MOVIE LIFE

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Summary

Yuki Turo, una joven de 13 años con un talento notable para la música y las matemáticas empieza su primer año de secundaria en un pintoresco pueblo llamado Hokkaido. Aunque ha enfrentado bullying por su físico durante la pandemia, donde sufrió un cambio drástico en su apariencia debido a una drástica pérdida de peso, Yuki ha encontrado en la música una forma de desahogo y autoexpresión. "Movie Life" es una historia que explora los altibajos de la adolescencia, el primer amor, y la búsqueda de la identidad en medio de las dificultades cotidianas. A través de sus experiencias, Yuki aprenderá a enfrentar sus miedos, fortalecer sus amistades y seguir su pasión por la música, mientras navega las complejidades del crecer.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

MONDAY

Lunes por la mañana, Yuki estaba recostada en su cama, con los ojos entrecerrados mientras pedía por favor que las clases de lectura musical se cancelaran. Sin embargo, lamentablemente para ella, las clases continuaban como de costumbre. Con un suspiro resignado, se levantó de la cama y comenzó a prepararse para el día que le esperaba.


No le gustaba mucho usar falda, pero los lunes era obligatorio. Después de colocarse el uniforme, comprobó el reloj: eran las 11:50, apenas diez minutos antes de que comenzaran las clases. Apresuradamente, salió de su hogar y se dirigió hacia el auto que la esperaba afuera. El camino hacia la escuela fue rápido y silencioso. Yuki aprovechó el tiempo para repasar mentalmente lo que había aprendido en las clases anteriores, repitiendo las notas musicales en su cabeza una y otra vez. A pesar de sus esfuerzos por concentrarse, su mente divagaba hacia el día que le esperaba.


Cuando llegó a la escuela, apenas había tiempo para tomar asiento antes de que comenzaran las clases de lectura musical. Yuki se esforzó por prestar atención al maestro, pero su mente seguía divagando. "Sol, re, fa, mi...", murmuraba para sí misma, tratando de recordar las notas en su mente.


Después de una mañana de clases agotadoras, finalmente llegó el tan esperado almuerzo. Como siempre, Yuki optó por su comida favorita: papas fritas con una bebida pequeña. No solo era deliciosa, sino que también era asequible, justo lo que necesitaba con su presupuesto ajustado de estudiante.


Al regresar a la escuela para la segunda mitad del día, Yuki se dio cuenta de que los alumnos de la mañana ya se habían ido. Era evidente que había llegado tarde, pero eso no la detuvo. Apresuradamente, corrió hacia su aula, pero tropezó en el camino y cayó al suelo. Aunque se sintió avergonzada por el percance, decidió reírse de sí misma y seguir adelante.


Sin embargo, la mala suerte parecía seguir persiguiendo a Yuki. Mientras subía las escaleras hacia su aula, tropezó nuevamente y cayó de rodillas. Esta vez, además de la vergüenza, sintió un dolor punzante en la palma de la mano. Al mirar hacia abajo, se dio cuenta de que su teléfono celular había sufrido daños irreparables en la caída.


A pesar de los contratiempos, Yuki intentó mantener la cabeza en alto y continuar con su día. Sin embargo, las cosas no mejoraron cuando descubrió que había un examen de literatura esa tarde. La perspectiva de otro desafío académico la llenó de ansiedad, pero decidió enfrentarlo con valentía.


Afortunadamente, sus amigos estaban allí para levantarle el ánimo. Ott y Emi, siempre dispuestos a hacer reír a Yuki, lograron sacarle una sonrisa incluso en los momentos más difíciles. Su amistad era un refugio seguro en medio de las tormentas de la vida escolar.En el recreo, Yuki se unió a sus amigas para jugar voleibol, como lo hacían todos los días. Sin embargo, esta vez, algo era diferente. Un chico nuevo, Takeshi, se unió al grupo, y desde el momento en que lo vio, Yuki quedó prendada. Sus ojos oscuros y su sonrisa encantadora la dejaron sin aliento.


A pesar de sus intentos por concentrarse en el juego, Yuki no podía apartar la mirada de Takeshi. Cada vez que sus ojos se encontraban, sentía un cosquilleo en el estómago que nunca antes había experimentado. Parecía que el tiempo se detenía cuando estaban juntos, y Yuki no quería que el momento terminara nunca.


Al final del recreo, antes de que Yuki pudiera siquiera intentar acercarse a Takeshi, él se acercó a ella. Con un gesto tímido, le pidió su número de teléfono, y Yuki, abrumada por la emoción, casi se lo da. Sin embargo, antes de que pudiera responder, la campana sonó, anunciando el final del recreo y obligándola a correr hacia su próxima clase.


En el segundo recreo, Yuki esperaba ansiosa encontrarse con Takeshi nuevamente, pero esta vez él no apareció.


Desanimada, Yuki buscó a Takeshi por todo el patio de la escuela, pero no logró encontrarlo. Se preguntaba si algo había salido mal o si tal vez él simplemente no estaba interesado en hablar con ella nuevamente. Con el corazón pesado, se resignó a la idea de que quizás nunca sabría la verdad.


Ya en casa, Yuki decidió sumergirse en las redes sociales. No era algo que solía hacer a menudo, pero sentía la necesidad de distraerse y tal vez, solo tal vez, encontrar algo sobre Takeshi. Con manos temblorosas, buscó su nombre y encontró una cuenta que parecía ser la correcta. Sin pensarlo dos veces, envió una solicitud de amistad.


Para su sorpresa, Takeshi aceptó la solicitud casi de inmediato. Emocionada y nerviosa a la vez, Yuki recibió un mensaje de él poco después.


"¿Quién eres?", decía el mensaje, y Yuki sintió un nudo en el estómago. ¿Cómo debería responder? Decidió fingir un error.


"Perdón, me equivoqué de cuenta", respondió Yuki, esperando que la conversación terminara allí. Pero Takeshi no pareció convencido.


"¿Tu curso?", preguntó nuevamente, haciendo que Yuki se sintiera aún más nerviosa."¿Sabes quién soy, no?", continuó él.


Yuki, sin saber qué más decir, respondió: "Creo que no".Takeshi no insistió más, pero Yuki sintió que algo quedaba pendiente. La incertidumbre la acompañó durante el resto de la noche.


Al día siguiente, Yuki llegó a la escuela con una mezcla de anticipación y nerviosismo. Sabía que probablemente vería a Takeshi de nuevo, y no estaba segura de cómo reaccionar. Durante las clases, apenas pudo concentrarse, sus pensamientos volvían una y otra vez a la conversación de la noche anterior.


En el primer recreo, Yuki se dirigió al patio para jugar voleibol con sus amigas, como de costumbre. Mientras jugaban, se dio cuenta de que Takeshi las observaba desde la distancia. Trató de concentrarse en el juego, pero sus ojos se encontraban con los de él una y otra vez.Finalmente, Takeshi se acercó a ellas y se unió al juego. Yuki intentó mantener la compostura, pero su corazón latía con fuerza. Cada vez que Takeshi se acercaba, sentía un cosquilleo en el estómago. El juego terminó y todos regresaron a sus actividades, pero Takeshi se quedó un momento más, mirando a Yuki.


"Hola", dijo finalmente, con una sonrisa tímida."Hola", respondió Yuki, sintiendo que sus mejillas se sonrojaban."Sobre lo de anoche...", comenzó Takeshi, pero Yuki lo interrumpió rápidamente."De verdad me equivoqué de cuenta", dijo ella, aunque ambos sabían que no era cierto.Takeshi asintió, pero no pareció convencido. "Está bien. Solo quería conocerte mejor. Tal vez podamos hablar más tarde."


Yuki asintió, aliviada de que no insistiera más en el tema. Mientras se alejaba, no pudo evitar sentirse emocionada por la posibilidad de conocerlo mejor.El segundo recreo llegó, y esta vez, Yuki decidió quedarse cerca de la entrada del colegio. Para su sorpresa, Takeshi la encontró rápidamente.


"¿Tienes un momento?", preguntó él, un poco más seguro esta vez."Sí, claro", respondió Yuki, sintiendo que su corazón latía con fuerza.


Se sentaron en un banco cercano y comenzaron a hablar. Takeshi le contó sobre sus intereses y su familia, mientras Yuki hacía lo mismo. Descubrieron que compartían varias cosas en común, desde sus gustos musicales hasta sus sueños para el futuro.A medida que la conversación avanzaba, Yuki se sentía cada vez más cómoda con Takeshi. Hablar con él era fácil y natural, y se dio cuenta de que empezaba a gustarle mucho más de lo que había imaginado.


Cuando el timbre sonó, indicando el final del recreo, Takeshi se despidió con una sonrisa. "Me alegra haberte conocido mejor", dijo, antes de regresar a su clase.Yuki se quedó allí, sintiéndose más feliz y emocionada que nunca. Sabía que su vida estaba a punto de cambiar, y no podía esperar para ver qué le deparaba el futuro. Con Takeshi a su lado, sentía que cualquier cosa era posible.