Enfermo (Izuku x Inko)

Summary

**ES SOLO FICCIÓN** Izuku Midoriya es un chico de 17 años, que a medida que iba creciendo notaba que no veía a su madre de la misma forma, la veía más como una mujer, que como su propia madre, la miraba de una forma enfermiza y poco ética y sin embargo Inko no es capaz de notarlo, así que Izuku tendrá que dar el primer paso.

Status
Ongoing
Chapters
20
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

el invierno llegaba, en la residencia Midoriya, Inko preparaba sopa, para pasar el frío, Izuku, se encontraba en su habitación, terminando de hacer una tarea, de repente su madre lo llamó diciendo:

-Izuku, baja, la comida está lista.

-ya voy! -dijo el chico con voz entusiasmada.

el menor bajo la escalera, cuando llegó al primer piso, miro a su madre, y sonrió, verla allí sirviendo los platos de sopa.

“ah, mi querida y adorada madre, siempre tan servicial” pensó para si mismo el peliverde. con una amplia sonrisa, le agradaba que Inko fuese siempre servicial con él, sabía que era su manera de demostrar que era una buena madre, pero como siempre, después de que Izuku cumplió los 13 años, la miraba de forma retorcida. él sabía que no había nada de bueno el no poder ver a su madre como mamá precisamente, la veía como una mujer.

la miraba como aquel veneno que le destruía toda su cordura ética.

-no te quedes ahí parado, ven a comer. -hablo Inko con dulzura.

-si mamá! -dijo Izuku sonriendo sentándose frente a su madre.

Inko quien ya estaba sentada, sonrió mirando al muchacho, entonces comenzaron a comer, el joven peliverde comio un poco, le brillaron los ojos de la emoción:

-mamá esta delicioso!

-muchas gracias, jeje, hice sopa justamente para calmar el frío. -dijo Inko sonriendo

“si supieras que contigo me quitaría el frío...” pensó inadecuadamente Izuku, sin embargo no dijo nada, solo sonrió a su madre.

-y como te ha ido en la escuela? -preguntó Inko- no has tenido problemas?

-descuida, mi único problema es Kacchan, que sigue buscando pelea con medio mundo. -dijo Izuku riendo- pero descuida, e evitado toparme con él.

-si tienes un problema, debes decirme. ¿lo sabes verdad? -dijo la mujer mirando con preocupación a su hijo.

-claro que si, mamá, pero descuida sabes, intento ser su amigo, justamente para no tener que pelarme con él. -dijo el peliverde sonriendo.

Inko volvió a sonreír diciendo:

-comprendo.

luego de comer, Inko se puso a lavar los platos, mientras Izuku, la miraba disimuladamente desde el pasillo que daba a la escalera al segundo piso. sonreía embobado y algo sonrojado.

hace ya tanto que acepto sus sentimientos y pensamientos claramente descabellados. pero el siempre callaba, no quería incomodar a su madre con algo tan tonto como confesarle sus sentimientos prohibidos hacia ella.

más tarde, llegaba la hora de dormir, Izuku se encontraba en su habitación terminando una tarea.

mientras Inko se encontraba ya en su cuarto, acostada en su cama, leyendo un libro, de repente vio a su hijo en la puerta de su habitación, ella le sonrió y le dijo:

-que ocurre Izuku?

-mamá... -dijo él entrando a la habitación- yo... em... -intento inventar alguna escusa convincente para que ella no dudase de la verdadera razón por la cual este le miraba- estaba pensando en si... me dejarías dormir contigo, ya que me siento muy solo en mi cuarto. -dijo nervioso.

-Izuku, ya tienes 17 años. ya estas grande para eso... -dijo Inko con extrañeza pero sin dejar de sonreír.

-por favor mamá...! -dijo Izuku fingiendo hacer un reproche- solo por hoy.

Inko le miro sin verle otra salida y dijo:

-esta bien, pero solo por hoy.

el muchacho sonrió, y se acercó y se metió a la cama, para proceder a abrazar a Inko, ella de manera inocente, sin notar el doble sentido que le daba su hijo, correspondió a aquel acto acariciando el cabello del muchacho de manera maternal.

esas cercanías que tenía con su madre, eran lo que Izuku, más lo enloquecían, se admiraba a si mismo al tener suficiente autocontrol como para quedarse sin hacer nada, mientras el dulce aroma del perfume de Inko, entraba por sus fosas nasales.

pero Izuku sabía claramente que estaba enfermo... nadie podía desear a su progenitora de la manera en que él lo hacía.