toma la cara de una manera brusca para que no tenga escapatoria y no pueda desviarle la mirada de ninguna manera.
–Leon...si no vas a esa escuela te vas arrepentir toda tu vida, vivirás en esta miseria y solo te darás cuenta que todo tu talento se desperdició. Sé que lo sabes y que seguramente tienes miedo pero dime realmente ¿Qué más tienes por perder? –La última frase me hace entrar en razón porque es muy claro que la tiene, no ir solo me hará hundirme y toda mi vida eh retrocedido al pensar que no soy suficiente y esto podría cambiarlo.
Entonces me levanto algo ansioso por lo ocurrido pero por primera vez en años me siento decidido a hacer algo que no sea lo minimo y que es tomar un avión, dirigirme a Italia y ver hacia adelante aunque crea que es lo más irrealista del mundo ¿No se supone que las cosa menos esperadas son las mejores? O algo asi dice el dicho ¿no?