Unico
Tal vez era algo cliché o tal vez no, no lo sabia y sinceramente no le prestaba atención al asunto. Conner Kent podía ser considerado un (casi) estereotipo americano, era el típico fuckboy, alfa, rebelde, que le gustaba entrenar deportes de contacto, cada omega que se topaba e incluso algunos betas caían a sus pies. Parecía sacado de una película de los ochenta con su pelo negro, su chaqueta de cuero, igual de negra, podía tener a cualquier persona que quisiera con tan solo chasquear los dedos... Excepto a Tim ¿Por qué era el único que se le resistía? ¿Qué tenia que hacer para impresionar a ese maldito debilucho nerd? No comprende que fue exactamente lo que lo había cautivado de ese chico. Tal vez sea la forma en la que se la pasa en biblioteca metido entre los libros estudiando para quien sabe que, o tal vez era el brillo de curiosidad que aparecía en sus ojos cuando hablaba con los demás "matados" de su clase ¿Qué tenían esos chicos que él no? ¡Él era mucho mejor que los nerd's con los que se juntaba! Pero... No entendía porque a Tim lo le agradaba.
Aun recordaba cuando vio a Drake llegar por primera vez a la institución, ese día Conner había ido en su motocicleta, ni bien llego a la escuela empezó a ser rodeado por los que estaban ahí. Entro al instituto siendo seguido por alguno de esos chicos, paso por al lado de los casillero al momento de que uno de ellos se cerro, dejando ver al mas hermoso de todos los omegas que alguna vez pudo ver en su vida. Su cabello era negro como la noche, su piel blanca cual leche (y asumía que mas suave que la seda) tenia unos ojos azules que parecían el mismo cielo diurno despejado. Se acercó a el sin saber que ese seria un flechazo a primera vista.
- Hola, lindura-. Sonrió coqueto para besarle la mano como usualmente lo hacia cuando hablaba con una belleza como él, el omega retiro esa extremidad con asco contra el mayor ¿Quien se creía que era para tratarlo de esa forma? Conner se extraño por el rechazo que recibió, hasta se sintió algo ofendido por eso-. ¿Eres nuevo aquí, dulzura?-. Pregunto con intención de iniciar una conversación-.
- Sí, y ya me iba-. Le respondió cortante, alejándose lo mas posible del chico, no quería nada que ver con las personas de esa clase, Conner quedo desconcertado sin saber que decir pero rendirse no es algo que estuviera en su vocabulario-.
La secunda vez que vio al chico sin nombre, iba saliendo de clases de matemáticas casi dormido, el omega paso frente a él llamando su atención con ese delicioso aroma que tanto lo había cautivado. Lo siguió de cerca temiendo parecer un acosador hasta llegar a la biblioteca, se sentó un par de mesas mas adelante que él, necesitaba encontrar una manera interesarle. Una idea cruzo por su cabeza, eso siempre le funcionaba con todos. Se arremango las mangas de chaqueta de cuero para mostrar sus increíbles brazos, soltó el mas audible de los bostezos esperando captar un poco de su interés, siempre se volvían locos con sus bipces y aun que volteo a verlo ¿Por qué no le funciono? Lo único que causo fue que el muchacho se fuera ofendido por molestarlo en su cesión de estudio. Al ver como lo dejaba solo en el sitio, Conner emitió una queja cuando golpeo su cara contra la mesa, soltando un gemido aun mas fuerte por el impacto, causando que lo echarán del lugar.
Un par de semanas después con dolor de cabeza se encontraba con sus amigos en el baño de la escuela, todos sus intentos para llamar la atención del omega que ahora sabia que se llamaba Tim, eran un fracaso, solo consiga hacer que se molestara con él, que lo ignorara o el mismo ponerse en ridículo. Dio una cala al cigarro pensando en su siguiente movimiento pero la cadena de de uno de los cubículos siendo jalada lo sobre salto haciendo que se ahogara con el humo. Pudo apreciar al omega de sus sueños salir de la misma cabina, empujo rápidamente a sus amigos fuera del lugar, se acomodo un poco la ropa dándole otra calada al cigarrillo y soltando el humo casi en la cara del chico.
- Hola Lindura-. Sonrió recibiendo una mala mirada por parte de Tim para que este mismo se retirara del baño dejándolo solo otra vez, comenzaba a desesperarse, de verdad le gustaba el pequeño omega pero parecía que ni le importaba su existencia.
La tercera vez que tuvo un encuentro con él fue en una carretera, iba paseando mientras la duda lo abrumaba cuando paso por al lado del chico notando que leía un libro, estaba sentado solo en la parada de auto bus, pensó en aprovechar esa oportunidad al máximo. Si buscaba impresionar al pequeño omega lo haría con su motocicleta “No hay forma de que falle con eso” pensaba Conner. Giro en la calle aprovechando que era de doble sentido para acelerar a fondo y pasar cerca de su interés amoroso pero lo único que consiguió fue que el muchacho se asustara, tirando su lectura. La siguiente vez, desgraciadamente obtuvo el mismo resultado. Ya en la ultima, bajo considerablemente la velocidad, estaciono a unos metros de él. Agarro el libro que se le había caído para levantarlo y darselo sonriendo con amabilidad al ver como lo recibía, tomo una bocanada de aire junto a un poco de valor para hablar.
- Hola-. Dijo esta vez con timidez evitando algún apodo "lindo" según el-. Me llamo Conner Kent-. Extendió su mano para que Tim lo saludara, extrañado Drake tomo sintiendo un repentino interés por el cambio de actitud, correspondiendo su saludo, algo que hizo sentir bien al mayor, sonrió de lado con para señalar la banca-. ¿Puedo sentarme?-. Pregunto con el mismo tono adquirido de antes-.
- Claro-. Asintió abriendo su libro-. Casi lo olvido, mi nombre es Tim Drake-. Permaneció unos segundos callado, notando un poco de los nervios de Conner, tal vez no era como pensaba y su actitud solo sea una fachada para aparentar-.
- ¿Sabes?-. Llamo su atención, buscando como iniciar una conversación con el omega-. También amo ese autor-. Termino con sinceridad.
Sin duda eso llamo la atención de Tim, no tenia con quien hablar de autores viejos como ese, pasaron, la tarde descubriendo cosas del otro, por ejemplo que a Kon le gustaba arreglar motos y trabaja en un taller mecánico, a su vez Conner se entero que a Timmy amaba el café negro y leer hasta madrugada. El resto del día estuvieron los dos juntos hablando de trivialidades. El Kent entendió que no todos era igual, Drake era muy diferente a los demás, único a sus ojos, del mismo modo que Tim descubrió que el alfa no era lo que aparentaba.








