Prólogo
Vampiros, hombres lobos. Es lo que leemos en libros de fantasía o en películas basadas en estos mismos textos, una ficción. Leyendas que inventó el ser humano para desahogar su imaginación.
Es lo que primero piensa Violet cuando le nombran aquellas dos criaturas fantasiosas. Porque no es como si las viera en su día a día para confirmar que realmente existen.
Violet Swan, una chica que ama la ficción, la fantasía, leer, pero también salir de compras. Pensar que solo la fantasía sería eso, fantasía, leyendas contadas por generaciones atrás. Lamentándose por ello, puesto que adoraría ver una.
O eso es lo que pensará hasta que los conozca a ellos....
Damon Salvatore, vagando por años en el mundo luego de ser convertido por la persona que creyó que había amado y era correspondido, dejando a su hermano con la reencarnación de dicha persona.
Es encontrado por los Vulturi conociendo así a Carlisle. Luego de otros años, juntos forman su propio aquelarre donde evitan beber sangre humana; o al menos ellos, porque Damon roba en los almacenes de sangre del hospital. No le está haciendo daño a nadie.
Con el paso de los años más vampiros se unen a su aquelarre y es el único de todos que no encuentra a su pareja, aunque al principio no sabía que eso existía...
-¿Cómo no vas a saberlo? ¡Tienes más años que yo! -Exclama Rosalie sorprendida.
-Cuando encuentres a tu pareja, lo sabrás Damon... Solo debes seguir buscando... -Había dicho Carlisle.
¿Pero cuánto tiempo más debía buscar?
¿Cuánto tiempo más iba a pasar solo?