Prólogo
Esa noche, mientras las botellas de alcohol seguían corriendo en la mesa de Izuku su hermano venía por él, cuántas noches se la había pasado ahí ya…
Porque no simplemente se olvidaba de lo que algún día fue Bakugo Katsuki, aquel niño dulce que estuvo siempre a lado Izuku, aquel que lo levantó cuando hacía falta que le tendieran la mano.
— Izu ya supéralo, te estás destruyendo hermano, mi mamá ya está en el hospital por esto, piensa en todo lo mal que te estás ocasionando…
— Él ya no me ama Yami, es como papá que abandonó a nuestra madre. No es por mi causa que su enfermedad la está acabando, es por culpa de él, lo mismo que me pasa a mí: el romper un lazo no es sencillo y eso está acabado con ambos. — Bebió de su botella mientras sus lágrimas se desbordan de sus hermosos ojos.
El color de ojos tan preciosos que tenía poco a poco se había consumido, el estar lejos del destino que marcaron para ti es la misma muerte… Esta es una historia de amor, te romperá el corazón y así mismo te sanará.
Las heridas que algún día te hicieron tanto daño son las mismas que cada vez que las miras te hacen ser valiente, algo que muchos hemos pasado, la frustración de tener un amor no correspondido.
Un amor que se alejó de ti cuando menos te diste cuenta, un amor que se rompió con el paso del tiempo…
Crees que sería suficiente con tan solo dejar de respirar o seguir adelante como todos me dicen que lo hagas… una difícil decisión que tomar.
Pero la vida no es sencilla y yo quiero vivirla, es la única que tengo y el tiempo se agota, mi paso por este mundo es tan corto como para yo hacérmelo más difícil…
Quédate conmigo hasta el final, se la mano que necesito para que me des fuerzas para soportar cada parte de mi camino. Sé que con tú ayuda podré superar esto que me está quitando las ganas de continuar…